NOTICIAS ASODEGUE

 
   

 

 

 

 

 

HOJAS INFORMATIVAS

 

 23 de enero de 2007

En la frontera cerrada entre Guinea Ecuatorial y Camerún

   El diario camerunés Le Messager publicaba ayer el siguiente reportaje sobre la situación en la frontera cerrada en Kye-Ossi. Publicamos su traducción completa:

Integración  regional

En la frontera cerrada entre Camerún y Guinea Ecuatorial

   Desde la tarde del 30 de diciembre, los habitantes de Kye-Ossi están separados de sus vecinos guineanos.

   1- Un cierre unilateral y controvertido. Son todavía muchos los jóvenes que pasan las noches al raso en la tierra de nadie de la frontera entre Camerún y Guinea Ecuatorial, en la ciudad de Kye-Ossi. Son malíes, burquinabés, marfileños y chadianos en su mayoría. Todos han sido repatriados manu militari del país de Obiang Nguema a causa del incidente. “El 30 de diciembre, hacia las 17 horas, se cerró la frontera desde el lado de Guinea Ecuatorial. Los soldados del puesto nos explican que el día anterior, unos cameruneses, han agredido, violado y asesinado a una monja española de la iglesia católica. Se cerró la frontera para que no pudieran escapar. Pero no sabemos porqué la situación se mantiene todavía”, explica un inspector de policía de la comisaría de fronteras.  El jefe del puesto, el oficial Awong Jean Désiré, no quiere hablar del asunto.

   En el cuartel de la gendarmería de la ciudad de Kye-Ossi, se desatan las lenguas. Se acusa, bajo cobertura de anonimato, a los policías del puesto fronterizo. “Es una argumentación  demasiado simple para justificar el cierre de una frontera. Es cierto el incidente de Guinea Ecuatorial. Pero el verdadero problema es que el 24 de diciembre, el día en que se producen las transacciones comerciales más importantes, los policías reunieron la cantidad de 2,4 millones de francos. No se entendieron a la hora de repartírselos y uno de ellos, con el que no se había contado,  cogió 400.000 antes de huir. La refriega llamó la atención de los militares guineanos que acudieron a separarlos. Ahí fue donde comenzó todo”, indica un gendarme. Este parece ser también el punto de vista mantenido de forma casi unánime por los comerciantes cameruneses instalados en Kye-Ossi. “Hace tiempo que los gaboneses no compran ya aquí por culpa de esos policías. Cuando un ecuatoguineano compra una caja de tomates a 6.000 Fcfa, debe pagar 2000 Fcfa a la aduana y otros  2.000 Fcfa a la policía. La caja se le pone en 10.000 Fcfa sin contar el transporte. Demasiado… ”,  dice Sangou Salifou, el jefe de sector en el mercado de Akombang.

   En  Ebebeyin, la ciudad de entrada en Guinea Ecuatorial, la decisión no parece aceptarse con unanimidad. Grupos furiosos se han hecho notar en la prefectura exigiendo la reapertura de la frontera. “Los alimentos que se consumen aquí se compran en un 95% en Kye-Ossi. Desde el 30 de diciembre  no podemos comer de manera normal y no es por falta de dinero. Hay que abrir las fronteras y punto, eso es todo”, afirma en español una mujer joven. La situación es seguida con interés por las principales autoridades de esta ciudad fronteriza. “Lamentamos enormemente que esto haya sucedido, porque esta situación penaliza a los dos pueblos. El problema es que el 30 de diciembre cerramos la frontera por la agresión mortal perpetrada por unos cameruneses en una misión católica. Pero la frontera debería abrirse el 6 de enero. Poco antes, sin embargo, unos cameruneses atacaron otra vez a la comunidad china en nuestro país. Decidimos por esa razón cerrar la frontera hasta nueva orden…”, explica Delfín Ndong Avono, fiscal en el tribunal de primera instancia de Ebebeyin.

