HISTORIA DE GUINEA

 
   

 

 

 

 

 

Informe sobre la Misión de Observación Internacional en las Elecciones celebradas en Guinea Ecuatorial el día 17 de septiembre de 1.995.

 

 

Eugenio Burgos Nieto


 

ÍNDICE

                                                                                        Página

I.-        INTRODUCCIÓN                                                                 1

II.-       LIMITACIONES IMPUESTAS A LA OBSERVACIÓN                       1

III.-      FASE PREELECTORAL                                                          6

IV.-     VOTACIÓN Y ESCRUTINIO EN LA JUNTA ELECTORAL                   7

V.-      FASE POSTELECTORAL                                                        10

VI.-     CONCLUSIONES                                                                  13
ANEXOS


 

             I - INTRODUCCIÓN

El presente informe recoge los aspectos más destacables de la Misión de Observación en las Elecciones Municipales celebradas en Guinea Ecuatorial el día 17 de septiembre de 1.995, a las que el Gobierno Español envió dos observadores. Los observadores internacionales valoraron la posibilidad de elaborar un informe conjunto, si bien las especiales características de la Misión de Observación Internacional en Guinea Ecuatorial, que se exponen a continuación, aconsejan elaborar una información individual. En cualquier caso, se adjunta como anexo el borrador del informe de los observadores internacionales y las alegaciones efectuadas por los observadores españoles, al no conocerse la redacción definitiva del informe.

No habiendo recibido ninguna indicación por parte de las autoridades españolas antes de la partida, los observadores españoles actuamos según nuestro propio criterio, sin perjuicio de las opiniones de la Embajada española, con quien nos mantuvimos en contacto en todo momento.

Los observadores españoles permanecimos en Guinea Ecuatorial entre el 10 v el 24 de septiembre, plazo que se considera suficiente para obtener conclusiones sobre las distintas fases del proceso, en caso de que hubiera podido actuarse con normalidad.

 

II.- LIMITACIONES IMPUESTAS A LA OBSERVACIÓN ELECTORAL

Las autoridades de Guinea Ecuatorial no reconocieron en ningún momento a ningún Organismo internacional corno responsable de la coordinación de los observadores internacionales, sino que consideraron a éstos de forma individual, como enviados de lo que denominaban "Gobiernos amigos". Puede decirse que este concepto de la observación internacional lastró de forma importante las posibilidades de actuación de los observadores, ocasionando importantes deficiencias en el conjunto de la misión.

La primera consecuencia de la ausencia de un Organismo responsable fue la imposibilidad de planificar adecuadamente las tareas a realizar. Así la fase anterior al día de las votaciones, durante la que tienen lugar actos esenciales en todo proceso democrático (elaboración del censo electoral, campaña electoral, formación de las Mesas Electorales, etc.) sólo pudo ser observada de forma muy limitada y por un reducido número de observadores que se encontraban en Malabo con anterioridad al día de las votaciones, sin acreditación oficial.

La segunda consecuencia del concepto de observación internacional adoptado por las autoridades guineanas fue la imposibilidad por parte de ningún Organismo independiente de fijar el número de observadores necesarios para atender toda la geografía nacional. Por el contrario, ello fue determinado por el Gobierno ecuatoguineano, resultando absolutamente insuficiente en vista de las necesidades. En cualquier caso, la semana anterior a las elecciones tal número varió considerablemente en diversas ocasiones en función de los cambios de criterio de las autoridades en relación a las personas que podían ser acreditadas.

En este mismo sentido, al no existir un Organismo responsable, no se coordinó la actuación de todos los observadores, ni fue posible dictar unas instrucciones de actuación similares, desconociéndose los criterios con que desarrollaron su labor algunos de ellos. Existen serias dudas sobre la imparcialidad de algún observador, motivadas tanto por su relación de parentesco, y/o amistad con las autoridades del país, como por su selección a pesar de reunir características personales que habían sido utilizadas para rechazar la acreditación de otros observadores ( pertenencia al Cuerpo Diplomático, residente en el país). Destaca también la importante presencia de observadores procedentes de países en los que aún no existe un régimen democrático plenamente consolidado (Gabón, Camerún, Nigeria, Marruecos, Egipto).

Un tercer aspecto fundamental fue la imposibilidad de fijar libremente los distritos que debía visitar cada uno de los observadores el día de las elecciones. Se hizo un intento en tal sentido efectuando la distribución por el PNUD y los países donantes, si bien fue modificada por las autoridades ecuatoguineanas, quienes determinaron un¡lateralmente la ubicación de cada observador. El despliegue finalmente efectuado debe ser objeto de importantes reservas, toda vez que a los lugares con mayor significación (Bata, Ebebiyin) se enviaron observadores nombrados en el último momento por el Gobierno, desconociéndose los criterios con que actuaron. Los observadores españoles fueron enviados a Mongomo y a Mbini, considerados como "feudos" del partido gubernamental y de la oposición, respectivamente. Ambos distritos tienen una importancia demográfica muv secundaria en el conjunto del país, por lo que los resultados carecen de trascendencia a nivel nacional.

En definitiva, el Gobierno del país objeto de la observación determinó el número de observadores y los lugares que podían ser observados.

Durante la fase previa al día de las votaciones los observadores internacionales también debieron sortear importantes obstáculos a su labor interpuestos por las autoridades del país. El principal de ellos fue la falta de acreditación hasta el día anterior a las votaciones a pesar de las reiteradas gestiones efectuadas ante las autoridades.

Tampoco fue posible delimitar las funciones que podían ejercer los observadores, puesto que el Gobierno ecuatoguineano ni aceptaba el estatuto de los observadores internacionales generalmente admitido en otros países, ni ofrecía una alternativa al respecto. El viernes anterior al día de las votaciones fue presentado un "borrador de Orden Ministerial" regulando la participación de los Observadores Internacionales, cuyos aspectos más importantes eran los siguientes?

-    La coordinación de los Observadores correspondía al Ministerio del Interior, asistido por el PNUD.

-    La necesidad de obtener previamente una acreditación como observador otorgada por el Ministerio del Interior.

-    La afectación del observador a una Junta Electoral concreta por el Ministerio del Interior.

-    El derecho a circular libremente por el territorio, de acuerdo al programa establecido por el Gobierno ecuatoguineano.

-    La elaboración del plan de distribución de los observadores de forma consensuada por el Coordinador del Gobierno (Ministro del Interior) y el del país  u organismo invitado.

