HISTORIA DE GUINEA

 
   

 

 

 

 

 

 

ACTA DE LA QUINTA SESIÓN PLENARIA. SEGUNDA FASE

En Madrid, a nueve de mayo de mil novecientos sesenta y ocho, en el Salón de Embajadores del Ministerio de Asuntos Exteriores, se celebra la V Sesión Plenaria de la Segunda Fase de la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial, bajo la Presidencia del Vicepresidente de la misma, Excmo. Señor Don Ramón Sedó Gómez, Subsecretario de Política Exterior, con asistencia de las Delegaciones del Gobierno español y de la Guinea Ecuatorial.

La Mesa queda constituida por el Excmo. Señor Don Ramón Sedó Gómez, el Excmo. Señor Don Gabriel Cañadas Nouvilas, Secretario General del Consejo Superior de Asuntos Exteriores y de la Conferencia Constitucional y el Iltmo. Señor Don Juan Duran-Loriga Rodrigáñez, Subdirector General de África.

El Presidente de la Mesa abre la sesión a las dieciocho horas y treinta minutos y dice:

EL SEÑOR PRESIDENTE

Voy a conceder la palabra al Secretario General de la Conferencia Constitucional, quien les informará sobre un asunto de interés.

EL SEÑOR CAÑADAS:

Como Vds habrán visto por anuncio publicado en el tablón de la Conferencia y por un comunicado que también se ha hecho en toda la prensa nacional, ha sido preciso poner en ejecución la Ley de Secretos Oficiales en relación con los documentos de trabajo que se han presentado o utilizado en nuestra Conferencia.

El Señor Presidente considera que es oportuno que expliquemos las razones o motivos por los que esta medida ha sido adoptada.

No necesito insistir sobre la importancia, trascendencia y delicadeza de los trabajos que estamos llevando a cabo en estas reuniones; la importancia que puede derivarse o deducirse de ellos y la gravedad que podría tener en cualquier momento el que, por influencias ajenas a la Conferencia, los trabajos que aquí estamos realizando se vieran dificultados o entorpecidos. Ese riesgo parece aconsejar que los documentos, en tanto y cuanto son documentos de trabajo y no han sido aprobados, por lo que no tienen ningún carácter definitivo, permanezcan como documentos confidenciales que sólo puedan ser utilizados por los miembros de esta Asamblea.

Esto no quiere decir, ni mucho menos, que no puedan proporcionarse a los medios de información cuantos datos generales sobre la actividad y desarrollo de la Conferencia se consideren oportunos, por cualquiera de las Delegaciones presentes.

Ahora bien, una cosa es una información de tipo general y otra cosa es la circulación de documentos o textos que, por tener hasta ahora un carácter meramente provisional de posición y de negociación entre Vds. y, en su día, entre la Delegación guineana y la española, al ser publicados textualmente puedan dar lugar a confusión, haciendo creer al publico ajeno a la Conferencia y que no conocen la marcha de los trabajos de la misma, que tales textos han sido aprobados en un momento determinado, cuando ello no es así.

En virtud de este principio y considerando que para salvaguardar la buena marcha de los trabajos, la libertad de que deben gozar todos los Delegados en el seno de la Conferencia y la autenticidad con que deben producirse en sus intervenciones y presentación de textos, se ha considerado oportuno declarar como materia clasificada todos los documentos de trabajo que aquí se presenten y, por tanto, comunicar a los medios de información del país que los mismos deben ser considerados como secretos.

En virtud de ello, naturalmente, nos veremos obligados también en la Secretaría a restringir la circulación de tales documentos.

Por supuesto, todos los señores Delegados tienen derecho y acceso a todo ese tipo de documentos. No obstante, quiero señalarles la evidente responsabilidad en que incurrirían si los documentos no sólo fueran utilizados para el trabajo en el seno de la Conferencia o en el seno de las reuniones entre ustedes, y se dieran a la publicidad por medio de cualquier órgano de difusión de los que puedan existir en el país. Muchas gracias.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Paso ahora a hacerles una relación de los trabajos realizados por el Comité Técnico, junto con los Delegados de Guinea Ecuatorial en la Conferencia Constitucional durante los días 22 al 30 de abril: Según consta en el Acta de la Sesión Plenaria de la Conferencia celebrada el día 22 de abril, se acordó que el Comité Técnico se reuniese con los Delegados guineanos al objeto de precisar los puntos de vista de esta Delegación en torno al problema constitucional del futuro de Guinea independiente y preparar un texto articulado de Constitución sobre las bases presentadas por el Comité Técnico en la Sesión Plenaria celebrada en 19 de abril.

El día 23 de abril por la mañana se reunió el Comité Técnico con toda la Delegación guineana en una reunión de trabajo de la que, a solicitud de la mayoría de los Delegados de Guinea, no se levantó Acta. En esta sesión, los Delegados guineanos, tras examinar de nuevo el borrador de bases constitucionales presentado el día 19 por el Comité Técnico acordaron unánimemente que el problema de la salvaguarda de la personalidad de Fernando Póo a que se refería la declaración del Gobierno español que consta en el Acta de la Primera Sesión Plenaria de la II Fase de la Conferencia Constitucional, constituía el principal punto de divergencia entre los Delegados de Fernando Póo y Río Muni y, por lo tanto, debía ser tratado con prioridad a cualquier otro problema constitucional. A este efecto se decidió que el Comité Técnico se reuniera en sucesivas sesiones de trabajo con los Delegados de Fernando Póo y los Delegados de Río Muni, con el fin de obtener las bases de una fórmula constitucional aceptada por los Delegados de una y otra Provincia.

El Comité Técnico y los Delegados de Fernando Póo estuvieron reunidos la tarde del día 23 y la mañana del día 24 en sesión de trabajo, de las que tampoco se levantaron Actas a solicitud de los miembros presentes de la Delegación guineana.

El objeto de la reunión era formular una propuesta de bases para la salvaguarda constitucional de la personalidad de Fernando Póo dentro de los principios establecidos por la declaración del Gobierno español.

En esta sesión, los señores Gori, Jones (D. Alfredo), Granje y King presentaron por escrito sugerencias para la salvaguarda constitucional de la personalidad de Fernando Póo. El Comité Técnico propuso tomar por base el escrito presentado por el señor Gori (documento nº 1) sin perjuicio de que, al elaborar las propuestas de Fernando Póo se discutiera y eventualmente adoptaran las otras sugerencias presentadas por escrito o en forma verbal, siempre que se ajustase al plan de trabajo establecido al iniciarse la sesión de trabajo y al objeto de la misma.

De esta manera y en la mañana del día 24 se obtuvo un texto (documento nº 2) en el que los Delegados de Fernando Póo proponían las garantías constitucionales que a su juicio deberán salvaguardar en la futura Guinea independiente la personalidad de la isla. Dicho texto, preparado por el Comité Técnico, fue aprobado por los Delégalos de Fernando Póo sin que ninguno de ellos hiciera una expresa manifestación en contra. Los Delegados de Fernando Póo encomendaron al Comité Técnico que presentara su propuesta a los Delegados de Río Muni con el fin de obtener un acuerdo sobre las bases de la regulación constitucional de la posición de Fernando Póo en el Estado de Guinea.

En cumplimiento del encargo arriba mencionado, el Comité Técnico se reunió en sesión de trabajo con los Delegados de Río Muni en los días 24 y 25, de las que, por análoga razón a la ya indicada, tampoco se levantaron Actas. Los Delegados de Río Muni examinaron las propuestas de los de Fernando Póo y decidieron formular a su vez contrapropuestas para cuya elaboración solicitaron el concurso del Comité Técnico. En dichas contrapropuestas (documento nº 3), a cuya redacción se llegó en la tarde del día 25, los Delegados de Río Muni aceptaban casi todas las pretensiones de los Delegados de Fernándo Póo y solicitaron del Comité Técnico que las presentara a éstos con vistas a obtener el acuerdo deseado tras lo cual podría reunirse de nuevo el Pleno de la Delegación guineana.

El día 26 por la mañana, el Comité Técnico se reunió con los miembros de la Delegación guineana provenientes de Fernando Póo y dio cuenta de la contrapropuestas de los Delegados de Río Muni. El Consejero de Gobierno don Gustavo Watson tomó la palabra para reivindicar de nuevo el derecho de Fernando Póo a un plena autodeterminación, afirmando que las propuestas elaboradas por los Delegados de la Isla el día 24 de abril, no eran vinculantes y que los Delegados de Fernando Póo las consideraban sin ningún valor, posición que fue apoyada por los señores Maho y Bosio, El Comité Técnico señaló que el objeto de la reunión era exclusivamente examinar las contrapropuestas de Río Muni dentro de la línea marcada por la declaración del Gobierno español y por el programa de trabajo de la Conferencia, recomendando a los Delegados que deseasen tratar otros temas los expusiesen a las instancias españolas competentes. Seguidamente los señores Watson, Maho,. Bosio, Bolopá, Bouko, Bieveda y Dougan abandonaron la reunión. El resto de los Delegados de Fernando Póo, de loa cuales sólo se encontraba ausente el señor Copariate, que no había asistido a la sesión de aquel día, examinó detenidamente las contrapropuestas de Río Muni considerándolas aceptables en su totalidad, salvo alguna cuestión de detalle, cuya solución encomendaron al Comité Técnico.

Los Delegado provenientes de Fernando Póo procedieron rápidamente a designar de entre ellos mismos algunas personas especialmente cualificadas para colaborar a la redacción de un anteproyecto constitucional articulado en el seno de un Comité mixto formado por expertos guineanos y técnicos españoles. Los designados fueron los señores Jones (D, Wilwardo), Gori, King y Morgades.

El mismo día 26 por la tarde se reunió el Comité Técnico con los Delegados de Río Muni, quienes tras ser informados de la aceptación por la gran mayoría de los Delegados de Fernando Póo de sus contrapropuestas designaron, a solicitud del Comité Técnico, a los señores N'Dongo y Ntutumo para que colaboraran con dicho Comité y con los designados por Fernando Póo en la redacción del anteproyecto articulado.

Los días 27 y 28 de abril -sábado y domingo- el Comité mixto hispano-guineano de redacción compuesto por los miembros del Comité Técnico y los expertos designados por los Delegados de Fernando Póo y Río Muni, a excepción del señor Gori, que afirmó tener importantes razones para no participar en sus trabajos, procedió a redactar un anteproyecto articulado de Constitución (documento nº 4) para cuya elaboración se tomaron en cuenta las sugerencias presentadas por escrito por el Secretariado conjunto del Grupo Monalige y los señores Jones, Grange, Balboa y Econg, la Minoría Ndowe y los Representantes de la Isla de Annobón, a más de las sugerencias oralmente expuestas por los diversos Delegados en las sesiones de trabajo referidas. Como punto de partida para el trabajo se adoptaron las bases presentadas por el Comité Técnico en la tercera Sesión Plenaria de la Conferencia Constitucional y el acuerdo intervenido entre los Delegados de Fernando Póo y Río Muni de que ya queda constancia. El Comité hispano-guineano de redacción solicitó la asistencia de un técnico en derecho fiscal a efectos de elaborar una fórmula constitucional sobre el régimen financiero de Guinea, en que encontraran satisfacción las pretensiones de los Delegados de Fernando Póo, A este fin, el señor Gota, Inspector de Servicios del Ministerio de Hacienda, participo en los trabajos de dicho Comité.

A las sesiones del Comité asistieron todos sus miembros a excepción de don Wilwardo Jones, que excusó su asistencia el día 28 por la mañana, por razones exclusivamente personales, sin perjuicio de ofrecer su apoyo a los trabajos del Comité redactor.

El día 29 por la mañana, el Comité Técnico se reunió con el pleno de la Delegación guineana y entregó a cada uno de sus miembros un ejemplar del anteproyecto articulado de Constitución, convocándose nueva reunión para el día 30 con objeto de examinar cualquier enmienda que se presentase al mismo. Dicha reunión se celebró al día siguiente y en ella varios Delegados guineanos solicitaron un aplazamiento de ocho días en los trabajos de la Conferencia, a efectos de estudiar detenidamente el anteproyecto de Constitución.

Como saben ustedes, este aplazamiento fue concedido, atendiendo los deseos de la Delegación guineana, que quería disponer de tiempo suficiente para estudiar el anteproyecto y poder presentar las enmiendas necesarias.

La Presidencia de la Conferencia concedió el plazo solicitado con generosidad, ya que la Conferencia ha estado sin reunirse más de los ocho días solicitados por la Delegación guineana. En esos días, la Delegación guineana ha hecho uso de su derecho de presentar enmiendas al anteproyecto. Sobre las enmiendas presentadas, a la totalidad o artículos determinados, nos ya a informar el Secretario de la Conferencia, señor Cañadas,

EL SEÑOR CAÑADAS, Secretario General:

Hasta el momento presente, las enmiendas presentadas son las siguientes: Un documento conteniendo enmiendas a diversos artículos, que está a la disposición de los señores Delegados; firmado por el Excmo. Señor Presidente del Consejo de Gobierno, don Bonifacio Ondo; dos documentos distintos, firmado el primero por doce miembros de la Delegación guineana, cuyo primer firmante es don Enrique Gori, Excmo. Sr. Presidente de la Diputación de Fernando Póo, en el que se rechaza totalmente el anteproyecto que había sido repartido a la Delegación guineana, y un segundo documento, firmado por diez miembros de la Delegación y encabezado también por don Enrique Gori, en el que se presenta un proyecto de Constitución, que se aplicará exclusivamente a la isla de Fernando Póo, considerando a esta isla como un Estado Soberano e independiente.

Y, por ultimo, un escrito dirigido por el Grupo MONALIGE en el cual se contienen también enmiendas a algunos artículos del proyecto que ha sido circulado. Con independencia de estos escritos entrados en la Secretaría a lo largo de los ocho días transcurridos, en la tarde de hoy se ha presentado un nuevo documento, que se titula "Primeras enmiendas", que presenta la Unión Democrática, al anteproyecto redactado de borrador de Constitución de la República de Guinea Ecuatorial. Fuera de estos antedichos documentos, no ha tenido entrada ningún otro tipo de documento.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Esto supone que la posibilidad de presentar enmiendas por escrito, tanto al articulado, artículo por artículo o grupo de artículos, como a la totalidad de la Constitución ha quedado cerrada en el día de hoy. Naturalmente, en la discusión de las enmiendas presentadas, tendrán ocasión todos los Delegados de manifestar su puntos de vista respecto a las enmiendas y respecto también a la redacción del Proyecto de Constitución, que ha sido la base sobre la cual se han presentado las enmiendas.

