HISTORIA DE GUINEA

 
   

 

 

 

 

 

ACTA DE LA SEGUNDA SESIÓN PLENARIA. SEGUNDA FASE

En Madrid, a diecinueve de abril de mil novecientos sesenta y ocho, en el Salón de Embajadores del Ministerio de Asuntos Exteriores, tiene lugar la II Sesión Plenaria de la Segunda Pase de la Conferencia Constitucional de Gui­nea Ecuatorial, bajo la Presidencia del Vicepresidente de la misma, Excmo. Señor Don Ramón Sedó Gómez, Subsecretario de Política Exterior, con la asistencia de las Delegaciones del Gobierno español y de la Guinea Ecuatorial.

La Mesa queda constituida por el Excmo. Señor Don Ramón Sedó Gómez, Subsecretario de Política Exterior y Vicepresidente de la Conferencia, el Excmo. Señor Don Gabriel Mañueco de Lecea, Director General de África y Próximo Orien­te y el Excmo. Señor Don Gabriel Cañadas Nouvilas, Secreta­rio General del Consejo Superior de Asuntos Exteriores y de la Conferencia.

El Presidente de la Mesa abre la sesión a las once horas y dice:

EL SEÑOR PRESIDENTE;

"Señores: En la primera sesión de esta Segunda Fase de la Conferencia Constitucional tuvimos ocasión de oír las palabras del Señor Ministro de Asuntos Exteriores, que son las que van a presidir nuestras tareas.

El Señor Ministro, creo que es útil recordarlo, explicó cómo el Gobierno español había recogido los resultados de la Primera Fase de esta Conferencia Constitucional y había sacado las consecuencias de la misma. El Gobierno español se había encontrado con una unanimidad absoluta por parte de la Delegación guineana en solicitar la independencia para Guinea Ecuatorial. Hubo otro punto también, que era el de las opiniones de los representantes de Fernando Póo, que el Gobierno español ha tomado en debida consideración.

Fruto de esta unanimidad hacia la independencia y fruto también de esta manifestación de los representantes de Fernando Póo, el Gobierno español ha hecho una declaración, que leyó el Señor Ministro de Asuntos Exteriores, y que yo creo que es también útil recordar ahora, porque nos ha de servir de pauta en la misión que se nos ha encomendado.

La declaración del Gobierno español que leyó el Señor Ministro de Asuntos Exteriores, en la parte que a nosotros nos interesa, es la siguiente:

"El Gobierno español reafirma hoy el propósito de conceder en 1968 y en la fecha más próxima posible la independencia de Guinea Ecuatorial como una unidad política, sin perjuicio de salvaguardar la personalidad de la isla de Fernando Póo. El Gobierno, al encargarme de inaugurar este 17 de abril la Segunda Fase de la Conferencia Constitucional, manifiesta que esta reunión tendrá por objeto la elaboración de una Constitución para Guinea Ecuatorial y la preparación de una Ley Electoral.

De manera que el 17 de abril, tal como estaba previsto, tuvo lugar la Primera Sesión de esta Conferencia Constitucional. En esa primera sesión y en la declaración del Gobierno, encontramos, concretamente señalado, el objetivo de esta Segunda Fase de la Conferencia Constitucional: Elaborar una Constitución y una Ley Electoral.

Como sabemos todos, y el Señor Ministro no dejó de recordar, hay un problema sobre la fecha de la independencia. Algunos de los representantes de la Guinea Ecuatorial habían señalado con precisión un día determinado del mes de julio, para que fuese declarada la independencia de Guinea. El Gobierno español, ante este deseo, afirma que, por su parte, la independencia no debe retrasarse más de lo debido y que está dispuesto a conceder esa independencia lo más pronto posible. Esto, naturalmente, nos da a todos la responsabilidad de que nuestro trabajo no dilate más de lo necesario la llegada de esa independencia reclamada por la Delegación guineana.

