HISTORIA DE GUINEA

 
   

 

 

 

 

 

 

ACTA DE LA DECIMOPRIMERA SESIÓN PLENARIA

   En Madrid, a veinte de mayo de mil novecientos sesenta y ocho, en el Salón de Embajadores del Ministerio de Asuntos Exteriores, tiene lugar la XI Sesión Plenaria de la II Fase de la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial, bajo la presidencia del Vicepresidente de la misma, Excmo. Señor don Ramón Sedó Gómez, Subsecretario de Política Exterior, con la asistencia de las Delegaciones del Gobierno español y de la Guinea Ecuatorial. 

   La Mesa queda constituida por el Excmo. Señor Don Ramón Sedó Gómez, el Excmo. Señor Don Gabriel Mañueco de Lecea, Director General de África y Próximo Oriente, y el Excmo. Señor don Gabriel Cañadas Nouvilas, Secretario General del Consejo Superior de Asuntos Exteriores y de la Conferencia. 

   El Presidente de la Mesa abre la sesión a las diecinueve horas y cuarenta minutos y dice: 

   EL SEÑOR PRESIDENTE: 

   Se abre la sesión. Si algún miembro de la Delegación guineana proveniente de la isla de Fernando Póo quiere tomar la palabra puede hacerlo. El señor Gori solicita la palabra. Puede hablar. 

   EL SEÑOR GORI MOLUBELA (DON ENRIQUE): 

   Muchas gracias, señor Presidente. Voy a hacer uso de la; palabra, primero, a título personal, y, segundo, y fundamentalmente, como Presidente de la Diputación Provincial de Fernando Poo, y como tal, ostentando su representación oficial y de la mayoría de los naturales de Fernando Póo en esta Conferencia, voy a hacer unas sugerencias sobre los puntos presentados el otro día por la Delegación española. 

   Hablo, según decía, como Presidente de la Diputación Provincial y mayoría de la Delegación de Fernando Póo, y nuestras sugerencias estarán dentro del marco que nos ha sido fijado por el Consejo de Ministros, o sea "Unidad Política y garantía o salvaguarda de la personalidad de Fernando Póo". 

   Para facilidad de exposición trataremos en primer lugar del punto segundo: "Dualidad de Estructuras". 

   Hemos de hacer constar que esta garantía, no es sólo para Fernando Póo, es también para Río Muni, ya que en el desarrollo se habla de dos Diputaciones. 

   Entiéndaseme bien, no tengo ningún inconveniente en que Río Muni, si le conviene, quiera el mismo Órgano o la misma estructura específica que la nuestra en su Provincia, aunque no me parezca lógico, pero si quiero hacer constar que la distribución de competencias, entre Estado y Provincia y las estructuras específicas, no son exclusivamente para Fernando Póo como se decía, sino también para Río Muni. 

   Paso a examinar. 

   En el desarrollo de esta dualidad de estructuras observo que los técnicos no siguen estrictamente las bases sentadas por el señor Gómez de Aranda hablando en nombre de la De legación española y, en forma vinculante para el Gobierno es pañol, según reiteradamente se nos manifestó. 

   En su intervención del día 14 en la hoja 4, nos decía: "Las garantías al pueblo de Fernando Póo, por una afirmación de la personalidad provincial a través de unas estructuras ESPECIFICAS de la Provincia"… Fíjense que dice ESPECÍFICAS. 

   Nos vuelve a resaltar lo de "estructuras ESPECIFICAS de cada cual (en la hoja 6ª), donde ya concreta en que tenga la provincias: 

   "Un Órgano deliberante de Gobierno al mismo tiempo que un Cuerpo Colegiado elegido -el nombre es lo de menos- nos dice, lo importante es "Una Institución Colegiada electiva" (página 7ª). 

   Y, por el contrario, en el desarrollo de las bases vinculantes ya se nos dice: 

   a),los Órganos representativos de la Provincia son: La Diputación o Consejo Provincial y su Presidente. 

   b), la Diputación de Fernando Póo se compondrá de 8 Diputados y la de Río Muni de 12. 

   c), el mandato de los mismos coincidirá con el de la Asamblea Nacional. 

   d), el mandato de Diputado Provincial es incompatible con el de miembro de la Asamblea Nacional, etc., etc. 

   Yo me pregunto ¿por qué se determina que Fernando Póo 8 Diputados y Río Muni 12? ¿Es que va por número de habitantes, o por problemas y servicios a efectuar? 

   Como se ve se determina nuestra estructura ESPECIFICA. 

   ¿No sería más lógico, que cada uno de los dos Territorios contara con los Órganos de Gobierno y Administración de sus intereses privativos, estructurados de acuerdo con sus peculiaridades y con el sistema electoral que respondiera a sus propias circunstancias? 

   Pero aún hay más. En las bases vinculantes que nos dio el Gobierno español, en la página 7ª, el señor Gómez de Aranda decía textualmente: "Que cada provincia tenga su propio Órgano Colegiado elegido, naturalmente, por los naturales de cada provincia, y ahora se nos dices "Para ser Diputado Provincial se requiere ser CIUDADANO DE GUINEA, mayor de edad y residente diez años en la provincia". 

   Yo me pregunto ¿dónde ha quedado el elegido naturalmente por los propios naturales de cada provincia? 

