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Senado de los Estados Unidos
SUBCOMITÉ PERMANENTE DE INVESTIGACIONES
Comité de Asuntos Gubernamentales
Norm
Coleman, Presidente
Carl
Levin, Miembro Destacado de la Minoría
Blanqueo
de Dinero y Corrupción en el Extranjero:
Aplicación
y Eficacia de la Patriot Act
Estudio
del Caso del Banco Riggs
Informe
Preparado
por los Miembros de la Minoría (Demócrata)
del
Subcomité Permanente de Investigaciones
Publicado Conjuntamente con
la Sesión del Subcomité Permanente de
Investigaciones
del día 15 de julio de 2004
INDICE
I.
INTRODUCCIÓN..........................................................................................................4
II.
RESUMEN....................................................................................................................5
III.
CONCLUSIONES.......................................................................................................13
(1)
Asesoría a Pinochet............................................................................................13
(2)
Haciendo la Vista
Gorda.....................................................................................13
(3)
Programa AML
Disfuncional..............................................................................13
(4)
Fracaso del Sistema de Control en el Riggs....................................................13
(5)
Conflicto de
Intereses.........................................................................................14
(6)
Aplicación Desigual del AML.............................................................................14
(7)
Pagos
Ocultos.....................................................................................................14
IV.
LEY
ACTUAL.............................................................................................................14
A.
Principales Leyes contra el Blanqueo de
Dinero.............................................14
B.
Regulación y Control del Blanqueo de
Dinero.................................................16
V.
EL
BANCO RIGGS.....................................................................................................18
A.
La Riggs National Corporation y el Riggs Bank...............................................18
B.
Augusto Pinochet................................................................................................25
Conclusiones
(1).................................................................................................25
C.
Guinea
Ecuatorial................................................................................................45
Conclusiones
(2).................................................................................................45
VI.
DEFICIENCIAS DEL AML DEL RIGGS Y CONTROL INSUFICIENTE
DE REGULADORES........................................................................................................77
A.
Indiferencia del Riggs ante sus Obligaciones contra el
Blanqueo de
Dinero...................................................................................................................77
Conclusiones
(3).................................................................................................77
B.
Insuficiente Control de los Reguladores de las
Deficiencias del AML..........83
Conclusiones
(4).................................................................................................83
Conclusiones
(5).................................................................................................83
(1)
Resumen de las Inspecciones Realizadas al Riggs...................................86
(2)
Análisis de los
temas....................................................................................98
C.
Supervisión del AML en
general......................................................................106
Conclusiones
(6)..............................................................................................106
VII.
CORRUPCIÓN EN EL EXTRANJERO Y TRANSPARENCIA EN EL
NEGOCIO DEL PETRÓLEO..............................................................................................................111
Conclusiones
(7).....................................................................................................111
A.
Empresas Petroleras en Guinea
Ecuatorial....................................................113
B.
Pagos de las Empresas
Petroleras..................................................................113
(1)
Pagos por Alquileres y Compra de
Terrenos...........................................114
(2)
Pagos por
Servicios....................................................................................116
(3)
Pagos para Mantener a las Misiones y Embajadas de
Guinea
Ecuatorial.....................................................................................................117
(4)
Pagos para los Estudiantes
Guineanos....................................................118
C.
Empresas
Mixtas...............................................................................................120
D.
Iniciativas para Mejorar la
Transparencia.......................................................122
E.
Ley contra las Prácticas de Corrupción en el
Extranjero..............................125
VIII.
Recomendaciones..................................................................................................126
(1)
Reforzar la Aplicación.......................................................................................126
(2)
Tomar Acciones
Reguladoras..........................................................................127
(3)
Publicar Valoraciones Anuales del AML.........................................................127
(4)
Reforzar las Restricciones
Post-Empleo........................................................127
(5)
Intercambio de Información Autorizada entre los
Bancos............................127
(6)
Mayor
Transparencia........................................................................................127
Blanqueo
de Dinero y Corrupción en el Extranjero:
Aplicación
y Efectividad de la Patriot Act
Estudio
del caso del Banco Riggs
14
de Julio de 2004
I. INTRODUCCIÓN:
Entre 1999 y 2001, el Subcomité permanente de
investigación del Comité
de Asuntos Gubernamentales del Senado de Estados Unidos, a
petición del senador Carl Levin, el miembro de mayor rango de
la minoría demócrata, llevó a cabo una investigación
detallada de las actividades relacionadas con el blanqueo de
dinero en el sector de servicios financieros de los Estados
Unidos. La investigación incluía un análisis detallado de
las actividades de blanqueo de dinero en la banca privada,
bancos corresponsales y la industria de valores.
Se prepararon dos informes por parte de la minoría
demócrata y tuvieron lugar dos sesiones de investigación del
subcomité en noviembre de 1999 y en marzo de 2001.