Por lo tanto, hago un llamamiento a todos los miembros de la Conferencia para que -en esto me acojo también a las palabras muy acertadas del Presidente del Consejo de Gobierno, Don Bonifacio Ondó- trabajemos con realismo, sin retóricas, para que las tareas de esta Conferencia puedan llevarse a cabo de una forma rápida y eficiente.  Si es así, nosotros habremos cumplido con nuestro propósito de que la fecha de la independencia, en lo que de nosotros dependa, no se aleje más de lo necesario.

Para el logro de esta finalidad, a esta Mesa corresponde trazar un calendario de trabajo para llevar a cabo la tarea que nos ha sido encomendada. Este calendario de trabajo tiene que ser flexible y solamente indicativo pero sí conviene que lo tengamos en mente para lograr que nuestras tareas toquen a su fin hacia el 30 de este mes. Esta es una fecha que puede parecer muy cercana; sin embargo esta Mesa estima que hay días suficientes, que disponemos de horas suficientes para preparar el texto constitucional y la Ley Electoral que en su día van a ser sometidos a la votación del pueblo guineano.

Para que este calendario de trabajo pueda llevarse a cabo, es decir para que en las fechas que hay de hoy al 30 de abril podamos clausurar esta Conferencia Constitucional, tenemos que tener una técnica de trabajo, que va a consistir -es una propuesta de la Mesa- en lo siguiente:  todos los Delegados podrán presentar, por escrito, a la Mesa o en la Secretaría las ideas que tengan sobre la Constitución y la Ley Electoral de Guinea. Los trabajos que se entreguen por escrito pueden ser expuestos oralmente para conocimiento de todos los Delegados. Existirá un Comité Técnico español que de acuerdo con los escritos presentados por los Delegados y sus manifestaciones acerca de los mismos, preparará un texto que será sometido también a esta Conferencia, en el cual se recogerán las ideas coincidentes que se hayan expresado. Este texto , como digo, se someterá a la Conferencia para que pueda discutirse antes de pasar a considerarse como definitivo. Para esto es necesario, por tanto, preparar textos por escrito. Estos textos al principio tendrían que ser sobre las ideas generales en las que se conciba debe basarse el texto constitucional, y en la discusión, que aquí tenga lugar, de estas ideas generales saldrán los elementos en que el Comité Técnico de redacción se va a basar para la propuesta de un texto definitivo.

Si los grupos de opinión que componen la Delegación guineana se ponen de acuerdo y presentan textos únicos, si las personalidades que no forman parte de grupos de opinión también presentan puntos de vista conjuntos, si en la exposición de esos puntos de vista se es lo suficientemente concreto para expresar qué es lo que cada uno quiere o piensa, creemos que entre esta sesión y la de la tarde podría el Comité Técnico español, que no forma parte de la Delegación española y que se limita a recoger las ideas que aquí se expongan, plasmarlas en un texto que después se sometería a la Conferencia; en estas dos sesiones, repito, el Comité Técnico podrá tener los elementos necesarios para someter unos textos a la Conferencia en la reunión del próximo lunes.

Naturalmente, lo que nos interesa es avanzar en la preparación del texto de la futura Constitución, que se va a someter al pueblo de Guinea. Por otra parte, está la Ley Electoral.  Como en la Constitución hay una parte que ha de referirse a la Ley Electoral y quizás los primeros puntos que nosotros debamos considerar sean aquellos en que la Constitución se relaciona con la Ley Electoral. Esto permitiría a la Comisión Técnica avanzar en dos frentes, preparando al tiempo que el Texto Constitucional, el de la Ley Electoral con las ideas que cada uno de los miembros de la Delegación guineana puedan ir aportando -por escrito, naturalmente-.  La Comisión Técnica podría acudir al Plenario de la Conferencia cuando juzgara tener material preparado para someterlo a su consideración.  Por tanto, por las tardes habrá sesión diaria, para ir trabajando en la redacción del texto constitucional. Por las mañanas, puede haber reuniones esporádicas, que se convocarían conforme a la necesidad que el Comité Técnico sienta de presentar los resultados de sus tareas referentes a la Ley Electoral, al Pleno de la Conferencia.