Las condiciones impuestas fueron consideradas inaceptables por los observadores internacionales, al estimar que impedían el desarrollo libre de la misión. A ello se añadió la ya mencionada fijación unilateral de los destinos a los observadores por el Ministerio del Interior el día anterior a las votaciones, efectuando una distribución con la que los observadores españoles estábamos en absoluto desacuerdo.

Se expuso en la Embajada española nuestro criterio favorable a una retirada de los observadores internacionales dado que, con, las limitaciones impuestas, resultaba imposible una actuación eficaz e independiente de la observación internacional. No obstante, debido a la postura manifestada por los representantes de la Administración española en Guinea Ecuatorial partidaria de la realización de la misión, se estimó necesario efectuarla . con independencia de mencionar posteriormente las limitaciones a nuestro trabajo.

En este sentido, también debe señalarse la problemática surgida en torno al transporte de los observadores a su lugar de destino, ya que resulta indicativa de la actitud de las autoridades ecuatoguineanas con respecto a la misión de observación. El traslado entre la Capital, Malabo, situada en la isla de Bioko y la región continental a donde debíamos dirigirnos la mayor parte de los observadores, estaba previsto realizarlo en un avión alquilado expresamente por el PNUD con destino directo a Bata. Sin embargo, en el último momento el Gobierno ecuatoguineano decidió que el traslado se efectuase en un avión del propio Gobierno cuyo destino era Libreviile (Gabón), afirmándose que posteriormente el avión se trasladaría a Bata. Esta alternativa resultaba incomprensible toda vez que no garantizaba que los observadores llegaran a tiempo a sus destinos, salvo que esta fuera realmente la intención de la medida, por lo que los observadores españoles nuevamente manifestamos nuestra absoluta oposición a viajar en el avión ecuatoguineano con destino a Gabón, si bien la Embajada española nos indicó la necesidad de efectuar el mencionado viaje. No obstante, al tener conocimiento los representantes franceses del destino del vuelo, por indicación de su Embajada   abandonaron   el   aeropuerto,    en   el   que    únicamente permanecimos los representantes españoles que, en vista de tal situación, regresamos asimismo a Malabo. Finalmente el Gobierno ecuatoguineano permitió que nos trasladáramos al continente en el avión expresamente alquilado por el PNUD, llegando a Bata la tarde anterior al día de las votaciones. Debido a la dificultad de las comunicaciones algunos observadores debieron partir al poco tiempo hacia sus destinos, efectuando el viaje durante toda la noche a fin de llegar a la hora de apertura de los colegios.

III.- FASE PREELECTORAL

Con las limitaciones señaladas anteriormente, la observación preelectoral se efectuó a título individual por los escasos observadores presentes en el país antes del día 17 de septiembre, pudiendo señalarse los siguientes aspectos de relevancia para el desarrollo del proceso:

- Los trabajos de elaboración del censo se efectuaron, con asesoramiento internacional y con bastante antelación a la fecha de votación.   No   obstante, no se facilitaron listas del censo a las formaciones políticas participantes, haciéndose públicas las listas definitivas en las mesas únicamente el mismo día de la votación. La razón dada por las autoridades ecuatoguineanas era la imposibilidad material de tener elaboradas las listas con anterioridad. Por el contrario, el observador firmante conoce de fuentes de absoluta solvencia que la elaboración de las listas por mesas finalizó con más de un mes de antelación al día de la votación, realizándose posteriormente númerosas modificaciones en las listas por parte del Ministerio del Interior. El día de la votación, según afirmaron la generalidad de los observadores, fueron frecuentes las quejas de personas que, poseyendo el carnet de elector no se encontraban incluidas en las listas y no se les permitió votar.

-  Durante la campaña electoral los partidos políticos utilizaron los medios de comunicación oficiales en los espacios de propaganda electoral, pudiendo expresar libremente sus opiniones. En la ciudad de Malabo los actos de campaña electoral también se desarrollaron
libremente. En cuanto al resto del país, hubo denuncias de la oposición en cuanto a impedimentos a su labor, si bien no pudieron ser comprobados por la ausencia de observadores internacionales.

-       La formación de las Mesas Electorales corresponde a las Delegaciones del Gobierno, según la Ley Electoral. Esto ocasiona serias dudas sobre la imparcialidad de tos principales responsables del proceso el día de las votaciones.

-       Las Juntas Electorales también están controladas por representantes del Poder Ejecutivo.

 

IV.- VOTACIÓN Y ESCRUTINIO EN LA JUNTA ELECTORAL.

En cuanto al día de la votación, los observadores internacionales tuvieron libertad de movimientos en el distrito adjudicado por el Ministerio del Interior a cada uno de nosotros.

El distrito de Mbini abarcaba los municipios de Mbini v de Bitika. si bien en la acreditación del observador firmante figuraba únicamente el municipio de Mbini. En todo caso en dicho municipio existen 24 mesas electorales, la mayor parte ubicada en zona rural por lo que resulta imposible su control por un solo observador. En consecuencia se efectuó una visita a 9 mesas rurales ubicadas en poblados y se concentró la mayor parte de la observación en las tres mesas de la capital del distrito, tanto por su mayor significado como por el hecho de que en la primera visita efectuada al constituirse las mesas electorales se apreciara  cierta tensión.

Durante la jornada electoral se apreciaron bastantes irregularidades, cometidas en todo caso por funcionarios o autoridades o por miembros de PDGE. Como aspectos más significativos pueden señalarse:

-  La detención de un militante de la oposición antes de iniciar las votaciones en una Mesa Electoral. Los motivos de la detención no pudieron ser aclarados, si bien fue puesto en libertad en cuanto el observador internacional solicitó información al respecto al Viceprimer Ministro y Ministro de Economía y Hacienda que se encontraba recorriendo las Mesas Electorales.

-  La no utilización de la tinta indeleble. Dadas las circunstancias concurrentes, se considera que la utilización de la tinta indeleble por parte de los electores era el único medio capaz de garantizar el voto único por persona. En este sentido las autoridades guineanas ,se comprometieron expresamente a su utilización, siendo financiada la adquisición por los países donantes. En la semana anterior asistimos a un seminario impartido a miembros de las Juntas Electorales en el que se les explicó la finalidad y el funcionamiento de la tinta indeleble, insistiendo, las autoridades guineanas en nuestra presencia en la importancia de su utilización. De hecho, la tinta indeleble fue distribuida a las Juntas Electorales, y posteriormente a las Mesas como se pudo comprobar personalmente en una de las Mesas de Mbini. Sin embargo, por instrucciones de las autoridades no se permitió su utilización. El Secretario de la Junta Electoral de Mbini mostró al observador internacional un oficio del Gobernador de Bata en el que se indicaba que, de orden del Ministro del Interior no se debía utilizar la tinta indeleble. El oficio llevaba techa de 13 de septiembre, el mismo día en que se impartió el seminario en presencia de los observadores internacionales que se ha mencionado.