   ¿Es lógico elegir a naturales de otra provincia para el Órgano encargado de defender la competencia provincial y .de cuidar por la personalidad de Fernando Póo?

   ¿Qué decir de las atribuciones que se dan al "Presidente de la República de suspender los acuerdos por una SIMPLE ESTIMACIÓN? 

   ¿Qué "del deber de consultar en materias que aun siendo de la competencia provincial puedan afectar al interés d Estado"? 

   También aquí me surgen preguntas. 

   ¿Para qué se creó el Consejo Nacional? ¿No es éste el órgano encargado de garantizar los derechos de las provincias? 

   Si hay que consultar al Presidente de la República en materias de la competencia provincial por un PODER AFECTAR ¿no quiere decir que esas competencias no están bien determinadas y que por tanto no están configuradas las garantías de Fernando Póo? 

   Por estas y otras muchas razones no nos satisface el desarrollo que en el punto segundo "Dualidad de Estructuras” se dio a las Bases vinculantes que el Gobierno español nos entregó, y por ello, dentro de esas bases, nos hemos permitido sentar las de nuestro Régimen, sentar nuestras estructuras ESPECIFICAS del Territorio de Fernando Póo, nuestra "propia Institución Colegiada electiva", empleando palabras del señor Gómez de Aranda. Siempre dejando al Territorio de Río Muni en libertad de que configure las suyas. 

   Consecuentemente a este planteamiento, sólo habría en nuestro Territorio un Órgano representativo, deliberante y de Gobierno que asumiría las competencias atribuidas por le Constitución. 

   Entendemos que este Órgano Colegiado de nuestro Territorio deberá tener el suficiente número de miembros que permita a. nuestro Presidente la designación de entre ellos de un Comité Ejecutivo o Comisión de Gobierno que se encargara de la ejecución inmediata de los acuerdos y dirección de los servicios. La Ley Electoral de nuestro Territorio garantizará la representación de las minorías en el seno de este Órgano Colegiado. 

   La Delegación de Fernando Póo estima como no procedente la incompatibilidad señalada en el desarrollo de las bases de la Delegación española, entre miembros de la Diputación Territorial y Diputados' de la Asamblea Nacional, entendiendo, por el contrarios que es aconsejable que la Asamblea Nacional esté integrada por Diputados designados por los propios Órganos Territoriales. 

   Esta solución simplificaría el procedimiento electoral. En los sistemas electorales para la designación de los miembros de los Órganos Colegiados Territoriales, se adoptarían las medidas necesarias para asegurar, como hemos apuntado ya, la representación de las minorías de cada territorio, cuyos intereses estarían directamente protegidos en la gestión de las competencias confiadas a los mismos. Los Diputados Territoriales, en función de compromisarios de su respectivo Territorio, elegirían de entre los mismos los Diputados de la Asamblea General del Estado. Se consigue además con ello, que los Diputados de la Asamblea General del Estado estén en permanente contacto con las necesidades y problemas de las Administra.ciones Territoriales.

   Es obvio que el estudio y resolución de problemas nacionales y locales por parte de las mismas personas facilitaría la coordinación y eficacia en la gestión pública. 

   Pasamos ahora a tratar del punto tercero -PARTICIPACIÓN DE LA PROVINCIA EN LOS ÓRGANOS DEL ESTADO-. 

   Se trata de lo que el señor Gómez de Aranda denominó "Participación cualificada", diciendo que cualificada porque si no "Fernando Póo siempre quedaría en minoría, siempre quedaría en peligro de ser dominado, de ser sojuzgados. 

   Se refirió a la Asamblea Nacional citando a manera de ejemplo 12 Diputados por Fernando Póo y 19 por Río Muni y el quorum de dos tercios. Esto, en principio se consideraba por el Señor Gómez Aranda como suficiente (hoja 8ª), para "que quedara garantizada la personalidad de Fernando Póo"; "para que no pueda quedar en absoluta indefensión". 

   Con tal ejemplo, aunque sin ser prudencial el margen de seguridad (cosa que consideramos indispensable) se cumplía la "no indefensión absoluta", pero en el desarrollo nos dice: 

   "2º.- La circunscripción electoral de Fernando Póo elegirá doce miembros de la Asamblea Nacional. 

   La isla de Annobón elegirá dos miembros.

   La circunscripción constituida por las Islas de Corisco, Elobey Grande y Elobey Chico, elegirá también dos miembros." 

   En resumen, habría 35 miembros en la Asamblea, de ellos doce de Fernando Póo. Dos tercios de 35 son 23,33 (por exceso) o sea, que se podrán tomar toda clase de decisiones sin contar con Fernando Póo; estaremos en la casi absoluta indefensión." 

   Nosotros propondríamos una Asamblea General o Nacional, compuesta por 21 Diputados; doce Diputados elegidos por el Órgano Colegiado Territorial de Río Muni y nueve elegidos por el Órgano Colegiado Territorial de Fernando Póo. Al estar las minorías de cada Territorio debidamente representadas en los respectivos Organismos Colegiados Territoriales, se haría efectiva su representación en la Asamblea Nacional, al actuar como compromisarios electores y elegibles dentro del Órgano Colegiado correspondiente. 

   Esta Asamblea Nacional elegiría de entre sus miembros a su Presidente, quien, como es lógico, causaría baja en la Diputación Territorial de que procediera, siendo cubierta su vacante por el procedimiento regulado en el sistema electoral. 

