HISTORIA DE GUINEA

 
   

 

 

 

 

 

 

  

ACTA DE LA DECIMOSEXTA SESIÓN PLENARIA

 

   En Madrid, a veintiocho de mayo de mil novecientos sesenta y ocho, en el Salón de Embajadores del Ministerio de Asuntos Exteriores, tiene lugar la XVI Sesión Plenaria de la II Fase de la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial, bajo la presidencia del Vicepresidente de la misma, Excmo. Señor Don Ramón Sedó Gómez, Subsecretario de Política Exterior, con la asistencia de las Delegaciones del Gobierno español y de la Guinea Ecuatorial.

   La Mesa queda constituida por el Excmo. Señor Don Ramón Sedó Gómez, el Excmo. Señor Don Gabriel Cañadas Nouvilas, Secretario General del Consejo Superior de Asuntos Exteriores y de la Conferencia y el Iltmo. Señor Don Juan Duran-Loriga, Subdirector General de África y Próximo Oriente.

   El Presidente de la Mesa abre la sesión a las diecinueve horas y veinticinco minutos y dice:

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Se abre la sesión.

   Se han distribuido dos documentos: uno, con la propuesta del Señor Cabanas, considerada en la sesión de ayer; y otro, elaborado por el Grupo de Trabajo español que se ha reunido .con representantes guineanos esta mañana. Un miembro del Grupo de Trabajo va a hacer algunas consideraciones sobre este último documento.

   EL SEÑOR CABANAS:

   Señor Presidente: En cumplimiento de lo establecido por la Conferencia en su reunión de ayer, esta mañana y en este mismo salón, se reunió el previsto Grupo de Trabajo, que estaba integrado, en su primera sesión por seis miembros de la Delegación española y creo que por 18 representantes le Guinea Ecuatorial. El Grupo se complace en manifestar su gratitud a cuantos Delegados, dando prueba de su sentido de la responsabilidad, han cooperado eficazmente para que podamos afirmar que nuestro objetivo de hoy ha sido cumplido.

   El texto que se acaba de repartir y que tienen Vds. a la vista, es el fruto del esfuerzo conjunto de todos los participantes. Todos hemos procurado cumplir fielmente lo establecido ayer, buscando formulas armónicas y de equilibrio entre los elementos que la Conferencia estableció ayer y que constituían los instrumentos de trabajo para este Grupo.

   Todos esos documentos han estado sobre nuestra mesa y todos han sido tenidos en cuenta. El trabajo del Grupo ha sido, como se dice en las emisiones de radio "cara al publico": el Salón ha estado abierto a todo el mundo para presenciar la forma y el sistema de trabajo.

   Nuestra misión era elaborar un texto, que es el que tenemos todos a la vista; lo que no podíamos hacer era superponer otro texto. Entonces, el texto que hemos presentado pretendemos que sea el resultado de una cuidada selección, aceptando, cuando no las palabras, porque fue imposible, sí, al menos, las ideas y el espíritu, que nos pareció había en cada uno de los textos o de las enmiendas presentadas.

   El texto que tienen Vds. a la vista mereció, en general -y repito en general-, esta mañana, el consenso de los que estábamos presentes en el Grupo. He dicho "en general".

   Y ya, una vez explicado nuestro sistema de trabajo, que es, sobre poco más o menos el que acabo de exponer, vamos a pasar al texto.

   Se consideró oportuno y conveniente, siguiendo en esto una técnica usada en todos los textos constitucionales, introducir antes del articulado un preámbulo. Este preámbulo es la expresión de una vocación y de los propósitos que se presentan al redactar el texto constitucional. Nosotros, la verdad, es que no teníamos a la vista ni los documentos que se habían aportado a la Conferencia, ni ninguna propuesta sobre el particular. Hemos procurado redactar el texto que Vds. conocen en términos muy generales, en términos claros y concretos y creemos que están alejados de toda polémica, y por eso pensamos que no ofrecerá dudas ni siquiera discusión por parte de Vds. No sé si soy optimista.

   Al artículo 1º sí había diversas propuestas, sí había diversas enmiendas, y su redacción aquí, esta mañana, fue objeto de un animado coloquio; no podemos hablar de debate, porque hemos llevado a cabo la reunión de esta mañana sin ningún formalismo; no había petición de palabra, sino que había un diálogo; cuando cada uno hablaba, exponía su criterio, su parecer, la precisión de su palabra. Todo se fue recogiendo y los textos se fueron redactando sobre la marcha.

   Digo esto en relación con el artículo 1º porque había sobre él diversas propuestas y pensamos, también en relación con este artículo, que se ha recogido el espíritu y en muchos casos el texto de los textos que teníamos a la vista. La fórmula que se ha propuesto creemos también que puede satisfacer, y puede satisfacer puesto que en el equilibrio necesario que había que buscar, este artículo lo que hace, a fin de cuentas, es, de un lado, afirmar el carácter soberano e indivisible del Estado, que es como se califica al Estado y, por otro lado, se asegura la salvaguarde de la autonomía de las provincias.

   Como se tuvieron a la vista -repito- todos los textos, había en una de las enmiendas determinada propuesta que parece que podía encajar en este artículo en relación en cuanto a los límites, en relación en cuanto a la extensión de la soberanía sobre aguas territoriales, etc. etc., y no pareció oportuno ni conveniente, ni necesario traerlo a este artículo. Y no pareció ni oportuno ni necesario, por cuanto los límites éstos están claramente definidos, y en cuanto a la extensión de la soberanía a otros elementos, como pueden ser las aguas territoriales, como pueden ser los espacios aéreos, como puede ser la plataforma continental, he de decir, en primer lugar, que no es usual y, en segundo término, son consecuencias de la propia existencia misma de un Estado de soberanía, de un Estado que es aceptado en Derecho Internacional. Es más, forma parte de la soberanía del Estado determinar la extensión de estas aguas.

   Ese es el texto y el espíritu del artículo 1º.

   Por lo que se refiere al artículo 2º ...

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Es conveniente que el Señor Cabanas lea el artículo.

   EL SEÑOR CABANAS:

   Aunque lo tienen Vds. a la vista, si quieren puedo leer los artículos.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Es conveniente que los lea según los va comentando.

   EL SEÑOR CABANAS:

   "Preámbulo.- El pueblo de Guinea Ecuatorial, en uso de su derecho de autodeterminación, consciente de su responsabilidad en la Historia, decidido a crear un Estado social de Derecho, en que las libertades individuales y colectivas, reconocidas por las Naciones Unidas, gocen de una garantía y eficacia reales, a incorporarse a la Comunidad de Estados Independientes y a la Organización de las Naciones Unidas y a mantener estricta solidaridad con los pueblos africanos, de acuerdo con los principios de la Carta de la Organización de la Unidad Africana, adopta la siguiente CONSTITUCIÓN.