Les voy a hacer una indicación sobre el método do trabajo de la Mesa y Delegación española respecto de los textos que se le proponen como enmiendas al articulado o a la totalidad.. La Delegación española, la Mesa en particular, no puede actuar más que dentro del marco trazado por el discurso del señor Ministro de Asuntos Exteriores, que contenía la resolución del Gobierno español respecto al contenido y a las finalidades de esta Conferencia Constitucional. Por tanto, existe siempre la posibilidad de cualquier texto presentado a la consideración del Secretariado y, por tanto, a través del Secretariado, a la Conferencia, ofrezca alguna dificultad respecto a su acomodación dentro de esta estructura y marco señalados por el señor Ministro de Asuntos Exteriores. Esto  crea un aspecto técnico en sí y, por lo tanto, cualquier texto que se presente va a ser sometido primeramente a una Comisión de técnicos para que examine si, de acuerdo con la declaración del señor Ministro el primer día de esta segunda parte de la Conferencia Constitucional, puede este texto ser tomado en cuenta y pasar a la consideración y discusión de las dos Delegaciones, la guineana y la española aquí presentes. El dictamen de los técnicos, desde luego, como todo dictamen técnico, no obliga a la Mesa ni a la Delegación española, pero es previo a toda decisión de la Delegación española y de la Mesa respecto al texto que haya sido presentado.

Hecha esa observación y estando establecido el procedimiento a seguir en lo que se refiere a las enmiendas entregadas por escrito, concedo la palabra al señor Pedro Econg.

EL SFÑOR ECONG (DON PEDRO):

Excmo. Señor:

Los abajo firmantes, miembros de la Delegación de la Guinea Ecuatorial en la Conferencia Constitucional, compuesta por los representantes de la ASAMBLEA GENERAL, CONSEJO DE GOBIERNO, CONSEJEROS DEL MOVIMIENTO NACIONAL, PROCURADORES EN CORTES POR REPRESENTACIÓN FAMILIAR, PARTIDOS POLÍTICOS NACIONALES "IPGE", "MONALIGE" y "MUNGE" y representaciones de las minorías étnicas BUBIS, FERNANDINOS, NDOWES, ANNOBONESES y CORISQUEÑOS, a V.E., con el debido respeto, exponen:

PRIMERO,- Que en la sesión del día 30 de abril pasado, correspondiente a la II Fase de la Conferencia Constitucional de la Guinea Ecuatorial, la Delegación guineana solicitó un aplazamiento por siete días para la "elaboración de su PROYECTO CONSTITUCIONAL", según consta en el Acta correspondiente,

SEGUNDO.- Que por el tablón de anuncios de la Secretaría de la Conferencia Constitucional, se comunicó a esta Delegación guineana la decisión del Excmo. Señor Ministro de Asuntos Exteriores, accediendo a la prórroga solicitada, e invitando a los miembros de la Delegación guineana a presentar en la Secretaría los escritos "defendiendo las enmiendas que estimen oportuno presentar a alguno de los artículos del borrador circulado o A LA TOTALIDAD DE SU ARTICULADO".

TERCERO.- Que la gran mayoría de los miembros de la Delegación guineana, aceptando este procedimiento, ha elaborado: el texto completo y definitivo del Proyecto Constitucional que debe ser sometido a Referéndum, para que, de acuerdo con lo expuesto en el primer párrafo del documento anexo número uno al Acta de la sesión referida, desde su origen hasta su aprobación "la Constitución sea el resultado de un acto de libre voluntad del pueblo de la Guinea y no un acto legislativo del Estado español”,

CUARTO.- Que, por esta razón y con este fin, los miembros de la mayoría de la Delegación guineana, con enmienda a la totalidad del articulado del borrador que nos fue sometido en esta Conferencia Constitucional, presentan su proyecto de Constitución de Guinea Ecuatorial, cuyo texto se da lectura...

 

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Perdón. Quisiera advertir que me parece que era claro que cualquier propuesta, cualquier enmienda a la totalidad o al articulado tenía que presentarse por escrito a la Secretaría, porque así podía someterse a información de las Delegaciones y después ponerla a discusión.

EL SEÑOR ECONG ANDEME (DON PEDRO):

Una cosa, por favor. Se ha dado lectura a una lista de enmiendas presentadas y nosotros no teníamos conocimiento de ello. Entendemos, por tanto, que no debe parecerles mal que ahora se escuche nuestra propuesta y se incluya también para ser estudiada conjuntamente.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

No comprendo, Si tenían escrita una enmienda a la totalidad ¿por qué no la han presentado al Secretariado?. No entiendo la dificultad en someterse a los métodos de trabajo establecidos por anticipado. Usted tiene perfecto derecho a presentar las enmiendas que crea oportunas al articulado o a la totalidad, pero hemos dicho que lo hicieran a través de la Secretaría.

Estoy seguro de que todo se debe a un falta de claridad por nuestra parte o a un defecto de información sobre cuál era el procedimiento para presentar las enmiendas. Esto coloca a la Mesa en una situación delicada. Podemos hacer una excepción, pero si lo hacemos, no podremos negarnos a obrar igualmente en otras ocasiones, y eso podría entorpecer la buena marcha de la Conferencia.

Me disgustaría que se dejara de considerar cualquier propuesta que tenga a bien formular algún miembro de la Delegación guineana, pero, como Presidente de la Mesa, me veo en una situación comprometida. Someto a este fin a la consideración de la Conferencia para que examine la situación en que se encuentra la Mesa al tener que recordar constantemente que sus decisiones se adoptan para la buena marcha de la Conferencia, no para coartar la libertad de nadie. Si hacemos excepciones, la Mesa no cumple su cometido de ordenar el debate y garantizar a todos los mismos derechos y oportunidades.

Si usted deja este asunto para el final, lo consideraremos después, escucharemos a otros oradores. Ahora, en principio, tengo que señalar que sus deseos están fuera del orden de trabajo que hemos aprobado. Va a tener usted ocasión de hablar, pero vamos a escuchar primero ...

EL SEÑOR ECONG ANDEME (DON PEDRO):

A mi lo que me interesa es dar lectura al proyecto que queremos presentar,

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Pero esto está en contra del procedimiento a seguir. Nosotros hemos dicho que hay que presentar por escrito los proyectos de enmiendas a la Constitución en el Secretariado durante los días que. con esta finalidad ha suspendido sus sesiones la Conferencia.

EL SEÑOR NANG ONDO (DON ANTONIO CÁNDIDO):

¿La petición se considera aceptada a partir de la fecha que se le comunica al interesado de que se ha aceptado o no la petición?. Nosotros hicimos la petición de siete días, de tal suerte que era lógico suponer esa petición concedida desde el momento que nos comunicaron la aceptación. Si habíamos pedido siete días y este plazo no ha finalizado, me parece que todavía estamos dentro del marco y dentro del tiempo destinado. Nada más.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Voy a indicar el nombre de los que van pidiendo la palabra para que no haya ninguna duda.

EL SEÑOR NGOMO NANDONGO (DON FEDERICO):

Señor Presidente, la Asamblea, cuyos miembros presido, está un poco avergonzada del trato que se le da. Es posible, estoy seguro de que el otro día miembros de la Delegación de Guinea presentaron documentos pidiendo el aplazamiento para la enmienda de una Ley. Como Presidente de la Asamblea, al hacer uso de la palabra, dije el otro día que, efectivamente, yo no había tenido tiempo en tan pocas horas de estudiar el proyecto y que, por lo tanto, pedía una prórroga. Pero el Gobierno español, la Mesa presidencial o la Secretaría de la Conferencia no han comunicado a la presente Asamblea si la petición de los siete días fue aceptada o no. Por tanto, delimita ahora que no se puedan presentar enmiendas, y yo creo que esto no es justo.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Por favor, exprésese con toda claridad y libertad, pero sin excesiva pasión. He declarado abierto el debate sobre este punto.

EL SEÑOR MACIAS NGUEMA (DON FRANCISCO):

Yo creo, señor Presidente, que no debía impedir la enmienda que presenta el Procurador Sr. Econg,. porque está firmada por un conjunto de veintitantos hombres. Hemos hecho enmiendas conjuntas, no individuales. Por lo tanto, se solicita de la Presidencia que admita nuestras enmiendas. Nuestras enmiendas están hechas por escrito.

Precisamente el otro día, reunido con los técnicos, les dije que en veinticuatro horas nosotros no podíamos enmendar el texto que nos habían presentado, considerando, por tanto, que nos debían dar un plazo más amplio con el fin de estudiar detenidamente la Constitución. A esta petición ha accedido el Gobierno español. Usted, señor Presidente, más que nadie, como experto político, sabe que para estudiar una Constitución de un país hay que pensar. Porque siendo Guinea un pueblo de habla española, si esto sale mal, a ustedes también se les pedirá cuentas, moralmente, porque si la Guinea va mal creo que a España no le gustaría.

Por lo tanto, yo solicito de la Presidencia que las enmiendas que ha leído el Procurador en Cortes señor Econg debía darlas como aceptadas, porque creo que sería en beneficio de la buena marcha de la Conferencia. Nosotros no hemos tenido tiempo. Comprenda usted que nos han dado un texto que consta de cincuenta y tantos artículos.

Somos un pueblo para independizar, no un pueblo viejo como España en política. Por eso hemos estado viendo artículo por artículo y ahora le vamos a hacer entrega de ese documento. Deseamos que nos permita que se lea el documento para entregarlo después a la Presidencia, que luego apreciará, pero no conviene que cuando empecemos a leer se considere que estamos interrumpiendo.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Perdón, no me he expresado bien. No tengo nada contra ese documento ni centra su presentación. De lo que yo me quejo es de que han tenido tiempo, lo mismo que ahora para entregarla por escrito al Secretariado antes de empezar la reunión de la Conferencia, que es lo que la Conferencia había decidido que se hiciera con las enmiendas. Este procedimiento obedece a una razón técnica para facilitar los trabajos de la Conferencia.

Yo no me opongo a que se presente un Proyecto de Constitución, sino que señalo que en vez de presentarlo al Secretariado se trae aquí al Pleno de la Conferencia. Esto tiene un inconveniente que el señor Macias y todos comprenderán, y es que los que han presentado los escritos ateniéndose al procedimiento establecido, están ahora en condiciones de inferioridad, pues antes de que lo puedan defender y explicar el alcance de los mismos, alguien sin acomodarse al procedimiento convenido se levanta, lee su enmienda y expone su defensa, es decir, toma la delantera aprovechándose de un cauce irregular.

Les aseguro formalmente que estamos dispuestos a colaborar con ustedes en el sentido de que dispongan de todo el tiempo preciso para preparar y exponer sus puntos de vista. En resumen, podemos dejar establecido que todas las enmiendas que se presenten por escrito en el Secretariado, al igual que los demás textos ya presentados, se sometan a la consideración de la Conferencia por el orden de su presentación, a no ser que los que tenga derecho de preferencia renuncien al orden cronológico en beneficio de enmiendas presentadas con posterioridad.

EL SEÑOR MACIAS NGUEMA (DON FRANCISCO):

¿Considera el señor Presidente que el documento está en términos legales?.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

No lo quiero considerar. Lo único que quiero es que se someta, naturalmente, a todo lo que se han sometido los demás al presentar un documento a la Secretaría. Aquí, en este momento, la Secretaría se hace cargo del documento, y queda incorporado, como los demás, al trabajo de la Conferencia; exactamente igual que todos los demás.

EL SEÑOR MACIAS NGUEMA ( DON FRANCISCO):

La Delegación guineana ya está un poco cansada de tanto hablar, pero como nos obligan a hablar, seguiremos hablando.

Ya sabe el señor Presidente perfectamente lo que es una .Constitución. La experiencia de los últimos años ha sido para nosotros una gran lección. Por tanto, para aceptar una Constitución para nuestro pueblo, hemos de ir paso a paso, artículo por artículo. Son 56 los artículos y su estudio detenido nos ha llevado seis o siete días, y en ese tiempo hemos concluido nuestra misión. Yo creo que la Presidencia debe acceder, para el bien de la Conferencia, a que se pueda leer el texto íntegro de nuestras enmiendas, tal como ha empezado a hacerlo el Procurador en Cortes don Pedro Econg Ándeme,

EL SEÑOR PRESIDENTE: 

Si hay unanimidad, sí.

EL SEÑOR MACIAS NGUEMA (DON FRANCISCO):

Es indudable que, si a este señor se le impide leer el documento, no estaremos satisfechos.

EL SEÑOR GORI MOLUBELA (DON ENRIQUE):

Si se lee éste, hay que leer todos los demás.

EL SEÑOR MACIAS NGUEMA (DON FRANCISCO):

Que no se lea, pero que se admita el documento.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Es indudable que todos tenemos buena voluntad y que, en definitiva, todos preténdenos lo mismo. Ustedes pretenden que se incorporen a la Conferencia sus documentos y se discutan, A ello no ponemos objeción alguna. Lo único que pedimos es que se haga con arreglo a un orden formal. Que la Presidencia no puede ignorar, a no ser que unánimemente se decida, que ese documento es el más interesante. En este caso, estamos dispuestos a darle primacía,

EL SEÑOR NÁNG ONDO  (DON ANTONIO CANDIDO):

Me parece que debemos considerar en qué forma se debieran presentar las enmiendas, bien fuera o bien dentro de la Secretaría y el plazo para su presentación.

Yo creo que estamos aún dentro del plazo de siete días que se nos concedió y, por tanto, podemos proceder de forma legal. Yo estimo que es necesario se nos diga, antes de proceder a la lectura o admisión de esta enmienda, que se nos diga, de acuerdo con fecha de recepción de la comunicación, si estamos dentro de plazo.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Pido que se me conceda el derecho a equivocarme. Tengo que decir que yo consideraba el plazo de siete días a contar de la fecha en que la Conferencia suspendió sus sesiones.

Creía que se habían dado otros dos días de los que se habían solicitado.

Si ustedes me dicen que la comunicación no les llegó en la fecha en que se acordó el aplazamiento, que llegó posteriormente, eso presenta otro problema. Quisiera saber en qué fecha recibieron ustedes la comunicación.

Como solución, pódenos acordar que se considere plazo legal para presentación de enmiendas todo el día de hoy, y que el plazo quede cerrado precisamente hoy. Por tanto, las enmiendas se pueden presentar hoy por escrito en la Secretaría de la Conferencia y se considerarán recibidas dentro del plazo legal.

¿Les parece a ustedes bien la solución? (ASENTIMIENTO).

EL SEÑOR MARTÍN VILLA, (Ministerio de Industria):

Yo estoy de acuerdo, Señor Presidente, en que la Conferencia acuerde por unanimidad el que se reciba ese escrito que han presentado los representantes, o algunos representantes guineanos, en este momento, pero me parece muy peligroso, en orden a la marcha de las futuras conversaciones, la interpretación del Señor Consejero de Educación, que ha indicado que los plazos deben contarse desde la comunicación. Los plazos se cuentan -y eso lo sabe muy bien el Procurador en Cortes Don Pedro Econg que ha hablado en nombre de esa enmienda- desde el día en que finalizó el plazo anterior, es decir, que las ampliaciones de plazos se cuentan desde que finaliza el plazo anterior, con independencia del día en que se reciba la comunicación. Por lo tanto, creo que esa debe ser la interpretación de la Conferencia, con independencia de que, en uso de la misma teoría que ha adoptado el Señor Presidente, la Conferencia acuerde recibir el escrito del Señor Econg, que es el primero que no ignora que los plazos se cuentan desde que termina el plazo anterior.