   Con esta composición y la exigencia de quorum especial para la adopción de determinados acuerdos, creemos salvaguardada en principio la personalidad de ambos territorios en el supremo Órgano Legislativo de la Nación. 

   Pasamos a examinar ahora el número 3 "Órgano de Carácter Paritario que garantiza los derechos de las Provincias". En definitiva el Consejo Nacional. 

   Nos parece bien tal como se desarrolla. La única salvedad es (y lo decimos para salvaguardar los Derechos de los dos Territorios, tanto de Río Muni como del nuestro), que al Presidente de tal Tribunal,-ya que es suficiente sea un Jurista de acreditada competencia, no exigiéndose la carrera judicial- lo nombre el Vicepresidente, en vez del Presidente, como se dice en el artículo 57 del proyecto base de Constitución, para que desaparezca ese lógico temor a la Presidencia a que se refirió el Señor Gómez de Aranda en la hoja 9 de su exposición, temor que en realidad existe. 

   En cuanto al nº 4 "participación mínima de los naturales de ambas provincias en el Gobierno de la Nación", y en lo referente al nombramiento del Vicepresidente nos parece totalmente aceptable y coincidente con las bases señaladas por la Delegación española. 

   Por lo que se refiere al nº 5 "Reforma de la Constitución" una vez subsanado el error del número de representantes de Fernando Póo en la Asamblea Nacional, siendo el Referendum totalmente separado, entre los naturales de cada un.' de los Territorios, nos parece garantía apropiada. 

   En cuanto a la forma de designación del Presidente de la República, suscribimos íntegramente el procedimiento propuesto por la Delegación Española, según se contiene en la exposición del Señor Gómez de Aranda hecha suya por la Delegación Española: 

   "Además, tenemos una cosa muy importante que es la elección de Presidente de la República. Esto es de enorme interés, porque por muchas que sean las necesidades, por mucho que sea el contrapeso que queremos establecer, siempre cabe la suspicacia, mucho más en las minorías, que serán las que, a última hora, darán la verdadera solución. Entonces, podría arbitrarse para la elección de Presidente de la República un Colegio de Compromisarios paritario, en igualdad de condiciones, un Colegio paritario de unos y de otros para elección de Presidente de la República, no uno más, ni uno menos, en partes iguales, un Colegio de Compromisarios para elegir -repito- al Presidente de la República." 

   Finalmente pasamos a examinar el apartado número I DISTRIBUCIÓN DE COMPETENCIAS. 

   La declaración de la Delegación Española (hoja 5ª de la intervención del Señor Gómez de Aranda) se refiere a la existencia de una serie de procedimientos para ella, y señala tres: 

   a) Catálogo o repertorio de las del Estado y las de la Provincia. 

   b) Catálogo de las del Estado y resto o residuo a la provincia, y la inversa. 

   c) Catálogo de las que la Provincia no cede, y como resto la competencia estatal. 

   De los tres procedimientos señalados, la Comisión Técnica, que desarrolló (en las hojas amarillas) tal punto presenta el primero, o sea, el fijar las expresas competencias del Estado y de la Provincia. 

   Permítannos que les digamos que según nuestro criterio y también el del Derecho Constitucional comparado en el presente caso, tal elección es inapropiada, ya que la fijación concreta de competencias a los dos Organismos es el procedimiento que en la generalidad de los casos dio peores resultados y lugar a más rechinamientos y fricciones. Piénsese en el olvido de algunas competencias, en el cambio de los tiempos, en las dudas sobre las competencias en materias concurrentes y si se tienen en cuenta la lógica tendencia absorbente del poder central y los distintos métodos para justificar esa centralización:  Método de las consecuencias - Método de los Poderes Implícitos - Método de la Analogía -El de las Competencias inherentes  - El Método histórico, y etc. etc. , llegaremos a la conclusión de que el sistema propuesto no es el más adecuado para en el presente caso de "enmarcada unión", contentar a Fernando Póo o dar a nuestro Territorio una garantía de su personalidad. 

   Ciertamente, como por boca del Señor Gómez de Aranda dijo la Delegación Española, cuando lleguemos los dos Territorios a hacer cosas juntos, a una empresa en común, a un futuro nacional que todos veamos como propio, es seguro que ya no habrá recelos y será suficiente o sobrado tal sistema de distribución de competencias; pero no en el momento actual, en el que las lógicas suspicacias y temores se agrandan ante la imprecisión que en el mismo encontramos. 

   De los dos sistemas restantes, parecería, en la presente situación el más lógico el tercero, o sea, que Fernando Póo fijase sus competencias a las cuales no renuncia y el resto, con fijación de criterios interpretativos y clara exclusión de métodos ampliatorios, se atribuyesen al Estado o Gobierno Central. 

   Pero este sistema tampoco lo consideramos acertado en el presente caso, pues con él solo se salvaguardaría a Fernando Póo y por otra parte se establecería un privilegio a favor de un Territorio, lo cual hay que evitar en lo posible. 

   Nuestra posición no es pretender privilegios, sino salvaguardar nuestra personalidad. No iremos inconveniente, es más, lo vemos gusto, el que (dada la paridad de compromisarios en la elección de Presidente), el Territorio de Río Mun: tenga la misma salvaguarda, las mismas atribuciones que el de Fernando Póo, frente o ante el poder central. 

