HISTORIA DE GUINEA

 
   

 

 

 

 

 

 

  

ACTA DE LA DECIMOSÉPTIMA SESIÓN PLENARIA




   En Madrid, a veintinueve de mayo de mil novecientos sesenta y ocho, en el Salón de Embajadores del Ministerio de Asuntos Exteriores, tiene lugar la XVII Sesión Plenaria de la II Fase de la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial, bajo la presidencia del Vicepresidente de la misma, Excmo. Señor Don Ramón Sedó Gómez, Subsecretario de Política Exterior, con la asistencia de las Delegaciones del Gobierno español y de la Guinea Ecuatorial.

   La Mesa queda constituida por el Excmo. Señor Don Ramón Sedó Gómez, el Excmo. Señor Don Gabriel Cañadas Nouvilas, Secretario General del Consejo Superior de Asuntos Exteriores y de la Conferencia y el Iltmo. Señor Don Juan Duran-Loriga, Subdirector General de África y Próximo Oriente.

   El Presidente de la Mesa abre la sesión a las diecinueve horas y veinticinco minutos y dice:

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Se abre la sesión. Tiene la palabra el Señor Ibongo.

   EL SEÑOR IBONGO (D. SATURNINO), del MONALIGE:

   Gracias, Señor Presidente. Ayer presenté una propuesta con relación a que la Delegación guineana se pusiera de acuerdo para la elección de la Bandera, pero creo que mi estancia fuera de Guinea fue la culpa de que haya propuesto la reunión, porque la Guinea entera ya tenía su bandera decidida, y entonces, como no conocía yo la historia de la evolución de muchísimas cosas, esta tarde nos hemos reunido unos pocos, pero existía en el aire un quorum ideológico y moral. La Bandera, que la tienen ahí a la derecha, junto a los taquígrafos, es la Bandera de la Guinea Ecuatorial, porque todos los aquí presentes, todos, han militado en los partidos, políticos, en la cruzada de liberación, en el Monalige, en el Munge, en el I.P.G.E. y en todas aquellas organizaciones que trabajaron en la clandestinidad ante la situación "modus vivendi" que creó en Guinea respecto a los partidos políticos cuando llegó la autonomía.

   Creo que voy a hablar al sentimiento nacionalista de mis compañeros Delegados de Guinea Ecuatorial, que esta Bandera, bajo la que muchos de ellos participaron en aquellos momentos de pasión nacionalista, que fue el elemento inspirador de su pasión ante una situación que tenía que cambiar, en aquellos momentos en que muchos de nosotros, por razones de edad, éramos aún niños y ellos siguen reconociendo, son los verdaderos padres de la Patria, espero que no pongan objeción y que por aclamación se acepte esta bandera verde, blanca y roja, que representa, por una parte, la riqueza del país, el verde de la selva ecuatorial, el verde del cacao, el verde del café, el verde de la esperanza de un país fructífero. El blanco, símbolo de la paz, de la concordia, de la armonía de todos los hombres de la Guinea Ecuatorial; y el rojo que simboliza nuestra lucha por la independencia, una lucha que no ha tenido quizás ciertos aspectos que han tenido otros países africanos pero que ha supuesto sacrificios, abandono de familia y exilio para muchos de los que están aquí presentes, ha supuesto por otra parte conseguir de las autoridades del país el paso que en este momento, o dentro de unos meses vamos a coronar.

   Creo que con esta descripción, la Bandera de Guinea debería representar para nosotros lo que representa la Bandera especialmente en un momento de pasión nacionalista, pero una  pasión racional, porque la política en África como dice A. Diop es poética porque es política y es pasional porque es política. Por tanto, es humanismo.

   Estamos creando un país y este símbolo del país es la Bandera de Guinea. Por tanto, pido a la Delegación guineana, por las razones que acabo de exponer, que, por aclamación, se considere como Bandera guineana la que va descrita en el papel que se ha distribuido.

   EL SECTOR PRESIDENTE:

   ¿Algún miembro de la Delegación guineana quiere tomar la palabra sobre este asunto, para apoyar o poner objeciones a la propuesta? El silencio se considera como asentimiento a lo manifestado por el Señor Ibongo. Por parte de la Delegación española no hay objeciones a la aceptación de esta Bandera, como símbolo del Estado independiente de Guinea.

   EL SEÑOR GANET BOUKO.(D. MARIANO), de la Unión Bubi:

   La Unión Bubi no está de acuerdo con esto.

   EL SEÑOR COPARIATE MUEBAQUE (D. GASPAR), de la Unión Bubi:

   Tampoco estoy de acuerdo, porque no se ha consultado con nosotros.

   EL SEÑOR SILA (D. DOMICIO), de la Unión Bubi:

   Como sustituto de D. Francisco Dougan, no estoy de acuerdo, como la Unión Bubi.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Tiene la palabra el Señor Torao.

   EL SEÑOR TORAO (D. PASTOR), del MONALIGE:

   Muchas gracias, Señor Presidente. Quisiera demostrar la extrañeza ante esta disconformidad del pueblo bubi ante la elección de un símbolo que hicieron los mismos bubis. Quisiera aclarar que la Bandera ésta fue seleccionada por los bubis en una finca de caza, precisamente en el poblado de Santiago de Balar, y me extraña que uno de los que acaban de demostrar su disconformidad fue mi Secretario, el Señor Copariate, ya que estuvo presente y además, aquí hay otros miembros que también formaban parte de aquella reunión, cuando aquellos momentos se empezaban todas esas acciones acerca del Movimiento que mantenemos y que luego, no obstante ello, pueden ahora plantear los motivos nuevos que encuentran como causa primordial para negar este símbolo; y todo podrá ser aceptado, cuando comprobemos que son reales los que aporten.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Por última vez (dirigiéndose al Señor Copariate, que pide la palabra). Agradeceremos que cualquier negativa sea razonada, porque si se trata sólo de expresar un capricho personal, será muy difícil tomarlo en consideración.

   EL SEÑOR COPARIATE MUEBAQUE (D. GASPAR), Unión Bubi:

   Para aclarar, precisamente, Señor Presidente. Comprenderán ustedes que una persona que está aquí tiene palabra de honor o no la tiene. Lo que no se puede estar es cambiando a cada momento. Cuando venía aquí, el Señor Torao ha venido en representación de un partido político, el Monalige, y yo en representación de los naturales de Fernando Póo, y esos señores, los de Fernando Poo, desde la primera fase, usted, Señor Presidente, no ignora eso, que Fernando Póo ha deseado gobernarse por sí, que hemos presentado un proyecto de Constitución donde había, una bandera para Fernando Póo y ahora creo que es absurdo decir que reconozco otra cosa. Mantengo mi postura. Pero si ustedes, el Gobierno español, en su declaración se consigna la salvaguarda y resulta que ahora nadie sabe cómo se tiene que salvaguardar Fernando Póo, entonces nosotros consideramos que es una imposición, pero sin el consentimiento de Fernando Póo.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   La actitud del Señor Copariate rechazando esta insignia se basa únicamente en que él no acepta más bandera que la de Fernando Póo independiente. No es ésta una razón que pueda surtir efecto en esta Conferencia. El Señor Eworo.

   EL SEÑOR EWORO OBAMA (D. ANTONINO), del I.P.G.E.:

   Muchas gracias, Señor Presidente. Es extraño qué pronto me conceden la palabra. Es la primera vez.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   No sabe lo buenos que somos. Se irá convenciendo poco a poco.

   EL SEÑOR EWORO OBAMA (D. ANTONINO), del I.P.G.E.:

   Sólo quiero hacerle ver y saber, aunque ayer tarde, según el Señor Presidente, si nos reservamos de protestar los puntos que han sido puestos en la Mesa, quizás más tarde no podríamos hacerlo, no tendría validez, quiero no obstante hasta ahora seguir manteniendo, en nombre de mi Movimiento y del Secretariado -aunque muchos quieran decir que no está autorizado y claro totalmente, porque no somos ahijados de la buena mesa- pero me permito decir que nosotros hasta el momento, no solamente la bandera sino de todo cuanto so puede tratar hasta el momento que tengamos todo concreto, no podemos protestar los puntos malos ni aprobar los puntos buenos. Me abstengo hasta el momento oportuno.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   ¿Sobre la bandera se abstiene también?

   EL SEÑOR EWORO OBAMA (D. ANTONINO), del I.P.G.E.:

   Todo hasta el momento.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Gracias por su espíritu de colaboración (Risas.) ¿Alguien más quiere hablar? El Señor Nang.

   EL SEÑOR NANG ONDO (D. ANTONIO CANDIDO):

   Únicamente me parece es torpe que aquí estén pintadas cosas que en realidad no debemos, como el color rojo, símbolo de la sangre ¿de qué?

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Por favor, vamos a dejar el debate sobre la bandera hasta que venga una propuesta firmada y con la conformidad de toados los guineanos que acepten la unidad. Los que no, no tienen derecho a opinar sobre la bandera, porque se colocan fuera del ámbito político señalado en la declaración gubernamental. Aquéllos que quieran una bandera única para Fernando Póo no pueden opinar sobre la bandera del Estado único de Guinea.

   EL SEÑOR NANG ONDO (D. ANTONIO CANDIDO):

   No había terminado.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Si va a hablar sobre la bandera es inútil.