EL SEÑOR ECONG ANDEME, D. Pedro:

Es que nosotros solicitamos el plazo, más o menos, me parece que el día 30; no me acuerdo; pero estábamos indecisos porque hasta entonces no habíamos recibido contestación oficial por parte del Ministro. No podíamos considerar como fecha tope el día 30, por no tener la contestación oficial del Ministro.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Creo que nosotros tenemos que aferramos a un criterio estrictamente jurídico, así lo pide el buen orden de la Conferencia. La interpretación del señor Martín Villa es la más correcta. De hecho es posible que la Delegación guineana, ante la incertidumbre de que se accediera o no al aplazamiento, no empezó sus trabajos hasta el momento que supo que estaba concedido. Por lo tanto, es lícito alegar no haber tenido tiempo de preparar las enmiendas. Sin embargo, en el caso concreto que nos ocupa el argumento cae de su base por la sencilla razón de que ustedes tienen preparada la enmienda; lo que no han hecho ha sido presentarla al Secretariado, Como muy bien dice el señor Macías, estamos ante un tema delicado. Profundizar en tales temas nunca es excesivo. Les recuerdo que la Mesa y el Presidente de la Conferencia siempre han concedido los plazos solicitados.

Lo que encarecemos es que, una vez señalado un procedimiento de trabajo, procuremos atenernos al mismo. Les ruego que colaboren con la Mesa. Si las determinaciones que tome la Mesa, creyendo interpretar el sentir general de las dos Delegaciones, no se cumplen, complicaremos nuestro trabajo y nos eternizaremos. Les pido la necesaria comprensión.

EL SEÑOR GORI MOLUBELA (DON ENRIQUE):

Con la venia de la Presidencia. Está mal que diga que sea la última vez que voy a intervenir, desafortunadamente, en esta Conferencia Constitucional. No quisiera que nadie le interpretase cono reiterante -en el sentido peyorativo de la palabra- de estar machacando y machacando sobre lo mismo.

Hace mucho tiempo que estoy pidiendo desde la primera fase de esta Conferencia Constitucional, que consideremos que por no sé qué razones, el procedimiento se había desfasado. Vds. no lo ignoran. El Gobierno de España, libremente, como potencia administradora de Guinea, Fernando Póo y Río Muni, colonias españolas de Fernando Póo y Río Muni, territorios españoles de Fernando Póo y Río Muni, en agosto de 1963, en un Consejo de Ministros, celebrado en el Norte, en San Sebastián me parece, se pronunció por la autonomía o autodeterminación de las poblaciones que administraba en la Guinea Ecuatorial, o en la Guinea. Viene una comisión a Madrid, en septiembre de 1963, de la que modestamente formé parte. Se elabora un proyecto de ley de bases, proyecto de ley de bases que pasó a las Cortes Españolas previo paso por un pequeño Consejo de Ministros -me parece que eran cinco, aunque no recuerdo exactamente el número- proyecto que aprobado por las Cortes Españolas se envió a la Guinea Ecuatorial; y tras un plebiscito, aprobaron por mayoría el régimen de autonomía de las antiguas colonias españolas o provincias, para tener un régimen de autonomía administrativa, sin facultades políticas. Este régimen, que Vds. lo conocen, establece el procedimiento para la modificación, del "statu quo" y aún para la aplicación de las leyes de la nación en aquellas provincias autónomas es preceptivo que la Asamblea General tome el acuerdo previamente para su aplicación,, con facultades para introducir las modificaciones que crea necesarias.

Guinea Ecuatorial -y este nombre de Guinea nace  en aquel entonces, porque era Territorios Españoles del Golfo de Guinea y estos territorios aceptan el nuevo nombre de Guinea Ecuatorial- incluye dos provincias, Fernando Póo y Eío Muni, con su régimen especial. Sus poblaciones piden la independencia, derecho inalienable a que no pueden renunciar, España dice que en cualquier momento que quieran acceder a esa independencia no pondrá el más mínimo obstáculo para que llegue a ser realidad.

Primero, las Naciones Unidas, para mí, no tienen por qué5 como dije el otro día y vuelvo a insistir; es el Gobierno de España y las normas del Derecho Institucional. Los pueblos son libres de elegir su propio destino. Si el Gobierno de España es consciente do que Guinea pide su independencia, como prometió que cuando la pidiera se la daría, se la va a dar. Bien; pero lo que no puede hacer el Gobierno español es que esta independencia o esta modificación del "statu. quon sea ignorancia de una Ley que aprobaron las Cortes soberanas españolas para la modificación del "statu quo" vigente anteriormente.

Vuelvo a insistir en el problema de que se ha desfasado este procedimiento para la evolución hacia la independencia.. No quiero discriminar, no quiero condenarlo ni quiero hablar mal en sentido peyorativo de este procedimiento, porque como dijo el Señor Sedó en la primera fase, el Gobierno de España con su altísimo criterio, tiene cincuenta mil fórmulas y nodos de acceder a la voluntad de los pueblos de Guinea.

Uno de los procedimientos que hay era, en una primera fase, escuchar, además de los órganos oficialmente estatuidos, establecidos por la Ley, que reconoce España, además de estos procedimientos, pedía escuchar algunos señores electores, unos señores particulares para que pudiesen informar también a la Delegación española de los sentimientos que en su alma albergaba, con relación al futuro de Guinea, y aquí está la presidencia de los llamados grupos políticos, partidos políticos -no sé qué nombre darles- porque nuestra imaginación es corta. Llevamos desde el año pasado a esta parte -y voy a concluir- discutiendo sobre el problema del futuro de esta llamada Guinea Ecuatorial. El Gobierno español, en la primera fase de la Conferencia, ha escuchado las Delegaciones de Guinea: Fernando Póo, como pueblo diferenciado geográfica y étnicamente de Río Muni; ha escuchado a Río Muni, encuadrado dentro de un territorio vasto, grande, del Continente africano, lindante con el Camerún y Gabón. Les ha escuchado. Les ha escuchado. Y en su altísimo criterio, se ha pronunciado por boca del Ministro de Asuntos Exteriores, representante de España, que; preside esta Conferencia Constitucional. Y yo creo que no me miente porque si me miente, se engaña a sí mismo, porque ni él ni yo, ninguno vamos a ser eternos. Estamos hablando de un problema político, porque lo vive él y lo vivo yo, como Presidente de la Diputación Provincial de Fernando Póo, porque nunca dejaré de ser hijo de Fernando Póo, Y el Gobierno español dice: después de haber escuchado vuestras quejas, después de haber escuchado vuestras declaraciones a través de las primeras manifestaciones, en la primera  Asamblea Constitucional, me pronuncio por este criterio: independencia unitaria, siguiendo unos criterios internacionales. Esta es la realidad frente a una serie de cosas raras que se inventa el mundo. Porque no somos ángeles, porque si no viviríamos del espíritu. Independencia unitaria salvaguardando la personalidad de Fernando Póo. Bien. ¿Qué es lo que nos preocupa en este momento, Señores de la Conferencia Constitucional?. Estamos en un mes de la segunda fase de la Conferencia Constitucional y estamos a cero, como el primer día que empezamos la Conferencia Constitucional. Sobre mis espaldas modestas pesa una responsabilidad muy grande. Voy a eludir el problema de mi familia, el problema de mis hijos. Pero no puedo eludir el problema de una provincia de la que soy responsable. Doctrina internacional hay muchísima. Doctrina pontificia hay muchísima. Voy a recordar solamente las frases de un alto tratadista de hoy. Los acontecimientos de los pueblos merecen analizarse más con la frialdad del sociólogo que con la turbulencia demagógica del tribuno. Lo malo cuando se habla de colonialismo o anticolonialismo, de medidas económicas o de regímenes políticos, las opiniones, con pocas frases, en pocas palabras, sin dar cabida a la distinción, al matiz, redundan en que el juicio forzosamente sea incompleto. Muchos dirigentes de los países nuevos hablan con frecuencia, y con cierta razón, contra el colonialismo que padecieron del exterior. Pero, en algunos casos ¿no son ellos mismos quienes están creando el colonialismo interior? ¿Cómo se trata a las minorías de otras razas en algunos Estados africanos?. -No son palabras mías-. Y con  respecto al mismo interior o al exterior, no han encontrado fórmulas para lograr que la independencia política evitara el agravamiento de la independencia económica. Porque la extensión de cierto colonialismo está llevando a una sujeción mayor que la preexistente entre colonia y metrópoli. Estas son palabras de un tratadista de nuestros días, Rafael López Jordán que comenta el manifiesto social de Pio XII, concretamente sobre la Encíclica "Populorum Progressio".

Vuelvo a insistir. Llevamos aquí un mes, un día más un día menos. Y estamos a cero. La responsabilidad del pueblo que creemos que representamos y pretendemos representar y que íntimamente representamos en virtud de una elección o de un mandato, en virtud del hecho la ostentamos, está abandonada. Toda la Administración de Guinea está aquí en Madrid. Llevamos un mes y estamos dando vueltas sobre vueltas.

Señor Presidente de la Mesa. Con la aquiescencia de mis compañeros -cada uno es muy libre de opinar como le plazca- pero esta es mi triste y modesta opinión. Una anécdota. Le preguntaba yo al Vicepresidente del Gobierno de España hace dos años. ¿Por qué no va la Pasionaria a la . ONU a hablar sobre el problema del régimen politice español?. Porque no representa a España. Pero es española. Al Congreso o a la Conferencia de Europa, a la Conferencia, como se llame esta del Mercado Común, para hablar sobre el posible ingreso, la incorporación de España al Mercado Común no va uno de Murcia.  Es un ciudadano español, tiene los mismos derechos que el Jefe del Estado, pero no tiene la representación oficial de España. Es un ciudadano español, pero no tiene ninguna representación oficial. Propuesta mía. ¿Por qué no se delega al Consejo, a los órganos estatuidos por la Ley de Régimen Autónomo en Guinea hacer modestamente, hacerlo; lo hagan bien o lo hagan mal. Aquí está España para que les anime, para que sus hijos no se peguen;  y no digo sus hijos en el sentido peyorativo de colonialismo, sino que me refiero a los habitantes de estos territorios hasta ahora administrados por España, potencia administradora, que está preparando su independencia para mañana. ¿Por qué en virtud de Ley que está en vigor, la Asamblea, el Consejo de Gobierno no se reúne a mesa redonda con la representación de los grupos políticos, aquellas personas que tengan un significado político social en la vida de Guinea, no nos reunimos una mañana, de acuerdo con alguna propuesta, que ya han venido otras y no se les ha hecho caso, reunirnos y preparar, en virtud y de acuerdo con este criterio y el de una nación que desea la independencia y la salvaguardia de la personalidad de Fernando Póo, para preparar un borrador donde esté salvaguardada esta personalidad, para presentar a España, y nos dejamos del barullo en que estamos?. Señores de la Mesa. Tengo como Presidente de la Diputación Provincial de Fernando Póo, graves problemas. El pequeño agricultor está muriendo.  Esta mañana, ayer, me comunicó la Presidencia del Gobierno un oficio, un acuerdo de la Presidencia en el que se conceden unos créditos a través de las Diputaciones de Fernando Póo y Río Muni para atender a nuestro pequeño agricultor.  Se lo he dicho a mis compañeros.  Estamos en la época justa de esta preparación de las cosechas y tenemos que atenderles. El procedimiento político, cómo decía Pío XII, cualquier régimen político, mientras cumpla el bien común, es válido, es justo, es aplaudido por todos y bendecido por el Señor.  ¿Por qué no un aplazamiento, como decía yo el otro día?. ¿Tanta prisa hay?, ¿Por qué no se nos da un aplazamiento para que estudiemos esta situación?.Este es mi criterio personal.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

No establezcan diálogo entre ustedes.

EL SEÑOR GORI MOLUBELA, D. Enrique:

Este es el criterio mío muy modesto. Porque me parece que cualquier paso que se dé es un paso adelante en la independencia.

Y no olvidemos una frase que quiero recordar a la Delegación española, de Pío XII: encarece a Europa que la esencia de su cultura es el cristianismo, y es el cristianismo cuya esencia es el amor, el bien al prójimo. España, bajo ningún concepto, puede entregar a un pueblo tan pequeño y tan desvalido como Guinea al caos. No digo más.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Tiene la palabra Don Federico Ngomo.

EL SEÑOR NGOMO NANDONGO, D. Federico:

Muchas gracias, Señor Presidente.

Yo creo que estamos tomando otro rumbo dentro de la  marcha de la sesión de esta tarde.. Hay asuntos ya vencidos, aunque no lo queramos ver; no podemos volver atrás. Lo que interesa es discutir el orden del día que ha marcado la Mesa y que el Señor Presidente se sirva recoger las enmiendas presentadas y que se vaya trabajando. La indecisión política de la Guinea acarrea mucho mal; lo peor es parar la economía. Mientras se está discutiendo aquí5 en Guinea no se desarrolla ninguna actividad económica. Únicamente se puede pagar a los braceros, pero el que tiene un almacén no tiene mercancías. Tenemos que ir los unos a ayudarnos a los otros; unos cediendo; otros, admitiendo en los pies que pierdan.

La exposición de la Mesa ha estado bien, porque indicó que los Técnicos que se nos ofrecieron trabajaron sobre lo que entendía Fernando Póo que le salvaguardaba su personalidad .

Por lo tanto, Señor Presidente, estamos esta tarde en admitir las enmiendas que tenga un señor Delegado de Guinea y no volver atrás.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

La Mesa está dispuesta a permitir en todo momento la discusión de los temas que puedan ser útiles para la misión que tenemos encomendada. Quizá mi deber hubiera sido señalar al Señor Gori que estaba fuera del orden del día, pero como parece que siempre hay una especie de sospecha de que la Mesa cuando quita la palabra a alguien está impidiendo a un representante de Guinea manifestar lo que piensa, yo le he dejado continuar. En definitiva el Señor Gori ha vuelto a abrir el debate político que nosotros considerábamos concluido. Por lo tanto, en este momento yo no me puedo permitir quitar la palabra a quien la pida para contestar al Señor Gori.

Quede bien entendido -y este es un consejo que les doy, que no tendría que dar, ya que me excedo en mis funciones- que el orden trazado para esta Conferencia sólo se puede modificar por un acuerdo unánime de la Delegación guineana, que pueda yo presentar al Presidente de la Conferencia y al Gobierno. Esto quiere decir que todos los esfuerzos que fuera de aquí hagan ustedes para alcanzar acuerdos unánimes, sometiendo tales acuerdos a la consideración de la Conferencia o a las Autoridades del Estado español, facilitarán los objetivos por los que todos trabajamos y podrían dar orientaciones nuevas y precisas a esta Conferencia Constitucional. Mientras tanto la Conferencia Constitucional seguirá el orden establecido.

De manera que la Mesa se verá en la obligación de hacer respetar el orden del día. Una vez que en esta reunión el señor Gori ha abierto el debate de nuevo, todo el mundo tiene derecho a tomar la palabra, pero en lo sucesivo nos atendremos al orden establecido para los trabajos, del que no nos desviaremos sin que alguna razón lo justifique,

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Tiene la palabra el señor Ateba.

EL SEÑOR ATEBA (DON CLEMENTE), del I.P.G.E.:

Muchas gracias, señor Presidente, Agradezco a su Exce­lencia el haberme concedido la palabra.

