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HOJAS  INFORMATIVAS

 

30 de julio de 2012

Algunos presos olvidados en la Cárcel Pública de Bata y en el Penal de Black Beach

   En las cárceles de Guinea Ecuatorial existe un grupo de presos de difícil clasificación. No se trata de presos políticos o de presos "de conciencia" (buena parte de ellos no han hecho nada contra el régimen político imperante, ni han mostrado nunca concepciones políticos o ideológicas distintas). En realidad, están en la cárcel por la voluntad exclusiva del dictador.

   Integran, al menos, dos grupos: El primero de ellos lo forman los presos a los que el régimen, o el propio Obiang, atribuyen alguna responsabilidad en la evasión (octubre de 2010) de Cipriano Nguema Mba y Felipè "Pancho" Esono Ntutumu. Téngase en cuanta que todos ellos están detenidos "por razones de sus cargos", no porque se haya demostrado complicidad alguna con la fuga.

   1 – Baltasar NDUMU NGOMO

   Coronel del ejército de tierra y jefe militar de la provincia de Centro Sur cuando se produce la evasión. Se le detiene por ser en aquel momento, el responsable militar de la región. 

   2 – Buenaventura NSUE  NDONG

   Era el Comisario de policía de Evinayong en el momento de la evasión. No tenía absolutamente nada que ver con la prisión central del lugar. No hay razón alguna para que esté en la cárcel. 

   3 – Mariano MICO NTUTUMU

   Es capitán de policía, y hermano del evadido Felipe Esono Ntutumu. Se encontraba  destinado en Lubá, isla de Bioko, como comisario de información, cuando en Evinayong, en la lejana región continental, se produce la evasión. Se le detuvo como posible financiador y cómplice de su hermano en su evasión. Lo tienen en la cárcel para que complete la pena que debió haber cumplido  su hermano. 

   4 – José EDJANG NSUE

   Alférez de la policía, era a la vez el secretario de la comisaría de policía de Evinayong y el administrador de la cárcel pública. Esta responsabilidad "explica" su encarcelamiento. 

   5 – Teófilo ONA AKIEME

   Era el jefe de cárcel en el penal de Evinayong cuando se produjo la evasión. Por eso está en la cárcel.

 

   Un segundo grupo lo integran personas detenidas por su relación con la agresión cometida contra el capitán Isaac, administrador de los bienes del dictador en Mongomo. El capitán Isaac acosó durante meses a Tito Angó Osá, técnico de asfaltado, llegando incluso a intervenir para que lo despidiera  sin indemnización, ni liquidación de la empresa en la que trabajaba. Un buen día, Tito Angó, cansado del comportamiento de Isaac, disparó contra él (fue en Mongomo), rompiéndole un brazo. A raíz de este hecho Tito fue detenido junto con Alejandro Nguema Osa, hermano suyo, agrónomo de profesión, que el día de autos se encontraba en Gabón, convaleciente de una operación que le fue hecha en el Hospital La Paz, de Bata. La policía detuvo inmediatamente a su esposa y a un hijo suyo. Tito había disparado contra Isaac utilizando una escopeta de caza propiedad de Alejandro. Su mujer y su hijo fueron puestos en libertad sin que se formulase acusación alguna contra ellos, en cuanto Alejandro se presentó, procedente de Gabón. En realidad se los utilizó para conseguir que Alejandro volviera. La policía detuvo también a Diosdado Abeso Monsuy, militar electricista destinado en el mantenimiento del palacio presidencial de Koeté, en Mongomo, compañero de trabajo y familiar de Alejandro, que estaba lavando su coche cerca del lugar en el que Tito disparó contra el capitán Isaac. La policía consideró que era cómplice de los dos hermanos...

   Los tres fueron juzgados por un tribunal militar con las garantías habituales que tienen este tipo de procesos en Guinea. Es decir, ninguna. Tito fue condenado a 20 años y Diosdado a tres. Diosdado ha cumplido ya esa pena. Se le entregó en mano entonces su "Certificado de libertad", pero el régimen prefiere mantenerlo en la cárcel.

   El 26 del pasado mes de abril los tres fueron trasladados a Black Beach, se piensa que a consecuencia de las acusaciones formuladas contra ellos por Santos Edjang Monzuy, uno de los chivatos-jefes de la cárcel de Bata.

   Todos ellos, los supuestamente relacionados con la fuga de Cipriano y de Pancho y los acusados de complicidad en la agresión al capitán Isaac han sido juzgados por un tribunal militar, sin garantía alguna y condenados a penas arbitrarias cuyo cumplimiento tampoco les garantiza la puesta en libertad. La gran mayoría de ellos son inocentes pero no pueden legalmente recurrir las penas a las que se les condenó. Su única esperanza es que alguna instancia internacional reclame ante el régimen dictatorial de Guinea una revisión de sus juicios, que se tenga en cuenta el tiempo cumplido en prisión y se les aplique la justicia a la que sin duda, como el resto de los guineoecuatorianos, tienen derecho.

Editado y distribuido por ASODEGUE

 

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