Pretendemos con este plan racional de trabajo que el texto constitucional sea una emanación de las ideas, de las opiniones de los distintos Delegados, de los distintos grupos de opinión que componen la Delegación guineana. La Comisión Técnica tiene como misión ayudarles a Vds. colaborando a que sus ideas queden plasmadas en el texto constitucional. La Constitución que el Gobierno español desea al pueblo guineano, debe plasmar la voluntad coincidente de todos los aquí presentes, aspirando a constituir un instrumento apto para guiar los primeros pasos del pueblo guineano en la independencia.

Quisiera advertir que la Mesa se verá obligada a cortar cualquier incidencia que no tonga relación con el trabajo que nos ha sido, taxativa y concretamente, enco mendado por el Gobierno español.  Todas las opiniones, todas las manifestaciones que tengan por objeto cooperar en el objetivo de esta Conferencia Constitucional, serán atendidas y escuchadas.  Las manifestaciones que no caigan dentro de este objetivo, por tanto, tendremos que cortarlas, porque no podemos -es nuestra responsabilidad- permitir que el tiempo que tenemos que dedicar a la redacción del texto constitucional, sea dedicado a otros temas que no tienen cabida en esta Conferencia.  Tenemos que realizar un trabajo muy concreto y tenemos que aportar nuestro esfuerzo y nuestro entusiasmo para que dicho trabajo sea realizado de la mejor manera y lo más rápidamente posible.

Queda abierta la presentación de cualquier escrito o propuesta sobre los principios en los que debe basarse el futuro texto constitucional, que se ha de presentar al pueblo guineano.  ¿Hay alguien que quiera manifestar algo al respecto?

EL SEÑOR WATSON BUENO, D. Gustavo:

Lo primero que quiero decir es que no estoy de acuerdo con la opinión del Señor Presidente. Nosotros no podemos entregar un texto de Constitución, si no se nos deja oírnos, si no se nos escucha una vez más.  Por eso, yo pido que se nos escuche, aunque sea por última vez.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

La primera parte de la Conferencia estuvo dedicada a explicar exhaustivamente las aspiraciones políticas de todas las Delegaciones y de todos los representantes guineanos. Las actas se elevaron al Gobierno español y atendiendo a todo lo que en dicha primera parte de la Conferencia manifestaron los Delegados guineanos, formuló una declaración que hemos leído al iniciarse la sesión actual. Cualquier documento que no esté de acuerdo con la declaración del Gobierno español y con los objetivos que se ha trazado para esta Conferencia, esta fuera de lugar y cae fuera de esta Conferencia. Hay otros medios de manifestar opiniones, pero -repito- esta Conferencia tiene una misión encomendada muy concreta y no podemos salimos de ella. No hay que tomarlo como una imposición.

EL SEÑOR WATSON BUENO, D. Gustavo:

Es una imposición del Gobierno español.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

El Gobierno ha permitido al pueblo guineano hablar libremente y de la expresión de sus opiniones ha sacado unas consecuencias. Esta Conferencia está convocada en una declaración del Gobierno español, que enmarca el contenido de los trabajos a realizar y a ella hay que atenerse. Yo no puedo hacer otra cosa que limitarme a pedir a todos los Delegados que se circunscriban a lo que el Gobierno español señala como objeto de esta Conferencia. La declaración del Gobierno español, estimo que por su generosidad y objetivos políticos que persigue, deben merecer el agradecimiento del pueblo guineano, porque, en definitiva, su decisión constituye una solución política que atiende perfectamente las aspiraciones guineanas a la Independencia, tal como fueron presentadas en la primera parte de esta Conferencia.

WATSON BUENO, D. Gustavo:

Me gustaría saber que otras vías tenemos para podernos expresar

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Es Vd. un ciudadano español y tiene todos los medios de que dispone cualquier ciudadano español para hacer llegar sus opiniones a quien crea oportuno desde el Jefe del Estado hacia abajo.

EL SEÑOR WATSON BUENO, D. Gustavo:

Ya se ve que no lo tenernos.