TITULO PRIMERO: DEL ESTADO Y LOS CIUDADANOS

   Artículo 1º. _ La República de Guinea Ecuatorial es un Estado soberano e indivisible, democrático y social, integrado por las Provincias de Río Muni y de Femando Póo.

   La Provincia de Río Muni comprende, además del territorio de este nombre, las islas de Coriseo, Elobey Grande, Elobey Chico e islotes adyacentes.

   La Provincia de Fernando Póo comprende la Isla de este nombre y la de Annobón.

   La República de Guinea Ecuatorial asegura la independencia y seguridad de su territorio y salvaguarda la autonomía de sus Provincias, de acuerdo con lo previsto en esta Constitución".

   Hasta ahí había llegado en mi exposición de cómo se habían adoptado estos textos.

   Empezaba antes diciendo que el artículo 2º, mejor dicho, la redacción del artículo 2º no planteó ningún problema de fondo. Planteó un pequeño problema de redacción que fue fácilmente resuelto. En todo caso, cabe señalar aquí, como cuestión importante, que en una de las enmiendas a este artículo se proponía un párrafo 2º. Se trataba de una propuesta de la Unión Democrática. Entonces el Grupo de Trabajo rechazó, de momento el propuesto párrafo 22 de este artículo, y lo rechazó tan sólo por razones sistemáticas, pero se comprometió a considerarlo de nuevo cuando sistemáticamente se considere procedente. Pero, de momento, se decidió excluirlo de este artículo 2º. Adoptada esta decisión, quedó el artículo como Vds. lo tienen a la vista, con un solo párrafo. El texto dice lo siguiente:

   "Artículo 2º.- La soberanía nacional pertenece al pueblo guineano, quien la ejerce a través de sus Instituciones, cuyos titulares son elegidos por sufragio universal y directamente por vía de referendum".

   Se nos presentó un problema de redacción y es que había dos formas de que el pueblo ejerciese esa soberanía: una, mediante sus instituciones, cuyos representantes eran elegidos, como aquí decimos, por sufragio universal, y otra forma de ejercer esa soberanía era directamente por vía de referendum.

   Entonces, el problema no se plantea en cuanto a la redacción. Si se hace directamente por referendum y también a través de elecciones por sufragio universal, a través de los representantes de las instituciones, se dudó y se pensó -creo que fue a propuesta del Señor N'Dongo- en que lo usual es ejercerlo a través de las instituciones y, por tanto, por vía de referendum. Por eso se pone, en primer lugar, las instituciones. Este es el problema de redacción. Se puede colocar una coma después de "universal" y decir a continuación :"y también directamente por vía de referendum.

   Ya he hablado sobre el problema de fondo que aquí se planteaba y, de momento, quedó aplazado el estudio de ese párrafo.

   El artículo 3° fue objeto de una muy especial meditación Este artículo, nosotros nos encontrábamos, en los puntos presentados en las propuestas y en las enmiendas, con dos sistemas, uno el de enumeración y el otro era un sencillo sistema de remisión, creo que textualmente decía, de "libertades reconocidas por las Naciones Unidas", expresión que en principio tampoco nos gustaba. Entonces prosperó un sistema mixto, es decir, un sistema mixto de remisión, no con este carácter de "libertades reconocidas por las Naciones Unidas", que a fin de cuentas no dice nada; yo podría citarles que existen en este momento 17 convenios internacionales sobre la materia, de los cuales ratificados por todos los países muy pocos, y que existen recomendaciones, como Vds, saben, prácticamente a centenares» Entonces, sí hay una base clara que no es esta de "reconocidos por las Naciones Unidas", sino la Declaración Universal de Derechos del Hombre. Yo tengo presente la Declaración Universal de Derechos del Hombre que, como Vds. saben, fue adoptada el 10 de diciembre de 1948 y cuyo treinta aniversario se conmemora este año, titulado Año Internacional de los Derechos Humanos, y con esta remisión quedan recogidos todos y, además, enmarcados en una Declaración que si en el momento en que fue adoptada por las Naciones Unidas -creo que entonces las Naciones Unidas eran 48 los Estados, hoy ya son ciento veintitantos-, quedaron reafirmados en el último convenio sobre derechos individuales y políticos adoptado en diciembre de 1966 y por el convenio de derechos económicos, culturales y sociales adoptado en la misma fecha.

   Entonces, nos pareció mejor, y aquí lo tratamos y lo discutimos, que el hacer una lista completa corríamos el grave riesgo de omitir muchos de estos derechos y libertades fundamentales de la persona, porque incluso en la lista que se nos presentó en alguna propuesta, ni estaban todos ni quizás estaban jerárquicamente ordenados, porque incluso en esa propuesta hay la mención a algún derecho que ciertamente es un derecho reconocido pero que emana de algún principio que sin embargo no estaba enumerado. En consecuencia, nos pareció mejor seguir un sistema mixto y señalar la remisión a la Declaración Universal de Derechos del Hombre y, en segundo lugar, añadir una serie, poner énfasis sobre aquellos tipos de derechos que en un naciente Estado transcienden, es decir, tienen una importancia verdaderamente trascendente para ese nacimiento, y son fundamentalmente aquellos que aquí hemos citado, de conciencia y religión, asociación, reunión, expresión, con lo cual están prácticamente puestos aquéllos que dan nacimiento a la vida en común: residencia y domicilio, y el derecho a la propiedad, a la educación y a condiciones dignas de trabajo. Se siguió este sistema, que ya digo que es mixto y pareció al Grupo como mejor y creo que también los diversos grupos se manifestaron concordes, y en consecuencia, este artículo quedó redactado así:

   "Artículo 3º.- La República de Guinea Ecuatorial tiene por misión la promoción y el desarrollo político, económico y social de su pueblo, y a este fin garantiza (ya estamos aquí reconociendo importantes derechos) la igualdad ante la Ley y la seguridad jurídica (nos pareció mejor que poner la seguridad de la persona o personal; es mucho más la seguridad jurídica, porque ésta sí que comprende absolutamente tolo, que es que el orden jurídico se cumpla) de todos sus nacionales, sin distinción de origen, raza, sexo o religión.- El Estado reconoce y garantiza los derechos y libertades de la persona humana proclamados en la Declaración Universal de Derechos del Hombre y fomentará el respeto a las libertades le conciencia y religión, asociación, reunión, expresión, residencia y domicilio, así como el derecho a la propiedad, a la educación y a condiciones dignas de trabajo.- El Estado fomentará asimismo el desarrollo de los Sindicatos y Cooperativas y garantizará a los trabajadores la defensa de sus derechos".

   Por lo que se refiere al artículo 4º, la verdad es que este artículo no planteó absolutamente ningún problema y tolo el mundo se puso de acuerdo fácilmente en que había que poner un énfasis en esta defensa de la seguridad, tanto interior como exterior del Estado y de su integridad territorial, y se redactó sobre la marcha, prácticamente, quedando así:

   "Artículo 4º.- Todo acto de discriminación racial, étnica o religiosa y toda propaganda que atente a la seguridad Interior o exterior del Estado o a su integridad territorial, será castigado por la Ley".