   EL SEÑOR NANG ONDO (D. ANTONIO CANDIDO):

   Después de tener una materia en la asamblea, usted corta el debate. Entonces, el mismo acuerdo que se tomó ayer de sustituir el idioma castellano por el español, no debía ser examinado en la Conferencia, porque hay muchas cosas que se llegan a decir, que solamente se recogen en Acta y se tiran después. Así no podemos seguir. Una cosa tomarla y otra dejarla, porque lo aprecie la Presidencia.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Naturalmente. La Presidencia tiene que apreciar cuándo alguna propuesta queda aceptada o no. Es su competencia y su misión. Usted puede criticar las decisiones de la Presidencia, pero en ningún caso usted decidirá en definitiva. Le digo que el debate sobre la bandera ha quedado clausurado. La Presidencia observa que no hay unanimidad. Habíamos dejado la solución de este problema a la Delegación guineana. No vamos a perder más tiempo. Queda el artículo nueve en blanco, a reserva de que los delegados guineanos lleguen a un acuerdo. Si esto no ocurre, será el primer Gobierno de la Independencia el que escoja la bandera.

   Voy a dar la palabra al Señor Cabanas.

   EL SEÑOR CABANAS:

   Muchas gracias. Se trata, sencillamente, de un cumplimiento de lo establecido por la Conferencia. Dar cuenta de que el Grupo español de trabajo ha examinado, con toda detención y todo cuidado, las observaciones que durante el Plenario de ayer se hicieron al texto del título primero. De las observaciones formuladas, el grupo ha considerado proponer a la Mesa que sean aceptadas las siguientes:

   En primer lugar, la que fue formulada en el artículo 1º en el párrafo 3º, que en el texto que se presentó decía "La Provincia de Femando Poo comprende la isla de este nombre y la de Annobón", alguien propuso que se añadiese "e Islas adyacentes". Se considera que puede ser perfectamente aceptado.

   En segundo lugar, en el artículo 2º, y por razones de claridad, también se ha aceptado clarificar este artículo en el sentido siguiente. El texto repartido decía: "La soberanía nacional pertenece al pueblo guineano, quien la ejerce a través de sus Instituciones, cuyos titulares son elegidos por sufragio universal y directamente por vía de referendum".

   Había aquí una pequeña cosa, defecto de expresión, y, en consecuencia, el grupo ha pensado que quedaría más claro diciendo que "los titulares sean elegidos por sufragio universal y también directamente por vía de referendum".

   En tercer lugar, en relación con el artículo 4º, el Grupo pensó que podía ser perfectamente aceptado el espíritu, si no exactamente la letra, de una enmienda aquí formulada ayer, en el sentido de introducir y de concordar este artículo con lo definido en el artículo 1º. El artículo 4º, tal como fue distribuido, decía: "Todo acto de discriminación racial, étnica, o religiosa y toda propaganda que atente a la seguridad interior o exterior del Estado o a su integridad territorial, será castigado por la Ley". El Grupo propone ahora se introduzca la siguiente modificación que responde a una enmienda ayer formulada y que considera perfectamente aceptable porque es armónica con el contenido del artículo 1º. En la propuesta que se hace a la Mesa el nuevo artículo 4º, diría: "Todo acto de discriminación racial, étnica o religiosa y toda propaganda que atente a la seguridad interior o exterior del Estado ..." hasta ahí exactamente igual; se suprimiría el "o" para sustituirlo con una coma, "a su integridad territorial", conservando al mismo tiempo, y añadido ahí "o a las garantían constitucionales de las provincias", (es el equilibrio de los párrafos del artículo 1º) "será castigado por la Ley".

   De otro lado, ya se introdujo ayer, por vía de error sencillamente mecanográfico, la palabra "Institucional" en el artículo 6º,al final, para calificar la Ley respecto a la nacionalidad. Debe también quedar recogido.

   Y en el artículo 7, después de varias intervenciones de diversos oradores, y también de acuerdo con lo manifestado por el Señor Presidente, el Grupo también propone que se sustituya la palabra "castellano" por "idioma español", quedando en consecuencia así este primer punto: "El idioma oficial del Estado será el idioma español".

   Estas son, Señor Presidente, de las observaciones formuladas ayer, aquellas que el Grupo considera que deben ser propuestas a la Mesa para su ulterior decisión. Muchas gracias.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   La Mesa acepta las recomendaciones del Grupo de Trabajo español y, por lo tanto, estas enmiendas o correcciones se incorporarán al texto definitivo.

   Tiene la palabra el señor Barreiro.

   EL SEÑOR BARREIRO:

   Señor Presidente. Señores Delegados. Permítanme que dé cuenta, sucesivamente, de los trabajos realizados esta mañana por el Grupo de redacción constituido. Tienen ustedes a la vista el texto que se ha distribuido, después de la redacción que se formulado para el título II que trata de la Jefatura del Estado. Se nos planteó esta mañana, en primer lugar, el problema de la sistemática de los títulos de la Constitución. Sistemática que no hemos decidido previamente pero que, al menos esta mañana, no planteó ningún problema, porque, parece lógico y natural que después de las consideraciones generales sobre el Estado y los ciudadanos, se trate, en un sistema presidencialista, de la Suprema Magistratura del Estado, que es el Presidente de la República. Y por la conexión que con este órgano tiene el Consejo de Ministros.

   De los artículos redactados, en el primero de ellos, artículo 10, se dice: "El Presidente de la República dirige la política nacional y su autoridad se extiende a todo cuanto conduce a la conservación del orden público en el interior y a la seguridad del Estado en el exterior, conforme a la Constitución y a las Leyes".

   Este articulo, si "bien motivó cierto diálogo entre los Delegados presentes, no planteó ningún problema especial, ni lo plantea teniendo a la vista los textos que hemos manejado. ¿Continúo con la lectura, Señor Presidente?

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

    Si, por favor.

   EL SEÑOR BARREIRO:

   El articulo siguiente, que lleva el número 11, dice: "El Presidente de la República,

   a) Representa a Guinea en los actos de la vida pública y en las relaciones internacionales.

   b) Es Jefe de las Fuerzas Armadas.

   c) Confiere los honores y recompensas del Estado.

   d) Promulga las Leyes en las condiciones previstas en el articulo ..."

   Se ha dejado en blanco suponiendo que más adelante habrán de establecerse las condiciones en que han de ser promulgadas las Leyes.

   "... y garantiza la ejecución de las mismas.

   e) Recibe y acredita a los Embajadores.

   f) Ejerce el poder reglamentario.

   g) Ejerce el derecho de gracia.

   h) Nombra a los funcionarios públicos estatales de acuerdo con las Leyes.

   i) Crea, organiza y garantiza los servicios administrativos necesarios para el cumplimiento de su función."

   Alrededor de este artículo se entabló un debate bastante animado, que trajo como consecuencia el que se introdujesen algunos de los párrafos que tienen ustedes a la. vista, concretamente el apartado e), que fue acogido a sugerencia de uno de los Delegados presentes -creo que fue el Señor Don Esteban Nsue-, y algún otro problema se debatió a propósito del apartado b), en donde algunos delegados defendían y razonaban su posición para conseguir que se sustituyese la mención de "las Fuerzas Armadas" por la de "los Ejércitos".

   El grupo estimó que la expresión "Fuerzas Armadas" era más amplia que la de "los Ejércitos", que no predeterminaba la cuestión latente en este apartado, que tal vez se presente más adelante, en cuyo caso será el momento oportuno para discutirla y, por consiguiente, no valía la pena de establecer ninguna modificación, y esta posición parece que mereció en principio la aprobación de gran número, por lo menos, de Delegados que habían provocado la discusión.

   En el artículo 12, que dice lo siguiente: "El Presidente de Guinea Ecuatorial es elegido por sufragio universal directo y secreto de los ciudadanos mayores de edad en Colegio Nacional único.

   El mandato del Presidente de la República será de cuatro años.

   Será elegido el candidato a la Presidencia que reúna la mayoría absoluta de los sufragios. En caso de que ninguno la obtuviera, la Asamblea de la República procederá a la elección entre los dos que hayan reunido mayor número de votos.

   Los candidatos a la Presidencia habrán de ser nacionales de Guinea Ecuatorial y tener más de treinta años de edad.

   La Ley de Incompatibilidades establecerá las profesiones o funciones incompatibles con la Presidencia de Guinea Ecuatorial.", se trabó un animado debate alrededor del problema fundamental que se recoge en este artículo y que se refiere al sistema de elección del Presidente de la República. Algunos Delegados recordaron que, en la declaración formulada por el Señor Gómez de Aranda en nombre de la Delegación española, se partía de un sistema de elección por compromisarios, mientras que en la redacción que se proponía -realmente no llegó a ser propuesta más que después de que la discusión parecía agotada- se establece el sufragio universal directo y secreto.

   La posición de la Delegación española fue de prudente expectativa, sin tonar partido en una cuestión tan delicada, hasta que, al final, los argumentos de algunos Delegados, favorables al sistema de elección por sufragio universal directo y secreto de todos los guineanos mayores de edad, parecieron clarificar un poco la posición del grupo. Efectivamente, se dijo esta mañana que la elección directa reforzaba la posición del Presidente de la República, cono un apoyo popular imprescindible para el asentamiento del régimen que se establezca en el nuevo Estado, y que, por otra parte, el sistema de compromisarios no garantizaba el equilibrio que se buscaba con él, complicaba la elección e interponía entre el pueblo soberano -según hemos declarado en algunos de los artículos anteriores- y el Presidente de la República una serie de mandatarios que reblandecían el mandato democrático del Presidente. Se dijo también esta mañana que más importante que el sistema de designación podían ser las condiciones personales que había de reunir el candidato, y, por consiguiente, algunos Delegados cargaron el acento en la necesidad de establecer las condiciones de aptitud e idoneidad necesarias para ser elegido candidato.