El SEÑOR PRESIDENTE:

A lo que no tienen derecho es a imponernos ahora su criterio.

EL SEÑOR NSUE ÁNGUE, D. José:

Yo creo que gran parte de la Delegación guineana estará también de acuerdo conmigo en que debemos agradecer a la Mesa el respeto que viene mostrando a nuestros sentimientos. Pero quisiera, para mayor eficacia y aceleramiento de los trabajos, sugerir si la Comisión Técnica no tiene unas líneas generales que aportarnos sobre las que iríamos trabajando nosotros, aunque fuera por grupos o por comunidades, elaborando un trabajo que haría que abreviásemos tiempo. Digo esto porque ya en la Ley de Bases, el Gobierno presentó unas líneas generales y sobre ellas nosotros llevamos adelante nuestro trabajo, y sería muy útil poder hacer ahora lo que entonces se hizo. De esta manera se evitaría el que todo lo que venga de la Mesa parezca una imposición por falta de estudio previo.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Yo puedo decir que, naturalmente, la Delegación española aquí presente ha estudiado el problema de la Constitución de Guinea;  por tanto, tiene una idea sobre ella, idea que está siempre dispuesta a contrastar y ofrecer a la Delegación guineana; pero nosotros preferiríamos ofrecer la oportunidad a todos de exponer sus opiniones. Por tanto, yo ruego a quienes tengan ideas sobre cuáles han de ser los principios básicos de esta Constitución, las manifiesten.

Queremos evitar que los puntos de vista de la Delegación española influencien las opiniones de los Delegados guiñéanos.  Estamos sin embargo a su disposición.

SEÑOR N'DONGO MIYONE, D. Atanasio (MONALIGE):

Yo quisiera presentar o formular una sugerencia: Quisiéramos tener una aclaración sobre la intención que tiene el Gobierno de la Nación a proponernos una Constitución. Querríamos saber exactamente si esos trabajos sólo tienen por fin elaborar una Constitución o una Ley Constitucional.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Vamos a elaborar una Constitución. Es la tarea que nos ha encomendado el Gobierno. Ustedes y nosotros en colaboración naturalmente.

EL SEÑOR N'DONGO MIYONE, D.Atanasio (MONALIGE):

No sé si los términos jurídicos son muy rígidos, pero sí quisiera hacer una sugerencia:  ¿Podrían explicar brevemente bajo que formas iría encaminada esta Constitución? ya que nos parece, y es lógico, que la potencia administradora, que todavía sigue con toda la responsabilidad plena administrando, gobernando los territorios de Río Muni, Fernando Póo e islas adyacentes, se presenta en esta Conferencia como el legislador.  Luego sus competencias en esta materia son, no diré absolutas, pero al menos consecuentes. Por consiguiente, el que legisla tiene la facultad y la forma de presentar le ley, la regla jurídica o el acto jurídico, y en ese sentido creo que nuestra Delegación da una mayor responsabilidad a la potencia administradora para que nos presente un texto consti­tucional. Muchas gracias.

EL SEÑOR NANG ONDO, D. Antonio Cándido:

Quiero abundar en las ideas de mis compañeros Nsue y Atanasio. El tiempo que lleva España en Guinea debe demostrar la suficiente preparación y conocimiento de los problemas que en Guinea existen,  Por lo tanto, pedir a mi Delegación que presente un texto de Constitución, que es un documento que deben elaborar los técnicos, porque si Guinea tuviera que hacer eso, tendría que pedir la ayuda y la colaboración de los técnicos del Gobierno español entonces, pedir a Guinea una Ley Constitucional, yo creo que es pedirnos una cosa que mejor puede hacerla España.