-   En algunas mesas se observó propaganda del PDGE, bien en el exterior o en el interior del local, señalándose que algunos Presidentes o Vocales de Mesa portaban camisetas o gorras de dicho partido.

-   En todas las mesas electorales se comprobó dentro del local la presencia de miembros de las Fuerzas Armadas con su correspondiente armamento. No obstante, en la mayor parte de los casos no se detectó una especial tensión por este motivo.

-   En una de las Mesas de la capital del distrito al finalizar la votación y antes de comenzar el escrutinio los militares presentes, alguno de ellos con el arma de fuego en las manos, alejaron en un ambiente de tensión a todas las personas que observaban el acto a una distancia de unos 50 metros del Colegio Electoral. Con esta salvedad, el escrutinio fue correcto, realizándose por los miembros de la Mesa, en presencia de los interventores de los partidos políticos y del observador internacional, así como de los cuatro militares presentes. Parecida situación se observó en las restantes mesas de la capital, cuyo escrutinio se realizó posteriormente, si bien en estos casos la tensión fue bastante menor, al considerar todos los presentes que la intención de los militares era únicamente impedir cualquier acto de celebración de la victoria de la oposición que se preveía, y que finalmente se produjo, toda vez que no se interfirió en el acto de escrutinio propiamente dicho.

- Se permitió el voto de transeúntes en todas las Mesas, agotándose los diez impresos repartidos al efecto en la práctica totalidad de ellas. Esta circunstancia, junto con la no utilización de la tinta indeleble, se considera la principal causa de fraude electoral, si bien únicamente las autoridades y organismos próximos al Gobierno tienen la capacidad suficiente para movilizar y trasladar a un número significativo de personas por las distintas Mesas electorales.

No obstante, y con independencia de las irregularidades mencionadas, así como de otras que también pudieron observarse, el acto de la votación en el municipio de Mbini puede estimarse correcto desde un punto de vista global. En casi todas las mesas observadas se respetó la libertad y el secreto del voto, siendo de destacar el espíritu cívico y el interés de participar mostrado por los ciudadanos.

Al día siguiente a la votación, el observador acudió nuevamente al distrito, personándose en la Junta Electoral y pudiendo comprobar el escrutinio oficial, realizado en presencia de los representantes de los partidos políticos del gobierno y de la oposición. El recuento final, que dio la victoria por un muy amplio margen a la candidatura de la POC (Plataforma de Oposición Conjunta) fue aceptado expresamente por todos los presentes, a preguntas del observador firmante, dado que no fue posible elaborar el acta de escrutinio por carecer de luz eléctrica el local de la Junta Electoral y finalizar el recuento al atardecer. Se acompaña, como Anexo el resultado de la votación en el Distrito, según anotaciones tomadas personalmente por el observador.

 

V.-      FASE POSTELECTORAL

En cuanto a la fase posterior a las votaciones también presentó diversas incidencias. La primera de ellas fue que si bien en un principio únicamente había nueve personas acreditadas como observadores en la parte continental del país, teniendo previsto celebrar una primera reunión en Bata para valorar el proceso, a dicha reunión acudieron unas veinte personas, todas las cuales manifestaban haber participado como observadores,  desconociéndose por el observador firmante su origen, nacionalidad, distrito en que presuntamente realizaron sus labores, etc. La reunión fue suspendida.

Una vez en Malabo se mantuvo una reunión con presencia de observadores internacionales y de miembros del Cuerpo Diplomático de los países donantes. A esta reunión no acudieron muchas de las personas que se habían personado en la reunión de Bata. La impresión general manifestada por los observadores fue la existencia de numerosas irregularidades, con diversas particularidades en cada distrito, pero siempre cometidas por personas próximas al PDGE o al Gobierno. A pesar e ello, la impresión también generalizada era la de que se había producido un triunfo claro de la oposición en la mayor parte de los distritos, si bien debe señalarse que la mayor parte de los observadores internacionales no acudieron al escrutinio en las Juntas Electorales de distrito.

Se acordó recoger los aspectos generalmente destacados en un informe conjunto, elaborado por una comisión técnica, siendo el borrador que se adjunta en el  Anexo.

Los observadores que permanecimos con posterioridad en Guinea Ecuatorial percibimos el riesgo de que una posible denuncia de las irregularidades detectadas pudiera provocar la anulación por el Gobierno de las elecciones antes de darse a conocer los resultados definitivos, en base precisamente a esas irregularidades. También se consideraba muy peligrosa una declaración que pudiera legitimar globalmente el  proceso antes de darse a conocer los resultados oficiales finales. Asimismo resultaba significativa la actitud de alguno de los observadores nombrados a ultima hora por el Gobierno que en unas ocasiones resaltaban la gran cantidad de irregularidades detectadas, posteriormente señalaron que las elecciones se habían desarrollado con absoluta normalidad y finalmente volvieron a insistir en las irregularidades. También mostraron un particular interés por conocer los lugares exactos donde los observadores internacionales habían tomado personalmente datos del escrutinio.

En el mismo sentido, los observadores internacionales fuimos convocados por sorpresa (con media hora de antelación) a una reunión con los Ministros del Interior y de Asuntos Exteriores, y con el Cuerpo Diplomático acreditado. En dicha reunión nos sentimos coaccionados para entregar nuestro informe personal al Ministro del Interior antes de abandonar el país.

Por estos motivos, se estimó más oportuno esperar a dar a conocer el informe de la observación internacional después de conocidos los resultados oficiales.

Debe señalarse que a pesar de haber permanecido en el país una semana después de las Elecciones, no fue posible conocer un solo dato oficial. Esta circunstancia contrasta con la práctica habitual en anteriores procesos electorales, en los que el Gobierno ecuatoguineano facilitaba los datos oficiales provisionales del recuento al día siguiente de las elecciones.

También debe destacarse el hecho de que no se permitiera la presencia de ningún observador internacional en la Junta Electoral Nacional, que debía realizar el escrutinio definitivo.

 

VI.-Conclusiones

1.- La Misión de Observación en Guinea Ecuatorial encontró numerosas dificultades prácticas por parte de las autoridades.