   Por parte de algunos Delegados que sostenían su preferencia por el sistema de elección mediante compromisarios, se llegó efectivamente a decir que este aspecto de las condiciones personales era muy importante y que, si fuese debatido, si se plantease en la Asamblea Plenaria, o si el Grupo de Trabajo se comprometiese a dejar establecido en la propia Constitución cuáles habían de ser estas condiciones, condiciones que tendían a una selección del candidato en función de las posibilidades de Guinea, parece que no insistirían demasiado en su postura.

   El Señor Gori, aquí presente, tuvo que ausentarse en el momento más álgido de esta discusión, pero precisamente estoy pensando en alguna de sus manifestaciones cuando hago el relato de la forma Ce cómo transcurrieron los hechos.

   El Grupo ha redactado precipitadamente este articulo, porque la discusión se prolongó y era necesario terminar el trabajo para someterlo a la Asamblea Plenaria, y no deja de reconocer que alguno de los puntos que aquí aparecen, es posible que merezcan una redacción más depurada. No obstante, cumpliendo con el mandato que la Asamblea nos ha conferido, traemos el trabajo a su consideración, haciendo constar seguidamente que el resto de los artículos que aparecen redactados no provocaron ninguna discusión en el seno del Grupo. Fueron redactados sobre la marcha teniendo a la vista los textos antecedentes. Fueron leídos, pura y simplemente, y no provocaron -insisto- ninguna discusión.

   El artículo 13 dice que "El Presidente de la República será asistido por un Consejo de Ministros, nombrado y revocable libremente por él.

   Un tercio al menos de los Ministros deberá ser natural de una de las dos Provincias.

   El Jefe del Estado en Consejo de Ministros constituye el Gobierno de la Nación."

   El artículo 14 establece que "El Vicepresidente será un Ministro nombrado por el Presidente entre los nacionales de Provincia distinta de aquélla de la que él proceda. Ejercerá las funciones que en él delegue el Presidente de la República y desempeñará provisionalmente las competencias de la Presidencia en caso de vacancia, ausencia o incapacidad de su titular."

   El artículo 15 dispone que "El Consejo de Ministros delibera sobre las decisiones referentes a la política general del Estado, los proyectos legislativos, la promulgación de las Leyes, los actos del Presidente de la República que deben revestir firma de Decreto, el nombramiento para los cargos superiores de la Administración, cuya determinación se establecerá por Ley y en los demás casos expresamente previstos en esta Constitución."

   Nada más, Señor Presidente.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   ¿Algún miembro de la Delegación guineana quiere hacer alguna observación?

   EL SEÑOR NASCIM1ENT0 CEITAS (D. MANUEL):

   Yo creo que el Grupo de Trabajo que se reúne por las mañanas para elaborar el texto constitucional, tiene cono base de su trabajo, ante todo, el repertorio que nos entregó la Delegación española, así como la disertación del Señor Gómez de Arando., que, por lo que dijo el Señor Presidente, era la postura de la Delegación española.

   En lo que respecta a la elección del Presidente, dijo la Delegación española por boca del Señor Gómez de Aranda lo siguiente -permítanme que lo lea-: "Además, tenemos una cosa muy importante, que es la elección de Presidente de la República. Esto es de enorme interés, porque por muchas que sean las necesidades, por mucho que sea el contrapeso que queramos establecer, siempre cabe la suspicacia, mucho más en las minorías que serán las que, a última hora, darán la verdadera solución. Entonces, podría, arbitrarse para la elección de Presidente de la República un Colegio de Compromisarios paritario, en igualdad de condiciones, un Colegio paritario, de unos y de otros, para elección de Presidente de la República, no uno más ni uno menos, en partes iguales, un Colegio de Compromisarios para elegir -repito- al Presidente de la República". Esta declaración creo yo que es uno de los elementos de trabajo que tiene la Conferencia.

   Otro instrumento de trabajo son las modificaciones que presenta la Unión Democrática al Anteproyecto. Nosotros decíamos que el Presidente de la República de Guinea Ecuatorial es elegido por compromisarios de las dos provincias autónomas, los cuales serán designados por sufragio universal secreto de los guineanos mayores de edad en sus respectivas provincias. Una Ley orgánica fijará el número do compromisarios para la elección presidencial. Será elegido candidato a la Presidencia el que sume la mitad más uno de los votos de los compromisarios provinciales. En caso de que ninguno obtuviera esta mayoría, la Asamblea de la República procederá a la elección entre los dos candidatos que hayan obtenido más o menos el mismo número de votos. El mandato del Jefe del Estado será de cuatro años.

   El Señor Gori presentó a la Mesa una sugerencia apoyando, en nombre de Fernando Póo, cuya Diputación preside, la designación de Presidente de la Asamblea de esta forma.

   Entonces, tenemos un tercer documento que es el Anteproyecto hispano-guineano y luego, las sugerencias o enmiendas presentadas por el grupo de los 23 y, quizás, algún otro.

   Tiene preferencia sobre todas estas enmiendas, creo yo, la postura de la Delegación española, siempre que no se llegue a un acuerdo entre todos los Delegados guineanos. La postura de la Delegación española respecto a nombramiento de Presidente es que se nombre por un Colegio de Compromisarios. La postura no era precisamente que se elija al Presidente de acuerdo con la letra del artículo 18 del Anteproyecto hispano-guineano. No se llegó a un acuerdo sobre este extremo. Naturalmente, hubo diversas intervenciones esta mañana sobre nombramiento de Presidente, en las cuales hubo guineanos que creían que el Presidente tiene que salir por elección directa, proponiendo que la Constitución fijase unas condiciones de aptitud e idoneidad para ocupar este cargo. Todos conocemos a nuestro pueblo. Desde el momento en que se establezca en la Constitución, por ejemplo, que el Presidente de la República habrá de ser un universitario o alguien que tenga el Bachillerato superior, etc. etc., toda la población dirá que se ha hecho una Constitución para facilitar la vida a cuatro, cinco, seis o siete señores y rechazará la Constitución. Aquí hemos visto con qué fuerza se revuelven los Delegados guineanos contra señores nuestros, que son abogados, que tienen un título. Desde el momento en que se ponen unas condiciones mínimas para que un señor pueda ser Presidente de la República, por mucho que lo intentemos, no conseguiremos nada, por sufragio.

   En cambio, si de trata del Colegio de Compromisarios, esas condiciones mínimas pueden tener un poco más de flexibilidad, porque, incluso, esos compromisarios tienen que reunir unas condiciones mínimas para ser compromisarios. No puede ser cualquiera compromisario para elegir a un Presidente.

   También se dijo que se corría el peligro de que los compromisarios se vieran influenciados por ciertas situaciones económicas, etc. Es posible, pero también por un sufragio universal directo la población -que en un 80 ó 90 por ciento es analfabeta- va a votar al que le ponga la papeleta en la mano.

   Es posible que muchos de los señores aquí presentes no estén de acuerdo conmigo, Perdone, Señor Presidente. Yo sé cuántos analfabetos tiene la isla de Fernando Póo, a los que, en un momento determinado, se les puede dar un papel para que vayan a votar.

   Claro, si cada Delegado guineano cree que el saber leer y escribir es únicamente firmar, entonces ya está superado el analfabetismo, lo que demuestra hasta qué punto la mentalidad del africano, en este momento de la Guinea, entiende lo que es saber leer y escribir. Se cree que saber leer y escribir es simplemente saber firmar y leer su nombre, etc. Leer y escribir es mucho más. La población de Guinea es analfabeta en el ochenta por ciento, porque no sabe leer ni escribir.

   Por lo tanto, nosotros, la Unión Democrática, abogamos por el sistema de compromisarios, en el cual se hallan unas condiciones mínimas para los compromisarios y unas condiciones mínimas para los que tienen que elegir al Presidente de la República.

   Además, aunque nosotros lo hemos propuesto, creo que esto también, esta declaración del Gobierno español, no vamos a darle vueltas, por tanto, en este proyecto inicial guineano se tendrá que reflejar exactamente cómo entiende la Delegación española que se tiene que nombrar al Presidente de la República.

   Este Colegio, que tiene que ser paritario entre uno y otro territorio, en este Colegio, nosotros entendíamos también que tiene que ser paritario para las minorías etnicas que tanto se barajan aquí, buscar un equilibrio entre las minorías étnicas de todo el territorio, para el nombramiento de este Presidente.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Muchas gracias, El señor Gómez de Aranda ha pedido la palabra.

   EL SEÑOR GÓMEZ DE ARANDA:

   Con la venia. Señores miembros de la Conferencia: sobre la elección directa, me parece oportuno decir unas palabras. Siempre, una vez más, es lamentable para los miembros de la Delegación española verse incomprendidos por los extremos radicales de una y otra tendencia. Quizás sea éste el sino y el destino de quien busca un equilibrio entre unos y otros, el de encontrar incomprensión y criticas de ambos extremos.