Antes de tocar precisamente lo que su Excelencia ha estado muchas veces machacando en esta sesión sobre el orden de la Conferencia, quisiera decir breves palabras en contestación a lo que acaba de expresar nuestro compatriota Enrique Gori con las breves palabras de Haile Selasie, Emperador de Etiopía, quien dijo: "El porvenir de un pueblo cuando cae en manos de Dios, digamos todos "amén", y cuando cae en manos de los humanos hemos de examinar concienzudamente la coma que permite descansar después de la frase anterior".

Siguiendo en lo que S.E. ha estado machacando, yo creo que decir una Conferencia es decir un diálogo, y la Delegación guineana aquí presente sentimos en hacerle saber que parece que las decisiones de esta Conferencia siempre han sido tomadas unilateralmente porque ya lo vemos ahora. Muchos de entre los guineanos parece que se salen fuera del orden trazado. Esto por la sencilla razón de que nunca, que sepa yo, nos hemos sentado en esta mesa y trazado un orden o un programa sobre la Conferencia,

Las decisiones siempre nos han sido transmitidas, que sepa yo, con bastante retraso. Precisamente, la que discutimos, la prórroga que había solicitado la Delegación guineana a mi me llegó ayer. Creo que los demás miembros de la Delegación guineana la habrán recibido también con retraso. Por tanto, si se quiere que la Conferencia marche por buen camino, desde esta fecha en adelante, los acuerdos entre la Delegación española y la Delegación guineana han de ser tomados por unanimidad. Muchas gracias.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Por lo que se refiere a la Presidencia de la Mesa, tengo que decir que todas las decisiones las hemos tomado siempre después de escuchar a todos. Repito que antes de tomar una decisión, he invitado siempre a todo el mundo a expresar su opinión. Tengo muy en cuenta lo que ha dicho el último orador para seguir manteniéndome en mi criterio de que, en general, siempre que sea posible, cuando no represente una dificultad que obstaculice el progreso de la Conferencia, que adoptaremos las decisiones por unanimidad.

En cuanto al problema de la comunicación con los miembros de la Delegación guineana, cedo la palabra al señor Secretario.

EL SEÑOR SECRETARIO (SEÑOR CAÑADAS):

El día 2 del presente mes de mayo, en el tablero de anuncios de la Conferencia -que dado el interés que las reuniones de la misma tienen confío que los Delegados lean con alguna frecuencia- se publicó la siguiente nota:

"De conformidad con la solicitud dirigida por una gran mayoría de los miembros de la Delegación guineana al Presidente de la Conferencia Constitucional, el Excmo. Señor Ministro de Asuntos Exteriores, él mismo, ha dispuesto acceder a que se prorrogue el plazo que había sido señalado para presentación de enmiendas al articulado del borrador constitucional preparado por el grupo de técnicos hispano-guineanos. La próxima sesión Plenaria de las dos Delegaciones tendrá lugar el jueves, día 9 de mayo, a las seis de la tarde en el Salón de Embajadores de este Ministerio.

Mientras tanto, la Secretaría de 1a Conferencia permanecerá abierta con el fin de poder recibir los escritos que puedan ser dirigidos a la Presidencia por los miembros de la Delegación de Guinea, defendiendo las enmiendas que estimen oportuno presentar a alguno de los artículos del borrador circulado o a la totalidad de su articulado".

Con independencia de este anuncio que, como repito, quedó establecido y clavado en el tablero de la Conferencia el día 2 del presente mes, el día 4 y, para que no hubiera ninguna dificultad, se envió a cada uno de los señores representantes, personalmente, una comunicación escrita donde se hace la trascripción íntegra del anuncio a que acabo de dar lectura. Creo, por tanto, que si alguno de los señores representantes no ha recibido en su momento el escrito personal, se puede atribuir a un cambio de dirección, o a un error del mensajero que ha equivocado las señas. Me consta que una gran mayoría de los Delegados ha recibido dicho escrito y, en todo caso, puedo certificar que el escrito fue publicado en el tablón de anuncios y, por tanto, que de manera pública la De_ legación guineana ha sido informada en tiempo oportuno de la respuesta a la solicitud de aplazamiento y de la forma en que deberían ser presentadas por escrito las enmiendas que se considerasen pertinentes.

EL SEÑOR GÓMEZ ARANDA (DON LUIS), de la Secretaría General del Movimiento.:

El documento que pretendió leer don Pedro Econg Andeme, a pesar de que no estaba en plazo, a pesar del tablón, etc. el señor Presidente ha dicho que se va a examinar y a estudiar. Ahora bien, lo que es imposible es que podamos examinarlo y estudiarlo de oído; hace falta que se reparta. Creo que en esto estaremos todos de acuerdo, unos y otros.

Por tanto, y cono además representa una enmienda a la totalidad, parece inútil que pretendamos examinar otras enmiendas parciales a los artículos, y lo que debemos hacer es, una vez repartidas por escrito, examinar previamente las enmiendas a la totalidad. Yo quisiera que quedara clara esta cuestión de orden.

Si vamos al examen del documento que pretendió leer el señor Econg, en este caso no hay más remedio que repartirlo, y dar un plazo para que pueda conocerse y estudiarse, sobre la base de que cualquier requisito procesal de la Conferencia requiere unas normas procesales que forman el principio de precusión, pero también el Presidente ha dicho que está de acuerdo en que, en materia tan importante y grave, no podemos -como decía Maclas, y tenía razón-, por un requisito procesal que se deje de escuchar una opinión importante, pero que, por lo menos, da la garantía a todos de poder tener la oportunidad de conocer por escrito ese texto,

EL SEÑOR ONDO EDU (DON BONIFACIO):

Perdonarán ustedes si no me expreso con corrección. Yo no soy orador, pues soy un hombre que -eso sí- ha aprendido la idiosincrasia de su pueblo, que confió en mí para gobernar unos cuantos años, aunque ya el plazo ha caducado. Doy gracias a Dios y a ustedes.

Yo quiero rogar a mis hermanos que componen esta delegación de Guinea que si entre ellos hay personas que piensan que no conviene que determinadas palabras figuren en la Constitución que pretendemos hacer hay completa libertad para decir que fulano o mengano no hablen en esta Conferencia por este o por el otro motivo. Si el Gobierno español nos ha escuchado y hemos venido aquí para dialogar con él, confiados en su sabiduría, lo menos que pódenos hacer es trabajar para terminar pronto y no hacer perder el tiempo¡ haciendo oír dispárate tras disparate. Si queréis eliminar algo que no os guste, podéis decir: Nosotros hacemos esto otro. Cuando se presentó la petición de los siete días, nadie se opuso y el Gobierno español nos dio nueve días en vez de siete.

Si ustedes han preparado un documento íntegro que recoge la Constitución de Guinea, yo seré el primero que lo votaré, si es que encuentro algo aprovechable para nuestro país, No hemos de perder la confianza, no hemos de hacer juicios temerarios, porque cuando el Presidente presente el documento, será lo primero que analizaremos. Yo no comprendo por qué se ponen ustedes nerviosos y por qué quieren ustedes eliminar a alguien de la Delegación de la Guinea Ecuatorial. Hay que aprovechar el tiempo, pues llevamos un mes y no hemos hecho nada positivo, ¡Qué lástima!

Llevamos un mes que no hacemos nada ¡qué lástima! Debíamos ir discutiendo y sacar a la luz? párrafo por párrafo y, sin embargo, estamos aquí enzarzados en discusiones por rencores personales, que presentáis aquí, en España, a la que hemos pedido la independencia de nuestro país.

Aquel documento, no sé si se acordará alguno, yo dije que ese documento que han presentado hoy será la causa de muchas cosas. No era malo el documento; pedí, pues, más tiempo para examinar las cosas que nos presentaran. No era malo pero me extraña que si ustedes lo han terminado por qué no lo  han entregado  según el orden del día ?. Por eso, otro día -no sé si recordareis- yo dije aquí. Parece que muchas gentes hablan y se olvidan de lo que han manifestado. Si ustedes dijeron que pedían siete días para presentar las enmiendas y os han dado nueve días ¿por qué no presentar las enmiendas, señores?

Yo quiero rogar de nuevo que no seamos tan listos. No seamos tan listos. El primer ángel, que llaman Lucifer, creyó ser más listo que Dios y fue la causa de que hoy exista el infierno. Nosotros no somos hombres extraordinarios; somos hombres sencillos. Hablar unos con otros. En su día el que quiera gobernar, gobernará libremente. Vamos ahora a sacar la Constitución. No hemos de perder la buena voluntad de los españoles que aquí sufren. Si ellos nos engañaran, ya lo veremos, Pero todavía no hemos visto nada, o yo no he visto nada. A lo mejor, mis ojos son ciegos y no ven nada. Yo os ruego, señores, vamos a dejarnos de fulano o mengano, en que él es mi amigo o él es de mi partido. Vamos a dejar todo esto y a sacar la Constitución adelante. El que presente una enmienda se la discutiremos. Si las enmiendas que yo he presentado, que son enmiendas sencillas, que no valen para nada? se leerán y luego se aprobará lo que se pueda aprobar.

Repito que hemos de confiar en la Delegación española, que es el Gobierno en pleno; el Gobierno español nos dará la independencia y otra persona de fuera, no. Esta es la realidad. Si nosotros rendimos confianza al Gobierno español, seguramente nos dará la independencia que queremos.

Ha habido algunos hermanos que se han apartado indirectamente de nosotros y quieren ser amigos de España, Muy bien. Yo estoy de acuerdo. Si yo quiero guardar a mi país, si yo quiero que mi país triunfe, yo no he de ser enemigo de España. Yo tengo que ser amigo de España, para que España tenga compasión de mi y me dé lo que me corresponde en mi Guinea Ecuatorial.

Señores, os pido que dejemos todos esos procedimientos que nos pueden llevar al caos y puede producir otra cosa que la Guinea Ecuatorial no merece. Vanos a aprovechar la buena voluntad del Gobierno español y vuestra prudencia, que yo os alabo también, porque en la frase que pronunció Macías el otro día estaba una petición de prudencia, que hay que estudiar bien la Constitución, las enmiendas, todo aquello estaba muy bien, pero si lo habéis hecho ¿qué más queréis?. Trabajemos y sacaremos una Constitución. A ver si me hace caso el señor Presidente cuando reciba el documento aquel que se ha admitido, como todos los demás, y si quieren discutirlo primero, como quieren ellos, que sea el primero; es lo mismo. Muchas gracias.

EL SEÑOR IBONGO (DON SATURNINO):

Gracias, señor Presidente, Yo quiero hacer un ruego porque, como miembro de MONALIGE, me hubiese gustado usar el derecho de réplica a unas palabras del señor Gori respecto a la participación de los grupos de opinión.

EL SEÑOR GORI MOLUBELA (DON ENRIQUE):

Yo no me referido a ningún individuo, sólo a la Conferencia, pero no he hecho referencias de carácter personal.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

No es misión de la Conferencia discutir problemas personales. El señor Gori ha tenido la oportunidad de hablar; ha empleado epítetos que fueron afortunados o desafortunados. No puede negar el derecho al señor Ibongo a hablar también libremente, exponiendo la opinión que le han merecido los conceptos vertidos por el señor Gori. Ahora bien, ruego al señor Ibongo que se exprese en términos generales y evite las controversias personales. Puede refutar las afirmaciones del Señor Gori, si lo estima oportuno hacerlo,

EL SEÑOR IBONGO (DON SATURNINO), de MONALIGE:

Muchas gracias, señor Presidente. Lamento haber pronunciado esas palabras; no he querido polemizar con el señor Gori, sino puntualizar ciertos aspectos de su intervención, en el sentido de que. la institución del régimen autónomo debía, haber sido el portavoz en este diálogo con la potencia administradora, minimizando la participación de los grupos de opinión. Mi problema no es personal, sino cuestión de principios y el señor Gori sabe muy bien que yo he estado siempre por encima de los individuos; lo he estado siempre. No he querido referirme a él como individuo, porque él, como nacionalista, -siempre ha sido nacionalista y creo que lo sigue siendo- ha tenido ni mayor respeto y consideración y la sigue teniendo.

Pero yo quería saltar la polémica y ceder la palabra, si me lo permiten, al Presidente del MONALIGE, que tiene unas declaraciones muy importantes respecto a puntos que hemos tratado en este momento; no sé si esto va en contra del procedimiento.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Los que han pedido la palabra anteriormente tendrán que autorizar la cesión de la misma al Secretario del MONALIGE; en caso contrario debería esperar hasta cuando le corresponda.

 EL SEÑOR IBONGO (DON SATURNINO), del MONALIGE: 

Entonces voy a continuar. Muchas gracias, señor Presidente. Creo que la descolonización de Guinea, como muy bien dijo el señor Ministro de Asuntos Exteriores en su discurso inaugural de la sesión segunda, la participación de los partidos políticos llamados grupos de opinión -y cada uno los puede llamar como quiera- ha sido lo más importante. El Ministro dijo que los territorios autónomos tenían canal para llegar al Gobierno español y expresarle el deseo de independencia. Nosotros, los miembros de los grupos de opinión, no hemos monopolizado este diálogo con España.

 Las instituciones autónomas han recibido el respeto y la prioridad que se merecen como órganos instituidos por el Gobierno español y nosotros, que estamos dialogando con España, no podemos minimizar la importancia de los órganos que el Estado español ha creado. Pero la independencia se da a quien la pide. Nosotros la hemos pedido en nombre del pueblo de Guinea. La posición de cada uno respecto a la descolonización es una cosa que depende muchas veces de la riqueza o pobreza de espíritu y otras veces de la capacidad de entendimiento histórico del momento en que está al nivel del continente africano. La descolonización viene implícita en el artículo 73 de la Carta de las Naciones Unidas, luego desarrollada por la Resolución 15/14 de diciembre de 1960. Las Naciones Unidas no han impuesto a España que descolonice Guinea. Hay un principio jurídico muy importante que es tan viejo como la historia misma: el principio de "Pacta sunt servanda". Cuando una Organización, un Estado da la palabra, cuando participa en una organización y se compromete a cumplir los principios de esta organización, es loable que este Estado cumpla los principios de esa Organización. Yo he defendido la independencia de Guinea en las Naciones Unidas y me alegra que España haya dado la independencia a Guinea, porque si no la hubiese dado, yo seguiría en la Cuarta Comisión, diciendo lo que estoy diciendo y me sentía orgulloso de lo que estaba diciendo, al igual que me siento orgulloso de que la potencia administradora haya resuelto conceder la independencia a mi pueblo. La autodeterminación tiene un aspecto individual. Hay que autodeterminarse primero para autodeterminar al pueblo que se representa. Los partidos políticos lo han hecho y lo hicieron ante la Comisión de los Veinticuatro, y yo tengo las Actas. Sólo don Bonifacio Ondo y don Federico Ngomo, en el voto se pronunciaron como individuos públicamente ante la Comisión. Y dentro de los trabajos restringidos; me parece que don Francisco Macias y don Antonio Nang, miembros del Consejo de Gobierno se pronunciaron por la independencia. Hay declaraciones inflamatorias de los Diputados de la Asamblea poniendo por el suelo la obra y la presencia del Comité de los Veinticuatro. No quiero ser altanero, pero muchos vamos a regalar a los demás la independencia de Guinea. Muchas gracias, señor Presidente.