EL SEÑOR N'DONGO MIYONE, D. Atanasio: (MONALIGE):

La potencia administradora, o sea, España, reconoce que concede a Guinea Ecuatorial la independencia y toma en consideración algunas realidades que han de considerar la personalidad de Fernando Póo, luego cabe, sin duda, que España marque qué matiz se debe marcar para que se resuelvan, esas condiciones, por lo que creo que se nos debían dar unas directrices con las que poder elaborar la Constitución que se nos pide.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Creo que han interpretado correctamente lo que la Mesa pretende. Vamos a elaborar una Constitución que merezca el consenso de los aquí presentes, porque naturalmente, Vds. serán los que van a recomendar al pueblo de Guinea que la vote o no? según se encuentren o no satisfechos con el texto que propongamos. No es que el Gobierno español no quiera tener la responsabilidad de tomar la iniciativa en esto, y estamos encantados con las manifestaciones de confianza que aquí se han producido y que agradecemos mucho. Podríamos esta tarde tener una explicación de los principios básicos que el Gobierno español cree deben presidir el texto constitucional, después de considerar las realidades políticas de Guinea, sus especiales características y las experiencias por que han pasado otros pueblos, en el continente africano. Esta exposición, que podría hacer un técnico, nos serviría para saber si tales principios generales merecen más o menos el "consensus”·de los aquí presentes, en cuyo caso el mismo Comité Técnico podría, con arreglo a los mismos, preparar un texto que sometería a la Conferencia, que tendría la facultad de enmendar su redacción o proponer fórmulas nuevas. ¿Les parece satisfactorio este plan de trabajo? (Voces afirmativas)  ¿No hay oposición a él?

EL SEÑOR N'DONGO MIYONE, D. Atanasio (MONALIGE):

Permítame la Presidencia continuar la aclaración que deseo pedirla. En todo el proceso jurídico de la transferencia de nuestra competencia, la potencia administradora ha de respetar nuestras aspiraciones e incorporarlas al elaborar la Ley de bases de la autonomía del régimen jurídico, en opinión del Gobierno de la Nación y de las Instituciones de España. Y supongo yo, y esta es la opinión mayoritaria del grupo, que España, como potencia administradora, al darnos una Ley fundamental que encauce nuestra independencia, esta Ley fundamental tiene que ser ratificada por las Cortes Españolas antes de presentarse al pueblo de Guinea. Esta es, pues, nuestra postura y queremos insistir en que se llame Ley Constitucional en lo fundamental, y no Constitución, porque en último término , el Gobierno provisional hablaría y arreglaría esas condiciones de forma que presentara al pueblo una Constitución. La transferencia va gradualmente. Queremos respetar el proceso jurídico en ese sentido.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Esta es una idea que convendría discutir.  Esta tarde, los técnicos españoles les explicarán cómo conciben las etapas del proceso político que lleve a la independencia y a la transferencia de poderes.  Ustedes podrán pedir aclaraciones o exponer puntos de vista que difieran de los sustentados por el Comité Técnico.

¿Les parece éste un camino acertado?

(Sí, sí) 

EL SEÑOR BOSIO DIOCO (D. EDMUNDO):

Yo ruego, sobre todo a la Delegación española, que cuando tenga que elaborar la Constitución, porque hablamos todos de Constitución, porque aquí hay muchos que somos agricultores solamente y, por lo tanto, no podemos tener pie en este asunto; podemos escuchar más o menos, pero no podemos tener realmente pie en este asunto; yo pido -repito-a la Delegación española que cuando tenga que deliberar, cuando tenga que sentar bien las bases para la Constitución, tenga presente que, el pueblo de Fernando Póo, al que yo represento en el grupo de cabezas de familia, si esa Ley es atropelladora, es perjudicial para el pueblo de Fernando Póo y no la aceptará. Entonces, el Gobierno español dirá que, como es minoría, la Ley queda aprobada con el refrendo . del pueblo, pero después vendrán las consecuencias. He dicho.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Tomo seriamente estas palabras en consideración, pero quisiera al mismo tiempo que se abriera un crédito de confianza al Gobierno español en cuya declaración determina expresamente que se conserve la personalidad de Fernando Póo, dentro de la unidad. Por lo tanto en el texto constitucional, tienen que quedar reflejadas esas garantías. Si esas garantías son o no suficientes, aquí están ustedes precisamente para disentirlas. Naturalmente, esto no quiere decir que los criterios de una persona determinada sean los que tengan que prevalecer. Pero lo que es indudable, es que la Constitución que de aquí salga, tiene que cumplir este requisito que le ha asignado el Gobierno español y que queda claramente expuesto en su declaración: "... sin perjuicio de salvaguardar la personalidad de la isla de Fernando Poo," El medio como esa personalidad se salvaguarde a través de una Constitución es el problema que tiene a su cargo resolver esta Conferen­cia Constitucional.