   Fundamentalmente, la nueva África, el nuevo nacionalismo africano, se configura sobre la base territorial. Es cierto que estos territorios provienen fundamentalmente del proceso colonial, fundamentalmente del Pacto de Berlín de 1.885, con antecedentes y variaciones, pero fundamentalmente éste, y que desde luego superponen estos esquemas coloniales sobre bases territoriales, étnicas, etc., heterogéneas y arbitrarias. Esto es verdad, pero señores, aunque sea así, es cierto que el nuevo nacionalismo africano se configura y se moldea sobre estas bases territoriales. Se entiende que fundamentalmente, para superar los racismos, los tribalismos o, como se dice hoy, los neoetnismos, la base fundamental es el territorio. El desarrollo político, económico y social sobre la base territorial, es el que forja las nuevas patrias, las nuevas nacionalidades, lo que puede fundir en una nación, en una patria estas diferencias tribales, estas diferencias neoetnicas. Por esto, cualquier intento en contra de ello, -como el intento de la Federación de Malí, está abocado al fracaso, y entonces la Conferencia de Addis Abeba del año 1963, en su Carta, fundamentalmente se base y ratifica que hay que garantizar la soberanía y la integridad de las fronteras de los nuevos estados africanos. En realidad, es tal como fuera configurado por las viejas colonias, con el viejo reparto colonial, lista es fundamentalmente la plataforma de esa unidad, es el marco de la soberanía de los nuevos pueblos para forjar las nuevas naciones, las nuevas comunidades políticas.

   Para forjar esta unidad, fundamentalmente se va hacia un poder personal y fuerte. Sobre todo a partir de 1.958, van trazándose, sobre el molde de la Constitución de la V República francesa, las nuevas Constituciones de los Estados africanos subsharianos en su mayoría, pero también los otros, y sobre todo, a partir de 1.960 se refuerza todavía más los rasgos del poder personal del poder ejecutivo y se va a un régimen presidencialista reforzado por un ejecutivo efectivamente fuerte. Estos son los rasgos fundamentales de los nuevos Estados, de las nuevas Constituciones. Es cierto que sobre las líneas generales caben especialidades, y ésta es una de ellas, la voluntad de Guinea Ecuatorial, con particularidades, con las salvaguardas que hemos definido de la Isla de Fernando Póo, y entonces tenemos que tender a estos dos puntos: Por un lado, digamos, el compromiso previo general de la Conferencia de Addis Abeba, de la ONU, y además, la tendencia mundial de conservar esta unidad territorial como base de la futura Patria, de la Patria que se está haciendo, con el plebiscito de todos los días, como decía Renar. Ese es el único compromiso que tenía y que tiene la Delegación española. Fuera de esto, no hay otro para nosotros. Por tanto, aquí propiciamos y es cierto -me corresponde a mí la explicación, puesto que yo fui el portavoz, en ese momento, de la Delegación española- el sistema de compromisarios, para mí un sistema como otro cualquiera. No lo voy a defender ahora. Recuerdo que entonces lo atacó el Sr. Macías. No era un sistema intocable, impresentable, antidemocrático. Era un sistema. Una democracia, una de las más -maduras del mundo, la norteamericana -aparte de los problemas que tenga- tiene para la elección de Presidente, este sistema de compromisarios. Los compromisarios responden a un mandato imperativo, como responde también realmente la elección de Presidente y, aunque sea por compromisarios, se convierte de hecho en una elección popular y directa. Se cuenta hasta el caso de unos compromisarios que habían votado a un Presidente que había muerto entre la elección de los candidatos y el nombramiento de Presidente. No es que sea aconsejable nombrar a un cadáver; los cadáveres, a veces, votan, pero no deben ser votados. Y perdonen esta broma.

   Lo que aquí se cita es como ejemplo de la fidelidad estricta tienen los compromisarios al mandato que reciben para designar al Presidente. Quería decir sobre esto de las dificultades del sistema de compromisarios - y termino - que era un sistema como cualquier otro, presentable y democrático. Ahora bien, después, la Delegación española sigue estudiando las enmiendas, estudia hoy, en el grupo de trabajo, las diferentes propuestas, las diferentes posiciones de los Delegados guineanos y entonces, como esto no era vinculante para todos, que era vinculante únicamente para la Delegación española, no para la Conferencia, o sea que si efectivamente la Delegación guineana hubiera aceptado que era vinculante, pero se este sistema de compromisarios no es aceptado, no es vinculante, puesto que era un simple ofrecimiento de la Delegación española, entonces vienen las enmiendas a la totalidad del grupo de los veintitrés, teniendo en cuenta el parecer de Monalige y otros pareceres, entonces y no por versatilidad, no por falta de confianza, sino dócil a lo que era la tendencia general, o por lo menos muy acusada de la Delegación guineana, se ofrece esta elección directa. Pareció que era preferible para forjar la unidad de este nuevo pueblo tener este Presidente ampliamente respaldado por un consenso, por un colegio popular, para poder llevar con una mano firme y decidida el nuevo Estado, la nueva Nación.

   Y esta es, señores, la explicación de lo que ha podido presentarse como una inconsecuencia del Gobierno español y que no era más que una fidelidad al principio dicho de que esta Constitución es para Guinea, no para España, y queremos que sea la que Guinea prefiera en sus líneas generales. Nada más.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   El señor Copariate; pero ha pedido antes la palabra el señor Ibongo. Una intervención por cada delegado. No se cuenta, naturalmente, el debate sobre la bandera, que no forma parte del actual.

   EL SEÑOR IBONGO (DON SATURNINO), DEL MONALIGE:

   Gracias, señor Presidente, Voy a intervenir, puesto que estamos tratando ahora sobre la elección de Presidente, como miembro de Monalige, haciendo énfasis en nuestra postura ideológica, nacionalista y que ha sido expresada ya en muchas ocasiones por el Presidente y el Secretario General, los señores Torao y Atanasio, respectivamente. Nosotros, dije esta mañana que comprendíamos, no el aspecto técnico de la enmienda de la Unión Democrática Fernandina, sino el aspecto humano de esa enmienda.

   En política, el miedo es un factor y nosotros lo hemos entendido. El Monalige, precisamente por eso, haciendo una contrabalanza, aboga por una elección en sufragio universal secreto y directo del Presidente de la República, por las razones siguientes: primera, porque creemos que va en consonancia con el sistema presidencialista que queremos imponer en Guinea, con esa tendencia piramidal que ha estando hablando el señor Aranda, y por otra parte, porque creemos que los partidos políticos, al tener proyección nacional sus líderes, tendrán proyecciones nacionales y encarnarán, por lo tanto, el espíritu nacional que nosotros pretendemos crear y creernos existe. Por otra parte, el factor psicológico de un bubi, un fang o un playero, que sea Presidente de Guinea, le obligará a extender una mano a todas las minorías étnicas que, por razones de táctica política, tenderán a la estabilidad. Por otra parte, creemos que el régimen que estamos apoyando en este momento no crea problemas de idoneidad de por sí. O sea, el hecho de que se elija el Presidente por sufragio universal no quiere decir que vaya a salir un señor -permítanme la palabra un poco bruta- estúpido. O si puede salir un universitario que sea muy tribalista, también puede serlo uni hombre que no sea tribalista. El problema nuestro -vamos a hablar claro porque creo que aquí ya hay que hablar claro en este sentido- es que la situación democrática de Guinea es tal que en este momento, con un sufragio universal, el Presidente va a ser fang, y va a ser fang, porque el comportamiento de los idearios en África, donde los partidos políticos no están basados sobre unos valores objetivos, como en los países desarrollados que pueden existir, como un Sindicato, o el ideológico o la tradición, no existen de facto. Entonces, el comportamiento del elector es de acuerdo a la lealtad de la personal, y si la persona que se presenta es fang, se cree aquí que los fangs son mayoritarios y van a sacar al Presidente. Pero yo, como Monalige, creo que, por encima de los fangs, está el nacionalista, que es capaz de aglutinar a su alrededor todas las fuerzas políticas, económicas, ideológicas. Es una postura nuestra, por principio, que no podemos abandonar. Entonces, el hombre capaz de organizar un partido, porque creemos que son los partidos políticos los que tienen que presentar la candidatura, porque creemos que son los partidos políticos los que tienen que organizar la vida política del país. El hombre capaz de organizar un partido, de controlar, es un hombre que debe tener proyección sobre todos los grupos étnicos. Claro, que se ha hablado de la idoneidad, y coincido con el señor Ceitas, que sabe muy bien que nuestra postura ha sido de acercamiento al proyecto de la Unión Fernandina. Por eso, con esta política de flexibilidad que caracteriza a las cabezas del Monalige, tenemos el compromiso de buscar una fórmula de autoridad. En este momento no estamos en condiciones de decir cual va a ser el lugar donde hay que poner la línea. Claro, con un 80 por 100 de analfabetos, naturalmente la línea no va a estar muy arriba. Por eso, la pretensión nuestra no era poner la línea muy alta, pero sí dar la posibilidad de que el miedo que expresaba la enmienda fernandina, encuentre una salida, encuentre una compensación dentro del sistema que nosotros apoyamos. Creemos que con un poco de sentido de responsabilidad, el sufragio universal va también implícito en el artículo 2º de la Constitución, en el que decimos que la soberanía nacional pertenece al pueblo guineano, quien la ejerce a través de sus Instituciones -una de sus Instituciones es el órgano de la Presidencia del Gobierno o la Jefatura del Estado- y que serán elegidos, los titulares, directamente por sufragio universal o por la vía de referéndum.