EL SEÑOR MOISÉS MBA (DON ANDRÉS):

Voy a ser muy breve. Únicamente dirigirme a la Presiden cia. Nosotros hemos venido de Guinea a elaborar un trabajo para el pueblo de Guinea, no para oír polémicas. A nosotros no nos interesa la prioridad de las enmiendas presentadas a la Mesa. Únicamente lo que nos interesa es saber si queda admitida la enmienda que ha pretendido leer Pedro Econg, porque es un trabajo conjunto de más de treinta y dos miembros de esta Delegación. Si queda admitida la enmienda, podemos seguir trabajando, porque polémicas no nos interesan. Lo que interesa es trabajar.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Totalmente de acuerdo. Pero parece que no nos entendemos. La enmienda, en cuanto la presenten por escrito a la Mesa queda aceptada. Esto es lo que hemos dicho. Lo que no podemos aceptar es que sea leída ahora. Y si los demás que han presentado enmiendas renuncian a su derecho, ésta será discutida en primer término.

EL SEÑOR MACÍAS NGUEMA (DON FRANCISCO):

Muchas gracias, señor Presidente, por haberme concedido de nuevo la palabra. En principio, cuando los técnicos nos presentaron el borrador constitucional, nos dieron 24 horas  De esas 24 horas nosotros protestamos. Porque cincuenta artículos, que constituyen una Ley básica de un pueblo, no se pueden estudiar en 24 horas. En siete días, también creo -aunque hemos podido estudiarlos detenidamente- puede haber algún error. Yo lo que solicito de la Presidencia es que nuestras enmiendas se hagan constar en el Acta. Después voy a proseguir.

La Delegación guineana, hasta ahora, es cortés dentro de la Delegación española. Nos han presentado una serie de problemas que, en fin, voy a repetir como en la Conferencia en la I fase, son problemas que han ocurrido en el proceso de descolonización de todos los países africanos. No es novedad lo que está ocurriendo en esta Mesa. Eso siempre ha ocurrido en todos los países donde se descoloniza. Los africanos estamos acostumbrados. No por eso África no va a servir. África servirá. Faltan muy pocos países para la descolonización, pero después seguiremos siempre con nuestras antiguas administradoras. Yo quisiera hacer una concreta aclaración al señor Presidente de la Mesa. La Resolución de las Naciones Unidas del día 19 de diciembre de 1967 insta a la potencia administradora de España, en unos párrafos, que usted más que nadie sabe perfectamente, a otorgar la independencia de Guinea, y que España votó en las Naciones Unidas. En la resolución se recomienda a España la redacción de una. Ley de constitución de independencia y la Redacción de una Ley Electoral. Estas recomendaciones no se han dado al pueblo guineano; precisamente he dicho que la Delegación guineana es cortes ante la Mesa española. Si a nosotros se nos hubiera dicho: la Delegación guineana que presente al Gobierno español un texto constitucional, automáticamente lo hubiéramos hecho. Podíamos contar con técnicos españoles de buena-voluntad; podíamos contar con técnicos de las Naciones Unidas, para ayudarnos a la elaboración de una Constitución, pero como la Recomendación de la ONU no lo encargaba la Delegación guineana sino a la potencia administradora, a nuestra llegada a España en la II Fase únicamente queda opinar, Si los días han pasado, no somos culpables. Eso que conste, Que la Delegación guineana no ha fallado en su misión» Porque si a nosotros nos hubieran encargado presentar un texto constitucional, aunque tenemos diferencias de opiniones entre el territorio de Fernando Póo y el de Río Muni, hubiéramos presentado los textos constitucionales. Por lo tanto, no creo que hasta ahora hemos entorpecido la labor y la colaboración de esta Conferencia. Por lo tanto, quisiera yo rogar al señor Presidente, si se hubiera llevado la cosa tal como está aquí previsto, nos debieran haber presentado un texto definitivo elaborado por el Gobierno español, tal como se hizo en la constitución de la autonomía y hubiéramos ido tachando lo que no nos iba bien. De acuerdo con las Naciones Unidas, la redacción del texto de esta Constitución compete a la nación española como potencia administradora y, por tanto, a la Delegación guineana no se le puede dar culpa en ninguno de los casos, porque hemos cumplido la misión. Ahora, tampoco echo culpa a la Delegación española. Es muy difícil llegar a una conclusión política lo mismo en España que en América, que en cualquier parte. Siempre es un problema que hay que discutir. Por tanto, creo que España debe seguir adelante con sus promesas y conceder la independencia a Guinea Ecuatorial» Ahora bien, como a nosotros nos han pedido enmiendas al borrador presentado antes nosotros ahora presentamos la nuestra, y pedimos se haga constar en Acta las enmiendas nuestras que el Gobierno debe someter a estudio. No veo hasta ahora que la Delegación guineana haya negado nada. Fernando Póo ha mantenido su postura tal como siempre, pero después el Gobierno español ha sacado una conclusión, que se ha publicado en un decreto -no sé si me equivoco- que la mayoría de la Delegación guineana ha optado por la independencia y creo que es el Gobierno español quien debía habernos presentado la Constitución en los primeros días, La Delegación guineana ha cumplido su misión. Tampoco inculpo a la Delegación española porque ha querido llegar a una conclusión. No veo motivo para que aquí surjan ataques personales y otras tonterías que a mi me tienen sin cuidado, cono me tiene sin cuidado estar en el poder. Lo único que me importa es ser hijo de España, Me llamen bueno o me llamen malo, siempre seré hijo de España en África, porque creo que los países de expresión inglesa se consideran como ingleses y los países de expresión francesa son iguales. Por lo tanto, aquí me consideren como malo o bueno? mientras no haya cometido delito y encontrarme encerrado siempre me considerare español, y como bueno. Por lo tanto, pido a la Presidencia admita nuestra enmienda. Que se haga constar en el Acta. Hemos presentado nuestro texto artículo por artículo y después el Gobierno español que someta a nuestra consideración todas estas enmiendas.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Señor Maclas, en ningún momento le ha acusado la Mesa de entorpecer o estar fuera del orden ni le ha acusado de la prolongación de los trabajos de la Conferencia. Ha habido un debate en el que se han vuelto a plantear problemas que había! sido ya discutidos suficientemente. Tenemos que procurar que el tiempo que dediquemos a reflexionar sobre los problemas que vayan surgiendo no sea más del prudentemente necesario. Es misión de la Mesa que no se produzcan situaciones de inactividad. El señor Macías ha querido ver en la Mesa alguna alusión de que es responsable de un retraso en la Conferencia. Desde luego, no es este el pensamiento de los que componemos la misma ni sería justa tal opinión.

Tiene la palabra don Pastor Torao.

El SEÑOR TORAO (DON PASTOR), del MONALIGE:

Las incidencias que han tenido lugar en el seno de esta Conferencia en estos últimos días, me obligan en esta ocasión a intervenir en ni doble calidad de Presidente del MONALIGE y líder de origen bubi.

Estas dos circunstancias imponen en mi persona sendas obligaciones que no son contradictorias, sino complementarias. Tanto el programa político del Partido Nacionalista, que tengo el honor de presidir, como las aspiraciones del pueblo bubi de Fernando Póo se hallan hermanadas y coordinadas: Independencia, como unidad política para la Guinea Ecuatorial, respetando las personalidades o autonomías de las Provincias de Fernando Póo y de Río Muni.

Para el MONALIGE, éste ha sido su programa: el que la Guinea Ecuatorial alcance su Independencia dentro de la unidad, al mismo tiempo que respalda el hecho físico de la dualidad Fernando Póo—Río Muni, con la concesión de sendas autonomías. Esta trayectoria ha sido clara y concisa. Este ha sido el principio que ha regido mis actos cono líder bubi: el de respetar la personalidad de Fernando Póo sin enajenar la independencia dentro de la unidad.

Cono miembro del pueblo bubi, me gustaría que, amparado en mi autoridad moral y mi proceder como líder nacionalista, quede aclarado que:

1º.- Como Presidente del grupo promotor de la independencia de Guinea Ecuatorial, nunca he traicionado la aspira ción de Fernando Pon: su deseo de Independencia y el respeto a su personalidad.

2º .- Que es tesis del MONALIGE, que al llegar la hora de la descolonización, lo que la potencia administradora deja como ente existente", real e inamovible es el Estado: las instituciones de poder que en el futuro serán instrumento de integración nacional. España ha creado un Estado en Guinea. Pretender separarlo es pretender destruir la obra de 200 años de colonización.

Es irónico que esto pretendan los que en nombre de un hispanismo tratan de ocultar sus vinculaciones inconfesables con ciertos sectores de opinión y de intereses.

En lo que va de debates en esta Conferencia, mi silencio no debería considerarse cono una renuncia a ninguno de los ideales que me animaron a tomar las riendas de la aspiración de mi pueblo hacia la Independencia.

Mi silencio se ha debido a una medida de prudente expectación ante el tumulto y la contradicción tónica que ha reinado hasta ahora en nuestras intervenciones.

Hoy creo que ha llegado el día de cerrar la página de la disonancia y abrir las puertas a criterios más objetivos y positivos.

Señores Delegados guineanos, con todo el respeto que nos merece el pueblo español, aquí hay un hecho del que ninguno de los miembros de nuestra Delegación puede ignorar: y es que estamos negociando nuestra Independencia con el Gobierno español, el legalmente reconocido y que representa a ese pueblo. Por lo tanto, nuestra labor no debe ni puede salirse de las líneas de trabajo establecidas con ese Gobierno.

No hemos venido a negociar nuestra Independencia con ningún grupo ideológico ni político externo al Gobierno de Madrid. Estamos aquí en Madrid en la Sala de Embajadores con una misión. El pueblo guineano nos encomendó una misión y esa misión es clara: negociar la Independencia.

El MONALIGE acepta muy complacido el texto borrador elaborado por la Delegación guineana conjuntamente con técnicos españoles.

Todas las enmiendas deberían ajustarse al espíritu de ese borrador que refleja la línea de pensamiento del MONALIGE y la Declaración del Gobierno español.

Aquí hemos venido como Grupos de opinión diferenciados, con personalidad propia. Cada Grupo de opinión al ser invitado individualmente por el Gobierno español debería hablar con voz propia y aportar su savia a esta gran empresa nacional. Muchas gracias, Señor Presidente.

EL SEÑOR MARTÍN VILLA (D. Rodolfo):

Señor Presidente, la intervención del Sr, Macías, Vicepresidente del Consejo de Gobierno, creo que ha aclarado bastante las cosas, en el sentido de que ha indicado que la iniciativa, tanto por lo que se refiere a la Constitución como al proyecto de Ley Electoral, correspondía al Gobierno español y, en el seno de esta Conferencia, pues, a la Delegación española.

Yo recuerdo que se indicó en el primer día que nos reunimos, después de la sesión que presidió el Señor Ministro de Asuntos Exteriores, que realmente la Delegación española quería que tanto uno como otro proyecto surgieran un poco como hijos de la propia Asamblea, Y en este sentido, es evidente que las palabras del Señor Macias se contradicen con la introducción que el Procurador en Cortes Sr. Econg nos ha hecho, ya que su escrito tendía, parece, a que la Constitución no fuera un escrito que viniera producido por una legislación con origen en el Gobierno español.

En este sentido yo creo que la Delegación guineana ha de ver cómo la Delegación española lo que ha procurado es que el texto que se empezara a discutir fuera hijo de la propia Conferencia Constitucional. Lo cierto es que todas las intervenciones., Señor Presidente y Señores Representantes, tanto de una parte como de la otra, Insisten., en cosas que evidentemente henos escuchado todos, y todos hemos dicho que partimos de ellas, pero no nos ponemos a discutir un texto concreto de Constitución.

Yo pediría, a la Presidencia, en primer lugar, para tratar de encauzar la discusión, que no extreme tanto, su benevolencia con los participantes en esta Conferencia y que no sea tan condescendiente, para que podamos en .la próxima sesión que tengamos después de la de hoy, dedicarnos por entero a la discusión del texto de Constitución y del texto de la Ley Electoral. . En segundo lugar, yo pediría que no se acepte ninguna enmienda más. En tercer lugar, que se tome un texto base, al cual se incorporen todas las. enmiendas, pero lo que hace falta es que se empiece a discutir sobre un texto concreto.

Lo que creo debe quedar perfectamente claro es que la Representación española está dispuesta - yo entiendo que así es - a discutir cualquier posición. La Representación española no tiene ninguna preferencia por ningún texto determinado de Constitución, ni por un texto de Ley Electoral, aunque eso sí, respetando las normas que ha señalado el Gobierno, que es la razón de que Uds y nosotros estemos aquí, de respeto al pueblo guineano y de respeto a la Isla de Fernando Póo.

Pido al Señor Presidente que nos deje hablar nada más que sobre la Constitución, y cuando acabemos de hablar sobre la Constitución - y yo estoy seguro que llegaremos a un acuerdo si todos estamos a la altura del momento histórico en que vivimos - hablaremos de la Ley Electoral. A continuación hay que discutir con un texto, con independencia de .que conozcamos la enmienda del Sr. Ondo y otras presentadas por un grupo de Vocales de Guinea encabezados por el Presidente de la Diputación de Fernando Póo. Por último, hemos de adoptar un texto base y éste creo que puede ser el primero, porque me parece que es el más idóneo para ser discutido-,

EL SEÑOR EWORO OBOMA (D. ANTONINO) :

Gracias, mi Presidente, aunque llevo dos o tres veces levantando el dedo, hasta ahora no he sido atendido, quizás desgraciadamente, porque no me veía.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

No hay preferencia. Lo que pasa os que Ud. no ve cuando se levanta otro detrás suyo pidiendo turno para hablar. Repito que no hay preferencias.

EL SEÑOR EWORO OBOMA (D. AHTONINO}:

Yo, francamente, creo que debo decir lo siguiente: Hemos empezado la sesión sobre las seis y teníamos que acabar sobre las siete o las siete y media; a no ser que me equivoque, estamos cerca de las ocho o más, y no henos conseguido nada práctico. De esto no puede culparse al Señor Presidente de la Mesa, por la sencilla razón de que si hubiera permitido la lectura que había preparado nuestro compatriota Pedro Econg, se hubieran leído después dos o tres libros, en lugar de alargar el debate. Estos debates no me parecen justos. Hay un refrán español que dice: “La ropa sucia se lava en casa", Yo creo que no se debía haber hablado de ciertos asuntos, y yo a este respecto me callo, .En todo caso, no se debería haber hablado delante de personas extrañas.