   Si se va de buena fe, como nosotros vamos a esta "enmarcada unión" estimamos que nadie puede en buena lógica oponer reparos a que consideremos como el más apropiado de los tres sistemas expuestos por la Delegación Española el segundo, o sea, el de enumerar (con la consiguiente limitación de métodos e interpretaciones ampliatorias o analógicas) las competencias del Estado o Gobierno Central, quedando reservadas todas las restantes a los Territorios o Provincias de Fernando Póo y Río Muni. 

   En este punto, estimamos que el Estado de Guinea Ecuatorial es competente en las siguientes materias: 

   a) Las relaciones internacionales, la declaración de guerra, la conclusión de paz y las alianzas y tratados. 

   b) La organización, inscripción, disposición y mando del ejército. 

   c) La nacionalidad y el estado civil de las personas, respetando las peculiaridades de cada Territorio en este segundo aspecto. 

   d) La protección y garantía de los derechos del individuo. 

   e).El derecho privado, el derecho penal y el régimen penitenciario, el derecho laboral, el derecho- procesal y la organización de la administración de justicia. 

   f) El régimen monetario, fiscal, bancario y financiero y las pesas y medidas, sin perjuicio de lo previsto en esta Constitución sobre la distribución de los recursos fiscales. 

   g) La planificación del desarrollo económico y social nacional de la Sanidad y la Enseñanza. 

   h) El Régimen General de Prensa, Radio y Televisión y Correos, Telecomunicaciones y Transportes, no interiores a cada provincia. 

   i) La estadística. 

   j) El derecho de propiedad industrial, los derechos de autor y los derechos de edición. 

   k) La extradición. 

   l)  El otorgamiento de Diplomas profesionales y los honores y recompensas del Estado. 

   m) Promulgación y publicaciones de Leyes en la Gaceta Oficial. 

   n) Nombramiento de funcionarios del Gobierno Central. 

   ñ) Fiscalizar en cada Territorio el cumplimiento por los Órganos del mismo de las disposiciones que compitiendo al Estado sean ejecutadas por los Organismos Territoriales. 

   Las Provincias o Territorios son competentes en todas las cuestiones que no hayan sido expresamente delegadas en el Gobierno Central, estableciéndose que en caso de duda ha de prevalecer la competencia provincial contra la interpretación analógica e histórica y contra las teorías de los poderes implícitos, de las consecuencias etc. 

   Las posibles dudas serán resueltas por el Consejo Nacional ante el cual los Territorios podrán interponer recursos de  queja por las posibles intromisiones del Gobierno Central. 

   Entre las competencias de las provincias o territorios y sin carácter exclusivo se pueden señalar las siguientes: 

   a) Organización y gestión de los servicios públicos territoriales. 

   b) Funcionarios del Territorio. 

   c) Servicios de policía territorial. 

   d) Establecimientos docentes dentro de la planificación estatal de la enseñanza. 

   e) Bibliotecas, Museos, e Instituciones análogas, campañas de extensión cultural y espectáculos recreativos. 

   f) Actividades y establecimientos deportivos. 

   g) Creación, mantenimiento y dirección de establecimientos sanitarios, dentro de la planificación estatal de la sanidad. 

   h) Instituciones benéficas. 

   i) Dominio público territorial. 

   j) Aguas públicas y obras hidráulicas. 

   k) Vías de comunicaciones y medios de transporte interiores. 

   1) Régimen de Mercados y Ferias. 

   m) Caza y pesca fluvial. 

   n) Ejecución, contratación y concesión de obras y servicios provinciales. 

   ñ) Creación, agregación o segregación de municipios según lo previsto en la Ley de Régimen Local del Territorio. 

   o) Y todas las competencias inherentes al desempeño de las anteriores citadas, así como la ejecución de los acuerdo; competencia del Estado que afecten al Territorio, bajo la supervisión del Órgano Estatal. 

   Con relación al sistema tributario en el apartado a) añadiríamos: "Sin perjuicio de las exacciones típicamente locales existentes en el momento actual o que se recojan en la futura Ley". (Nos referimos a servicios, agua, tasas y contribuciones especiales). 

   En el apartado c) cambiaríamos la expresión "Presión Fiscal", por "Recaudación imputada o imputable a cada provincia o territorio". 

   Nosotros con las competencias que se nos dieron hemos procurado en nuestro pequeño conocimiento, tomar garantías para nuestra personalidad y de ahí las modificaciones que hemos efectuado, pero toda nuestra actividad está "enmarcada" dentro de las normas que nos fueron fijadas en contra de nuestra primera pretensión manifestada en la primera fase de la Conferencia Constitucional. 

   Las garantías que exigimos ante el poder central, las garantías de nuestra personalidad, también son garantías para el Territorio de Río Muni en el supuesto de que el Presidente del nuevo Estado fuese de Fernando Póo y también de Fernando Póo la mayoría del Gobierno, por eso, no comprenderíamos la oposición o negativa a esas garantías mínimas que pedimos. De existir tal oposición, el limitarnos o negarnos a esas garantías, nos indicaría claramente, que los-que nos las discuten, la mayoría no quieren respetarnos, sino sojuzgarnos, y ante esa posición se comprenderá cuan lógicas, son nuestras peticiones y nuestras demandas. 