   Se ha hablado también aquí- peroné el señor Presidente que interprete de factor técnico la intervención del señor Gómez de Aranda- sobre que el sistema de compromisarios podría significar una especie de referéndum o una especie de democracia directa. Creo que el problema está en ¿cuál va a ser la base para elegir a estos compromisarios? Si van a ser los partidos políticos ¿por qué? Si los partidos políticos van a presentar los compromisarios ¿por qué no se eligen directamente los partidos políticos? 0 sea, que no se compensa; o sea, que la fórmula indirecta está clara aquí. Hay una intención velada de meter en los compromisarios a entidades, organismos que están fuera de los partidos politicos y esto va en contra de nuestra ideología. Muchísimas gracias, señor Presidente.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   El señor Gori ha pedido la palabra.

   EL SEÑOR GORI MOLUBELA (DON ENRIQUE) :

   Muchas gracias, señor Presidente. No voy a insistir más en lo que ya largamente hemos hablado esta mañana, como acaba de explicar magistralmente el señor Barreiro, haciendo referencia al debate de esta mañana en la comisión de trabajo. Los argumentos que se han admitido en pro o en contra de la diferencia de uno y otro sistema han sido para mí, porque hay que ser objetivo, no solamente, como decía el amigo Ibongo, que su movimiento sea netamente abierto y además de flexibilidad; hay otros que, aunque no militan en él, también  pretendemos ser flexibles, como intentamos. Si alguna vez no lo logramos será por defecto humano, pero en nuestro ánimo está esto. Las explicaciones en este sentido no nos convencían, sino que los argumentos eran, cuando eran más hondos, son los que realmente nos convencían. El sistema que yo también abogaba de elección por compromisarios, ante los argumentos de una y otra parte, tanto por parte de la Delegación española como por parte de los demás miembros de la Delegación guineana, llegaron a convencerme; por ejemplo, la posibilidad de ser mediatizados los compromisarios. Esto es muy humano y evidente, pensando objetivamente y con lógica, ello tendría evidentes trazas de tergiversar el verdadero significado de una elección democrática, porque aunque tuviesen muy buena voluntad, porque estos compromisarios elegidos por sufragio universal en los territorios de Fernando Póo y Río Muni, ¿quién me dice a mí que estos compromisarios no reciben, como alguien apuntó, cien mil pesetas -me parece fue el amigo Ondó-? Y entonces el voto ya no es aquel el que va a emitir de aquel señor que eligiera como compromisario, sino que ya va envenenado. Este argumento sí. Ante eso yo me tengo que callar. Yo soy humano y no respondo del resultado.

   Segundo capítulo: Yo abundaba en el problema del analfabetismo de nuestro país. Desgraciadamente, eso había que reconocerlo, para que no saliese una persona sin unas mínimas condiciones elementalísimas para poderse presentar, que pueda presentarse en público y nos pueda representar dignamente. No es necesario, desde luego, que sepa mucha filosofía o derecho, pero sí que tenga unas mínimas condiciones elementales para podernos representar, entonces se presenta este problema que, como ha dicho Ceitas, también tiene sus inconvenientes. Ahora, imponer aquí una lista de condiciones que se requieran para ser Presidente, que tenga que tener el elegido, en una Constitución, dice muy poco en favor de nosotros. Que se diga en una Constitución que debe tener el bachillerato elemental o superior, es muy desagradable; a mí me molestaría y me daría vergüenza que esto se dijera en la Constitución. No es una vergüenza para nosotros de que no estemos en las debidas condiciones, pero por lo menos, de los cuatro o cinco que pueda haber, que se aúnen esfuerzos y se dejen los personalismos y volcarse sobre quien sea. Que el espíritu Santo nos ilumine a todos como en el Cónclave con la elección de los Papas.

   Y sobre este asunto yo no tengo más que decir. A la solución intermedia, a la opinión general, a esto me adhiero yo. Para mí no existe más problema que seguir las directrices trazadas por el Gobierno de la Nación: independencia unitaria y salvaguarda de la personalidad de Fernando Póo. Y creo que aquí no hay asunto de mayor trascendencia.

   Nada más, señor Presidente.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   El Sr. King tiene la palabra.

   EL SEÑOR KING (DON TOMAS A.):

   Muchas gracias, señor Presidente.

   Cuando intervine esta mañana propugnando porque el Presidente de la República de Guinea Ecuatorial fuese elegido por sufragio universal directo y secreto, pedía más bien disculpas a los demás señores delegados en razón de que entendía que podía constituir una manera -indirecta, por supuesto- ofensiva a tales señores sí mi actitud partía de la base de resaltar la bondad de uno u otro sistema; es decir, que en principio me resultaba completamente indiferente que uno u otro fuese utilizado. Sin embargo, les rogaba que nos trasladásemos a la Guinea Ecuatorial, que llevásemos el problema sobre el territorio "in situ", y ya puestos sobre el mismo, enseguida nos convenceríamos de que el único sistema viable para Guinea Ecuatorial, tanto en función a la psicología de su población como al momento psicológico en que está viviendo o va a vivir, era éste precisamente, el sistema universal, el que resultaba más adecuado.

   Bien. Aquí se ha pretendido -lo tengo aquí en mis notas-, por algún delegado guineanos, insistir, imponer o, por lo menos, insistir en el sistema de compromisarios, porque en los antecedentes, en las sugerencias que hemos tenido que barajar venía con cierta abundancia el sistema proporcional. Respecto a esto, yo creo que estamos en una pura fase constitucional, estamos elaborando una serie de normas que deben regir en el futuro de Guinea, futuro que, como tal, es incierto, tiene sus escollos, y siempre y cuando nos sea . posible corregir ruta debemos de hacerlo antes de que esto pueda desembocar, si no en fracaso, en mayores dificultades.

   Y sobre esta posibilidad de corregir o de enmendar los escollos, creo que se tiene, se debe volver a tratar de este punto y ver si el sistema de elección del Presidente por sufragio universal y directo es el único más adecuado. Este sistema es el único que pone en manos de cada uno de los futuros ciudadanos o nacionales de la Guinea Ecuatorial el derecho directo de que la persona que resultare como Presidente de su país, tuviera en él cierto reflejo.

   El problema cultural no cabe duda que juega una fuerte baza en todo este problema. Guinea Ecuatorial no tiene el nivel de cultura que otros pueblos. Es igual que a la postura que puede adoptar, por ejemplo -y perdón por la comparación- un cura o sacerdote de pueblo, que sea quien fuera la persona en la que recayera la dignidad para ocupar el solio romano, en función a esa persona poco o nada podía alterar su situación y sus funciones, puesto que hay unas leyes por las que se rige toda su función y toda su vida normal.

   Preciso es recurrir en apoyo de esta postura a los antecedentes de Guinea Ecuatorial. Son muchos estos antecedentes. Voy a limitarme al corto período de Gobierno autónomo que ha tenido la Guinea Ecuatorial y que, a Dios gracias, está a punto de fenecer, sin pena ni gloria, en cuanto a los ciudadanos se refiere. Y dentro de este marco podemos ver, tocar, hemos vivido la forma en que han ido cubriéndose las vacantes que se han producido en los diversos cargos. La mediatización ha sido feroz, bárbara, intensa. Y en este punto no desearía entrar en detalles, tan sólo para evitar citas hirientes o que puedan suponer desdoro para unos y  otros, para aquellos que han tenido que vender sus votos y aquellos que han comprado votos para ocupar determinados cargos.

   En definitiva, el único sistema que puede evitar que Guinea caiga en un feroz caciquismo, el caciquismo de unos cuantos señores, es el que el Presidente y demás cargos a los que resulten aplicables, tengan que ser elegidos por sufragio directo.

   Si la Mesa o cualquier señor delegado quisiera obtener datos concretos, situaciones, personas, y contrastar eso sobre el terreno, me ofrezco incondicionalmente a facilitárselos.

   Es decir, que la fórmula esta de constituirse un colegio limitado, por muy amplio que fuera, de cien o doscientas personas, en un momento dado, puede terciar o dirigir los votos hacia un punto en perjuicio de la Guinea Ecuatorial.

   EL SEÑOR NANG ONDO (DON ANTONIO CÁNDIDO):

   El artículo 11 dice en su apartado a) ''Representa a Guinea en los actos de la vida pública y en las relaciones internaciones". Ahora, sobre esto de relaciones internacionales ¿no se debería decir previa aprobación de la Asamblea Legislativa de Guinea?

   En el apartado h) se dice que "Nombra a los funcionarios públicos estatales de acuerdo con las Leyes". Esas leyes ¿podían ser institucionales?

   En cuanto a todo lo demás, no tengo ninguna objeción que hacer, salvo en lo de las incompatibilidades. Esta incompatibilidad puede surgir de unos señores como nosotros e, incluso, el mismo Presidente incurriría en ella si quisiera participar en dos o tres funciones, y eso se ha visto en el Gobierno autónomo. Se podría marcar una limitación de la incompatibilidad dentro de la Constitución; que los Ministros o representantes del Gobierno no fuesen funcionarios a la vez o miembros de entidades autónomas simultáneamente. Nada más. lauchas gracias.

