"Mientras el gol de Iniesta sigue latiendo en nuestros corazones y Del Bosque afina su lista definitiva de solistas para la Filarmónica de Ucrania y Polonia, el planeta gira la cabeza hacia la Copa de África. Un evento mundial que contiene las esencias más sagradas del fútbol que, si es rito, mitos y símbolos, como defiende el sociólogo Vicente Verdú, alcanza su máxima virtud en el continente más pobre y a la vez, más puro. Regateando a las dificultades