   El artículo 5º tampoco presentó ningún problema de redacción, ni de defender el derecho al sufragio activo y pasivo de todos los guineanos:

   "Artículo 5-.- Todos los nacionales de Guinea Ecuatorial, mayores de edad, son electores y elegibles en las condiciones determinadas por la Ley".

   La declaración del derecho se deja ya su especificación en una Ley.

   El artículo 6º, a su vez, tampoco planteó ningún problema lo referente a la nacionalidad, que se consideró que debía remitirse también a una Ley. Ahora sí observo que en el texto que se les ha repartido falta una palabra, que es la palabra "institucional".

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   ¿Quieren ustedes añadir al texto que se les ha repartido, al final del artículo 6º, la palabra "institucional"? Así queda completo. (Al Señor Nang, que pide la palabra) Cuando termine el Señor Cabanas, podrá V. hablar.

   EL SEÑOR NANG ONDO (D. ANTONIO CÁNDIDO):

   Como el Señor Presidente pregunta ...

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   No pregunto; les indico si quieren tener la bondad de añadir esa palabra.

   EL SEÑOR CABANAS:

   Entonces quedamos en que el texto del artículo 6º, es: "El régimen relativo a la nacionalidad se determinará en una Ley institucional". Es un puro error mecanográfico por lo que no ha salido en el texto.

   El artículo 7º tampoco planteó problema dentro del grupo; quiero decir que no hubo intervenciones sobre ello y la única intervención, -debo decirlo- fue dentro de la Delegación española. Entonces, el artículo éste se estableció así:

   "Artículo 7º.- El idioma oficial del Estado será el castellano. Las Leyes regularán el uso y protección de las lenguas tradicionales".

   En cuanto al artículo 8º el Grupo de Trabajo aceptó el texto que ha venido arrastrándose en todos los textos: "La capital del Estado es Santa Isabel". Aquí hubo ciertas observaciones por parte de algunos presentes en el Grupo de Trabajo. Nosotros consideramos que el Grupo no tenía ni la posibilidad, ni estaba, ni figuraba entre sus atribuciones, modificar este artículo, ya que no había una enmienda formal, ni directamente determinada a modificarlo y, por lo tanto, así quedó como viene.

   Por lo que se refiere al artículo 9º, me parece que en el texto de Vds. no figura siquiera y debe añadirse. Del artículo 9°, sin embargo, debo decirles a Vds. que no está redactado por una razón bien sencilla: Es un artículo que nosotros, Grupo de Trabajo, y sobre todo, nosotros, Delegación española, no podíamos redactar. Es una da esas cuestiones en las que, naturalmente, no podíamos decir nada. Es referente a la bandera y el escudo. Nosotros, en cuanto a este artículo, encontrábamos con que sólo teníamos un texto, que es el texto de Don Bonifacio Ondo que figura en su propuesta. En el Grupo, repito, la Delegación española no podía manifestarse sobre ello; en fin, hubo alguna objeción por parte de Delegados guineanos presentes y lo que dijo el Grupo de Trabajo por boca de su Presidente fue muy sencillo: Pensamos que nosotros no debemos mezclarnos en lo que debe ser ni el lema, ni el escudo, ni la bandera. En consecuencia, creemos que debe ser un acuerdo entre ustedes. Lo que el Grupo acordó es que, si no hay acuerdo entre ustedes, se dirá en el texto de la Constitución que una Ley fijará esto. Así que, o se ponen ustedes de acuerdo aquí o se pondrán de acuerdo en algún sitio. Lo único que hay sobre el particular, por escrito es una propuesta de Fernando Póo, pero era para su propia bandera.

   Como naturalmente hablamos de un Estado unitario, se habla solo de una bandera. Entonces, el texto que propone don Bonifacio Ondó, por si ustedes no lo tienen a mano, se lo voy a leer, aunque no lo hemos incorporado por las razones que acabo de indicar. Dice lo siguiente:

   "El lema del Estado soberano de Guinea Ecuatorial será: Unidad, Justicia y Libertad. La enseña nacional o bandera estará constituida por tres bandas horizontales de colores rojo, blanco y verde, por este mismo orden, en sentido de arriba a abajo. La banda de color blanco será el doble de ancho que los otros dos colores. El escudo de armas de la República estará constituido por dos círculos concéntricos, con el interior formado por los conceptos: Unidad, Justicia y Libertad en caracteres de imprenta de color negro. El exterior estará formado por seis estrellas de seis puntas, alternativamente de colores rojo y amarillo. En el interior de estos círculos, en sentido horizontal, se agregarán dos manos en actitud de saludo, que sostendrán la balanza, fiel o emblema de la justicia".

   Esta era la única propuesta escrita que teníamos y sobre la cual no pudimos manifestarnos por las razones que antes he expresado. Y con ello, con la presentación de este esquema, consideramos cumplido el compromiso que habíamos contraído de presentar esta tarde al Pleno de la Conferencia el resultado de nuestro trabajo. Muchas gracias.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   La Mesa estima satisfactorio el trabajo llevado a cabo por el Grupo, constituido según acuerdo tomado en la sesión de ayer. Se pone a consideración de los Delegados aquí presentes tal trabajo. Cada orador tiene derecho a una sola intervención.

   EL SEÑOR NANG ONDO (D. ANTONIO CÁNDIDO):

   Señor Presidente. Señores Delegados: Si mal no recuerdo, el Señor Gómez de Aranda, en su intervención durante las sesiones pasadas, manifestó que si se salvaguardaba la personalidad de la minoría es porque la mayoría ya quedaba salvaguardada por su condición de mayoría. Y siguiendo esa pauta, hice referencia además, en mi intervención del viernes pasado, sobre lo que yo entendía por la palabra "Provincia" introducida en nuestra Constitución. En el artículo primero, que se ha vuelto a decir quizá lo mismo, la palabra provincia, aquí, parece que no nos quiere determinar si debe entrar o no en la Constitución para salvaguardar la personalidad de Fernando Póo, por cuanto yo considero que en la distribución administrativa que se quiere dar, la provincia queda reemplazada por los territorios que constituyen la Guinea Ecuatorial puesto que administrativamente, las provincias son una de las cuestiones que pueden determinar en su día una ley propiamente de la Asamblea Nacional. En el artículo primero se dice: "La República de Guinea Ecuatorial asegura la independencia y seguridad de su territorio de acuerdo con lo previsto en esta Constitución". Entonces, si se señala expresamente que cada provincia tendría dentro de un Estado una autonomía ¿qué es lo que le queda al Estado? Respecto a la nacionalidad, entiendo que se debe fijar de la misma manera que se ha fijado. Al pueblo de Guinea Ecuatorial le corresponde, al menos, una nacionalidad propia. Otro asunto que yo encuentro, aunque no lo cité en mi intervención, es el de la bandera. En los proyectos de enmienda presentados había, en el proyecto firmado por los 23, un texto en el que se había fijado nuestro punto de vista sobre la bandera, pero el Señor Cabanas nos dice que sólo hay un anteproyecto.