   EL SEÑOR COPARIATE MUEBAQUE (DON GASPAR):

   Ante todo pido perdón, porque lo que digo no es con intención de ofender a nadie. Puede ser que, quizá, por mi mala preparación llegue a deslizar algunas palabras que al-quien atribuya como dirigidas a él. Sepan Vds. que esa no es mi intención, pero me gusta que las cosas queden claras.

   En cuanto a lo que acaba de decir el Sr. Gómez de Aranda respecto a los límites de las Colonias africanas, yo creo que ésta es una cuestión que ha venido a tomar otro cauce. Yo creo que muchos de los que están aquí presentes y estoy seguro que el mismo Sr. Gómez de Aranda, no han estado nunca en África.

   EL SEÑOR GÓMEZ DE ARANDA:

   Sí, varias veces.

   EL SEÑOR COPARIATE MUEBAQUE (DON GASPAR):

   Es triste ver como proponen unas medidas tajantes para resolver una cuestión que no han vivido. Muchos no aciertan, no es por mala fe, sino porque no reúnen ciertas condiciones.

   Sobre esta cuestión de los limites, he de decir que Europa ha dejado en África un grave problema que es éste de los limites, y yo no sé si Vds., los españoles, lo van a  dejar también; no lo sé. Resulta que en África, cuando aquel famoso reparto que hicieron Vds. de África (RISAS), no lo hicieron Vds. con nuestro consentimiento, en un Tratado que se llamó de París o algo parecido. Vds. cogieron un territorio, lo repartieron y empezaron a unir pueblos y pueblos de distinto origen, de distinta configuración social, y todo ello originó, posteriormente, ciertos conflictos que han pervivido hasta este momento. Prueba de ello la tenemos, por ejemplo, en la lucha constante entre balubas y bujebas. Vds. lo sabrán mejor que yo.

   Esos límites no responden a la realidad; al contrario, se separaron pueblos de distinto origen y hasta de distinta configuración social. Prueba de ello la tenemos en las diferencias entre los mismos africanos, como lo demuestra el hecho de que, hace poco tiempo, cuando la O.U.A. pretendió repartir los límites de las antiguas colonias, se pusieron de manifiesto esas diferencias. El Presidente de Tanzania -según hemos podido leer en los periódicos de Madrid- ha dicho que los límites están mal divididos. El mismo Jefe de Estado o Presidente de Tanzania está diciendo que esos límites no deben ser hechos a la fuerza, porque las uniones forzadas no conducen más que a la desgracia y a las luchas, por lo cual creo que en esta parte de su disertación, Sr. Gómez de Aranda, no tiene Vd. mucha razón.

   En cuanto a la elección de Presidente, este señor desarrolló aquí una., explicación, que se dio en hoja aparte, en la cual se indicaba que era la declaración del Gobierno español, de la Delegación española, dentro del marco de la declaración de su Gobierno, y ahora, me extraña la facilidad con que cambia este señor de manera de pensar. Un día está en favor de unos y otro en favor de otros y resulta que los negros acaban matándose ellos mismos. Por mi parte, no chocaré con nadie. Unas veces dice que hay que salvaguardar la personalidad de Fernando Póo, y lo que me temo es que algunos de Fernando Póo empezarán a luchar contra los de Río Muni, y los de Río Muni contra los de Fernando Póo. Conmigo no ocurrirá esto. Como me estoy dando cuenta de este juego, yo no chocaré con nadie.

   En cuanto a la venta de los votos, tampoco veo yo que se pueda sobornar a los compromisarios, porque para ser compromisario es necesario que los demás hayan reconocido en él determinadas virtudes, determinada buena conducta, lo que sea. Yo creo que es más fácil sobornar al que tiene dinero, que da a los analfabetos del pueblo un papel para que voten, y con poco dinero se pagan muchos votos. En cambio, el compromisario, que es un señor de mayor responsabilidad, no admitirá que le paguen cien mil pesetas, Es más difícil comprar a un compromisario que a cinco mil habitantes del pueblo, pues éstos con cinco duros cada uno se conforman.

   Señores de la Delegación española -que el Gobierno español me perdone, por favor-: Fernando Póo en la primera fase de la Conferencia manifestó que si iba a una independencia era para ser digno de su pueblo. Vds. saben que ha habido casos de países que han concedido su independencia a unos territorios que formaban una sola colonia y luego, como África Occidental, o África Ecuatorial francesa -Vds. que son más competentes que yo, háganse a la idea- se han dividido en muchos Estados. Y eso que salvaguarda hoy, no salvaguarda mañana, porque con el sufragio universal no se salvaguarda Fernando Póo. En cambio, anteriormente se le prometió eso. Entonces, ¿en qué quedamos? Lo que no puede ser es quedar mal con unos y con otros. Así no sacamos nada.

   Perdonen Vds. si he sido poco amable de tono, pero es que creo que es mi obligación tratar de poner en claro los puntos que considero no lo están. En cuanto a lo de la compra de votos, con poco dinero de compra a mil de cinco duros, pero comprar a uno de cien mil pesetas es más dificil.

   EL SEÑOR MACIAS NGUEMA (DON FRANCISCO):

   Muchas gracias, señor Presidente, Quiero formular una pequeña pregunta a la Mesa, Me refiero a la petición que ayer se hizo a la Mesa por el compatriota don Federico Ngomo en relación con nuestra reserva hasta ver el texto definitivo que ahora se está elaborando.

   Yo pregunto a la Mesa si, a última hora, nos atenderá esa petición. ¿Por qué lo digo ? Porque en mi última intervención había depositado toda mi confianza en la Delegación española, en vista de que no se atendió a mi petición que había hecho de que asesoraran a esta Conferencia técnicos de las Naciones Unidas, como imparciales, no como imposición como habían interpretado muchos que les viene mal cuando yo hablo de las Naciones Unidas, porque para mi las Naciones Unidas como las mantiene el mundo, pese a algunos que quisieran que desaparecieran, siempre hablaré en nombre de las Naciones Unidas. Me refiero al señor Piniés, cuando ayer habló de que varias facciones de la Delegación guineana han enviado informaciones contradictorias. Nosotros no hemos enviado ningún informe contradictorio; únicamente habíamos pedido técnicos para que fueran imparciales, pero eso ha sido rechazado,, Muy bien. Yo he depositado toda la confianza en la Presidencia. Pero ahora yo pregunto: Como usted sabe, un texto constitucional, una Constitución, según mi forma de pensar no puede considerar una Constitución básicamente buena; solamente Dios puede redactarla, ningún hombre puede redactar una Constitución básicamente buena. Pero lo que yo pido a la Delegación española es que nos den paso libre, con el fin de que, en el futuro, mi pueblo, nosotros mismos, vayamos modificándola. Yo podría seguir discutiendo aquí artículo por artículo, pero quisiera ver el final„ Si algo tengo que decir, al final lo diré, pero no como imposición. Y, luego, a la mayoría de aquí alguien la ha puesto en duda, pero eso es mentira y esa mayoría, no se puede olvidar. Porque ¿quiénes van a votar esa Constitución? ¿Esos cuarenta y cuatro nombres que están aquí? No, señores, el medio millón, el cuarto de millón que hay en Guinea Ecuatorial son los que van a aprobar esa Constitución que nosotros estamos votando. Puede que nosotros la consideremos buena y ellos digan luego que no. ¿Qué ocurriría? Muy bien puede ocurrir que nosotros la rechacemos y ellos la aprueben. Por eso me dirijo a la Mesa para que tome en consideración y que luego nosotros diremos algo al final. Cuando el señor Cabanas habló, yo creía que se trataba de una sugerencia, pero he pensado últimamente, como Francisco Maclas, y he visto parece ser que se trata de una imposición. No lo sé. Yo quería que fuese, creía que era un sugerencia técnica en beneficio de la Conferencia, pero si como ayer se dijo, no sé si lo entendí bien o me equivoco, pero dijeron que no había nada más. Personalmente digo que yo me reservo por ahora, porque he depositado mi confianza en la Delegación española, pero quisiera a última hora pedir a la Delegación española las aclaraciones necesarias, porque yo podría, en mi pueblo, salir diciendo: Yo, Francisco Macías, que nadie la vote, esto está mal y no lo voten. Nadie me va a impedir sobre esta materia. Por lo tanto, la mayoría se debe tener en consideración y nosotros somos la mayoría, la Delegación guineana. Siempre hablo yo en nombre de la Guinea Ecuatorial y es la petición que yo vuelvo a insistir por muchas cosas. Por ejemplo, están discutiendo ahora con la Delegación española una cosa que es completamente vana y que todos saben que Guanea Ecuatorial no puede aceptar lo. elección por compromisarios.