Esperamos de la comprensión de todos, dentro de las líneas que marcó el discurso del Señor Ministro de Asuntos Exteriores, quien hizo un llamamiento a la buena voluntad y al sentido histórico que debe presidir los trabajos de esta Conferencia para alcanzar la ilusionada meta: una Guinea independiente, unitaria y con la salvaguarda de los intereses de Fernando Póo. Del acierto en nuestro trabajo y del sentido de responsabilidad del pueblo guineano dependerá que las sombrías posibilidades que Vd. apunta desaparezcan del horizonte político de la Guinea Ecuatorial.

EL SEÑOR GORI MOLUBELA (D. ENRIQUE):

 Yo digo que no voy a plantear polémicas sino, únicamente, decir, abundando en el criterio de los señores que han planteado a la Mesa la necesidad de presentar un esbozo, un borrador, si el Gobierno español al tomar el acuerdo que nos fue leído por el Señor Presidente, sabe lo que quiere, porque al decir "salvaguardar la personalidad de Fernando Poo ', no sabemos qué ha querido decir, que quiere dar a entender con eso. Al decir que la Comisión proporcionará un trabajo, un avance para que nosotros podamos discutir, digo yo que en vez de sentarnos a la mesa, así simplemente con un texto que se reparte momentos antes de empezar la discusión, sobre la marcha, dado que todo el mundo no tenemos la misma rapidez de reflejos, ni la misma preparación, convendría disponer de un lapso de tiempo para que la gente pueda ir leyendo esto poco a poco, y después se puede decir:  les damos a Vds. cuatro horas, un día, o lo que sea, para que después vengan con el texto ya estudiado.

 EL SEÑOR PRESIDENTE:

Se darán todas las facilidades precisas para que se puedan presentar propuestas. Lo que digo es que -y en esto me gustaría contar con la aquiescencia de todos- debemos cortar todo cuanto pueda implicar un retraso innecesario en nuestras tareas. Creo que es nuestro deber dar cima a esta Conferencia en un plazo de tiempo lo más breve posible para que el proceso de independencia de Guinea no sufra ninguna dilación. Esto es casi una responsabilidad moral que tenemos todos. Lo que el Gobierno español -repito- no está interesado es en alejar la fecha de la entrega de los poderes soberanos a un Gobierno guineano. Todo lo que sea exposición de puntos de vista, propuestas de textos concretos, modificación de los que se proponen para corregirlos o mejorarlos, gozará de todas las facilidades, siempre, ya digo, que no se comprometa sin razones poderosas el calendario de la Conferencia.

La disertación del Asesor Técnico tiene como exclusiva finalidad someter unas ideas para que Vds. las consideren, las critiquen y eventualmente las mejoren.

EL SEÑOR GORI MOLUBELA, D. Enrique:

Pero estas ideas creo deben venir plasmadas en un papel.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Esta exposición estará al alcance de los que no sen profesionales del Derecho Político; serán ideas básicas, que son las que pueden ser controvertidas o examinadas. Es decir, son seis, siete, o diez puntos concretos sobre les que, una vez puestos de acuerdo, se puede ya sin mayores dificultades pasar a redactar el texto constitucional. Lo que exponga el técnico estará al alcance de todos. Además procuraremos dar esos puntos por escrito: y el lunes, o esta misma tarde, después de oír lo que el técnico les exponga, podrán Vds, manifestar la opinión que les ha merecido.