Este trabajo de investigación sirvió de base para muchas de
las disposiciones del titulo
iii del Patriot Act de los Estados Unidos promulgado en
Octubre de 2001 contra el blanqueo de dinero.
Entre otras disposiciones fundamentales, el Patriot
Act obliga a las instituciones financieras de los Estados
Unidos a estar muy vigilantes cuando abran y gestionen cuentas
de políticos extranjeros de un cierto relieve y considera que
los actos de corrupción cometidos por estos políticos
constituirían una base suficiente para que sean denunciadas
por las fiscalías estadounidenses por blanqueo de dinero.
En 2003 y a petición de nuevo
del senador Levin, el Subcomité inició una
investigación para valorar la aplicación y la efectividad de
las principales disposiciones contra el blanqueo de dinero del
Patriot Act, utilizando al banco Riggs como un caso de
estudio. Los miembros de la Minoría se han basado para este
informe en la investigación conjunta llevada a cabo por los
miembros demócratas y republicanos del Subcomité.
En el curso de esta investigación, el Subcomité citó
a distintas personas y solicitó documentos. Los miembros del
Subcomité revisaron mas de 100 cajas, carpetas, y CDs electrónicos
que contenían cientos de miles de paginas de documentos,
incluidos extractos bancarios, documentos de apertura de
cuentas, transferencias, correspondencia, correos electrónicos,
contratos, actas de reuniones, documentos relacionados con
cuentas bancarias especificas y transacciones, documentos de
exámenes del banco, informes de auditorias, instrumentos
legislativos, legales y súplicas. Los miembros del Subcomité
también llevaron a cabo varias entrevistas con representantes
de instituciones financieras, de la Oficina del Controlador de
la Moneda (OCC), la Reserva Federal, compañías petroleras,
expertos y otras personas con suficiente información.
ii.
resumen
Las pruebas revisadas por los miembros del Subcomité
demuestran que, al menos desde 1997, el banco Riggs hizo caso
omiso a sus obligaciones para evitar el blanqueo de dinero (AML),
mantuvo un programa AML disfuncional, a pesar de las
frecuentes advertencias de los reguladores de la Oficina del
Controlador de la Moneda (OCC), y permitió o, en algunos
casos, facilitó de forma activa actividades financieras
sospechosas.
Las pruebas demuestran también que los inspectores
federales fueron poco rigurosos a la hora de exigir al banco
Riggs que cumpliese los requisitos legales y reguladores
contra el blanqueo de dinero. Toleraron el deficiente programa
contra el blanqueo de dinero del Riggs, fueron muy lentos al
reaccionar ante sus repetidas insuficiencias, y tardaron en
usar los instrumentos jurídicos disponibles para obligarle al
cumplimento de lo establecido.
Dos grupos de cuentas del Riggs, uno de ellos
relacionado con Augusto Pinochet y el otro con Guinea
Ecuatorial, ilustran el bajo nivel de cumplimiento del
programa contra el blanqueo de dinero por parte del banco.
Demuestran igualmente, el fallo de los reguladores federales
de la banca a la hora de hacer el seguimiento real de
una entidad con un historial importante de deficiencias en
la aplicación de su programa contra el blanqueo de dinero, y
en el que estaban abiertas numerosas cuentas de alto riesgo.
Estos errores son especialmente preocupantes si se
quiere luchar de forma permanente contra el terrorismo y la
corrupción, ya que ponen dificultades a los Estados Unidos
para impedir que terroristas, dirigentes corruptos y otros
delincuentes puedan hacer mal uso de nuestro sistema
financiero. Los inspectores federales deben esforzarse más
para cumplir con su obligación legal de proteger a los
Estados Unidos contra el blanqueo de dinero, la financiación
del terrorismo y la corrupción en el extranjero.
Asesoría a
Pinochet. Las pruebas obtenidas por los miembros del
Subcomité ponen de manifiesto que, entre 1994 y 2002, el
Riggs abrió al menos seis cuentas y expidió varios
certificados de depósitos (CDs) a Augusto Pinochet,
ex-presidente de Chile, cuando estaba bajo arresto
domiciliario en el Reino Unido y sus bienes eran objeto de
procedimientos judiciales. Los ingresos totales de las cuentas de Pinochet en el
Riggs llegaron, en algún momento, a estar entre 4 y 8
millones de dólares. La investigación del Subcomité ha
descubierto que la dirección del Riggs favoreció que el señor
Pinochet fuera cliente de la entidad, y que los gestores de
cuentas del Riggs tomaron medidas para ayudarle a eludir
procedimientos cuya finalidad era descubrir y controlar sus
cuentas bancarias. La investigación del Subcomité reveló
que el Riggs abrió múltiples cuentas bancarias y aceptó
millones de dólares en depósitos de manos del Sr. Pinochet,
sin ninguna investigación seria que permitiera averiguar el
origen de su fortuna; el banco le ayudó a crear empresas
fantasmas en paraísos fiscales y abrió
cuentas a nombre de dichas empresas con el
objeto de encubrir su control sobre las mismas; cambió
los nombres de los titulares de sus cuentas personales para
ocultar la titularidad real; transfirió 1,6 millones de dólares
de Londres a Estados Unidos mientras el Sr. Pinochet permanecía
bajo arresto domiciliario y siendo objeto de una orden
judicial que paralizaba sus cuentas bancarias; llevó a cabo
transacciones a través de las propias cuentas del Riggs para
ocultar la implicación del Sr. Pinochet en algunas
transacciones en efectivo; le entregó más de 1,9 millones de
dólares en Chile, en cheques bancarios para permitirle
percibir sustanciosos pagos en efectivo de bancos chilenos.