2.- El propio Gobierno del país observado fijó el numero de observadores, su procedencia, el despliegue en el país y los actos electorales que podían ser observados, lo que impidió la realización de una observación libre e independiente.

3.- Los órganos electorales (Juntas y Mesas Electorales) tienen una dependencia del Poder Ejecutivo, derivada de su composición y nombramiento, que impide su consideración como órganos verdaderamente independientes.

4.- Los actos de campaña electoral pudieron celebrarse con libertad.

5.- La ocultación del censo electoral hasta el día de las elecciones y su manipulación por las autoridades gubernamentales constituyeron una irregularidad importante.

6.- La no utilización de tinta indeleble y el voto de los transeúntes permitieron el voto múltiple por parte de algunas personas. La importancia del fraude por este medio fue variable en los distintos distritos electorales, según la impresión de los observadores internacionales.

7.- En algunos distritos no se garantizó el secreto del voto.

8.- Las irregularidades fueron cometidas por autoridades y funcionarios o militantes del PDGE.

9.- La impresión general de los observadores internacionales fue la de una victoria clara de la oposición en la mayoría de los distritos.

10.-    La no difusión de resultados provisionales del recuento por el Gobierno dificultó de manera muy importante la transparencia del proceso electoral. .

11.-    No se permitió la presencia de observadores internacionales en la Junta Electoral Nacional para comprobar el escrutinio definitivo.

 

[Va la firma de Eugenio Burgos Nieto]

 

 

 

 

ANEXOS

 

BORRADOR PARA CONSENSUAR INFORME DE LOS OBSERVADORES INTERNACIONALES SOBRE EL DÍA DE LAS ELECCIONES MUNICIPALES

   Los Observadores Internacionales de las elecciones municipales celebradas el 17/9/95 en la República de Guinea Ecuatorial destacan el espíritu de participación puesto de manifiesto por el pueblo ecuatoguineano en dichos comicios.

   Esta experiencia en el ejercicio pluralista de su derecho electoral constituye un valioso precedente con vistas a la consolidación del proceso de democratización en que se halla comprometido el Gobierno de Guinea Ecuatorial.

   Es este sentido, el ambiente general de libertad en que los partidos políticos pudieron expresarse durante la campaña electoral constituye, sin duda, un sensible avance en esa dirección.

   Empero, e independientemente de cuales sean los resultados definitivos de la elección una vez proclamados los resultados por los órganos electorales competentes, los Observadores Internacionales ponen de manifiesto que si bien en la mayoría de las mesas que pudieron ser visitadas la votación se desarrolló correctamente en términos generales, en otras se comprobaron irregularidades de distinta magnitud.

   Las más destacables, por su gravedad, las constituyeron, por un lado, en algunos distritos, la violación de la garantía del principio universal del secreto del voto, establecido por la ley y cuya plena vigencia es condición "sine qua non" para la libre y auténtica expresión de la voluntad electoral de los ciudadanos. Esta garantía esencial no fue respetada por las autoridades de numerosas mesas, que invocando instrucciones recibidas hicieron votar "abiertamente" con las papeletas del PDGE a la vista de los electores.

   Por otro lado, fueron muy numerosas las quejas de electores que, a pesar de poseer su carnet electoral, no figuraban en las listas del censo utilizadas en las mesas.

   Otro aspecto que afectó el debido control del acto electoral lo constituyeron las dificultades encontradas por los interventores de los partidos de la oposición por parte de las autoridades de las mesas para acreditarse ante ellas.

   La tinta indeleble, cuya utilización fue acordada por los países donantes, el PNUD y el Gobierno, y remitida por la Junta Electoral Nacional a las mesas, no fue finalmente empleada, debido a instrucciones en sentido contrario emanadas de las autoridades gubernamentales. Tal proceder atentó contra la transparencia del acto de votación.

   El nombramiento de los miembros de las mesas electorales por las Delegaciones del Gobierno y la composición de las Juntas Electorales en sus distintos niveles, cuya presidencia es ejercida por funcionarios dependientes del Poder Ejecutivo, no contribuye a asegurar la imparcialidad de su actuación.

   Se advirtió insuficiente capacitación de las autoridades de mesas y de muchos interventores partidarios. Es destacable la buena presentación del "Manual de Instrucción Cívico y Capacitación Electoral", si bien su contenido debe ser mejorado en distintos aspectos.

   Finalmente, los Observadores Internacionales manifiestan su profundo desagrado por haber visto restringido el ámbito de su observación por parte de las autoridades del Gobierno, quienes atribuyeron nominativamente, por su propia decisión, el distrito en que éstos podían actuar.

   Este proceder contradice las normas básicas de la observación internacional de elecciones generalmente admitidas, según las cuales, para que la Observación pueda reflejar adecuadamente la realidad, debe ser libre.

   Sin perjuicio de los diversos aspectos técnicos que pueden y deben ser mejorados, y sin dejar de reiterar que el proceso electoral llevado a cabo el 17 de setiembre de 1995 representa sin duda un sensible progreso en la senda de la plena institucionalización democrática de Guinea Ecuatorial, cabe formular, desde un punto de vista estrictamente técnico las siguientes recomendaciones para futuras elecciones:

1. Respeto absoluto de las previsiones legales para garantizar el secreto del voto.

2. Asegurar que las listas censales reflejen fielmente el cuerpo electoral del país.

3. Órganos electorales de composición pluralista e independientes del Poder Ejecutivo.

4. Mejora de la capacitación de los miembros de las mesas.

5. Simplificar la acreditación de los interventores ante las mesas electorales.

6. Efectuar las reformas legales necesarias para imposibilitar el voto múltiple.

7. Observación Electoral Internacional libre y sin restricciones.

 

 

RESULTADOS ELECTORALES EN EL MUNICIPIO DE MBINI SEGÚN EL ESCRUTINIO EFECTUADO EN LA JUNTA ELECTORAL DE DISTRITO EL DÍA 18-09-95

 

Poblado

PDGE

POC

Otros

Nulos/Blancos

KING

54

128

8

1

NKOESIS

24

94

-

2

SABA

10

33

-

2

NUMBE

8

53

1

-

MÁNGALA

23

42

2

-

MINANG

21

116

3

-

MIKOMKOM

18

52

5

-

MITOMO

21

132

6

3

BINGURU

16

164

2

4

SENDSE-PRIMERO

40

204

3

-

SENDSE-SEGUNDO

31

164

2

-

ABIA

36

59

-

-

NGABE

45

63

-

-

ELONGLONG

14

111

9

-

MBOMO

38

251

7

2

BIKULBINI

28

156

6

-

BOLONDO

52

233

5

-

MATONDO

67

168

31

-

MANGÓLA

45

189

5

12

NUME

45

179

15

8

SIPOLO

15

152

5

10

NGACHE

60

154

1

-

NDONG-NSE

84

149

17

-

C.V.ZONA-CENTRAL

72

85

4

-

TOTAL

867

2.927

137

44

INFORME SOBRE EL PROCESO ELECTORAL MUNICIPAL EN GUINEA ECUATORIAL (17/09/1995)