   EL SEÑOR BARREIRO:

   Hay un error, perdón. Obedece a que el resumen ...

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Que se lea la descripción de la bandera guineana propuesta por el grupo de 23 firmantes.

   EL SEÑOR CABANAS:

   Tiene razón. Yo tengo a la vista un resumen, en el que quizá también por error mecanográfico, no consta.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Para conocimiento general se va a leer lo que dice el grupo de los 23, sobre la bandera.

   EL SEÑOR CABANAS:

   En la disposición final se dice: "La bandera de Guinea Ecuatorial se compone de tres bandas diagonales ascendentes, de izquierda a derecha. La superior verde y la inferior roja, de la misma anchura y la banda central, blanca, más ancha, con un escudo formado por dos lanzas cruzadas en forma de aspa, con las puntas hacia arriba, aisladas de dos palmas, atadas en su pie por un fajín de oro, que lleva inscrito el lema de la República, el lema nacional de Unidad, Paz y Prosperidad".

   EL SEÑOR NANG ONDO (D. ANTONIO CÁNDIDO):

   Pero en lo que más insisto son en los dos artículos: los de la provincia y nacionalidad. La provincia debe ser una distribución administrativa, que en su día determine la Asamblea Nacional, puesto que es la complicación que nos viene de nuevo para saber determinar la garantía de la personalidad de Fernando Póo con esa palabra de provincia. De momento, yo creo sé debe tomar en consideración, Señor Presidente.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Ahora se va a abrir un turno de oradores donde cada uno hará las consideraciones que estime oportunas. De ellas irá tomando nota la Delegación española, para después estudiarlas. La Delegación española podrá explicar las razones por las cuales una propuesta es o no incorporable al proyecto. La Mesa después fijará, el texto definitivo. No podemos decir en este momento si su enmienda se acepta o no. Tenemos que oír a todos los oradores que quieran hablar acerca de este capítulo. Sus palabras, por ahora, se toman en consideración.

   EL SEÑOR NANG ONDO (D. ANTONIO CANDIDO):

   En mi declaración quiero que se tome en cuenta lo de capital del Estado. Yo creo que lo dije ayer que se tuviese en cuenta. No tengo objeción ninguna, pero quiero marcar las ideas que tuve en su día.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Es decir, que usted ha expuesto ya estas ideas y el Grupo de Trabajo no las ha tomado en consideración. Ya se ha explicado en qué forma aquél ha desarrollado su labor. Ahora, si usted quiere decir "lamento que no haya sido aceptada mi sugerencia o mi enmienda y quiero que conste en Acta" , constará. Pero si el Grupo de Trabajo ya ha examinado sus puntos de vista y no los ha recogido, no puede usted insistir sobre ellos. Si usted ve alguna inconsecuencia entre lo que ha expuesto el ponente del Grupo de Trabajo español y lo que ha quedado plasmado en los textos, entonces lo podemos considerar.

   EL SEÑOR NANG ONDO (DON ANTONIO CÁNDIDO):

   Esa Comisión no manda aquí ninguna representación. Mi representación es con esta Mesa. No quiero que acepten mi enmienda, pero si quiero exponer mis razones de las enmiendas que presento.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Evidente.

   EL SEÑOR NANG ONDO (DON ANTONIO CÁNDIDO):

   Muchas gracias.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   ¿Algún otro orador quiere hacer consideraciones sobre el trabado presentado por el grupo español?

   EL SEÑOR SILA (DON DOMICIANO):

   Soy un sustituto de don Francisco Dougan, que actualmente está ausente y ha delegado en mí.

   Por primera vez intervengo aquí y no veo ninguna contradicción, salvo lo de Fernando Póo. Nosotros no podremos contrariar nada de los que España nos imponga, porque desde que recibimos la novedad del discurso del Gobierno español a la salvaguarda de la personalidad de Fernando Póo, habíamos creído ,que a esa personalidad teníamos que optar mucho más en ella nosotros, porque los que mejor pueden buscar esa salvaguarda somos nosotros.

   Ahora bien, como se ha dicho siempre que había que buscar un entendimiento razonable entre las dos partes, yo creo que habría que poner aquí, que reflejar en el artículo primero, que dice que la República de Guinea Ecuatorial es un Estado soberano e indivisible -luego el indivisible no garantiza nada si algún día tuviéramos un choque-, se podría poner: un Estado soberano e indivisible salvo casos de contrariarse la salvaguarda y garantías de la autonomía de estas provincias, según los preceptos marcados por la Ley de estas bases, como a continuación se desarrolla en el capítulo de las competencias de las provincias. Yo creo que esto es una seguridad más que podríamos poner a nuestra salvaguarda.

   No quiero interrumpir ni disociar en nada, pero que conste eso. Sabemos que estamos construyendo un templo pero hay que dar a ese templo unos buenos cimientos.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Se toma nota de sus deseos y se decidirá en el momento oportuno.

   El señor Watson tiene la palabra.

   EL SEÑOR WATSON BUECO (DON GUSTAVO):

   Empiezo por lamentar que nuestra sugerencia de esta mañana no ha sido recogida, pero al menos constará en Acta, como ha dicho la Mesa.

   Pusimos una primera objeción a esto que dice "de acuerdo con los principios de la Carta de la Organización de la Unidad Africana". Quedamos en que la cosa quedara en incorporarse a la comunidad de Estados independientes y a la Organización de las Naciones Unidas y a mantener nuestras relaciones con los pueblos africanos, y nada más. Porque creíamos que la influencia de la Organización de la Unidad Africana cada día languidece más y más en África, y no era buena base seguir los principios de una Organización en tales condiciones.

   Después, yo puse una objeción a lo de indivisible, porque creía que eso salía del marco que tantas veces se ha dicho aquí ha sido marcado por el Gobierno español. El Gobierno español dice un Estado unitario, por lo que se podría decir: la República de Guinea Ecuatorial es un Estado soberano considerado como una unidad política. Después, todo lo demás igual.

   En lo de las provincias quisiera que se añadiese, donde dice "la provincia de Fernando Póo comprende la isla de este nombre y de Annobón", "e islas adyacentes", porque existen.

   En el artículo 5° dijimos, con respecto a eso de la residencia y domicilio, que se supeditase a una Ley que regula se la inmigración dentro del mismo territorio y la emigración. Y luego, que se suprimiera la palabra "sindicatos" dentro de ese mismo articulo, porque el país es tan pequeño que no podemos entablar la lucha sindical. Nos quedábamos sólo con las Cooperativas, que la experiencia nos ha hecho saber que es lo mejor que nos va ahora.

   En el artículo 4°, que dice: "Todo acto de discriminación racial, étnica o religiosa y toda propaganda que atente a la seguridad interior del Estado o a su integridad territorial, será castigado por la Ley", quisiera que se añadiera: "o cualquier acto que atente también contra la autonomía de las provincias".