Sencillamente, yo digo que si no se nos admite la lectura del documento, que se admita este documento haciéndolo constar en el acta,

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Está presentado,

EL SEÑOR EWORO OBUMA (DON ANTONINO):

Agradezco a la Mesa el haber aceptado la entrega del proyecto quo hemos presentado,

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Al pedir la presentación por escrito del documento no cercenamos ningún derecho. No se puede ahora pretender la lectura de un documento, que quedará igualmente incorporado a la Conferencia, y que con la presentación del texto escrito se guardará el procedimiento establecido, facilitando así el trabajo de la Conferencia. Yo creo que la simple lectura del documento no va a servir para nada, ya que todo el mundo querrá leerlo detenidamente, estudiarlo. Convénzanse de que  no tenemos nada contra ese documento, ni contra ningún otro, por supuesto.

Pregunto a las dos Delegaciones: ¿si se presenta el documento por escrito, se considera que ha quedado incluido en los trabajos de la Conferencia? (ASENTIMIENTO) Queda admitido este documento.

EL SEÑOR ECONG ANDEME (DON PEDRO):

El proyecto de Constitución de que he hecho entrega consta de 51 artículos, repartidos en 8 títulos, una disposición final y otra transitoria. Este proyecto está refrendado por treinta firmas de Delegados guineanos que asisten a la Conferencia, y hay otros que, aunque no hayan firmado, están completamente de acuerdo con él. Por tanto, tanto los firmantes como cualquier Delegado guineano que esté de acuerdo con esta Constitución, no permitimos discusión sobre la misma.

EL SEÑOR MOMO (DON RAFAEL EXPEDITO):

Excmo. Señor Presidente: Muchas gracias. A mi me sorprende en gran manera la marcha de la Conferencia. Accidental o circunstancialmente, he tenido que intervenir, pero yo vine precisamente a resolver problemas de cooperativas, y como Diputado se debe mi presencia.

Una de las cosas que me sorprenden en esta Conferencia es el haber descubierto que lo que yo pensaba que sería el diálogo, no es lo que ha sido. Yo pensé que en esta Conferencia, el diálogo sería entre la Delegación del Gobierno de Madrid y la Delegación de Guinea; pero me ha sorprendido el que estemos aquí los guineanos tocando continuamente el mismo  punto y girando alrededor del mismo, sin resolver absolutamente nada, cuando sustancialmente este no es el objeto de la Conferencia.

Quería retirar la palabra, ante la exposición que hizo el Representante del Ministerio de Industria, porque tocó los puntos clave que tenemos que tratar, pero tenía que cumplir ya que había levantado la mano. Yo ruego a la Presidencia, que no es una dictadura ni algo por el estilo, pero la marcha de la Conferencia dicta, que se corte ese diálogo continuo entre esta gente (risas) y empecemos el orden del día de la Conferencia, porque el orden del día es sustancial. Estamos aquí perdiendo el tiempo; estamos haciendo exposiciones que todos ya sabemos. Todos hemos contribuido a la marcha de la independencia; el Gobierno de Madrid no se ha opuesto y creo que nos la va a dar; ha dado un orden del día y tenemos que seguir; pues vamos a seguir el orden del día y a tratar el asunto, porque francamente, los hombres que hemos dejado en la Guinea Ecuatorial se están muriendo de hambre. Yo lo sé porque soy Vocal del Consejo Directivo de la Unión Territorial de Cooperativas, y aquí estamos perdiendo el tiempo. Y por nuestra culpa, esto no marcha. Por eso, le pido al Señor Presidente que sigamos el orden del día y marchemos.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Simpatizo enormemente con las palabras que acaban de pronunciarse y, especialmente, con la propuesta del Señor Martín Villa, pero desgraciadamente no puedo quitar la palabra a quien quiera intervenir en este debate, una vez abierta. La responsabilidad es de quien lo ha abierto. Ahora cualquier propuesta que se haga de suspender el debate, si encuentra la aprobación de los demás, será aceptada y pasaríamos al orden del día; pero mientras haya quien quiera hablar, estimo que no debo oponerme.

EL SEÑOR NDONGO MIYONE (DON ATANAS10)  (MONALIGE):

Distinguida Presidencia:

Con vuestra venia voy a intervenir en nombre del MONALIGE, como lo han hecho el Presidente Don Pastor Torao y nuestro Representante ante la IV Comisión de las Naciones Unidas, D. Saturnino Ibongo. He seguido, con mucho interés, los debates o intervenciones desarrollados durante esta sesión plenaria de la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial.

Creo francamente, Señores Delegados y compatriotas guineanos, que a estas alturas, el proceso constitucional de nuestro país nos plantea ya un caso de conciencia. Nos encontramos ante una mezcla de hechos y de intenciones. Pero no debemos olvidar que nuestra tarea primordial en Madrid es de eludir cualquier peligro que se nos señale con procedimientos de una imperfección notoria de análisis.

Con fecha 4 del presente mes, cada miembro o grupo de opinión do nuestra Delegación, recibió de la Secretaría de esta Conferencia Constitucional un escrito, cuyo contenido textualmente es y cito:  "De conformidad con la solicitud dirigida por una gran mayoría de los miembros de la Delegación guineana al Presidente de la Conferencia Constitucio­nal, Excmo. Señor Ministro de Asuntos Exteriores, el mismo ha dispuesto acceder a que se prorrogue el plazo que había  señalado para presentación de enmiendas al articulado del borrador constitucional, preparado por el grupo de técnicos hispano-guineanos. La próxima sesión plenaria de las dos Delegaciones tendrá lugar el jueves, día 9 de mayo, a las seis de la tarde, en el Salón de Embajadores de este Ministerio. Mientras tanto, la Secretaría de la Conferencia permanecerá abierta con el fin de poder recibir los escritos que puedan ser dirigidos a la Presidencia, por los miembros de la Delegación de Guinea, defendiendo las enmiendas que estimen oportuno presentar a algunos de los artículos del borrador circulado o a la totalidad de su articulado".

En el discurso inaugural de esta II Fase de la Conferencia Constitucional pronunciado por el señor Ministro de Asuntos Exteriores, en nombre del Caudillo y de su Gobierno, está especificado de modo formal el orden del día de esta II Faso de la Conferencia. España, a través de su Gobierno, ha establecido el procedimiento en virtud del cual deben de ser aprobados los textos constitucionales "Constitución y Ley Electoral". Según Resolución del Comité de los Veinticuatro de las Naciones Unidas y cuyo texto íntegro tenemos la obligación de conocer todos los miembros de esta Conferencia y muy especialmente mis hermanos y compatriotas de la Delegación guineana. Guinea Ecuatorial, a través del MONALIGE y otros grupos ideológicos y de opinión, ha aceptado este orden del día y se ha apoyado lógicamente y por medio de la confianza mutua en el texto del borrador constitucional preparado por el grupo de técnicos hispano-guineanos para elaborar de una manera definitiva la Constitución guineana; y cuyo articulado es el ferviente deseo de nuestro pueblo, y sin duda alguna una de las constituciones más logradas hasta la fecha.

Cabe ahora formular esta pregunta ¿el texto o los textos que se intenta hacer circular y someter a las dos Delegaciones rezan con el procedimiento admitido desde el comienzo de nuestros trabajos?. Sabemos muy bien que el destino de un país, constituye un problema específico y como tal tiene un aspecto singular, teniendo alguien que decidir. El problema de la independencia de Guinea no debe catalogarse bajo cualquier pronunciamiento o actitud que se respete porque procede de autores que son reputados.

Aquí, en el caso concrete de la elaboración de nuestra Constitución, la opinión autorizada como asignación política del poder, es el Gobierno español, con quien dialogamos como peticionarios. El Gobierno español tiene autoridad, no por suposición alguna de excepcional sabiduría, sino porque se le ha confiado el poder trazar y aprobar programas de comportamiento, la tradición de Derecho común da una posición de autoridad de carácter político al Gobierno español para resolver el problema de la independencia de Guinea sin coacción ni intrigas por parte de algún sector de opinión o de grupo económico español, que carente de nacionalismo guineano, sólo trata de fomentar la discordia y la desconfianza entre los miembros de la Delegación guineana, con el único fin propuesto de sacar del río revuelto la máxima ganancia posible. Y, si es verdad todo lo que pregonan ¿por que no lo han hecho antes y públicamente ante el sufrido» pueblo de Guinea?.

MONALIGE descarta el texto o los textos que se intentan hacer circular y someter a las dos Delegaciones, por apartar se sensiblemente de las enmiendas al articulado del borrador constitucional preparado por el grupo de técnicos hispano-guineanos. Consideramos que son pertinentes al caso. MONALIGE considera que el texto o los textos en cuestión son incompatibles con el principio o el procedimiento adoptado desde el comienzo de esta II Fase de la Conferencia Constitucional. Todo el trabajo delicado y difícil que presentaba el problema de relación entre el Estado y las Provincias Autónomas de Guinea Ecuatorial ha sido ya resuelto. Las competencias provinciales han sido bien definidas y la personalidad jurídico-administrativa de cada Provincia concretizada, luego no nos cabe otra cosa que aplicar la regla de la lógica. Ante la cual ahora se pretende con toda clase de maquinaciones destruir todo lo hecho y prácticamente volver a empezar, olvidándose ciertos Delegados de sus prisas por la Independencia y temerosos telegramas a las Naciones Unidas, en los cuales pedían de la forma que fuese la independencia antes del 15 de julio de 1968, si su propósito es este, MONALIGE, responsable de todos sus actos ante el pueblo de Guinea, rechaza estas maquinaciones y recaba una vez más el estricto cumplimiento del programa Constitución-Ley Electoral,

Posiblemente, los autores del texto o textos en debate intentan evitar el empleo de esta regla de la lógica. Que conste a nuestros compatriotas miembros Delegados de la Conferencia, que ordinariamente la labor del Abogado es producir resultados particulares. El Abogado tiene que destruir una teoría tradicionalmente aceptada, a fin de ganar su causa. En Madrid no somos clientes de ningún bufete y no estamos dispuestos a pagar por la creación o destrucción de teorías, La Guinea Ecuatorial ha pedido su independencia y actualmente negocia las modalidades de transferencia gradual de su Soberanía,, de común acuerdo con el Gobierno Español, Órgano representativo y legal de España. MONALIGE se opone enérgicamente al acondicionamiento por elementos no oficiales de la opinión de la Delegación guineana. Condenamos todo intento de corrupción, actividades psicológicas que constituyen el resultado de convicciones personales y de intereses particulares contrario a los principios de unidad, integridad, nacionalismo y espíritu de colaboración sincera con España a través de su Gobierno que anima nuestra Delegación» Y ante las censuras y críticas que se han levantado, al dar carácter de máxima seriedad a esta Conferencia Constitucional; MONALIGE se adhiere al considerar SECRETOS OFICIALES, todo lo que se trate en este Salón de Embajadores, ya que, al parecer, se ignora que en ello va el destino de un pueblo y éste no es otro que Guinea Ecuatorial.

Antes de terminar, mi deber es aclarar a las dos Delegaciones, en nombre de MONALIGE, como Secretario General de dicha Organización Política, que el Movimiento Nacional de Liberación de Guinea Ecuatorial no está representado en el Secretariado Conjunto y que, por ende, no puede ser cómplice de ninguna de sus actividades políticas. MONALIGE no reconoce al Secretariado Conjunto cono Organización Política de Guinea Ecuatorial. Muchas gracias.

EL SEÑOR OYONO (DON ALFONSO JESÚS):

Muchas gracias, señor Presidente. Voy a hablar muy poco, ya que encuentro que nos estamos saliendo fuera del programa y de lo que teníamos que discutir esta tarde. Voy a hablar muy poco porque aquí yo suponía que lo que teníamos que deliberar esta tarde era la Constitución o las sugerencias presentadas por los diversos grupos ideológicos y gubernamentales, Resulta que aquí parece ser que muchos de mis compatriotas tratan de lucirse o de presentarse aquí delante de la Delegación española como las personas más sensatas o las personas mas idóneas dentro de esta Conferencia Constitucional. Por lo tanto, quiero decir al pretendido Secretario General, porque yo creo que el Ministerio de Asuntos Exteriores no ignora, los problemas que existen dentro del Movimiento Nacional de Liberación de la Guinea Ecuatorial (MONALIGE), por lo tanto, el pretendido Secretario General, el señor "X", que no es buena política decir nombres, lo que trata de desviar aquí es todo lo contrario a la pretendida ideología de MONALIGE. Eso lo digo bajo un principio. Porque no es el mismo lenguaje que para hablarle a las Naciones Unidas.

En las Naciones Unidas se habla un lenguaje; al llegar a España se habla otro y después en Guinea otro. Esta pobre demagogia no debe presentarse aquí, entre personas destacadas y de una conciencia que yo creo selecta.

Por lo tanto, quiero decir que el Movimiento Nacional de Liberación (MONALIGE), al cual pertenezco, no sólo sabe lo del Secretariado Conjunto, sino que, antes de que viniera a Madrid, ya había trazado su programa, con el cual vendría a debatir con el Gobierno de Madrid. Por lo tanto, esperar solo el proyecto de Constitución que nos presenten los técnicos aquí, no sólo es insignificante o no vale, sino que yo lo encuentro como una pobre demagogia que no debe entrar dentro de esta Conferencia. Yo, el otro día, decía que redactar una Constitución no es lo mismo como escribir una carta a un amigo. Entendía que redactar una Constitución era una cosa que requería tres puntos básicos que son: política, jurídica y mitología. 0 sea, que debe ser político, debe ser jurídico y debe ser un mito, para que el pueblo el día de mañana creo pueda llegar a los programas tratados dentro de esta Constitución. Por lo tanto, señor Presidente, yo quisiera rogarle que parece ser que aquí nuestras discusiones huelgan. Ya lo ha dicho el señor representante del Ministerio de Industria, que lo que debemos hacer en estos momentos es seguir el programa trazado, y, si es posible, como el señor Presidente no admite que presentemos el documento redactado (Risas) -perdonen, me he equivocado-, que se dé entrada de este documento y conste en Acta sin haberlo estudiado, yo pido al Presidente, si es posible, se aplacen estos debates y continúen cuando usted lo crea idóneo

Por lo tanto, tampoco la Delegación de MONALIGE a la cual yo pertenezco, no conocemos a los españoles aquí en Madrid, Este es mi primer viaje a Madrid. No conocemos ni quien es bueno ni quien es malo.

EL SEÑOR MARTÍN VILLA (DON RODOLFO):

Todos buenos y ustedes también.

EL SEÑOR OYONO (DON ALFONSO JESÚS):

Por lo tanto, yo le ruego me permita leer este pequeño documento.