Observador electoral: Leonardo Marcos González

\

Valladolid, octubre de 1995


 

SUMARIO

I. INTRODUCCIÓN

II. ORGANIZACIÓN      DE      LA      OBSERVACIÓN      ELECTORAL INTERNACIONAL

III. LABORES PREELECTORALES.

IV.  VOTACIÓN Y ESCRUTINIO

V.  INFORMES DE LA OEI A LA ADMINISTRACIÓN ELECTORAL

ANEXOS:

1.  Borrador de informe

2. Observaciones al borrador de informe.

3. Relación de Observadores.

 

I.- INTRODUCCIÓN

»

   Este informe se refiere a la misión de observación electoral internacional desarrollada en las elecciones municipales celebradas en la República de Guinea Ecuatorial el 17 de septiembre de 1995, y en las que participaron dos observadores españoles junto a otros de otras nacionalidades.

   La misión se desarrolló desde el domingo día 10 hasta el domingo día 24 de septiembre, en las ciudades de Malabo y Bata, así como en el distrito de Mongomo por el observador informante el día de la votación.

   Los observadores españoles fuimos recibidos en Malabo y asistidos hasta la partida de Guinea Ecuatorial por funcionarios de la Embajada de España y del Consulado General en Bata, que facilitaron, junto con la Cooperación Española, los medios materiales necesarios para el desarrollo de la misión.

   Para el desarrollo de la observación electoral contactamos previamente a la jornada de votación tanto con las autoridades electorales de Guinea Ecuatorial, y que coinciden con las autoridades gubernativas, como con representantes de los partidos de la oposición.

   Este informe tiene carácter interno y está dirigido a la Dirección General de Procesos Electorales, Extranjería y Asilo del Ministerio del Interior, a la Dirección General de África, al Embajador en Misión Especial para Guinea Ecuatorial, del Ministerio de Asuntos Exteriores, y a la Embajada de España en Malabo, y se emite sin haber tenido acceso a los resultados de las elecciones observadas, a pesar del tiempo transcurrido desde su celebración.

 

II.- ORGANIZACIÓN DE LA OBSERVACIÓN ELECTORAL INTERNACIONAL

   Las dificultades planteadas para el funcionamiento coordinado de los observadores internacionales justifican la consideración previa de esta materia antes de analizar las elecciones propiamente dichas.

   En principio, estaba previsto que los cuarenta observadores internacionales invitados por el Gobierno de Guinea Ecuatorial, fuéramos coordinados por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), a través de un consultor electoral, Sr. Luna, desplazado a Malabo por Naciones Unidas desde unos meses antes de las votaciones. Igualmente, y ante la ausencia de un marco de referencia de la Observación Electoral previamente pactado entre las autoridades ecuatoguineanas y Naciones Unidas, estaba prevista la aprobación de un estatuto de los observadores por el Ministerio del Interior.

   Desde un primer momento, sin embargo, pudimos comprobar, de un lado, el muy escaso interés de las autoridades ecuatoguineanas para el funcionamiento coordinado y eficaz de tos diferentes observadores, como de otro, y por causas no sólo imputables a la indiferencia de las autoridades, la ausencia de cualquier plan de trabajo de los observadores por parte del PNUD y del consultor electoral.

   Durante los primeros días de la semana precedente a las votaciones (hasta el jueves día 14), únicamente nos encontrábamos en Malabo cuatro observadores (dos españoles, un francés y un consultor electoral de Naciones Unidas residente en Buenos Aires), que tratamos por todos los medios a nuestro alcance y siempre a través del consultor electoral de Naciones Unidas, Sr. Luna, y del coordinador residente del PNUD en Malabo. Sr. Askwith, de aclarar y determinar las siguientes cuestiones:  

   -  estatuto de los observadores, coordinación y funcionamiento   

   - acreditaciones de los observadores y despliegue

   - cuestionarios a utilizar  definición de las tareas de observación

   - informes de la Observación Electoral Internacional.

   De todas las anteriores cuestiones, consideradas mínimas y esenciales para el adecuado funcionamiento de una misión de observación electoral internacional, únicamente se avanzó en la elaboración de los cuestionarios a utilizar ante las Mesas Electorales, no siendo posible aclarar ni definir ninguno de los demás aspectos, como se explica a continuación.

 

Estatuto de los observadores, coordinación v funcionamiento

   El jueves día 14 fue presentado a los observadores presentes en Malabo (los cuatro ya citados en ocasiones anteriores) un proyecto de Orden del Ministro del Interior sobre la observación electoral internacional en Guinea Ecuatorial, y que fue considerado absolutamente inadmisible, básicamente por la autoatribución al Ministro del Interior del la coordinación de los observadores y de las limitaciones para efectuar el despliegue libremente. Parece que finalmente dicho proyecto de Orden no fue aprobado, desarrollando nuestra misión sin estatuto ni marco de referencia alguno, sino únicamente a título individual y como invitados del Gobierno ecuatoguineano. La proyectada coordinación del PNUD se limitó finalmente a facilitar  distintivos (camisetas y gorras de Naciones Unidas), a recoger los cuestionarios elaborados con los datos obtenidos de las Mesas Electorales observadas, y a convocar una reunión de observadores el día 20 para expresar nuestra opinión respecto del desarrollo de las elecciones.

   Una cuestión tan elemental como la emisión, en el momento procedimental oportuno, de un informe global sobre el proceso electoral, no fue prevista en ningún momento, pese a la insistencia de los observadores presentes en Malabo desde el día 10. y sin que se pueda responsabilizar de esta deficiencia exclusivamente a las autoridades ecuatoguineanas.  

 

Acreditaciones y despliegue

   En una reunión informal con el ministro del Interior celebrada el jueves 14 a las 10 horas en la sede de la Junta Electoral Nacional, nos convocó a una nueva reunión ese mismo día a las 19 horas, para entregarnos oficialmente nuestras acreditaciones personalmente. El ministro no concurrió a la hora prevista, y las acreditaciones, finalmente, no fueron entregadas sino hasta el sábado por la mañana inmediatamente antes de partir hacia el continente, de tal forma que únicamente estuvimos acreditados para presenciar la votación y el escrutinio en las Mesas Electorales y el escrutinio en tas Juntas Electorales de Distrito.