   Señores de la Delegación Española, Vds. conocieron y conocen de nuestros temores; Vds. que conocen los deseos del pueblo de Fernando Póo manifestado en Actas notariales (para que no quepa duda alguna), no obstante, nos "enmarcaron" y nos recomendaron la unión, pero garantizando la personalidad de Fernando Póo. Procuren que esta personalidad, que estas garantías sean totales, pues en caso contrario, la responsabilidad de lo que suceda caerá sobre Vds., ya que nosotros confiamos en Vds. como representantes de España. 

   EL SEÑOR PRESIDENTE: 

   Muchas gracias, Señor Gori,  Perdón, señor Castellón, pero como esta sesión está dedicada especialmente a oír a los miembros de la Delegación guineana procedente de Fernando Póo, si no tiene inconveniente, le-concederé la palabra después de ellos. 

   EL SEÑOR KING (DON ALFREDO THOMAS): 

   Intervengo al solo efecto de dejar clara constancia de que el documento que acaba de leer el señor Gori no recoge el sentido mayoritario de la voluntad de los miembros de la provincia de Fernando Póo, aquí reunidos; para entrar en este momento en la posición que se ha seguido para su elaboración respecto a la cual nos hallamos, esta mayoría de Fernán do Póo, completamente ajenos y alejados del mismo. 

   En cuanto al fondo, entendemos que si todavía sigue subsistiendo un grupo en nuestro seno que aspira a perpetuar las aspiraciones reiteradamente expresadas en esta Sala, en cuanto a las aspiraciones de la Provincia de Fernando Póo, nos encontramos, por consiguiente, en el deber de desligarnos y poner de manifiesto nuestra clara oposición a dicho documento. 

   No obstante, como todo documento entendemos que contiene algo constructivo y efectivo, aunque no en tal medida o grado que le permita servir de base de discusión por lo cual, si no de una manera unánime, por lo menos mayoritaria, que nos inclinamos y adherimos expresamente al documento que se ha hecho circular entre nosotros por la Delegación española, y que contiene básicamente los puntos de vista reiteradamente expuestos, una y otra vez, a ambas Delegaciones por el señor Gómez de Aranda, rechazando, apartando, por consiguiente, de nuestro camino, el referido documento que ha sido leído por el señor Gori. 

   Ese documento, el de la Delegación española, es efectivo y nos puede servir de base de trabajo. Sobre el mismo, lo que sería lógico sería construir un articulado, y, en su momento oportuno, en cada caso, iríamos introduciendo, mediante el procedimiento que se adopte, la voluntad de esta Delegación de Fernando Póo, concretamente, que lamenta la excesiva prolongación que se está dando a esta Conferencia, debido a tácticas completamente obstruccionistas, que no llegan al extremo de manifestarse abiertamente en cuanto se refiere a las intenciones que en cada caso se abriguen o los móviles o manos que tratan de impulsar y abortar -perdon por la palabra- esta labor tan donosa, tan dura, que cada día tratamos de sobrellevar con el mejor ánimo. 

   EL SEÑOR PRESIDENTE: 

   Muchas gracias, el señor Grange tiene la palabra. 

   EL SEÑOR GRANGE (DON AGUSTÍN DANIEL), de la MINORÍA FERNANDINA. 

   Muchas gracias, señor Presidente. Mi observación sólo es sobre el documento que acaba de leer el señor Gori, en representación de la mayoría de los Delegados de Fernando Póo. 

   Yo creo que en esta Sala tengo una representación que es la de la minoría fernandina, y en este documento, mi grupo no ha participado» Por tanto, no me adhiero a ese documento; pero, no obstante, me reservo, en su día, hacer comentarios sobre el documento que se ha presentado, en cuanto a la salvaguarda de las minorías se refiere. 

   EL SEÑOR PRESIDENTE: 

   El señor Castellón tiene la palabra. 

   EL SEÑOR CASTELLÓN NTAYO (DON VICENTE)  (Representante de la Isla de Annobón): 

   Señor Presidente; Señores Delegados: No estaba en ni ánimo intervenir en esta Segunda parte de la Conferencia Constitucional de Guinea con manifestaciones particulares que no fueran las precisas para defender o apoyar posturas comunes de la Delegación de Guinea, de haber existido. Por esto he permanecido silencioso a lo largo de todo este debate, y porque para mí no se trabajaba con el verdadero espíritu que el caso requería. 

   Pero, en este momento, desisto de esta intención inicial porque han variado las circunstancias, como se habrán Uds. dado cuenta»  Annobón pertenece administrativamente a la Provincia de Fernando Póo, y hoy que le toca-a dicha Provincia manifestarse, dentro del cuadro trazado por el Gobierno español, lógico es que aproveche esta coyuntura para exponer los deseos particulares que me ha encargado el pueblo de Annobón lo hiciera en su nombre. 

   Estamos en una "situación anormal", y recalco este término. No quiero cometer la torpeza de señalar aquí los culpables de ello. Y es triste tener que reconocer que es precisamente de esta situación anormal donde tenemos que partir para la construcción del nuevo Estado independiente de Guinea. 

   El deseo del pueblo de Annobón, por mí representado en estos momentos, es que no existieran todos los antecedentes que desembocaron en esta crítica y angustiosa situación, y que el futuro Estado de Guinea fuese total y auténticamente un Estado fundamentado en una conciencia nacional. 