   La Ley institucional la admitimos. El idioma oficial, también.

   Respecto a lo de la Capital hay una controversia, porque decíamos nosotros -y particularmente sigo sosteniéndolo-que queremos que la Capital de la Guinea Ecuatorial esté en Bata, porque, precisamente el hecho de tener o de estar la capital en Santa Isabel es el punto de fricción entre estas dos provincias; el punto de fricción más importante. Y, para evitar posibles roces en el futuro creíamos -a pesar de lo que digan respecto a su representación diplomática para mayor vistosidad o por las cuestiones turísticas, por su mayor influencia para el turismo, o por las razones que han alegado-, yo creo que la Capital debe seguir estando en Bata.

   Al artículo 9º, respecto a la bandera, es una cosa que tenemos que discutir más ampliamente, porque a la entrada de la independencia ya existía una bandera que, por razones de respeto al Gobierno español, no podíamos sacarla a flote. Por lo tanto, si después han aparecido otras banderas, es cuestión para que nos reunamos todos y lo discutamos detenidamente. En caso de no haber acuerdo, entonces pediríamos a otros países su asesoramiento. La dos banderas que se han traído aquí son sospechosas, puesto que casi copian banderas extranjeras que todos sabemos la influencia que pueden tener para nosotros en el futuro.

   Las observaciones del señor Watson se hacen a efectos de que consten en acta los puntos de vista que han sostenido ante el Grupo de trabajo. Por lo tanto, no han sido recogidas ni pueden ser sometidas a más consideración por parte del Grupo de trabajo. Ya han sido escuchadas y tomadas en consideración en lo que ha sido posible. Muchas veces no han podido ser tomadas en cuenta muchas opiniones porque en otros proyectos había puntos de vista encontrados. Si alguien que haya firmado o es autor de alguna enmienda ha modificado su punto de vista que coincide con lo expresado, que lo diga, porque es un elemento a considerar, porque la Delegación española al redactar el documento ha tenido en cuenta los puntos de vista expresados en el documento. Mientras tal punto de vista no se modifique, es un elemento que tiene para contrastar la opinión de otro Delegado que pueda estar en contradicción o que presente otro punto de vista distinto. Puede ser un elemento a considerar. Lo digo para que lo tenga en cuenta la Delegación española para redacción del texto definitivo.

   EL SEÑOR MAHO SICACHA (DON LUIS):

   Quiero referirme a la discusión respecto al punto de la Capitalidad que expuse en mi intervención del otro día.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Eso ya lo ha modificado. Si alguien ha modificado sus opiniones y no lo ha hecho presente, ése sí es un dato que conviene conocer.

   EL SEÑOR N'DONGO MIYONE (DON ATANASIO):

   Seré breve. Solo quiero manifestar la conformidad del Grupo MONALIGE con la mayor parte del texto. Sin embargo, me gustaría hacer comprender a la mayoría de nuestra Delegación aquella frase que pronunció el señor Cabanas de que "España nos cede el solar", y si España nos cede el solar, es que nos lo tiene que ceder tal y como nosotros lo habíamos guardado. La palabra "provincias", aunque no nos guste, debemos aceptarla. Las provincias han sido organizadas por España desde hace 190 años. Claro que si el futuro Gobierno, la futura Administración quisiera modificar las provincias, yo no es problema de esta Constitución. Eso no implica que deba entrarse en una discusión dialéctica. Así que la aceptamos tal como nos la dejan en herencia.

   El artículo 2º habla de la soberanía nacional que, evidentemente, ha de pertenecer al pueblo guineano. En cuanto a lo de las instituciones, lo que el pueblo de Guinea defiende y defenderá siempre son las instituciones. Los hombres pasan mientras las instituciones son permanentes, pueden transformarse o modificarse. Y por eso se ha exigido - y estamos todos de acuerdo en ello - que cada vez que se presenten problemas relacionados con la personalidad típica de estas instituciones , que sus representantes sean elegidos por sufragio universal y directamente por vía de referendum, que el procedimiento que se considera hoy día como más adecuado.

   El artículo 3º es una redacción mixta, desde luego. En cuanto al último párrafo, no estoy yo muy de acuerdo, porque de hecho, la Constitución no reconoce el derecho del Sindicato: por consiguiente, ya es demasiado, ya hemos hecho una concesión. El Estado tiene la obligación de reconocer el derecho del Sindicato. El Estado tiene la obligación y el derecho de fomentar el Sindicato. Esto es importante y lo aceptamos.

   En cuanto al artículo 4º, creo que no debe haber discriminaciones raciales en Guinea Ecuatorial. Lo que más interesaba a Fernando Póo era esto: que no hubiera discriminación racial, étnica ni religiosa.

   Por lo que se refiere al artículo 5º, sobre que todos los ciudadanos de Guinea son electores, había que saber qué entendemos por nacionalidad en Guinea Ecuatorial para que sean electores elegibles. Estamos de acuerdo.

   El idioma será el castellano. Yo pido que se nos haga una aclaración, pues sobre esto ya discutimos en su día. Será el idioma español y no el castellano. Resulta que en Guinea hablamos el español, como ocurre en Colombia, Méjico y otras partes. Entonces, en Guinea hablaremos el español, pero no castellanizaremos, eso queda para los universitarios y los académicos que seguirán teniendo su lenguaje por amor propio.

    En cuanto al artículo 8°, respecto a la capitalidad del nuevo Estado, voy a hacer una aclaración. En nuestro proyecto constitucional de Monalige hacíamos ver exactamente este problema de cualidad. Para nosotros, la ciudad de Santa Isabel, sería objeto de un Estatuto muy especial. Tenemos otras ciudades. Lo que no se puede aceptar de ninguna forma es considerar Santa Isabel como ciudad étnicamente hablando bubi o fernandina. Existe una situación: tenemos edificios públicos que pertenecen a Río Muni y otros a Fernando Póo, como es el Palacio Provincial actual, como es el Palacio del Comisario,-en fin una gran cantidad de edificios que tendríamos que empezar por averiguar a quién pertenecen.

   No creo que el turismo tenga más arraigo en Santa Isabel y no se quiere decir eso. El turismo se puede fomentar en cualquier sitio, por ejemplo en San Carlos. Se pueden crear nuevas ciudades. La capitalidad del Estado de Guinea Ecuatorial está fijada por razones históricas.

   Por último, me voy a referir al punto 9º que no viene en la nota preparada por el Grupo de trabajo, en el que se habla de la bandera. Sobre este punto quería pedir una aclaración a la Conferencia y es saber si tenemos facultad desde este momento para preparar una bandera para Guinea Ecuatorial, un himno nacional, un escudo; es decir, si tenemos facultad para hacerlo. Yo supongo que en lo de la bandera el pensamiento es unánime. No se pueden decir los colores, como se decía en el texto del señor Presidente, que fijaba que los colores deberían ser: verde, blanco y rojo.