   Por lo que se refiere al despliegue de los observadores, fue decidido unilateralmente por el Ministerio del Interior, sin ninguna participación de los observadores, ni del PNUD. Más aún. los observadores fuimos acreditados nominativamente a los respectivos distritos, hay que entender que en función de nuestra nacionalidad y de los exclusivos intereses de las autoridades guineanas.

 

Cuestionarios a utilizar

   Los observadores presentes en Malabo el día 10 participamos en la configuración definitiva de los cuestionarios a cumplimentar en las Mesas Electorales el día de la votación, y que fueron recogidos el martes día 19 por el consultor electoral Sr. Luna. Como se indicara anteriormente, esta fue la única labor previa que pudo finalmente realizarse de un modo satisfactorio, desconociéndose en todo caso si el conjunto de cuestionarios cumplimentados por los observadores han servido de base a la redacción de algún informe en Malabo.

 

Definición de tas tareas de observación

   No se previo la observación de operaciones preelectoraíes (elaboración del censo y su publicación previa a la votación, formación de las Mesas Electorales, presentación y proclamación de candidaturas, y campaña electoral), cuestión que se trata en el capítulo III de este informe.

   Por lo que se refiere a las operaciones postelectorales. se previo únicamente la observación del escrutinio en las Juntas Electorales Distritales, si bien no en todos los casos debido a que la salida de los observadores del país no se organizó ni coordinó previamente, ya que al igual que la llegada , la salida fue escalonada y al margen de las necesidades de la Observación (de hecho, al menos siete observadores no llegaron a Guinea Ecuatorial hasta el día anterior a la votación, y al menos tres abandonaron el país al día siguiente a la votación).

   En todo caso, y por diversas circunstancias, entre ellas el insuficiente número de observadores, la falta de una adecuada programación de actividades, el despliegue atendiendo a criterios de interés de las autoridades pero no de la importancia relativa de cada distrito observado, motivaron que no se dispusiera de unos resultados provisionales obtenidos por los observadores de las Juntas Electorales Distritales, lo que hubiera contribuido de forma muy notable a dar certeza a los resultados electorales y a evitar los problemas de falta de información que se produjeron posteriormente, máxime teniendo en cuenta que por parte de las autoridades ecuatoguineanas no se realizó, aunque sí esta inicialmente previsto, un escrutinio provisional.

 

III- ACTIVIDADES PREELECTORALES.

   Como se ha indicado anteriormente, no se previo, ni por las autoridades requirentes de observadores internacionales, ni por parte del PNUD como encargado de la coordinación de los observadores, la realización de ninguna actividad de observación preelectoral (elaboración y publicación de las listas del censo electoral, formación de las Mesas Electorales, presentación y proclamación de candidaturas, y actos de campaña electoral). No obstante, los cuatro observadores presentes en Malabo desde el día 10 pudimos constatar en la relación con estas cuestiones que:

   -   el censo electoral no se facilitó sino a las Mesas Electorales (un solo ejemplar) el mismo día de la votación.

   -   las Mesas Electorales se formaron por las Delegaciones del Gobierno, de acuerdo con la ley electoral, siendo en los casos observados sus miembros funcionarios gubernamentales, y sin que fuera infrecuente que portaran signos y emblemas de! PDGE.

   Por lo que se refiere a la campaña electoral en la ciudad de Malabo, a la que dedicamos especial atención, se observó un clima de libre expresión por parte de todos los partidos políticos, tanto en los actos realizados en las vías públicas como en la campaña desarrollada en la televisión.

   La existencia de propaganda de las diferentes opciones políticas era visible por toda la ciudad, si bien en mayor número la correspondiente al gubernamental PDGE.

   En algunos edificios públicos, muy singularmente en el Ayuntamiento de Malabo, era ostensible la propaganda del PDGE. hasta el punto identificar los observadores electorales los primeros días de la campaña dicho edificio con la sede del PDGE.

   Igualmente era muy notable la publicidad del partido gubernamental sobre camisetas, gorras e insignias portadas por funcionarios (Delegados del Gobierno en los distritos), incluso en la sede de la Junta Electoral Nacional.

   Por lo que se refiere a la presencia en las vías públicas de miembros de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, era muy discreta y sin que se observaran incidentes ni intimidaciones de ningún tipo.

   Finalmente, por lo que se refiere a la campaña electoral, cabe manifestar la ausencia de incidentes dignos de mención, si bien algunos partidos de oposición denunciaron coacciones en mítines celebrados en pueblos del interior y en el continente, incidentes y coacciones que no fueron vistos por tos observadores internacionales y que no pueden contrastarse por ningún otro medio.

 

IV.- VOTACIÓN Y ESCRUTINIO.

   El observador informante fue acreditado en el municipio de Mongomo, en el interior del país, por el Ministerio del Interior. Este municipio carecía de interés para la observación internacional tanto por el reducido número de observadores, como por el hecho de presentarse únicamente dos candidaturas (la gubernamental PDGE y la de PSD, que no hizo campaña en el distrito), así como por ser el municipio de origen del actual y del anterior Presidente de la República y de buena parte de la actual clase dirigente del país, circunstancias todas ellas que habían más que previsible la ausencia de incidentes.

   El municipio de Mongomo tenía un total de 46 Mesas electorales, con un censo electoral de 6.715 electores, de los que durante la jornada de votación pude visitar 9 (5 urbanas y 4 rurales), realizándose varias visitas a cada una de ellas.

   Todas las Mesas Electorales se abrieron a la hora prevista y funcionaron en el lugar previamente establecido, extendiéndose la votación en las rurales hasta las primeras horas de la tarde (15-16 horas), y en las urbanas hasta las 17,00 horas como estaba provisto.

   En la votación se observaron las siguientes irregularidades:

   - No utilización de tinta indeleble, por indicaciones, según del Delegado del Gobierno,   del Ministerio del Interior, emitidas el viernes día 15.

   - No exposición de las listas del Censo Electoral en la entrada de los Colegios.

   - Realización de propaganda del PDGE durante toda la jornada.

   - Presencia  de   funcionarios  y autoridades gubernamentales en  los Colegios Electorales.

   - Llamamiento nominal a los electores en algunas Mesas.