   2- Marfileños, burquinabés, malienses y beninenses encerrados entre las dos fronteras. Inmediatamente después del cierre de la frontera, las autoridades ecuatoguineanas iniciaron una operación de repatriación de todos los extranjeros de origen africano. El principal destino elegido fue el de Camerún. El viernes, el pasado 19 de enero, un centenar de extranjeros esperaban desesperados en la tierra de nadie entre Camerún y Guinea Ecuatorial. Han puesto en marcha una acción conjunta para que algunas personas bondadosas les proporcionen algo para beber. “Camerún no es un cubo de basura en el que pueda arrojarse cualquier cosa. No podemos autorizar que estos extranjeros entren en Camerún. Se quedarán aquí hasta nueva orden. Hay burquinabés, marfileños y benineses. Los de Malí están en la comisaría en virtud de un convenio firmado entre los dos países. Los chadianos por su parte son libres de ir donde quieran…” explica un inspector de policía encargado de la vigilancia de los extranjeros. Algunos tienen sus papeles en regla, otros están en situación irregular. “Llegué a Guinea Ecuatorial por medio de una autoridad para realizar un trabajo. Más tarde me consiguió los papeles. Después de ese trabajo, me separé de él antes de encontrar otro trabajo. Pero hace dos semanas que los militares me detuvieron y me dijeron que no querían más extranjeros porque no les causan más que problemas. Como es un país bajo gobierno militar, no se discuten sus órdenes. Me han traído a Ebebeyin donde he estado detenido siete días antes de que me trajeran aquí a la frontera”, relata Simplice Ndjongwa de nacionalidad chadiana, enseñando sus papeles. Según fuentes próximas a estos repatriados, en Guinea Ecuatorial hasta los paisanos están autorizados a molestar a los extranjeros, en especial a los clandestinos. “Guinea Ecuatorial es un país en el que los derechos humanos no existen. Fui para allí por mediación de un señor que quería que cuidara a su esposa a base de plantas naturales.  No llegué a Ebebeyin hasta el 2 de noviembre de 2006, pero el 7 de enero me detuvieron unos policías ecuatoguineanos. Cuando quieren repatriar extranjeros, le dan los taxis a los policías que cuando los cogen como clientes los llevan directamente al campamento, es decir a la cárcel. He estado siete días en una celda en condiciones inadmisibles aunque tengo papeles. Es inhumano”, denuncia Etéta Stanislas de nacionalidad camerunesa. Este hombre joven, de 31 años, está decidido a volver a Guinea Ecuatorial en cuanto se reabra la frontera. “Mi gente esta allá abajo y pueden ayudarme a volver. Sólo quiero que la frontera vuelva a abrirse cuanto antes”, explica.

   3- El infierno de los comerciantes cameruneses. Las actividades comerciales en la ciudad de Kye-Ossi funcionan a ritmo lento desde el cierre de la frontera con Guinea Ecuatorial. Los mercados están desiertos, sus principales clientes tienen prohibida la entrada en Camerun desde el  30 de diciembre.  En el mercado de Akombang están cerradas la mayoría de las tiendas.  Algunos de los comerciantes abiertos hacen limpieza. En la parte dedicada a productos frescos, las moscas reciben a los escasos clientes que van de paso. Los productos perecederos se pudren en el día, produciendo pérdidas enormes valoradas en decenas de millones. “Es el diluvio. La única actividad de la ciudad de Kye-Ossi es el comercio. Pero desde el 30 de diciembre nuestros principales clientes no pueden cruzar la frontera. Muchos cameruneses han abandonado la ciudad para tomarse unas vacaciones.  Las pérdidas son enormes para los vendedores de productos no perecederos. Pero el balance es alarmante para los vendedores de productos frescos. Algunos de ellos hicieron sus pedidos sin estar al corriente de lo que pasaba. Cuando llegan aquí con el camión cargado de productos sólo les queda llorar…” se lamenta El Hadj Fonzie Maurouda, el presidente de los comerciantes del mercado de Akombang. “Si no se hace algo, la ciudad de Kye-Ossi va a vaciarse, porque vive de los guineanos que pasan la frontera para hacer sus compras”, profetiza  Hapy Yves Deschamps vendedor de productos medicinales hechos a base de plantas. Hasta las moto-taxis están paradas. Sus propietarios vieron como sus ingresos caían tan solo dos días después del cierre de la frontera.