   En cuanto al escudo, podemos discutir con los grupos políticos, porque no vayamos a creer que el escudo ha de ser solamente de unión, tiene que ser también nacional. Todavía no nos hemos puesto de acuerdo con los amigos de la Unión, pero no cabe duda de que de aquí saldrá el escudo.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Parece que la Delegación española estaba equivocada creyendo que en algún texto existe la palabra castellano y no español; y el que la empleó a lo mejor lo hizo sin darse demasiada cuenta de la distinción. ¿Hay alguien que insista en mantener que el idioma oficial que debe figurar en la Constitución sea el castellano? Si hay divergencias, el texto quedará tal como está; pero, si hay unanimidad en la Delegación guineana a favor de la denominación "idioma español", el Grupo de trabajo y la Mesa admitirán la corrección del texto presentado.

   El señor Gori tiene la palabra sobre este punto.

   EL SEÑOR GORI MOLUBELA (DON ENRIQUE):

   Sobre este punto concreto.. Estuve esta mañana en el Grupo de trabajo y sobre esto el grupo del que formo parte, en algunos de los trabajos que hemos presentado, se ponía el castellano. En principio, se habló de éste para diferenciarle de los varios idiomas o lenguas. Entre nosotros habíamos hablado de esto; pero dadas las informaciones que hemos tenido aquí, a mi me convención se dijera, en vez del castellano, el español, porque resulta que la definición de la Real Academia los acuerdos de las Naciones Unidas, cuando reconoce entre los idioma internacionales admitidos, no dice el castellano como lengua nacional, sino el español; por lo que me parece indiferente que se dijese el español en vez del castellano. 0 sea, para mi, "pecata minuta". Si se pone el castellano, pues castellano; pero si se dice el español como idioma oficialmente reconocido y, además, en virtud de esta definición clara de la Real Academia de la Lengua, que dice "el español" y las definiciones de la misma legislación española, que habla del español como idioma nacional, no creo que el asunto sea de mayor trascendencia. Se puede decir que la lengua oficial es el español.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   ¿Alguien quiere abogar por la denominación "castellano''? (PAUSA) ¿De acuerdo? Entonces, quedará, modificado el texto, sustituyendo la palabra "castellano" por "español".

   Tiene la palabra el señor Copariate.

   EL SEÑOR COPARIATE MUEBAQUE (DON GASPAR), de la UNIÓN BUBI:

   Señor Presidente, quería que usted me aclarase una cosa que he venido insistiendo y parece que no ha tenido cabida. Me gustaría que usted me explicara, por ejemplo, si Alemania Federal constituye una unidad política.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   ¿Que le explique yo? (RISAS). Yo no puedo aceptar aquí un diálogo. Usted exprese las dudas que pueda tener.

   EL SEÑOR COPARIATE MUEBAQUE (DON GASPAR):

   Bueno, yo quisiera saber su opinión, porque aquí, en el artículo primero ...

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   No me pregunte mi opinión. Diga usted la suya. Por ejemplo, usted razone diciendo: para mí, la República Federal es una unidad política, etc. y saque las consecuencias que le parezcan lógicas. No necesita para ello conocer mi punto de vista.

   EL SEÑOR COPARIATE MUEBAQUE (DON GASPAR):

   Eso va a que la declamación española dice que reafirma el propósito de conceder la independencia a Guinea Ecuatorial como una unidad política y la unidad política tiene, yo creo, que dentro de la unidad política tiene muchas fórmulas, y yo aquí he tratado de ver, porque creo que me compete a mi, ya quo se trata de salvaguardar la cuestión de Fernando Póo, y creo que quedaría mejor salvaguardada si se aclarara más y mejor el concepto de manera que esto quedara muy afianzado. Y yo decía, donde pone "La República de Guinea Ecuatorial es un Estado soberano e indivisible, democrático y social" y luego dice, "integrado por las provincias de Río Muni y de Fernando Póo", yo había sugerido poner aquí una fórmula federal que sería, por ejemplo, donde poner "que está integrado por las provincias de Río Muni y de Fernando Póo", que se dijera "la federación de los territorios de Fernando Póo y Río Muni", porque quedaría dentro de ese marco que ha señalado el Gobierno español, que. habla de una unidad política y la unidad política tiene varias formulas. Si tratamos de garantizar, hay que buscar las máximas garantías. Por favor, me gustaría que se tomara en consideración esto.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Constan en acta las palabras del señor Copariate y se toman en consideración sus opiniones respecto a la posible fórmula que pediera ser adoptada en un texto constitucional definitivo. ¿Alguien más quiere hablar?

   EL SEÑOR NGOMO NANDONGO (DON FEDERICO):

   Muchas gracias, señor Presidente. Agradezco, en primer lugar, la laboriosidad de los señores de la Comisión de trabajo, porque la verdad es que se ha empezado a trabajar, pero yo entiendo, señor Presidente, que esto es una Constitución, lo cual quiere decir que es una Ley y las Leyes está mal aprobarlas por parte, porque la verdad es que si las vamos aprobando por partes, luego podemos encontrarnos con puntos que difieren de los ya aprobados. Por lo tanto, si le parece al señor Presidente, me voy a reservar mi posición hasta conocer toda la Ley.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Evidentemente se trata de ir discutiendo o tomando en consideración los trabajos que presente diariamente el grupo español. Al terminarse la redacción de la Constitución habrá un debate en el cual cada Delegado podrá exponer sus puntos de vista sobre la totalidad de la Constitución.

   EL SEÑOR NGOMO NANDONGO (DON FEDERICO):

   Muchas gracias, señor Presidente. Yo me reservo la discusión de esta Ley artículo por artículo hasta ver todo, porque un artículo va relacionado con otro y al discutir ahora puedo cometer error al admitir ciertas expresiones en unos artículos que, a lo mejor, luego, en el Capítulo V, o en el Capítulo VI están en contraposición.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Tiene perfecto derecho, y comprendemos su punto de vista. Tiene absoluta libertad de pronunciarse cuando lo considere oportuno.

   EL SEÑOR TORAO (DON PASTOR), del MONALIGE:

   Muchas gracias, señor Presidente. Quisiera pedir al señor Presidente que nos permita ya que desde ahora pasaremos, a otra parte de la Constitución y ya no volveremos a tratar en los días siguientes de la misma cosa que hemos tratado hoy, sería mejor que desde ahora acordase un día en que la Delegación guineana pudiese reservarse el derecho a definirse sobre el punto de la bandera y el escudo, a solas, sin que tenga necesidad de tener que interferirse en los próximos debates. Muchas gracias.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   No hay inconveniente en señalar un día para, que la Delegación guineana se reúna para este asunto. Quizás podría ser mañana mismo. Habíamos pensado que las reuniones del Grupo de trabajo tuvieran lugar por la tarde, con el fin de que la Delegación guineana dispusiera de más horas para considerar el trabajo llevado a cabo por el Grupo de trabajo (perdonen la redundancia). Las reuniones del Pleno de la Conferencia tendrían lugar por las mañanas. En tal caso, el Pleno se reuniría a las doce todos los días. Mañana, como no hay trabajo para el Pleno, podría reunirse la Delegación guineana para discutir el problema de la bandera nacional.