   En todo caso, debe hacerse hincapié en que dichas irregularidades fueron cometidas en todos los casos por miembros del PDGE y por autoridades v funcionarios gubernamentales, y que a pesar de todo no se observaron coacciones a los electores, debiendo afirmarse que la votación se desarrolló con respeto a la voluntad de los electores.

   La sorpresa de la jornada, no obstante, vino dada por el escrutinio, en el que el 100% de los votos emitidos (salvo 3 nulos y blancos) la fueron al partido gubernamental PDGE. No obstante, hay que señalar también que en todo el distrito votaron únicamente 1468 votantes, el 21,86%, y ello contando con el voto de los transeúntes, que por lo observado en las mesas intervenidas pudo alcanzar en torno a un 10%.

   A la vista de los resultados en las Mesas Electorales, y de la ausencia absoluta de concurrencia electoral en el distrito (no se acreditó ningún interventor del PSD), este observador decidió no asistir el lunes  18 al escrutinio en la Junta Electoral Distrital.

   Finalmente hay que señalar que durante la jornada de votación este observador se reunió con el Gobernador Provincial y con el Delegado del Gobierno en el distrito, que mantuvieron una postura de corrección y respeto.

 

V.- INFORMES DE LA OBSERVACIÓN ELECTORAL INTERNACIONAL

   Como consecuencia de la inexistencia de coordinación de los diferentes observadores internacionales, no se previo la emisión de un informe global sobre el proceso, lo que habría permitido acreditar, o no, la validez democrática de las elecciones y de sus resultados. Ante esta carencia, que los observadores españoles expusimos ya en las primeras reuniones  celebradas en el PNUD, el martes día 19 se celebró a las 18,00 horas una reunión de los observadores presentes en Malabo (algunos habían salido ya del país) en la que se expuso por cada uno lo observado en los respectivos distritos, y que puede resumirse en tres afirmaciones fundamentales:

   1) La existencia de numerosas irregularidades en todos los Distritos y Mesas Electorales (no uso de la tinta indeleble, no exposición de las listas del Censo Electoral, voto de transeúntes, propaganda del PDGE. etc.).

   2) Votación, a pesar de las irregularidades, libre.

   3) Triunfo claro en la mayoría de las Mesas y de los distritos (la excepción fue Mongomo) de los partidos de oposición.

   Una vez celebrada la anterior reunión, se redactó un borrador de informe por una comisión restringida, formada por los dos observadores españoles, un francés y el consultor electoral de Naciones Unidas enviado a Malabo desde Buenos Aires, que se une a este informe como Anexo 1.

   Posteriormente, el miércoles día 20 el Ministro del Interior convocó precipitadamente una reunión con los observadores y los Jefes de Misión, a la que asistió también el Ministro de Asuntos Exteriores, con la finalidad de que les informáramos respecto de lo observado en cada distrito. A esta reunión asistimos nueve observadores, de los que únicamente seis habíamos estado presentes en la reunión de observadores de la tarde anterior en la sede del PNUD.

   Por parte de los observadores presentes en la reunión, excepción hecha de los "nuevos observadores" surgidos en la misma, se consideró que se trataba de coaccionarnos y decidimos posponer nuestro informe hasta conocer los resultados, entre grandes protestas de los dos ministros guineanos presentes, que entendían que los resultados de las elecciones eran independientes de la observación y de la votación, y que constituían un asunto interno de Guinea Ecuatorial.

   En medio de la gran tensión en la que se desarrolló esta reunión, y de la que sirve de muestra la presentación realizada por el ministro del Interior de un presunto simpatizante del PDGE agredido esa misma mañana por militantes de la POC por vestir una camiseta con publicidad del PDGE, hecho que a juicio del ministro demostraba la violencia que estaba comenzando a desplegar la oposición, nos limitamos a informar de las irregularidades observadas (de las que únicamente recibió respuesta del Ministro del Interior la no utilización de la tinta indeleble, que no !o fue, dijo, por no estar previsto su uso en la ley electoral).

   Igualmente, y de forma unánime (excepto los antes denominados "nuevos observadores") hicimos ver la necesidad de conocer los resultados para emitir una opinión sobre el conjunto del proceso, y no sólo sobre la votación.

   Aunque no hay evidencias de ello, todo indica que el Ministro del Interior disponía ya en esa reunión de los datos del escrutinio en las Juntas Distritales.

   Posteriormente, por la tarde de ese mismo día se celebró una nueva reunión en la sede del PNUD, sólo de observadores y de miembros de PNUD, y en la que estuvimos presentes los dos españoles y un francés, así como tres "nuevos observadores" (el embajador de Gabón, que finalmente no fue capaz de manifestar claramente en qué distrito o municipio había actuado, un carnerunés y un nigeriano, así como el coordinador residente de PNUD. Sr. Askwith, y el consultor electoral Sr. Luna, tratando los "nuevos observadores" de la necesidad de elaborar un informe a la mayor brevedad con el fin de avalar las elecciones al margen de los resultados. Su coincidencia con las opiniones manifestadas en la reunión de la mañana por los ministros de Interior y Asuntos Exteriores alcanzaban a la consideración de los resultados de las elecciones como un asunto interno de Guinea Ecuatorial en el que los observadores, como invitados de su Gobierno, no deberíamos inmiscuirnos, debiéndonos limitar a emitir a dichas autoridades nuestra opinión sobre la jornada de votación. La postura de los observadores españoles y de los miembros del PNUD fue la de no emitir informe alguno con !a urgencia requerida, máxime en atención a la poca diligencia e interés mostrado por las autoridades ecuatoguineanas hasta entonces hacia la Observación Internacional, y remitir, por el contrario, el borrador elaborado el día anterior a todos los observadores acreditados para que mostraran su conformidad y sus observaciones al mismo coincidiendo con la proclamación de los resultados por la Junta Electoral Nacional el 25 de septiembre.

   La actitud mantenida por los observadores y el propio PNUD se explica por el hecho de que  sospechábamos la posibilidad de un fraude en la Junta Electoral Nacional, ante la que no se había acreditado a ningún observador, una vez obtenido el aval de los observadores sobre la votación así como por la absoluta improcedencia suplantar un reducido número de observadores desconocidos la mitad de ello hasta el martes día 19 y de muy dudosa imparcialidad y objetividad por sus relaciones políticas y familiares con el régimen ecuatoguineano, la opinión, sin lugar a dudas más fundada e imparcial, de los demás observadores. En algún momento pensamos también en la posibilidad de que las autoridades reconocieran el triunfo de la oposición y anularan las elecciones por las irregularidades puestas de manifiesto por los observadores internacionales.