La discusión sobre estos puntos esperamos que sea muy ordenada.  Si vemos que no hay necesidad de montar un procedimiento reglamentario para encauzar la discusión, nos abstendremos de ello. Si fuera necesario propondríamos un reglamento, determinando la extensión de las intervenciones, o su orden, etc. Con él habrá de regularse la discusión. Yo creo que es mejor dar mayor agilidad a nuestros debates y no someterlos a un reglamento, siempre sospechoso de estar dirigido a coartar la libertad de expresión.

Quiero también que tengan Vdsn presente que la Delegación española se reserva, una vez terminados los trabajos de redacción del texto de Constitución y Ley Electoral, el derecho a hacer una declaración de intenciones del Gobierno español.

Esta declaración de intenciones, en la cual quedarán fijadas las ayudas que el Gobierno español ofrece al pueble de Guinea a partir del momento de la independencia, tendría el carácter de un ofrecimiento al futuro gobierno al que se traspasa la soberanía, ofrecimiento que naturalmente sólo sería vinculante para el Gobierno español.

EL SEÑOR ROPO URI, D. Marcos:

La representación de Fernando Póo sigue sin entender la declaración del Gobierno español en lo que respecta a la personalidad de Fernando Póo en el futuro y nos gustaría saber, que se nos explique, qué han querido decir esas palabras, qué alcance tienen, qué es lo que nos quieren decir con eso, porque estamos realmente impacientes, Sr. Presidente.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Creo que más que definirlo en estos momentos, lo que tenemos que hacer es que quede plasmado en la Constitución Acaba de decir un miembro de la Delegación guineana que temían ser atropellados y que el futuro de Fernando Póo se verá comprometido, pidiendo que nada que se decida por mayoría pueda ser impuesto a Fernando Póo contra su voluntad Esto es un principio atendible, principio que se puede compaginar perfectamente con la unidad

EL SENOR GORI MOLUBELA, D. Enrique:

Acaba de decir el Sr. Presidente que después, la. Delegación española hará su declaración, con relación a las posibles ayudas al nuevo Gobierno del país naciente. Imaginémonos que España no cuente con dinero suficiente en la Caja para atender a su muchísima población; imaginémonos -que dice: voy a seguir ayudándoos a vosotros durante un mes con cinco duros. Ahora bien, acordada la independencia, los cinco duros, si no alcanzan, tendremos que buscarlos en otras latitudes y en otros pueblos.

EL  SEÑ0R PRESIDENTE:

Para evitar esto, precisamente, hay una declaración de intenciones. Se termina la Conferencia y la Delegación española hace una declaración de intenciones por la que el pueblo guineano sabe con que mínimo de ayuda de España puede contar para evitar que ustedes vayan a la independencia con ideas confusas sobre la ayuda que puedan percibir. Eso está claro. Es necesario que sepan exactamente a qué atenerse sin ideas excesivas ni tenores de carencia de medios. Esta es la finalidad que llenaría la declaración de intenciones del Gobierno español.

EL SEÑOR NGOMO MANDONGO, D. Federico.

Si el Gobierno español tiene la absoluta confianza del pueblo guineano, como en realidad la tiene, a él corresponde presentar el proyecto de Constitución y nosotros podríamos opinar a la vista del texto de la declaración española.

EL SEÑOR ROPO URI, D. Marcos:

Nosotros opinaríamos sobre la Constitución en cuanto supiéramos el alcance de esas palabras.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Nosotros, con buena voluntad, que nadie puede dudar anima al Gobierno español, procuraremos, si se nos pide, sustituir la falta de iniciativa y pondremos unas ideas a discusión. Bien entendido que se tratará de una propuesta sometida a la consideración de ustedes, a su petición y a falta de una iniciativa que parta de ustedes mismos.

EL SEÑOR COPARIATE MUEBAQUE, D. Gaspar (UNION BUBI):

Lo que hay que saber es a qué ha venido cada cual aquí. Por lo tanto hay que dejarle que cada uno proponga lo que sea y el técnico, que está mas enterado, que lo perfile o le dé mejor forma; pero dar esa oportunidad a todos, porque el pueblo sí sabe lo que quiere y cómo lo quiere.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Pero Fernando Póo dice que prefiere que nosotros presentemos unas ideas que puedan servir de base de discusión y que sean posteriormente recogidas. Esto no quiere decir que una vez expuestos los puntos de vista de los técnicos españoles sobre lo que pudiera ser la futura Constitución de Guinea, los grupos de opinión o las personalidades aquí presentes no puedan en todo momento presentar por su parte textos, o artículos o fórmulas que serían examinadas por la Conferencia.