   EL SEÑOR TORAO (DON PASTOR):

   No me he explicado bien claro. Quería significar que, como hoy se ha quedado en suspenso el completar la aclaración sobre la bandera, quizás mañana pasásemos a tratar de otros temas y luego éste quedaría a lo último de todo y que a lo mejor olvidaríamos algún detalle que en estos momentos podremos recordar fácilmente. Es por lo que digo que antes de pasar a otros temas, a ver si se acordase un momento en que la Delegación guineana pueda encontrarse aquí reunida para llegarse a un acuerdo.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Esta tarde ya no, porque va a continuar el debate sobre los artículos presentados por el Grupo de trabajo y que ha de quedar cerrado en el día de hoy. Con la propuesta que yo hago se cumplirían los deseos del señor Torao. Es decir, que mañana por la mañana podría reunirse la Delegación guineana en pleno para discutir el asunto de la bandera. Por la tarde lo haría el Grupo de trabajo con los delegados guineanos que quisieran colaborar con él. Al día siguiente continuarían por la mañana las sesiones del Pleno de la Conferencia.

   EL SEÑOR NGOMO NANDONDO (DON FEDERICO):

   Señor Presidente. No es que sea imprescindible. Somos algunos Presidentes de Diputación; tenemos algunas gestiones que hacer todas las mañanas. Normalmente tenemos muchas gestiones que hacer por la mañana; Enrique y yo vamos a muchos Ministerios en gestiones de la Diputación.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Digo que ésta es una facilidad que la Delegación española ofrece, aunque para alguno de ellos represente un sacrificio. Hemos señalado las doce porque con dos horas, que se podrían prolongar hasta las tres, se dispondría de suficiente tiempo. Y hasta las doce creo que hay margen para gestiones.

   EL SEÑOR NGOMO NANDONGO (DON FEDERICO):

   Señor Presidente: Hoy hemos ensayado un sistema de trabajo que no nos ha ido mal: la parte de trabajo por la mañana y por la tarde el Pleno. Yo creo que muchos que se quejan no han aparecido por aquí esta mañana, así que no se quejen.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   La propuesta de la Mesa no ha sido acogida favorablemente y se retira.

   En cuanto al problema de la bandera, entiendo que ustedes han de tomar la iniciativa de reunirse. Tiene la palabra el señor Ibongo.

   EL SEÑOR IBONGO (DON SATURNINO), de MONALIGE:

   Con el fin de no atrasar el proceso que hemos seguido esta mañana, afortunadamente a pasos acelerados, a última hora, yo propongo que la Delegación española trabaje como ha trabajado esta mañana a las once, y nosotros, el que quiera participar, que participe con ellos. A las cinco de la tarde los guineanos se reúnen y, en dos horas, podemos ponernos de acuerdo en la combinación de los colores de la bandera y, luego, a las siete, continuamos con la sesión plenaria. Para quitarnos de encima este peso. Así, cuando llegue la Delegación española, ya tenemos el esquema del escudo y nos habremos puesto de acuerdo en los colores de la bandera, si no hay algún daltoniano.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   ¿Hay alguien que se oponga a esa propuesta? La Mesa, desde luego, la acepta. Si se reúnen ustedes, después, cuando se abra el Pleno de la Conferencia, no habrá debate sobre la bandera. Si llegan a un acuerdo, tomaremos nota del mismo y, si no lo hay, se hará constar que no lo ha habido. ¿Alguien más quiere tomar la palabra?

   EL SEÑOR MBA NSUE (DON JUSTINO):

   Voy a ser muy breve porque nada nuevo tengo que decir en este mismo momento. Lo que hago no es más que adherirme a las palabras de don Federico Ngomo, primero, felicitando al grupo español que ha elaborado esos trabajos, y, segundo, manifestando nuestra posición de presentar las pocas observaciones que podamos encontrar en el anteproyecto que se está elaborando. Y, hablando de la bandera que se ha propuesto en los diversos anteproyectos, recuerdo que cuando nosotros en Guinea estábamos realizando las actividades políticas clandestinas, poco antes de llegar a elaborar la Ley de la Autonomía, entonces militábamos primero en la Cruzada Nacional de Liberación y después en el Movimiento do Liberación Nacional, que actualmente es el gran Monalige, habíamos estudiado los colores y la forma de la bandera actual. Esta bandera es la que automáticamente ha adoptado IPGE y es la misma bandera que poco antes de que viniera la Comisión que vino a estudiar la Ley o el anteproyecto de la Ley de Autonomía, había traído para presentarla al Gobierno español. Es la misma bandera que el Secretariado Conjunto Guineano, antes de venir a tomar parte en esta II Fase de la Conferencia Constitucional, había vuelto a estudiar y ha aprobado, tanto sus colores como las formalidades que pueden apreciarse en el anteproyecto presentado y firmado por los 23 miembros guineanos. Por lo tanto, no tenemos alguno nuevo que objetar al respecto. En cuanto al escudo, que se trata ahora de ver si es o no aceptado por la mayoría de los guineanos, habremos de estudiar las formalidades, puesto que el pequeño estudio que se tiene hecho ...

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Perdón. El señor Gori pide un punto de orden.

   EL SEÑOR GORI MOLUBELA (DON ENRIQUE) :

   Querido camarada Justino, se ha dicho que mañana a las cinco de la tarde, nos reuniremos para estudiar la bandera y no sé por qué se han de traer ahora esos líos a la Delegación  española. Yo tengo tres banderas en casa, y este acuerdo del Secretariado conjunto no lo he visto. Yo soy de la Delegación guineana y tengo tres banderas. Ahora mismo tengo encargado a unos amigos míos, catedráticos del Conservatorio el himno. Mañana cuando nos reunamos a las cinco, se estudiará esto, porque es problema nuestro.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Bien ya ha expresado el señor Gori su opinión.

   EL SEÑOR MBA NSUE (DON JUSTINO):

   Por lo menos, que no se me corte la palabra, ya que no hago ni más ni menos que expresar la posición de mi Delegación.

   Estaba hablando del escude, del que tenemos también un breve estudio hecho. No obstante, mi Delegación esta dispuesta a trabajar en los trabajos que se organicen, para llegar a formalizar un escudo que sea digno de Guinea y aprobado pon toda la Delegación guineana.

   Nada más, gracias.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Yo quisiera hacer una reflexión sobre la actitud que ha tomado el señor Ngomo, quien se reserva su opinión hasta cuando el texto esté más adelantado. Esto es una falta de cooperación en la redacción del texto y pierde una posibilidad de enmendarlo, porque los capítulos que queden aprobados diariamente, cualquiera que sea la opinión que después se manifieste sobro ellos, no podrán ser enmendados. Este el momento de hacer sugerencias o de preponer modificaciones. Que lo tengan en cuenta el señor Ngomo y los que adopten la misma actitud. Tiene la palabra el señor King.