VI- CONCLUSIONES.

   A la vista de lo anteriormente expuesto, cabe deducir las siguientes conclusiones:

   1) No existió una Observación Internacional organizada y coordinada que pudiera evaluar internacional mente la validez democrática de las elecciones.

   2) Los  observadores  Internacionales no pudimos organizar  nuestro trabajo libremente,     siendo  asignado  por  el  Ministerio  del  Interior nominativamente   a   los   diferentes   distritos,   dentro   de   los   cuales pudimos actuar con entera libertad.

   3) El censo   electoral   no   se   expuso   públicamente   antes  de   las votaciones.

   4) La campaña electoral se desarrolló con normalidad, pudiendo manifestarse libremente todos los partidos.

   5) No se utilizó la tinta indeleble, único mecanismo para garantizar la no emisión de votos múltiples.

   6) Existieron multitud de irregularidades en la votación (tal como presencia de altos cargos y de funcionarios gubernamentales desplazándose por las Mesas Electorales, propaganda del partido gubernamental, etc.). no invalidantes del resultado por cuanto que los electores pudieron votar con libertad.

   7) En la mayoría de las Mesas en las que intervinieron observadores internacionales, y en el escrutinio celebrado en las Juntas de distrito, ganó clara y ampliamente la oposición, siendo esta la impresión general de los observadores.

   8) No se organizó un escrutinio provisional, lo que hubiera eliminado gran parte de los problemas de legitimidad de los resultados y dificultado la posibilidad de cometer fraude electoral.

   9) Los partidos políticos no organizaron tampoco, o no al menos con la celeridad que hiciera sido deseable, un sistema propio de escrutinio provisional con los datos obtenidos por sus interventores en las Mesas en las Mesas Electorales y por sus vocales en las Juntas Electorales.

 

 

ANEXO 1

Borrador de informe, elaborado por una comisión restringida de observadores el día 19, y sometido a la consideración del conjunto de los observadores acreditados.

[Es el mismo que aparece como Anexo 1 en el informe de Eugenio Burgos Nieto, antes de los resultados electorales de Mbini]

 

 

 

 

 

ANEXO 2

Observaciones aL borrador de informe, emitidas por tos observadores españoles

   Los Observadores Electorales Internacionales firmantes, Eugenio Burgos Nieto y Leonardo Marcos González, manifiestan su conformidad en términos generales con el borrador de informe sobre la misión de observación electoral internacional en las elecciones municipales celebradas en Guinea Ecuatorial el pasado domingo 17 de septiembre. No obstante, consideramos necesario hacer referencia a las siguientes cuestiones.

   1 - La misión de observación electoral internacional no ha podido funcionar coordinadamente por las dificultades puestas en este sentido por las autoridades electorales de Guinea Ecuatorial, destacando la falta de acreditación de los Observadores hasta el día anterior a la votación.

   2.- El  grupo de Observadores Electorales Internacionales no ha podido fijar su propio plan de trabajo, habiendo sido efectuada su distribución unilateralmente por las autoridades gubernamentales y el día anterior a las votaciones.

   3.- Los OEI finalmente acreditados fueron insuficientes para el normal desarrollo de una misión de este tipo, cabiendo además senas dudas acerca de la imparcialidad de algunos de ellos.

   4.- No ha sido posible observar todo el proceso electoral, sino únicamente la votación, y a titulo personal por los observadores españoles, francés y del PNUD y sin acreditación oficial para ello, la campaña electoral en la ciudad de Malabo. No se previo ni se permitió la observación de los actos de escrutinio en la Junta Electoral Nacional.

   5.- Los actos de campaña electoral observados en la ciudad de Malabo a lo largo de la semana precedente a la votación, se desarrollaron en un clima de normalidad, pudiendo expresar libremente cada opción política sus opiniones.

   6.- El día de la votación se observaron multitud de irregularidades (actos de propaganda, presencia de autoridades gubernamentales y de fuerzas militares y de seguridad en los colegios electorales, no utilización de la tinta indeleble por orden de las autoridades, voto múltiple, etc.) cometidas en todos tos casos por miembros de! PDGE y por funcionarios y autoridades En todo caso estas irregularidades no impidieron el libre voto de la mayoría de los electores.

   7- No ha sido posible conocer datos oficiales del resultado de las elecciones antes de la salida de los Observadores Internacionales. No obstante, de la información obtenida por los Observadores en la mayoría de los distritos, se deduce el triunfo de los partidos de la oposición.

   8.- La validez de las elecciones debe necesariamente condicionarse ai respeto de los resultados de la votación en las Mesas ElectoralesMadrid,

25 de septiembre de 1995

 

                             Eugenio Burgos Nieto y Leonardo Marcos González

 

RELACIÓN DE OBSERVADORES INTERNACIONALES DE LAS ELECCIONES MUNICIPALES

   Sr. Marcel Cause (antiguo embajador francés en Malabo). Francés. En Malabo

   Sr. T.A. Gongulong. Nigeriano. En Baney.

   Sr. Sarneh Dyasty. Egipcio. En Rebola.

   Sr. Akchich Mohamed. Marroquí. En Luba.

   Sr. Anthony Wood. PNUD Yaundé. En Riaba.

   Sr. Tsuchida. Japonés. En Evinayong y Bicurga.

   Sr. T. Wariwazim. Nigeriano. En Niefang y Nkimil

   Sr. Gerard Dupret. Francés. En Acurenam. (Llegó a Malabo el 10 de septiembre)

   Sr. Biyé Eyene. Gabonés. En Ebebiyin y Bidjabidjan.

   Sr. Toon Vissers. PNUD Libreville. En Micomeseng y Ncue.

   Sra. Colette Nsé. PNUD Libreville. En Micomeseng y Ncue. (se la acreditó solamente como interprete de fang).

   Sr. Felipe González Roura. PNUD. Presente en Malabo desde el día 10.

   Sr. Eugenio Burgos Nieto. Español. En Mbini y Bitica. Llegó a Malabo el 10 de septiembre.

   Sr. Leonardo M. González. Español. En Mongomo y Mongomeyen. En Malabo desde el día 10 de septiembre.

   Sr. Ndong. Gabonés. En Añisok.

   Sra. Louise Fortin. Canadiense. En Akonibe.

   En Bata y Machinda la observación se desempeñó, al parecer, por el Embajador de Gabón en Malabo.

 

Editado y distribuido por ASODEGUE

 

 

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