   Presumo que aún recuerdan ustedes todo el contenido de mi modesta intervención en la Primera parte de esta Conferencia, recogida entre las páginas 32 a 41 del Acta correspondiente- a la Sesión Plenaria del día .10 de noviembre del pasado año. Es necesario recordarla para comprender y enjuiciar mejor la razón de todo lo que voy a manifestar ahora, en el sentido de cómo algunos grupos étnicos representados en el Gobierno desconocieron intencionadamente la existencia de otros grupos de los que se compone la totalidad del pueblo de Guinea, no porque estos no fueran idóneos para ostentar cargos, sino sencilla y simplemente por una clara y manifiesta discriminación tribal, o porque no les eran simpáticos. 

   Igualmente puede decirse de la distribución del presupuesto, tanto provincial como gubernamental. Si estuviera en mi ánimo entablar polémica no me sería imposible argumentar mis afirmaciones con hechos evidentes y barajar datos concretos. Todos los miembros de la Delegación guineana me comprenden perfectamente. Ustedes me dirán que todas estas cuestiones ya fueron tratadas en la Primera parte, pero permítanme que les diga que son absolutamente necesarias para lo que me propongo en estos momentos. 

   El Decreto-Ley del Gobierno español nos obliga a todos tal vez sin pretenderlo, a buscar fórmulas, algunas insólitas, para salvaguardar nuestras respectivas personalidades, ese nudo gordiano causante de todo el retraso y que ha obstaculizado hasta ahora la elaboración de una Constitución basada en una concepción nacionalista. 

   Pero, Señores ¿cuál debe ser la actitud de los demás grupos cuando el Decreto del Gobierno español no se refiere a la salvaguarda de la personalidad de todos los ciudadanos de Guinea, sino de un grupo determinado? La respuesta está a la vista de cualquiera: automáticamente nos vemos obligados - el resto - a adoptar una actitud defensiva, a no cruzarnos de brazos, a reclamar los mismos derechos; con lo que "ipso facto" se desvanece nuestro común ideal nacionalista, y se convierte en un poli-etnismo o poli-tribalismo, términos modernos acuñados específicamente para caracterizar y caricaturizar a la balbuciente política de los jóvenes países negro-africanos; veneno que emponzoña y dificulta la mar cha normal de la vida política de este Continente que nos ha contagiado también a todos los de Guinea. 

   Así que ven ustedes que estoy perfectamente amparado por el Decreto-Ley del Gobierno, cuando hago alusión a la problemática de las minorías, y, concretamente, del grupo étnico al que represento. Porque, señores, debemos partir de realidades tangibles, y sabemos que la realidad es desgraciadamente, esta situación anormal, He aquí la razón fundamental de mi intervención. 

   El miedo por la experiencia de todo lo ocurrido en la Autonomía - del que Annobón ha .sido tal vez el grupo más perjudicado, por razones ya expuestas -, el recelo y la suspicacia de todos los grupos minoritarios, en sucesión descendente, por lo que pudiera suceder en nuestra futura independencia, obligan a cada uno de estos grupos a prevenirse y a defenderse, exigiendo garantías que aquí se han traducido por "salvaguarda de la personalidad". 

   Todos estos miedos, recelos o suspicacias se desvanecerían si los futuros dirigentes demostraran, en su día, con hechos evidentes y convincentes que van a trabajar para el pueblo de Guinea, y no sólo para las regiones de las que son oriundos, por razones tribales. Si no ocurriese así, entonces, podemos desde ahora renunciar a la idea y a la esperanza de construir en el futuro un Estado Nacional. La solución de todos estos problemas, para mí, están en la eficacia que se imprima alas futuras Instituciones políticas y económicas de la República, las cuales deben estar ornadas de virtudes de flexibilidad, imparcialidad, comprensión; y entrega total a la consecución de este objetivo, que debe ser el objetivo común de todo el pueblo de Guinea. Si tuviera motivos para asegurar que así van a actuar, les juro que estaría dispuesto a retirar todos los deseos que voy a formular en nombre del pueblo de Annobón, en aras de esa Comunidad nacional. 

   Esta aspiración de Comunidad nacional fue la que me indujo a estampar conscientemente mi firma en la famosa "Constitución de los 23", porque veía encarnado en ella un verdadero espíritu nacionalista. 

   Intuyo que con una Constitución atomizada en parcelas étnicas, como la que con toda seguridad va a regir en Guinea no va a ser más que un "handicap" que ahondará más la actual situación, en contraposición a la configuración de un pueblo unido, con una meta común en unidad de destino. Pero - repito - la realidad impone, y la realidad nuestra de hoy es esta: parcelitas, grupitos, miedo, desconfianza... Y porque todos los demás se empeñan en defender su personalidad no me queda otra alternativa que hacer otro tanto, no porque esté convencido de ello, sino porque si no lo hiciera Annobón se vería en trance de correr los mismos riesgos de no promocionarse nunca, cumpliendo así con la misión que se me ha encomendado. Quiera Dios que el futuro nos obligue a todos a cambiar de actitud a este respecto. 