(Dirigiéndose al Sr. Copariate): ¿Quiere Vd. Presentar algún texto?

EL SEÑOR COPARIATE MUEBAQUE, D. Gaspar (UNIÓN BUBI):

En la próxima sesión.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Entonces, aceptamos su sugerencia de que el técnico español exponga esta tarde los puntos de vista sobre los cuales se podría articular una constitución para la Guinea Ecuatorial, porque lo que no podemos hacer es desperdiciar el tiempo. Si Vd. Tiene un texto preparado esta tarde, muy bien; si no, no podemos parar las tareas de la Conferencia.

EL SEÑOR COPARIATE MUEBAQUE, D. Gaspar (UNION BUBI):

No vaya a ser que me marque unas directrices que luego ya no me permitan a mí defender mi postura.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Esas directrices son una sugerencia de los técnicos españoles. Quede bien clara que no es para sustituir las opiniones de la Delegación guineana. Se trata de un ofrecimiento del Gobierno Español, para facilitar los trabajos de la Conferencia Constitucional.

EL SEÑOR COPARIATE MUEBAQUE, D. Gaspar (UNIÓN BUBI):

Y que queden bien claras las actas, porque siempre viene constando que la mayoría es de Fernando Póo; si nos fijamos aquí, en la Delegación de Guinea – que naturalmente, la mayor parte son de Río Muni – y para evitr esta minoría, que siempre andan recalcando, debía aclararse que venimos tanto número de Fernando Póo como de Río Muni.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Lo que no puede ningún texto que se presente aquí es suscitar temas que han sido ya solucionados en la primera parte de la Conferencia. Esta tarde, ¿puede Vd. Presentar un texto?

EL SEÑOR COPARIATE MUEBAQUE, D. Gaspar (UNION BUBI):

Lo estudiare.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Es que al técnico español le tenemos que avisar, para que esté preparado esta tarde. ¿Hay inconveniente, sin que esto signifique ningún impedimento para que cualquier Delegado guineano pueda presentar un texto, de que el técnico español venga esta tarde a exponer unas ideas generales sobre el mismo?

EL SEÑOR N´DONGO MIYONE, D. Atanasio (MONALIGE):

Sugerimos a la Presidencia que marque desde ahora el procedimiento que se va a llevar respecto a los trabajos de la Conferencia. No queremos caer de nuevo en el terreno de los sentimentalismos. Se trata de dar nacimiento a un pueblo. Todavía existen en nosotros muchos sentimientos: sentimientos paternalistas, sentimientos de temor imperialista, gráficamente hablando, económicamente hablando. La Delegación española, en su colaboración con el pueblo de Guinea, debe ayudarnos, sin que ello afecte a ningún sentimiento individual al particular, y siempre haciéndose responsable de lo que estamos haciendo, que es una etapa histórica de un pueblo hispano-africano. No vamos a presentar ningún texto de redacción guineana antes de que la Delegación española, a través de sus técnicos, nos tracen una trayectoria y unas directrices.

EL SEÑOR PRESIDENTE:

Entonces queda aceptado que esta tarde, en principio, un técnico español vendrá a explicar lo que podrían ser las principios fundamentales en que se basará un texto constitucional aceptable ¿Estamos de acuerdo? Entonces, a las seis, esta tarde nos reuniremos de nuevo.

Son las doce horas y quince minutos cuando se levanta la sesión.

DON JOAQUIN CASTILLO MORENO, Marqués de Castro de Torres, Coordinador de la Conferencia en funciones de Secretaria, doy fe de cuanto antecede- Madrid, fecha ut supra.

[Va la firma]

 

  

Editado y distribuido por ASODEGUE

 

 

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