   Los comerciantes piensan, si no se hace nada pronto para resolver el problema, exigir el cierre de todas las fronteras con Guinea Ecuatorial. “Hemos podido comprobar que nuestros clientes ecuatoguineanos se abastecen actualmente con las mercancías que entran por Campo. Para no ser perjudicados durante mucho tiempo, vamos a poner en marcha una acción colectiva para pedir a las autoridades que cierren la frontera de Campo, de modo que Malabo se paralice. Creo que en estas condiciones, se verán obligados a reabrir porque nosotros abastecemos al 90% del país vecino”, amenaza Hapy Yves Deschamps”.  

   Joseph Flavien KANKEU Enviado especial a Kye-Ossi ( 22-01-2007)

 

Ricardo Mangué critica... las políticas de contratación de personal  de las empresas

   La agencia EFE ha difundido hoy desde Malabo el siguiente despacho: "El Primer ministro de Guinea Ecuatorial, Ricardo Mangué Obama, criticó hoy a las empresas extranjeras afincadas en el país de violar la ley que limita la contratación de empleados extranjeros, y calificó de 'exagerado' el número de sus trabajadores no nacionales, informó la radio estatal.

   Así lo manifestó Mangué Obama en una reunión mantenida con más de cien representantes de dichas sociedades, cuyos nombres no han sido precisados por la emisora nacional.

   El Jefe de Gobierno manifestó a los reunidos haber constatado 'irregularidades múltiples en la contratación de los trabajadores extranjeros'.

   Nombrado el pasado agosto, Mangué Obama se quejó de la 'presencia exagerada de empleados extranjeros ilegales en puestos que deben ser ocupados por guineanos'.

   Según dijo, varias empresas no respetan 'la cuota oficial' que estipula que el número de empleados extranjeros de una sociedad no puede sobrepasar el 10 por ciento de su plantilla.

   En las empresas petrolíferas, donde se necesita mano de obra cualificada, la cuota es del 30 por ciento.

   La radio ha anunciado la intención del Gobierno de adoptar medidas contra las empresas que violan la ley, aunque no ha precisado el tipo de sanciones".

   Ricardo Mangué se pasa el día criticando. Su llegada al cargo de primer ministro despertó alguna expectación. Es "un hombre de leyes", se dijo, y eso era algo (según ellos) frente a la absoluta nulidad de Abia Biteo. Pasados varios meses desde su nombramiento, la ejecutoria de Ricardo se va diluyendo en una serie de gestos imprecisos y de ninguna eficacia. Como todos los gobiernos anteriores, el suyo navega en el vacío, en la nada. Nada de lo que dice o hace sirve para nada, o mejor, nada de lo que dice o hace sirve para mejorar las condiciones de vida de los ecuatoguineanos. Sobre un fondo claramente autoritario (esta es su verdadera seña de identidad) todo se queda en palabras. Últimamente se ha aficionado a la crítica. Habíamos pensado siempre que la tarea de criticar correspondía más bien a la oposición, o a las organizaciones populares, y que el "ejecutivo" se llamaba así porque actuaba (no por otra cosa). Criticar a los demás, cuando se está en el gobierno, no pasa de ser un intento de eludir las propias responsabilidades y de sustituir la política por la demagogia.

   El día 5 de enero Ricardo Mangué emplazó a distintas compañías europeas de aviación a corregir sus practicas en Guinea (en algún caso claramente abusivas) en el plazo de quince días. Estamos a 23 y no ha pasado nada. Ahora emplaza a las empresas extranjeras (la inmensa mayoría de las existentes en Guinea) a cumplir, esta vez sin plazos, con las leyes referidas a la contratación de extranjeros y nacionales.