.   Antes de referirme a las garantías que creemos deben salvaguardar nuestra personalidad, encarezco se tomen en consideración las peculiaridades de la Isla de Annobón, porque son justamente sobre las que se fundamentan y condicionan estas garantías, además de las anteriores justificaciones: su alejamiento geográfico con respecto a los demás territorios hermanos - más de 270 millas marinas de la Isla de Fernando Póo - lo que dificulta su comunicación y contacto con otros pueblos de Guinea, su condición de comunidad claramente localizada, su abandono y olvido en todos los órdenes desde la época colonial hasta estos días. 

   Por todo ello, al tener que formar parte Annobón de la nueva entidad independiente, pide gozar de mayores atribuciones y consideraciones, porque debo hacer observar por primera vez que los annoboneses están emparentados etnológicamente con la Isla de Santo Tomé y Angola, con quienes compartieron en otro tiempo la cultura y con quienes comparten hasta estos momentos la lengua vernácula y, no obstante ha sido firme su postura en mantener con sus nuevos hermanos de Guinea la unidad, porque tiene también con ellos lazos indisolubles comunes de cultura, religión y lengua impartidos por España» Su fidelidad a estos nobles principios exige como contrapartida unas mejores condiciones y respeto. 

   A pesar de todas estas consideraciones, las aspiraciones que como garantías a la personalidad de la Isla de Annobón me han encargado exponer, dentro del Estado unitario de Guinea, son modestísimas, y no son más que una concretización, plasmada en forma detallada, de aquella mi primera intervención. Helas aquí: 

A)     EN EL ORDEN POLÍTICO 

1º: En la localidad:

   Un Ayuntamiento Autónomo, cuyo Alcalde-Gobernador, nombrado por sufragio universal de sus naturales, ostentara al mismo tiempo la representación oficial del Gobierno de la Nación, al objeto de eliminar otros cargos, por razones económicas. 

   2º: En la Nación

   Representación de .Annobón en todas las Instituciones políticas que se creen, de acuerdo con esta distribución: 

   Dos Diputados en la Asamblea Nacional. En todo caso este número podrá ser aumentado en proporción al número de los de Fernando Póo y Río Muni. 

   Dos Diputados, al menos, en la Diputación Provincial de Fernando Póo, y en las mismas condiciones que el párrafo anterior. 

   Un Representante en el Consejo Nacional. 

   Un miembro, al menos, en el Ejecutivo. 

   Derecho a ser nombrados para cualquier otro cargo, político o técnico, de carácter nacional o provincial.

   En este aspecto político nos congratulamos y expresamos nuestra gratitud a la Delegación peninsular, que ha previsto un Régimen Local especial para el Ayuntamiento de Annobón, -en cuya elaboración es de esperar intervengan representantes annoboneses.

 

B)     EN EL ORDEN ECONÓMICO 

   En el futuro Plan General de Desarrollo Económico y Social, se deberá atender a la explotación y puesta en marcha de los posibles recursos naturales de la Isla, al objeto de que pueda engrosar, obligatoriamente, con aportaciones propias los ingresos tanto de la Provincia como del Estado, de acuerdo con sus posibilidades; pues teniendo que exigir una justa y proporcional participación -fijada claramente en ambos presupuestos- justo es que también contribuya a ellos, toda vez que el pueblo de Annobón no se resignará, por dignidad propia, una vez puestos en marcha sus recursos, seguir viviendo como parásito de la economía de las otras regiones. 

   Estos son los puntos de vista que me han sido encomendados por los naturales de Ánnobón y que los someto a la alta consideración de Vds. Ruego se recojan en la Constitución si técnicamente fuera posible, así como en cualquier otra disposición a elaborar en el futuro, toda vez que no supongan flagrante contradicción con la declaración del Gobierno español y no merme los derechos de cualquier otra comunidad. 

   Es todo cuanto desea el pueblo de Annobón en lo que se refiere a la salvaguarda de su personalidad. 

   Cuando se adopte un texto básico para la elaboración de la Constitución del Estado de Guinea, tendré la oportunidad de presentar enmiendas, bien individualmente, bien en colaboración con cualquier otro grupo, étnico o político, en orden al criterio que sustenta Annobón en los puntos fundamentales, procurando adaptarlas a la opinión general de la Delegación de Guinea. Muchas gracias. 

   EL SEÑOR PRESIDENTE: 

   Agradezco las palabras del Sr. Castellón y su colaboración a los fines de esta Conferencia. 

   Ha pedido la palabra el Sr. Maho. 

   EL SEÑOR MAHO SICACHA (.DON LUIS): 

   Gracias, señor Presidente. 

   Solamente era para precisar que me voy a referir al documento que ha leído el Sr, Gori, y después el Sr. King se ha levantado y ha dicho también que hablaba en nombre de la mayoría de Fernando Póo. 

   Yo creo que -si lo cree conveniente la Mesa- convendría saber cuál de los dos habla en nombre de una mayoría y que se reflejase en Acta cuál es esta mayoría. Porque si hay -dos mayorías de Fernando Póo, vamos a ver cuál es la auténtica. 

   Es una petición que hago a la Mesa, por si cree conveniente recogerla» Muchas gracias. 