   EL SEÑOR KING (DON THOMAS A.):

   Señor Presidente, en una de mis intervenciones del día de ayer, se concreto la idea que tenia yo respecto a las sucesivas intervenciones que se harían con respecto al avance del proyecto constitucional. Entendía que, en efecto, el que quisiera hacer alguna modificación o sugerencia respecto al mismo, tenía indudablemente dos opciones: una manera activa; levantándose, o su mero asentimiento desde el momento en que se callaba. Es decir, si esa fórmula ha sido adoptada o aceptada, se contradice en todo caso con una modificación al final de los trabajos. Yo, en este caso concreto, me adhiero en líneas generales a la parte sobre la cual ha versado el trabajo de esta tarde, y por el mero hecho de mi adhesión no había tomado la palabra por la nueva sugerencia.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Así se entiende. Muchas gracias. Tiene la palabra el señor Ngomo.

   EL SEÑOR NGOMO NANDONGO (DON FEDERICO):

   Muchas gracias, señor Presidente. Yo lamento mucho que mis intervenciones siempre se tenga que tergiversar. Yo hablo aquí como representante de Río Muni, por ser Presidente de la Diputación, nombrado por unanimidad -con un voto en blanco, que fue el mío- y, por lo tanto, hablo con mucha responsabilidad.

   A mi me parece bien este trabajo, pero considero que la Mesa no tiene por qué quitarme el derecho de hablar más tarde. Si va a ser una imposición, quiero que la Mesa me lo diga para saber qué tengo que hacer.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   No le he dicho que no tiene opción de hablar más tarde. Tiene la palabra el señor Cabanas.

   EL SEÑOR CABANAS RODRÍGUEZ:

   Creo que ayer, en la sesión de ayer mismo, en nombre de la Delegación española propuse, y lo razoné amplia y largamente, hice una serie de propuestas -desgraciadamente tuve que abandonar la sesión, como pido que permitan abandonarla hoy también, puesto que tengo un acto a las nueve y media y tengo que ir a casa- y quedó establecido un texto, que ustedes tienen sobre la Mesa, que es un sistema de trabajo usual en todas las conferencias del mundo. Así es que se estableció un sistema. Lo usual, lo normal es respetar el sistema.

   Yo me permito recordar además que el grupo de trabajo, esta misma mañana, y en mi declaración al presentar el texto, con respecto a las reservas de determinados señores sobre algunos puntos, dijo sistemáticamente: no las acepto aquí, pero lo que si sugiero es que las voy a tomar en consideración. Si algún señor delegado quiere exponer sus puntos de vista que lo haga allí en el grupo de trabajo, que es el lugar de la colaboración, es el lugar donde se afrontan las responsabilidades, es allí el lugar donde se dice: este punto yo podría aceptarlo si después se va a hacer esto y esto; de otra manera, lo replantearé aquí. Eso fue lo que se acordó esta mañana con dos o tres intervenciones, incluso de algún delegado español que planteó el problema y se le dijo: no es éste el momento de plantear ese problema.

   Las oportunidades y las garantías están ahí en este texto. Ayer nadie planteó dificultades; no sé si se plantearían después, de haberme marchado yo; pero mientras yo estuve aquí nadie discutió los puntos ni propuso modificación alguna al sistema de trabajo aprobado.

   Señores, seamos serios. Si hemos aprobado un sistema de trabajo, mantengámosle. Pensábamos ayer que este era un sistema con eficacia y garantía. Si ahora resulta que no cumplimos el sistema, ni habrá eficacia ni seguramente tampoco habrá garantía.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Tiene la palabra el señor Ngomo.

   EL SEÑOR NGOMO NANDONGO (D0N FEDERICO):

   Empiezo por agradecer al señor Cabanas la labor que ha hecho en favor de esta Conferencia.

   Yo no quisiera que bajo mi responsabilidad este trabajo resultara ocioso. Por ejemplo, el señor Copariate -me va a perdonar que le nombro ya que nunca me gusta aludir a personas- empieza por decir que la unión política tiene muchas fórmulas. Pues yo no quiero hacer esta pregunta hasta que estemos dentro de la Ley, porque hay cosas que seguramente con estos ocho artículos no estarán explicadas, ya que si hubiéramos esperado al resto de la Ley, seguramente el señor Copariate no preguntaría esto.

   EL SEÑOR N'DONGO MIYONE (DON ATANASIO):

   Punto de orden. Creo que estamos entablando un diálogo y se ha dicho que sólo se tendrá una intervención.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Y lo haré respetar.

   Don Federico Ngomo ha querido explicar por qué no ha hablado y se quiere reservar para más adelante. Se le ha señalado que esto comporta unas consecuencias respecto a la eficacia de su intervención futura.

   Tiene la palabra el señor Barreiro.

   EL SEÑOR BARREIRO MOURENZA:

   Realmente, si la Presidencia estima que el asunto ha quedado liquidado no quisiera insistir, pero, únicamente, en estro caso, me permitiría señalar que la posición que quiere reservarse el señor Ngomo está prevista en el sistema de trabajo que hemos aprobado, puesto que, sin perjuicio de aprobar de manera definitiva los títulos que vayan siendo presentados cabe la posibilidad de que si, posteriormente, al debatirse un nuevo tema se modifica una situación o alguna frase que resulte determinante de lo que ya se ha aprobado, la Presidencia tiene facultados, porque así lo hemos decidido ayer, para modificar lo que se aprobó previamente.

   Por consiguiente, me parece que la reserva es absolutamente innecesaria, y, en el fondo, el señor Ngomo mismo ha dicho en el curso de su intervención que no tiene nada que alegar.

   EL SEÑOR NGOMO NANDONGO (DON FEDERICO):

   Lo que va aquí vincula.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Lo que quiere decir el señor Ngomo es que desea que conste que se reserva el derecho de alegar lo que estime oportuno en su momento.

   EL SEÑOR NGOMO NANDONGO (DON FEDERICO):

   Me reservo el derecho. Mejor sería que se tomara como documento de trabajo.

   EL SEÑOR BARREIRO MOURENZA:

   En este momento no tenemos más que añadir.

   EL SEÑOR PRESIDENTE:

   Entonces, ustedes, los delegados guineanos, pueden reunirse por la tarde a las cinco; el Grupo de trabajo se reunirá por la mañana, a las once; y el Pleno, como de costumbre, a las siete de la tarde.

   Se levanta la sesión.

   Son las veintiuna horas.

   DON JOAQUÍN CASTILLO MORENO, Marqués de Castro de Torres, Coordinador de la Conferencia, en funciones de Secretario, doy fe de cuanto antecede, Madrid, fecha ut supra.

[Va la firma]

 

 

Editado y distribuido por ASODEGUE

 

 

Volver a "La independencia"