   Es difícil, pero no imposible, que el gobierno de un país como Guinea pueda imponer grandes cosas a empresas multinacionales que traen y llevan a personas de cualquier parte del mundo a hacer trabajos que podrían hacer con toda facilidad los ecuatoguineanos.

   Es más difícil si los dirigentes ecuatoguineanos  están en deuda con estas empresas que les permiten enriquecerse ilícitamente  mientras ellas hacen la vista gorda y que, en  reciprocidad, se creen con derecho a ignorar las leyes del país que no les convienen.

   Es más difícil si la imagen que Obiang y los suyos venden por el mundo es la de un gobierno dispuesto a aceptar la versión más salvaje del capitalismo, sin limitación de ninguna clase, y en el que se incluyen los términos "paz" y "tranquilidad" para aludir, en realidad, a la total carencia de derechos de los ecuatoguineanos.

   Hay, sin duda, soluciones para todo esto. Son, eso si, soluciones que están fuera del régimen...

 

El crecimiento económico de Guinea Ecuatorial

   "Guinea Ecuatorial es el país que más crecimiento registrará en el grupo de los países miembros de la Comunidad Económica y Monetaria de Africa Central (CEMAC) y del Banco de los Estados de Africa Central (BEAC), según publica hoy el periódico gabonés 'L'Union'.

   El rotativo pro gubernamental gabonés señala que Guinea Ecuatorial registrará la tasa de crecimiento más elevada de la zona de la CEMAC, situada en 9,4 por ciento, seguida de Camerún, con un 4,3 por ciento; de la República Centroafrica, con un 3,8 por ciento; Chad con un 2,5 por ciento, mientras Gabón crecerá un 2,5 por ciento y el Congo, un 2,1 por ciento.

   El rotativo informa que según las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), la tasa de crecimiento económica de Gabón no sobrepasará el 3 por ciento este año y se situará al 2,5 por ciento contra el 2,4 por ciento de 2006, por debajo de la media regional del 4,1 por ciento y continental del 5 por ciento.

   El Documento Estratégico de Crecimiento para la Reducción de la Pobreza (DSCRP) en la zona de Africa Central, elaborado durante cuatro años, dice que para reducir la pobreza de aquí al año 2015 el crecimiento anual debería estar entre el 3 y el 4 por ciento.

   Añade que Guinea Ecuatorial está batiendo el récord mundial de progresión al situarse en el puesto 44.

   El 'boom' petrolífero de este pequeño país de sólo 28.051 kilómetros cuadrados, repartido entre el continente y la isla de Bioko, y con apenas medio millón de habitantes, ha facilitado su auge económico.

   Según las entidades financieras de la región, el país que fue colonia española hasta octubre de 1968, experimentó un crecimiento económico del 30 por ciento en 1996, del 71,2 por ciento en 1997 y del 22 por ciento en 1998.

   La economía guineana también creció de forma espectacular en casi un 50 por ciento en 1999, el 16,9 por ciento en 2000 y el 65 por ciento en 2001.

   Guinea Ecuatorial se ha convertido en una de las principales potencias financieras de los seis países que conforman la CEMAC, gracias a la producción del petróleo, lo que no se refleja en las rentas de sus habitantes".

   Agencia EFE, Madrid, 23 de enero 2007.

   Guinea Ecuatorial ocupa puestos altos en las clasificaciones mundiales de crecimiento económico y es el tercer productor de crudo del África subsahariana. Ocupa también los primeros puestos del mundo en lo que hace a la corrupción de sus gobernantes y al porcentaje de su población que vive por debajo de todos los umbrales de la pobreza. Es, sin duda, una de las situaciones más escandalosas del mundo.

 

 

Editado y distribuido por ASODEGUE

Índice Noticias