   EL SEÑOR PRESIDENTE: 

   La cuestión de la representatividad cuantitativa de cada grupo de opinión aquí presente no puede decidirla ni la Mesa ni la Conferencia. El momento decisivo será cuando la Constitución que aquí elaboramos se someta al pueblo de Guinea. Ahora todos nos tenemos que sentir colaboradores de una tarea que nos ha sido encomendada. Naturalmente, habrá miembros de la Delegación guineana que tendrán más o menos prestigio en Guinea, que contarán, con más o menos seguidores. No podemos entrar en consideraciones para decidir quién representa a la mayoría o a las minorías del pueblo guineano en el seno de esta Conferencia. 

   Esta cuestión no desearía que se suscitase de nuevo, -porque ni la Delegación española ni, desde luego, la Mesa - van a ser juez ni parte. No entrará en discusión. 

   El Sr. Ropo tiene la palabra. 

   EL SEÑOR ROPO URI (DON MARCOS): 

   Solamente quería decir que el documento leído por el -amigo o compañero Gori responde exactamente a la interpretación que nosotros, los de la mayoría de la representación de Fernando Póo, hemos dado al documento, que la Delegación española nos ha sometido. Nada más, que lo consideremos juntos porque .éste es nuestro deseo. 

   EL SEÑOR PRESIDENTE: 

   ¿Algún miembro de la Delegación de Guinea que esté aquí en representación de la Isla de Fernando Póo quiere hacer uso de la palabra? En este caso, podremos hacer dos cosas: suspender la sesión hasta mañana, a fin de que los representantes o delegados que provienen de Río Muni intervengan. 

   (El Sr. Cabanas se dirige a la Presidencia solicitando hacer uso de la palabra) 

   En todo caso, la sesión de mañana estará dedicada a la exposición de las opiniones de los representantes de Río Muni y de otros territorios que no sean Fernando Póo. 

   Tiene la palabra el Sr. Macías. 

   EL SEÑOR MACIAS NGUEMA (DON FRANCISCO): 

   Muchas gracias, señor Presidente. Mañana intervendremos, no como representantes de Río Muni, sino como representantes de la Guinea Ecuatorial. Deseo que esto conste en acta. 

   EL SEÑOR PRESIDENTE: 

   Constarán en acta las afirmaciones del señor Macías, -que me parecen muy oportunas. Tan sólo en un sentido práctico y a los fines de nuestros debates, es por lo que me he permitido calificar de representantes de Fernando Póo a los que han intervenido hoy, y de Río Muni a los que lo harán –mañana. Todos los que han hablado hoy y los que tomarán la palabra mañana son, desde luego, representantes de Guinea –Ecuatorial. 

   EL SEÑOR CABANAS RODRÍGUEZ (DON MARCELINO): 

   Señor Presidente: si hay un orden establecido ya de -trabajo de la Conferencia, no tomo la palabra. Si, como al parecer, mañana hay una reunión para que puedan intervenir -los delegados guineanos de Río Muni, entonces dejo la mía para el final de todas ellas en el día de mañana y, de esta manera, se respeta el orden establecido. 

   EL SEÑOR PRESIDENTE: 

   En principio, habíamos establecido lo siguiente: que la sesión de hoy quedase dedicada a los miembros de la Delegación guineana procedentes de la isla de Fernando Póo, y la de mañana a los miembros de la Delegación guineana que no proceden de dicha Isla, aunque naturalmente esto hay que entenderlo con el matiz de que, aun proviniendo de la isla de Fernando Póo pudiera haber delegados que sostengan tesis contrarias a las expuestas aquí esta tarde y, en tal caso, podrán intervenir mañana, ya que por encima de la realidad territorial -puede haber divergencia de opiniones entre grupos procedentes del mismo territorio. Por tanto, es éste un sistema de trabajo meramente indicativo y que no contiene ninguna intención política. 

   EL SEÑOR SALOMÉ JONES (DON FRANCISCO): 

   Muchas gracias, señor Presidente. 

   La representación del MUNGE de Fernando Póo no puede dar su opinión como la representación de Fernando Póo, sino su opinión sobre los documentos presentados y como miembros de una organización política. 

   Por consiguiente, ruego a la Mesa que tome nota de que mi intervención sobre este documento se hará mañana. 

   EL SEÑOR PRESIDENTE: 

   Perfectamente. Comprendo perfectamente la posición del señor Salomé Jones. Precisamente mis palabras anteriores estaban destinadas a aclarar este punto. Insisto en que en las expresiones utilizadas por la Mesa no hay ninguna intención política. Cuando se habla de la isla de Fernando Poo, todos sabemos perfectamente lo que queremos decir, y cuando hablamos de los que no son de Fernando Póo también nos entendemos Es una forma práctica de hablar. Hemos establecido dos días para las intervenciones de la Delegación guineana: uno, para los delegados que provienen de la isla de Fernando Póo y otro -el de mañana- para los delegados que no provienen de Fernando Póo y aún de los que proviniendo de ella tienen una posición política peculiar en la Isla. 

   ¿Alguien desea hacer uso de la palabra? (Pausa) 

   Entonces, levantamos la sesión. Mañana nos reuniremos a las siete de la tarde. 

   Son las veinte horas y treinta y cinco minutos. 

   DON JOAQUÍN CASTILLO MORENO, Marqués de Castro de Torres, Coordinador de la Conferencia, en funciones de Secretario, doy fe de cuanto antecede. Madrid, fecha ut supra.

   [Va la firma]

 

Editado y distribuido por ASODEGUE

 

 

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