 Da lectura al mismo:

Hay un membrete que dice: Movimiento Nacional de Liberación de la Guinea Ecuatorial “Monalige”.- Comité Regional de Río Muni.- Los signatarios del presente documento, Presidentes, Vicepresidentes y Secretarios de los Comités de Base de: Sevilla de Niefang, Micomeseng, Ebebiyin, Mongomo de Guadalupe, Nsork, Valladolid de los Bimbiles, Evinayong, Acurenan, Aconibe y el Comité Regional de Río Muni con su sede en Bata;  en su carácter representativo de que se hallan investidos por sus correligionarios, una vez informados por el discurso del Excmo. Señor Ministro de Asuntos Exteriores - Presidente de la Conferencia Constitucional, así como "PUNTOS BÁSICOS PARA UN BORRADOR DE CONSTITUCIÓN" presentada por la Delegación española, sobre la marcha y desarrollo de la Segunda Fase de la Conferencia Constitucional donde se conocen los puntos de vista del Gobierno de Madrid, y resultando que a pesar de la resolución de las Naciones Unidas 2355 (XXII), de 19 de diciembre de 1967, que mereció el voto favorable de España, a la que se adhirió el pueblo de la Guinea Ecuatorial en la reunión convocada por los Procuradores en Cortes de Representación Familiar, Señores NSUE ANGUE y ECONG ANDEME, los días 27 y 28 del mismo mes de diciembre;  por el presente,

P R 0 C L A M A M 0 S:

PRIMERO.-. Que rechazamos categóricamente la formación del propuesto Gobierno Provisional interesado por el Gobierno español y apoyado por ATANASIO NDONG MIYONE, quien, por haber sido destituido en el cargo de Secretario General de nuestra organización, es considerado como miembro de la Delegación española en la Conferencia. ATANASIO NDONG MIYONE, apoyado por un sector español, no puede demostrar en ningún momento haber sido designado para el cargo de Secretario General.

SEGUNDO.- Que como queda demostrado, reafirmamos una vez más nuestra adhesión a la citada Resolución 2355 de las Naciones Unidas, de 19 de diciembre de 1967 y ratificamos nuestro deseo unánime y popular de que sólo en la Conferencia los trabajos sean sobre la base de CONSTITUCIÓN Y LEY ELECTORAL, confirmando el documento que con fecha 7 de abril en curso hicimos entrega al Excmo. Señor Don FRANCISCO MACIAS NGUEMA, como portavoz del MONALIGE en la Conferencia.

TERCERO.- Que la recogida de firmas en la clandestinidad, que en todos los casos suelen ser falsificadas, ya es costumbre generalizada en la Guinea y por lo tanto cualquier autodefensa que algún miembro pueda valerse utilizando éstas no debe considerarse como válida si no viene refrendada su legitimidad por el Ayuntamiento respectivo, siempre que se quiera utilizar el nombre general del Pueblo de la Guinea Ecuatorial.

Para que pueda surtir sus efectos en la Conferencia Constitucional, lo firmamos en la ciudad de Bata, a veintinueve de abril de mil novecientos sesenta y ocho.

FIRMAS AL DORSO.

Por el Comité Regional: D. Ramón Ngundi Mabeya, Presidente interino; D. Andrés Mátala Oko, Vicepresidente; D. Ángel Masie Ntutumu, Secretario General interino; D. Buenaventura Ochava Ngomo Abeso, Secretario Permanente del Comité; por el Comité Base de Niefang: D. Sebastián Rita Owono, Presidente; D. Mariano Esono, Vicepresidente; D. Primo José Esono, Secretario; por el Comito Micomeseng: D. Salvador Nsamiyo, Presidente; D. Agustín Esono Nsamiyo, Vicepresidente; D. Pelayo Nguema Oba, Secretario; por el Comité Base Ebebiyin: D. Cristóbal Ondo Alego, Presidente; D. José Nsue Eyama, Vicepresidente; D. Manuel Asumí Mane, Secretario; por Comité Base Valladolid Bimbiles: D. Salvador Nsue Nicó, Presidente; D. Sebastián Oburu, Vicepresidente; D. Antonio Mongo 5sobeya; por Comité Base de Aconibe: D. Ignacio Esono Ondo, Presidente; D. Martín Aba Mba, Vicepresidente; D. Martín Ndongo Bee, Secretario; por el Comité de Base de Mongomo: D. Crisantos Ndongo Angüe, Pre­sidente; D. Eugenio Enguang Mensuy, Secretario; por el Comité de Base de Nsork: D. Pablo Bee Nsué, Presidente; Vicepresidente (firmado p.o. ilegible); D. Damián Mebiame Ncogo, Secretario; Por el Comité de Acurenam: El Presidente (firmado por delegación, rubricado, ilegible); D. Juan Obiang Fama, Secretario. Todas las firmas van acompañadas de un sello en tinta de su respectivo Comité".

 

Por lo tanto, Señor Presidente, creo que queda bien claro aquí que cualquier señor del grupo Monalige que trate de presentarse aquí como el auténtico, como el portavoz del Monalige, eso no es verdad.

Nosotros habíamos dejado esto aparte y queríamos seguir con el programa trazado por el Gobierno español.

Desde luego, la Mesa no levantará esta sesión mientras haya quien quiera hablar. Es la última vez, naturalmente, que esta facultad sé ofrece a los miembros de las Delegaciones, porque de ahora en adelante procuraremos atenernos estrictamente al orden del día, pues parece que es éste, además, el deseo general. Hoy tiene que agotarse este deba­te, que no podrá reabrirse ya en futuras reuniones de esta Conferencia Constitucional.

Después tenemos una propuesta para someterles, recogiendo las palabras del Señor Martín Villa. Los que vayan a intervenir ahora no podrán hacerlo más que una sola vez. Al final, se considerará la propuesta del Señor Martín Villa, ya que, tal como se han ido manifestando los sucesivos oradores, merece la aprobación de una mayoría apreciable.

Tiene la palabra el Señor Macías. Es la última vez, repito, que puede hacer uso de ella en esta sesión para el debate político general.

EL SEÑOR MACÍAS NGUEMA (D. FRANCISCO):

No es más que para una pequeña aclaración.

Quiero decir al representante del Ministerio de Industria que mi lengua no es expresamente española, sino africana, pero cultura, como cultura es española. Parece que V. me ha entendido mal.  En el documento que ha leído mi compañero Don Pedro Econg no ha habido ninguna contradicción por mi parte. He contradicho a la Delegación española por no haber llevado a cabo el espíritu de la resolución de las Naciones Unidas, en cuanto a la Constitución. Lo recuerdo con mi firma, que está estampada en el documento que se ha entregado.

V. me ha entendido mal. Yo he querido decir que, para evitar toda tirantez, si se hubiera seguido el ritmo de trabajo tal como viene en la resolución de la O.N.U., no hubiera ocurrido lo que está pasando. Si V. me ha entendido, yo soy africano pero con cultura española. Es lo que yo he querido decir. Respaldo el documento que yo he firmado y lo mantengo íntegro.

Muchas gracias, Señor Presidente.

EL SEÑOR NSUE ANGUE (D. JOSÉ):

Yo había pedido la palabra inmediatamente después.

EL SEÑOR PRESIDENTE;

Por favor, no se dan cuenta de que la piden al mismo tiempo y deben de comprender las dificultades que tiene que vencer la Mesa para decidir a quien debe concedérsela.

EL SEÑOR NSUE ANGUE (D. JOSÉ):

Es sencillamente con el ánimo de poder acelerar los  trabajos. Me parece que ya con la propuesta del representante del Ministerio de Industria podemos empezar a tratar tal vez un programa de trabajo. Pero quiero antes aclarar esto, porque me ha parecido escuchar que él marcaba cierta prioridad en cuanto a los trabajos presentados hasta ahora. Ha dicho, tal como he entendido, que se volvía a empezar con el proyecto o el articulado presentado por la comisión de los Técnicos españoles y guineanos que hicieron el primer trabajo. Ahora se plantea la papeleta siguiente: cuando presentaron el articulado era para que se hiciesen enmiendas; posiblemente no hemos podido presentar las enmiendas a tiempo. Hemos presentado treinta y tantas a un articulado, que significan una mayoría abrumadora de parte de la Delegación de Guinea. Si se da prioridad, ¿a cuál de los dos proyectos ha de concedérsela, en cuanto a punte de partida de trabajo? 0 si, como no creo que sea, la Delegación española considera como punto de partida aquellos trabajos. Yo quisiera que se me aclarase este punto.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Tiene la palabra el Señor Martín Villa.

EL SEÑOR MARTÍN VILLA (Ministerio de Industria):

Realmente, todas mis sugerencias son personales, y descansan en el convencimiento, que yo quisiera trasladarles a todos Vds., de que en el ánimo de la Mesa y de la Delegación española no hay preferencias por ninguno de los tres textos presentados junto con la enmienda presentada por el Señor Presidente del Consejo de Gobierno. En lo que está muy firme la Delegación española es en que no se discuta aquí algo que vaya en contra de lo que es la razón de ser del Gobierno a la hora de convocar esta Conferencia. Lo que no se puede discutir es algo que atente a la unidad futura del pueblo de Guinea y a la salvaguarda, a la fórmula que mejor encontremos y que Dios nos ilumine, para Fernando Póo. Con estas dos salvaguardas, yo creo que la Delegación española no concede prioridad a ninguno de los textos. Le es indiferente. Pienso yo que esta es la interpretación, aunque aseguro que mi intervención es cosecha propia.

Pero, claro está, señores, yo pienso que en ese deseo de ser eficaces que a todos nos preside, después de las intervenciones de esta noche, tiene que adoptarse que uno de los textos sea el texto base sobre el cual se hagan enmiendas. Lo que propongo es que se acepten todas las enmiendas presentadas, incluso la de hoy, pero que ha de discutirse artículo por artículo sobre un texto base, y pienso que el mejor texto, y lo pienso yo a título puramente personal, es el inicialmente confeccionado, porque en definitiva los otros tres son enmiendas sobre él. Otro procedimiento no se me ocurre.

EL SEÑOR NSUE ANGUE (D. JOSÉ):

Este es un punto peligroso sobre el que hay que pensar mucho. Debemos apartar aquí toda demagogia; me refiero a la parte de la Delegación de Guinea.

Si se toma como base aquel articulado presentado antes y rechazado, por lo visto, en su totalidad, por treinta y tantos miembros de la Guinea, ¿no creen Vds. que no habrá quien diga que el Gobierno español nos ha impuesto una Constitución? No faltará quien haga el juego a esto y trate de demostrar que se nos ha impuesto una Constitución. Yo propongo, y creo que es lo más acertado, que se tome cono base el articulado que henos presentado los firmantes del documento,

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Queda aclarada la posición personal del Sr. Martín Villa.

La Presidencia de la Mesa se cree en la obligación de repetir que el orden de discusión no le merece ninguna preferencia.

Hemos solicitado de la Delegación guineana que se ponga de acuerdo sobre el orden de preferencia de discusión de los documentos presentados. El Sr. Ondo ha dado un ejemplo de colaboración a los trabajos de la Conferencia, diciendo que cede el orden de preferencia en la discusión de sus enmiendas, porque hay otras que considera que pueden ser más útiles.  Los rumores que han llegado a Guinea en relación con las enmiendas que anteriormente se habían presentado al texto elaborado entre la Delegación guineana y la Delegación española son falsos. Esos rumores no tienen ninguna consistencia porque consta a todos los que aquí estamos que ese texto es elaboración de la Delegación guineana trabajando con los técnicos españoles a su servicio, y por tanto, si discutimos un texto antes que otro no es más que para atender al orden de presentación de los mismos, sin que signifique preferencia alguna por parte de la Mesa. Si se presentan renuncias, estamos encantados porque se facilita la discusión del texto constitucional. Es muy difícil pa ra la Mesa saltarse la presentación prioritaria de una enmienda.

Por tanto, invitamos a todos los que han presentado un texto como enmienda a la Constitución que manifiesten si renuncian o no a su discusión,

EL SEÑOR ATEBA NSON (D. CLEMENTE):

Muchas gracias, Señor Presidente, Quiero hacer uso de la palabra, teniendo en cuenta la intervención del Señor N'Dongo que, como miembro del Monalige, había pertenecido a una rama muy conocida del mismo y que hoy día parece que la ignora.

Recuerdo que el Secretariado Conjunto no es una organización política por el hecho de que agrupe a los tres movimientos nacionales de la Guinea Ecuatorial. Creo que en el año 1967 pasado, en el mes de noviembre, fue creado en Guinea Ecuatorial el Secretariado Conjunto y al llegar a Madrid fue ratificado por los miembros de la Delegación guineana en la Conferencia Constitucional, y si no me equivoco creo que constan en el archivo del Secretariado conjunto actas donde consta la firma de D. Atanasio N'Dongo, reconociendo al Secretariado Conjunto como una agrupación de partidos políticos que se trata de establecer para resolver bien les problemas que se presentan hoy día dentro del pueblo guineano, pero a mí me parece absurdo que el mismo firmante, que lo podemos considerar como uno de los fundadores de este Secretariado Conjunto, venga a tratar del asunto aquí en esta Conferencia Constitucional. Mu chas gracias.

EL SEÑOR MBA NSUE (D. JUSTINO):

Muchas gracias, Señor Presidente, después de haberme concedido la palabra pasada la media hora de habérsela pedido .

EL SEÑOR PRESIDENTE: 

Crea que lo lamento.

EL SEÑOR MBA NSUE (D. JUSTINO);

Al intervenir en este momento no trato de salirme del orden del día que ya era conocido esta misma tarde. Por un lado, sólo trato de dar mi apoyo a las palabras que había pronunciado en su intervención el propio supuesto representante del Secretariado General del Movimiento, que ha encontrado también apoyo en el representante del Ministerio de Agricultura y otros miembros de la Delegación guineana.

Ofrezco mi apoyo en nombre de la Delegación del MUNGE para que sea el programa que se trace en trabajos sucesivos

Por otra parte, trato de demostrar lo más brevemente posible el contenido del escrito que hace poco se ha entregado y que de una manera equívoca trata de atribuir única y exclusivamente este trabajo al Secretariado Conjunto guineano. Este criterio no ha salido, ni mucho menos, del programa establecido por el Gobierno español.  El contenido de todo ese escrito está muy de acuerdo con los puntos de vista presentados por la representación de Río Muni y de Fernando Póo y es más, ha caracterizado un poco más las garantías que se precisan para las minorías étnicas que el trabajo elaborado por la Comisión Técnica conjunta había tenido muy poco en cuenta.

En la elaboración de ese escrito han participado tanto los dirigentes políticos como la representación de Fernando Póo, así como los dirigentes políticos y entidades oficiales de Río Muni. Este mismo escrito está refrendado por firmas de destacadas personalidades de la actual legislatura guineana. Por tanto, no ofrece ni siquiera un trabajo que pueda decirse contradictorio a los planes trazados por el Gobierno español.

Por otro lado, presento mi protesta ante las manifestaciones del pretendido Secretario general del MONALIGE, puesto que, como acabo de decir, el Secretario general del Monalige ha sido uno de los miembros fundadores del Secretariado Conjunto en la primera fase de la Conferencia Constitucional. Y en este mismo momento no colabora en las actividades, en los trabajos, en los intercambios de opiniones con el resto de los miembros del Secretariado Conjunto guineano porque, por un lado, no acepta participar en los trabajos conjuntos y, por otro lado, porque el Secretariado Conjunto guineano no recibe a individuos como tal, sino a individuos que acrediten oficialmente representar a su organización en dicho Secretariado Conjunto.

Por lo tanto, protesto contra cuanto ha alegado y por su rechace de los trabajos que los demás puedan presentar, estableciendo una norma de conducta, tanto para su Monalige como para los demás miembros.