   Ahora me voy a referir el representante del Monalige señor Torao, que tiene el mismo derecho que yo en el Monalige. El señor Torao, en una ocasión dijo había obtenido en Fernando Póo unos votos muy elevados, pero después, al formar el Gobierno autónomo, al señor Torao no se le ha tenido en consideración porque le parece que hubo maniobras en las elecciones. Por tanto, una elección por compromisarios está perdiendo el tiempo, nadie lo apoya. Hoy día, las mujeres tienen plena conciencia para votar, porque, cuando se votó la autonomia, las mujeres dijeron que por qué no tenían voto. Nos reclaman el voto y, por lo tanto, los votos tienen que ser universales, tanto para la elección de Diputados, como de Presidente o cualquier otro cargo electivo, a excepción del Gabinete, que se formará como en cualquier parte del mundo. Pero esa discusión de elección universal está gastando el tiempo de la Mesa, porque, si se lleva a Guinea una Constitución que hable de elección por compromisarios, todos los votos serán en blanco o nadie irá a las urnas. Muchas gracias.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Por si el señor Macías no se entera bien, a causa de dificultades técnicas, de lo que la Mesa dice, alguien de ustedes (dirigiéndose a la Delegación guineana), anticipándole lo que podrá leer en el Acta correspondiente, le puede explicar que la Delegación española está completamente de acuerdo con lo que acaba de manifestar. Que podrá hablar si lo desea, o callarse si lo prefiere, y es libre de decir al pueblo de Guinea qué es lo que opina de la Constitución.

   EL SEÑOR MACIAS NGUEMA (DON FRANCISCO):

   Muchas gracias. Voy a proseguir. Aquí no podemos estar cambiando. Un hombre tiene que ser siempre decisivo. Un hombre no puede cambiar.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   ¿A quién se refiere usted?

   EL SEÑOR MACIAS NGUEMA (DON FRANCISCO):

   No me refiero a usted, ni me refiero a nadie. He dicho un hombre, no he referido a nadie en particular. Yo nunca hablo de nadie. Tengo pleno derecho, como cualquiera de ustedes. Los hombres no podemos estar cambiando. Todos los hombres que están en esta sala saben las ideas políticas de Guinea. Es a lo que me refiero. Los tres partidos políticos nacionales que ya aquí no hacen mención, esos tres partidos políticos, señor Presidente, y no me corte la palabra, por favor, me baso en el pensamiento que estos mismos señores pronunciaron ante una mayoría abrumadora del pueblo, que las elecciones serían en sufragio universal, directo y secreto.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Está acordado.

   EL SEÑOR MACIAS NGUEMA (DON FRANCISCO):

   Voy a seguir, es que quiero contrarrestar los que vengan a entorpecer, cuando no es un problema a discutir. Quiero que vayamos a los puntos básicos y más difíciles. Usted sabe que la independencia, el problema que plantea es por los dos territorios. Nada más, señor Presidente. Usted lo sabe perfectamente. Si no fuera por esto, no habría por qué, ya hubiéramos terminado, pero el problema está en los territorios nada más. Muchas gracias.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Muchas .gracias. El señor Mba.

   EL SEÑOR MBA NSUE (DON JUSTINO), de MUNGE:

   Muchas gracias. He pedido la palabra para hacer una pequeña rectificación a una referencia que ha hecho el señor Barreiro, que creo que en este momento gozo de su confianza y consentimiento, sobre la asistencia de mi camarada Esteban Nsue a la sesión de esta mañana. Quiero rectificar diciendo que ayer es cuando mi camarada Esteban Nsue asistió a la sesión de trabajo que estudia el nuevo anteproyecto, a título de mero observador. Esta mañana no lo ha hecho, porque se quedó ocupado en otras actividades. Muchas gracias.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Perfectamente. El señor Edu.

   EL SEÑOR EDU MBUY (DON JOVINO), del IPGE:

   Muchas gracias, señor Presidente. Antes de entrar en lo que me ocupa, las palabras de Justino son ciertas. El señor Barreiro se ha confundido.

   EL SEÑOR BARREIRO MOURENZA:

   Perdonen, Rectifico lo que he dicho antes.

   EL SEÑOR EDU MBUY (DON JOVINO):

   En lo que respecta al artículo 12, sobre la elección del Presidente, parece que se ha omitido el añadir, en el párrafo 4º, que pudiera ser reelegido.

   EL SEÑOR BARREIRO MOURENZA:

   Sí.

   EL SEÑOR EDU MBUY (DON JOVINO):

   Y, por otra parte, quiero hacer una pequeña manifestación respecto a las posiciones políticas de los delegados en esta Conferencia. En la I Fase, muchos de ustedes habrán observado que los delegados guineanos se han reservado porque han creído no era oportuno intervenir en determinados trabajos, porque daban toda la confianza a la jerarquía de los partidos, del Gobierno, lo que fuera. Y ahora resulta que es lamentable, el manifestar eso porque, incluyéndome a mí mismo, nosotros los guineanos no hemos comprendido hasta que alcance había obtenido la reunión de esta Conferencia para llegar al punto muerto, cuando precisamente en las Naciones Unidas, el Gobierno español sea quien tenga que hacer una declaración, como la que salió ayer en el diario "Pueblo", que los guineanos no se ponían de acuerdo. Aquí hay que partir de una base. Si aquí estamos cuarenta días lo debemos a nosotros mismos. El Gobierno español ha facilitado todos los trabajos. Ha dado facilidades, nos ha abierto las puertas, y, realmente, lo que ha pasado aquí en esta Conferencia es lo que hemos tenido cuatro años en Guinea y cada día se está viendo. En el Gobierno autónomo, cuando se convocaba una reunión, asistía el que quería; el que no, lo mismo cogía el coche y se iba a pasear. Y la falta de responsabilidad de los guineanos en la Conferencia ha llegado a crear una situación como la actual, de forma que la buena voluntad de la Delegación española ofreciendo sus técnicos, pudiendo darme todos los materiales necesarios, todas las posibilidades, no podemos colaborar. Quisiera que la mayoría de los guineanos pudieran participar en la redacción de los trabajos de estos documentos. Ahí ciertamente es donde se discuten los problemas de la Conferencia. Aquí, en el Pleno, yo realmente, las dos veces que ha asistido a la Comisión de trabajo he comprobado que es donde debo asistir. Ahí se trabaja, porque se trabaja para llegar a un acuerdo, y se llega cuando una parte u otra ceden. Y en esta Conferencia, si para nosotros es únicamente venir a manifestar aquí el problema de la independencia, pedir la independencia, desearla, como siempre la hemos deseado, y nos conocemos todos perfectamente, sabemos todos los que han luchado en Guinea; los buenos . nacionalistas y los no. Ya nos conocen perfectamente. Aquí, cuando hablamos de retraso de la independencia misma es que nosotros mismos no nos hacemos responsables de que precisamente somos nosotros, con nuestra actitud, los que aquí en la Conferencia damos la impresión de que no queremos la independencia, por ignorancia o por falta de conocimiento o de responsabilidad. Y, por otra parte, en lo que respecta este Partido Idea Popular, quiero dejar bien claro que siempre el Partido IPGE ha sido el primer partido fundado en Guinea Ecuatorial y ese partido ha perdido a sus mejores hombres, los que aquí mismamente podían haber estado en esta Conferencia y debatir las cuestiones con mucha más precisión. Y, realmente, como ese partido ha sido muy perseguido, se ha dejado de ver muy poco y ha tenido muy poco eco aquí en la Península y, tiene que quedar muy claro en esta Conferencia, IPGE es un Partido político casi fundador de todo lo nuestro y tanto el Secretariado Conjunto como los demás partidos así como los diferentes miembros que lo componen no aceptan la responsabilidad y el verdadero programa del Partido. O sea, que el Partido IPGE tiene que identificarse como IPGE. Si en algún momento tiene el propósito de formar una caución o un Secretariado Conjunto, como lo llaman ahora, con otro partido, está completamente al margen de la posición política que yo creo que el pueblo guineano mantiene y si estuviera aquí presente, muchos de mis compañeros y muchos guineanos que presumimos de independentistas, no estarían en esta Conferencia. Esto que quede bien claro. Y quiero terminar agradeciendo a la Delegación española, en especial a la Comisión de trabajo que estoy seguro que muchos de mis compatriotas toman carta conmigo en ese concepto, porque ahora mismo es cuando realmente la Conferencia, considero que ha comenzado hace dos días. El problema de Guinea que tiene que resolverse en esta Conferencia, es el problema de Guinea Ecuatorial. No es Río Muni, ni es Fernando Póo, Annobón o Corisco. Es, precisamente, el conjunto de todos esos cuerpos, o todas las provincias, como quiera llamarse. El último agricultor de Río Muni, tiene que preocuparse y responsabilizarse de los problemas del último agricultor de Annobón. Cuando yo, como natural de Río Muni, solamente veo en la Constitución de Guinea Ecuatorial lo que le conviene a Río Muni, mejor es retirarse de la Conferencia, porque ese señor no trabaja para Guinea Ecuatorial. Lo mismo digo a la inversa, porque hemos observado que aquí, en esta Conferencia, cuando una persona no vea introducido en ningún texto o en cualquier acuerdo, en cualquier cosa, lo que él piensa, cualquiera que sea lo que fuere, no está de acuerdo, y eso no es trabajar en favor de Guinea. Guinea va a votar la Constitución, si es que la vota, porque precisamente en el régimen autónomo, fuimos de los que no estamos muy conformes con la Ley de Bases, y hemos tenido que tragar los cuatro años de autonomía.

   En esta Constitución, sobre todo, se está procediendo perfectamente. Yo creo que sí. Ahora, lo que opina la mayoría se verá en las urnas. Aquí no están los guineanos para que cada uno nos pusiésemos en fila y nos pongan en línea detrás de los participantes de tal partido o ideología o lo que fuera.