Todos hemos visto, asimismo, cómo un miembro oficialmente enviado a esta Conferencia Constitucional por su organización, Don Jesús Alfonso, ha refutado categóricamente y con documentos firmados por los demás miembros de su organización, destacadas personalidades de su organización, su representatividad como Secretario General del Monalige. Por tanto, Señor Presidente, resumiendo mis palabras, apoyo los puntos de vista que nos han trazado o nos han ofrecido el representante de la Secretaría General del Movimiento, apoyado por el representante del Ministerio de Agricultura, que ha hecho también un esbozo del contenido, por si alguien lo ignoraba, del escrito presentado, que ha sido elaborado en una verdadera conversación fraternal, con las máximas concesiones entre una y otra parte. Con ello cumpliríamos lo establecido y acordado por el Gobierno español, de salvaguardar la personalidad de la isla de Fernando Póo.

Y en tercer lugar, he protestado todas las últimas palabras del Secretario General del Monalige; y no me queda más que agradecerle haberme permitido hablar después de media hora de haberlo solicitado.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Muchas gracias por sus palabras. Tiene la palabra Don Federico Ngomo.

EL SEÑOR NGOMO MANDONGO (D. FEDERICO):

Creo que se están incluyendo en la sesión de esta tarde asuntos que no vienen a cuenta. ¿Por qué la Delegación de Guinea no admite que estudiemos la propuesta del Señor representante del Ministerio de Industria, que es lo que nos marca los trabajos? ¿Por qué sacar aquí a relucir las diferencias entre los miembros de un mismo partido, que no tienen ningún valor para los que no pertenecen a tal partido?

En cuanto al documento que se ha admitido, efectivamente, la Mesa lo ha aceptado, pero claro, nosotros, que no hemos ido a Universidades, trabajamos con la práctica; yo soy Procurador en Cortes y veo en las Cortes que al discutir los asuntos, primero se discuten las enmiendas a la totalidad del articulado. Creo que la Presidencia ya debe saber que el problema que hay que discutir es el primero de los presentados, porque va dirigido a la totalidad del articulado; por la única y sencilla razón de que afecta a toda la Ley. Creo que eso es legal y lógico.

EL SEÑOR PRESIDENTE.

Es que hay dos enmiendas a la totalidad.

EL SEÑOR NGOMO NANDONGO (D. FEDERICO):

Entonces son las dos primeras que hay que discutir; creo que es el procedimiento administrativo. En los altos centros, cuando se trabaja, primero se atiende a las enmiendas a la totalidad y en este caso se atenderá a las dos que responden a este sentido, y con preferencia, naturalmente, de la que ha llegado antes. Eso, a mi juicio, es lo que hay que aclarar. A eso debemos ir, como ha dicho el Señor Representante del Ministerio de Industria, pues lo demás no tiene cuenta en la Conferencia, y los señores taquígrafos seguirán echando papel e hinchando las actas y luego resulta que cuando uno llega a casa no las puede leer porque no tiene ni tiempo para ello. Yo soy militante del Munge y yo sé que Munge ha cooperado en el documento. Aunque no lo haya firmado, tengo que estudiar lo que han hecho. Pero traernos ahora la discusión de un partido contra otro, creo Sr. Presidente que aunque vuestra gentileza vuestra paciencia, demasiada paciencia, no quiero usar la palabra que antes se ha utilizado, que hay que ser un poquito dictador. El objeto de esta Conferencia es hablar sobre el destino de Guinea, y Guinea espera su decisión. Por eso considero que hay que ir al estudio propuesto por el señor representante del Ministerio de Industria.

EL SEÑOR PRESIDENTE: El Sr. Gori pide la palabra — (Dirigiéndose al Sr. Gori) Dice que son dos; si son tres se la retiraré.

EL SEÑOR GORI MOLUBELA (DON ENRIQUE) :

Aclarar el malentendido que puede haber habido en algunos miembros de esta Delegación en la primera intervención mía. Lo que acaba de aclarar el Sr. Presidente de la Asamblea fue la razón de mi intervención. Se está dividiendo, se está volviendo sobre el mismo molino y sin salir de él. Nada más, Sr. Presidente.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Voy a dar la palabra al Sr. Barreiro de la Delegación española, que la tiene solicitada.

EL SEÑOR BARREIRO (Ministerio de la Gobernación):

Señor Presidente, Señores Delegados: Tomo la palabra como consecuencia de cierta alusión que se ha hecho sobre la actitud de la Delegación española en relación con la falta de diálogo entre las dos Delegaciones, que viene observándose hasta este momento.

El diálogo lo deseamos de todo corazón la Delegación gubernamental; pero, naturalmente, hasta ahora no hemos podido establecerlo y creo que no ha sido culpa nuestra.

Si tuviera que calificar la actitud que hemos observado mis compañeros y yo hasta este momento, diría que ha sido estrictamente de atención y servicio, servicio a la finalidad común que nos reúne a todos nosotros aquí, que hubiera probablemente producido incluso la presentación de un texto, si así se nos hubiera pedido. Si no lo henos hecho, ha sido precisamente en atención a la propia Delegación guineana, por entender que la génesis natural de dicho texto tenía que proceder del pueblo guineano.

En este momento, creo que 1o que necesitamos en la Conferencia es muy claro; necesitamos comenzar a entrar, ir al fondo del asunto, y para ello necesitamos una vía, un camino, unas andaderas, un procedimiento. Las cuestiones de procedimiento deben quedar establecidas de manera lo más exacta posible en este momento, haciendo salir, además, a nuestro Presidente de la encrucijada en que le ha colocado su objetividad, que le ha llevado a una situación en que ha tenido que permitir una serie de intervenciones que no hubieran sido admitidas en otro caso, porque en el fondo todos sabemos que no son procedentes.

Por consiguiente, y en esta primera ocasión en que tomo la palabra en esta Conferencia, me permito hacer un ruego a todos los componentes de la Conferencia: que renunciemos a las diferencias personales, que hacen imposible discutir sobre las cuestiones trascendentales sobre las que tenemos que pronunciarnos. Necesitamos un texto constitucional y una Ley electoral. Vamos a trabajar sobre ellos y en este punto el camino también me parece que está muy claro, pues el señor Martín Villa lo expuso de una manera precisa y exacta. Si me atreviera a puntualizar algún punto, diría que la propia lógica jurídica nos puede eliminar y quitar de encima algunas enojosas cuestiones sobre el orden de proceder. Yo casi me atrevería, después de pedir a la Delegación guineana que renuncien los que hayan pedido la palabra para tratar cuestiones no directamente relacionadas con el orden de procedimiento a seguir, que supliquemos conjuntamente todos al Presidente que, siguiendo las directrices marcadas por la intervención del Sr. Martín Villa, se decida.

PRIMERO.- Que se ha cerrado el plazo de presentación de enmiendas.

SEGUNDO,- Que lo primero que hay que hacer con las presentadas, es decidir sobre su admisibilidad, en función de las propuestas fundamentales de la Conferencia, es decir: independencia unitaria y garantías de salvaguarda de la personalidad.

TERCERO.- Que se establezca el texto base sobre el que hemos de trabajar, y

CUARTO.- Que se establezca el orden del análisis de las enmiendas que en este momento vienen facilitadas a la consideración, porque conviene un orden lógico de trabajo y así analizar efectivamente, primero, las enmiendas a la totalidad por orden cronológico de su presentación y en segundo lugar, a medida que corresponda a cada artículo, las demás de carácter parcial que se hayan presentado, también por orden lógico de su presentación. Nada más Sr. Presidente. Muchas gracias.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

¿Alguien más quiere tomar la palabra?. Les agradecería que si no fuera dentro de este orden de ideas que acaba de manifestar el Sr. Barreiro, renunciaran en lo posible a mayores consideraciones sobre temas que han sido ya debatidos.

EL SEÑOR ATEBA NSON ( DON CLEMENTE; DEL I.P.G.E.):

Ruego a la Mesa que las intervenciones que aquí se presenten por algunos delegados guineanos y precisamente las que han sido presentadas por escrito, sean firmadas y que las fotocopias sean distribuidas a todos los delegados de la Conferencia. Muchas gracias.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

El Secretario de la Conferencia, Sr. Cañadas, tiene, la  palabra para puntualizar algunos extremos.

EL SEÑOR CAÑADAS, SECRETARIO GENERAL:

A título simplemente de que figuren recogidos en el Acta de la sesión de hoy y con el fin de evitar algunas confusiones que parece han quedado flotando en el ambiente, quisiera puntualizar simplemente cuatro extremos:

Primero.- Tengo delante una reproducción fotográfica de la Resolución nº 2.355/XXII de 9 de enero de 1968, de las Naciones Unidas, en cuyo apartado 6 se dice: instar a la Potencia administradora a convocar de nuevo la Conferencia Constitucional antedicha para que elabore las modalidades del traspaso y quede incluida la redacción de una Ley electoral y de una Constitución de independencia. Es decir, las Naciones Unidas le piden al Gobierno español que convoque esta Conferencia, para que sea la Conferencia la que redacte la Ley electoral y la Ley constitucional de Guinea. En ningún sitio se dice que debe ser el Gobierno español el que debe presentar ninguno de ambos textos.

Segunda puntualización- Por diversos señores Delegados, se ha aludido aquí esta tarde a un documento presentado por una entidad denominada Secretariado Conjunto. Antes de seguir adelante deseo esclarecer un extremo, muy especialmente dirigido a los miembros de la Delegación española que, por no haber vivido en toda su intensidad los trabajos de la Secretaría General de esta Conferencia pueden no estar al tanto del proceso de creación de dicho Secretariado. Como pueden observar por los letreros que existen encima de la mesa, del lado de la Delegación guineana, dicho Secretariado no tiene aquí representación, por lo que no puede por tanto, reconocérsele personalidad política. Fue creado en la primera fase de la Conferencia con el fin exclusivo de facilitar, desde un punto de vista administrativo y material, el enlace entre los grupos políticos guineanos y la Secretaría General de esta Conferencia. Era, por tanto, en cierto nodo una oficina y un buzón para recibir y enviar comunicaciones.

Tercera.- Respecto al documento que ha sido presentado y que ha originado una larga discusión esta tarde y en cuyo texto figura el número de firmantes del mismo documento, quisiera corregir este número, y siento tener que hacerlo, pero me veo en la precisión de señalar que después de contar minuciosamente las firmas que en el mismo figuran, solamente está firmado por veintitrés miembros de esta Conferencia. Existen también cuatro firmas correspondientes a asesores, a los que naturalmente la Conferencia nunca ha reconocido personalidad para intervenir en nuestros debates.

Por último, en relación con las enmiendas, la Secretaría tendrá desde mañana por la mañana, a plena disposición de todos ustedes, copia de todas las que van a ser estudiadas.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

¿Alguien más quiere hacer uso de la palabra?.

EL SEÑOR NSUE (D. JOSÉ):

Muchas gracias señor Presidente y quisiera pedir perdón a todos porque lo cierto es cómo evitar a toda costa que no se repita. Y para que no se repita, este es problema que todavía se venía dejando pendiente y por lo visto motivo de trabajo que vamos a afrontar enseguida. Me refiero concretamente al del Gobierno Provisional. Tengo aquí un documento -que voy a leer, y firmado también por otros, que declara la postura de los firmantes respecto a tal Gobierno Provisional.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Esto va a ser objeto de debate, cuando examinemos el documento y Vd. tendrá ocasión de hablar en el momento de defender el articulado. Es para no alargar innecesariamente esta sesión que ya va siendo muy prolongada. Si Vd. pudiera renunciar a intervenir sabiendo que tendrá oportunidad de hablar en el momento oportuno, se lo agradecería. Hoy se me acusa de generosidad y no quiero, que en último momento, se ponga en entredicho esta generosidad mía.

EL SEÑOR NSUE (DON JOSÉ):

Si tengo oportunidad en otro momento aguardaré.

EL SEÑOR MACIAS (DON FRANCISCO):

Yo quisiera hacer una pequeña aclaración respecto al -Secretariado Conjunto. En ninguna ocasión ha reconocido, el Gobierno español a ningún partido político de Guinea. Por tanto, el Secretariado Conjunto, compuesto de los mismos hombres que están en esos partidos y que nosotros mismos mantenemos, porque por el Gobierno español en Guinea hasta ahora han sido perseguidos y siguen perseguidos, los partidos políticos no existen en Guinea Ecuatorial,, pero nosotros, por querer la independencia, la libertad de nuestro pueblo, mantenemos esos partidos políticos. No están reconocidos políticamente por el Gobierno español. No nos interesa que el Secretariado sea reconocido por el Gobierno español. Los hombres que mantenemos los mantenemos dentro de la Guinea. No nos interesa que tengan representación o no la tengan. Tampoco los partidos políticos están reconocidos políticamente y tienen su representación. Por lo tanto, España no ha reconocido a ningún partido político y considero yo el espíritu nacionalista de mi país mantenemos la postura del Secretariado Conjunto porque está compuesto de todos los hombres que están en esos partidos y su objetivo es ese: la unidad. Eso es lo que esperamos del Secretariado Conjunto. Para que le conste al Gobierno español. No se trata de un órgano político recién creado. Cada partido conserva su personalidad, pero queremos trabajar juntos. Hasta ahora no lo habíamos conseguido. Con el fin de trabajar conjuntos y cuando la Guinea sea independiente, el puesto de los partidos políticos será resuelto. Que le conste al Gobierno español, que mantendremos el Secretariado como mantendremos la personalidad de los par­tidos políticos. Muchas gracias al Señor Presidente.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

¿Se da por terminada esta sesión de la Conferencia Constitucional, dentro del espíritu de las manifestaciones del Sr. Martín Villa, del Sr. Barreiro, en cuanto ellas pueden representar o recoger también el espíritu de la Delegación guineana, y ceñirnos en las sesiones futuras al examen de los textos constitucionales?. ¿Se acepta también la propuesta del Sr. Barreiro de que tengan preferencia las enmiendas a la totalidad y de que esas enmiendas a la totalidad se vayan examinando según el orden de presentación cronológico?.

¿Se acepta también lo que ha manifestado el Sr. Barreiro que habrá siempre una consideración previa de todo texto para examinar si está dentro de las normas que ha señalado el Gobierno para esta Conferencia?.

La Mesa pondrá a disposición de Vds, un informe de los Asesores Técnicos, porque nosotros tenemos que tener un dictamen muy preciso sobre si cada enmienda cae dentro de los límites que a esta Conferencia ha marcado el Gobierno español a través del discurso del Señor Ministro de Asuntos Exteriores el primer día de la segunda fase de la Conferencia Constitucional, ¿Este extremo queda suficientemente claro y está aceptado por todos?.

Si Vds, no tienen inconveniente, las sesiones futuras -empezarían un poco más tarde, porque hay ciertas dificultades en la Delegación española al tener que atender a otras obligaciones oficiales. Si no hay opiniones en contrario, las sesiones empezarían a las siete de la tarde.

Muchas gracias por su colaboración y hasta mañana.

Son las veintiuna horas y treinta minutos,

DON JOAQUÍN CASTILLO MORENO, Marqués de Castro de Torres, Coordinador de la Conferencia, en funciones de Secretario, doy fe de cuanto antecede. Madrid, fecha ut supra.

[Va la firma]

   

Editado y distribuido por ASODEGUE

 

 

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