   Yo estoy seguro, que Guinea sabrá comprender qué es lo que quiere, lo que aquí se ha trabajado y el punto muerto que hemos llegado hasta el día 24, 25 de mayo, dentro de una Conferencia Constitucional que podía durar, como máximo, dos o tres semanas.

   Y para terminar, lo que respecta a la bandera (Murmullo) Y voy a terminar. Termino invitando a todos aquellos buenos guineanos que, sin necesidad de imposiciones ni de malos entendidos, puedan participar en las Comisiones de trabajo aun que vayan como observadores simplemente, pero que vayan a ver donde realmente se trabaja en esta Conferencia. Muchas gracias.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Muchas gracias.

   Hablará ahora el señor Barreiro y después el señor Cabanas. Y vamos a cerrar el debate, porque ya no hay más oradores inscritos.

   Después de estos dos oradores, levantaré la sesión.

   EL SEÑOR BARREIRO MOURENZA (DON DOSITEO):

   Señor Presidente, tiene razón el Sr. Edú. Esta mañana, en el ambiente informal del grupo de trabajo, hemos charlado él y yo, porque estaba sentado a mi lado, y coincidimos en nuestra opinión personal de que, a la vista de un texto en que se proponía una proyección de reelección para el Presidente, no era preciso ni conveniente limitar las posibilidades de relación, puesto que en realidad el Presidente era el que tenía que ganarse la confianza de su pueblo para ser reelegido o no en función de lo que hubiese realizado durante su mandato. En principio, el Sr. Edú sugería - e insisto en que a mí personalmente me parecía que era una sugerencia estimable que había que acoger - que se dijera expresamente que el Presidente podía ser reelegido. Por supuesto, yo estoy dispuesto a apoyar su sugerencia, que hago mía, en el seno de la Delegación española. Pero también he de reconocer que, tal como ha quedado redactado el artículo 12, quizá no sea necesario decirlo expresamente. Porque como no se dice nada de que no puede ser reelegido, realmente se sobreentiende que cualquier persona puede ser reelegida. Si esto da satisfacción al Sr. Edú, a mí me la da también, y entiendo que no sería necesario recogerlo. Pero, no obstante, como coincidimos en la opinión, si es preciso se examinará por la Delegación española, y yo personalmente apoyaré su sugerencia, de igual manera que apoyo su apreciación sobre la conveniencia de la participación en el grupo de trabajo. El, que ha asistido, es testigo de los esfuerzos que hacemos todos por hacer algo constructivo, lo difícil que nos resulta la labor y de cuánto nos la pueden facilitar los que con buena fe vienen a nuestro lado a hacerse conocer su opinión, siempre respetable, a veces muy interesante e incluso seleccionada y que puede pesar de manera decidida, como han pesado muchas opiniones en el texto que se viene redactando para la labor que perseguimos en la Asamblea, lo cual redunda en beneficio del trabajo de la Plenaria. Muchas gracias.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Va a hacer uso de la palabra el Sr. Cabanas.

   EL SEÑOR CABANAS RODRÍGUEZ:

   Señor Presidente: discúlpeme, pero, si se me permite, deseo hacer unas observaciones sobre el texto que ha sido presentado y haciendo uso del sistema que se ha establecido para la buena marcha y para el buen orden de la Conferencia. Como quiera que este procedimiento ofrece tantas garantías y como yo tengo la culpa de no haber asistido esta mañana al grupo de trabajo y perdí una oportunidad, el sistema de trabajo establecido es tan benévolo y ofrece tantas garantías que, habiéndola perdido esta mañana, me permite volver a tomarla ahora. Bien entendido que mis observaciones al texto presentado van exclusivamente dirigidas a la perceptibilidad del mismo.

   Al examinar el texto que se nos ha ofrecido he encontrado que quizás - y me permito someterlo a la consideración de la Mesa y del grupo para que lo tengan en consideración - puede mejorarse un poco, tanto sus sistemática como sus expresiones.

   Por ejemplo, los artículo 10 y 11 quizás pudieran formar un solo texto, puesto que parece que se refieren a la misma materia: a las atribuciones del Presidente, y por otra parte, el artículo 11 empieza: "El Presidente de la República", a), b), c). En fin, sugiero que se busque una fórmula para refundir estos dos artículos en uno. En el artículo 10 hay otra parte de posible corrección que sugiero. Por ejemplo, las expresiones de la línea segunda cuando dice: "El Presidente de la República Dirige la política nacional", y después: "su autoridad se extiende a todo cuanto conduce a la conservación...", se podría cambiar por otra expresión.

   En el propio artículo 11 actual se encuentra, por ejemplo: "Representa a Guinea en los actos de la vida pública.." quizás se pudiera decir "en los actos públicos".

   En. el mismo apartado d) : "Promulga las Leyes en las condiciones previstas en el artículo tal", que sea: "ejerce el derecho de gracia y nombra los funcionarios". Quiero decir que por economía de texto quizás pudieran suprimirse estas palabras .

   También en el artículo 12 - y repito que mis observaciones no se refieren para nada al fondo, sino que son de pura redacción y sistemática - veo, por ejemplo, que el párrafo segundo quizás interfiere en un sistema que es unitario, que es el de la elección del Presidente de la República; es decir, el párrafo primero dice que el Presidente es elegido por sufragio universal, y en el segundo que el mandato será por una duración de cuatro años, y el párrafo tercero dice que será elegido el candidato que reúna la mayoría absoluta de los sufragios. Parece que pudieran condensarse los temas dentro del mismo artículo y llevar este párrafo quizás, como párrafo penúltimo, a la duración del mandato de este mismo artículo.

   Y puesto que en este artículo estoy y, en fin, no entro repito dentro del fondo de la cuestión, sí si se considera el tema que ha sido planteado hoy como cuestión de fondo, sobre el posible problema de las idoneidades o no. Esto tendría que establecerlo bien este artículo, o bien un artículo que hable alrededor de esto. También sugeriría que se considerase que, al lado de la posibilidad de introducir eso, como aquí se sugirió, sobre idoneidad, que el grupo tuviera en consideración, si no la letra, al menos el espíritu de que puede ser este sistema o bien un sistema de procedimiento de presentación de candidatos, que es también un sistema que ha sido apuntado en algunos de los textos que, según lo establecido por la Conferencia, son objeto de nuestro trabajo.

   De otro lado, en este mismo artículo, en el párrafo último, dice:'"La Ley de Incompatibilidades establecerá la profesión o funciones incompatibles con la Presidencia de Guinea Ecuatorial". Tengo la seguridad de que no se ha querido decir esto. Supongo que será el ejercicio de determinadas funciones. Esta es otra de las sugerencias para que se tengan en cuenta.

   También, el mismo artículo 13 dice: "El Presidente de la República será asistido por un Consejo de Ministros, nombrado y revocable libremente por él". El Consejo es un órgano, lo que se nombran son los miembros de ese órgano. La mejor redacción, quizás, será decir: "Asistido por un Consejo de Ministros, cuyos miembros serán nombrados y revocados". Es decir, se trata de los componentes del órgano. El Consejo no es algo que el Presidente haga o deshaga. De lo que se trata es de que se nombren libremente.

   Quizás también en este mismo artículo, en el párrafo tercero que dice: "El Jefe del Estado en Consejo de Ministros constituye el Gobierno de la Nación", creo que sería mejor "el Jefe del Estado con el Consejo, porque el Gobierno nunca es el Jefe del Estado.

   También en el artículo 14 - es para evitar una cacofonía de competencias -: "..desempeñará provisionalmente las competencias de la Presidencia en caso de vacancia, ausencia..." se podría quitar la palabra "competencias": ".."ejercerá y desempeñará provisionalmente las mismas funciones de la Presidencia en caso de vacante, etc., etc."

   Señor Presidente, eran unas ligeras observaciones que someto a la consideración de la Mesa y del grupo, por si son pertinentes. Muchas gracias.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Quizás el Sr. Barreiro nos puede explicar que alguna imperfección en la redacción se justifica por el apremio con que se ven obligados a trabajar.

   EL SEÑOR BARREIRO MOURENZA:

   Realmente, Señor Presidente, encuentro muy atinadas las observaciones del Sr. Cabanas y, evidentemente, dado el sistema de trabajo que tenemos, es muy fácil que el texto que salga de nuestras manos sea siempre perfectible. Probablemente, en la forma de redactarlo atendimos más a los problemas de fondo que se presentan que a la redacción técnica. Posiblemente la Mesa o la Delegación española estén en condiciones luego, con más sosiego, de ir perfeccionándolo, porque son problemas accesorios, en los que, si la Delegación guineana quiere indicárnoslos, con mucho gusto los atenderemos.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Se suspende la sesión. Mañana queda convocada la reunión de la Conferencia Constitucional a las siete de la tarde y el grupo de trabajo a las once de la mañana. El tema de que se ocupará el grupo de trabajo es el de la Asamblea de la República.

   Son las veintiuna horas y veinte minutos.

   DON JOAQUÍN MORENO CASTILLO, Marqués de Castro de Torres, Coordinador de la Conferencia en funciones de Secretario doy fe de cuanto antecede. Madrid, fecha ut supra.

[Va la firma]

  

Editado y distribuido por ASODEGUE

 

 

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