Las investigaciones del Subcomité han revelado también
que el Riggs ocultó durante dos años a los inspectores de la
OCC la existencia de las cuentas de Pinochet, inicialmente no
dio respuesta a sus demandas de información, y solo clausuró
las cuentas en 2002 después de una inspección de esta
agencia. A pesar de los antecedentes del Riggs, y de las
repetidas deficiencias en su programa contra el blanqueo de
dinero, de la preocupación de la OCC por las cuentas de
Pinochet, y del hecho de que el Riggs hubiera ocultado su
existencia a la agencia, la OCC no tomó medida alguna contra
el Riggs para garantizar que cumpliera la ley. Es más, en
julio de 2002, el inspector-jefe de la OCC en el Riggs dio
instrucciones a los inspectores que habían investigado el
caso Pinochet, para que no incluyesen sus informes, ni sus
notas de trabajo en los ficheros electrónicos de la OCC
dedicados al Riggs Bank.
. El Subcomité ha sabido que este tipo de instrucciones
son muy poco habituales y que van en contra de los
procedimientos y prácticas de la OCC. Aproximadamente un mes
después, el
inspector de la OCC responsable de la investigación aceptó
un puesto de trabajo en el Banco Riggs.
Las cuentas de
Guinea Ecuatorial. El Subcomité de investigación llegó
también a la conclusión de que entre 1995 y 2004, el banco
Riggs gestionó más de 60 cuentas y certificados de depósitos
a nombre del gobierno de Guinea Ecuatorial, de miembros de ese
gobierno o de sus familiares. En 2003, las cuentas de Guinea
Ecuatorial eran ya las más importantes del banco Riggs, con
saldos que oscilaban entre 400 y 700 millones de dólares. La
investigación del Subcomité llegó a la conclusión de que
el banco Riggs gestionó las cuentas de Guinea Ecuatorial
prestando ninguna o muy poca atención a sus obligaciones
legales contra el blanqueo de dinero, hizo la vista gorda ante
datos que sugerían que estaba administrando fondos
procedentes de actos de corrupción en el extranjero y permitió
que se llevasen a cabo numerosas
transacciones sospechosas sin notificarlo a las
autoridades judiciales.
La investigación del Subcomité descubrió también
que el Riggs había abierto múltiples cuentas personales a
nombre del presidente de Guinea Ecuatorial, su esposa y otros
familiares; ayudó a crear empresas fantasmas para el
presidente de Guinea Ecuatorial y sus hijos; y durante un
periodo de tres años, desde 2000 a 2002, dio también
facilidades para que en las cuentas controladas por el
presidente de Guinea Ecuatorial y su esposa se ingresaran
cerca de 13 millones de dólares en efectivo. En dos
ocasiones, el Riggs aceptó, sin el preceptivo control,
ingresos de al menos 3 millones de dólares en efectivo para
una cuenta abierta a nombre de una empresa fantasma del
presidente de Guinea Ecuatorial denominada Otong, S.A.
Además, el banco Riggs abrió también una cuenta
a favor del gobierno de Guinea Ecuatorial para ingresar fondos
procedentes de empresas petroleras que operan en Guinea
Ecuatorial, bajo condiciones que permitían sacar dinero de
ella con dos firmas, una del presidente de Guinea Ecuatorial y
la otra de su hijo, el ministro de Minas, o su sobrino, el
secretario de Estado para la Tesorería y los Presupuesto. El
Riggs permitió más tarde transferencias de más de 35
millones de dólares de las cuentas del gobierno de Guinea
Ecuatorial a dos empresas desconocidas para el banco y con
cuentas en países con leyes de secreto bancario. El Subcomité
tiene razones para creer que por lo menos una de las empresas
receptoras esta controlada total o parcialmente por el
presidente de Guinea Ecuatorial. Cuando en 2004 el banco le
solicitó mas información al presidente de Guinea Ecuatorial
sobre estas empresas, se negó a proporcionarla, y se limitó
a decir que esas transferencias habían sido autorizadas.
La cúpula directiva del banco Riggs estaba
perfectamente al corriente de las cuentas de Guinea Ecuatorial
y en varias ocasiones se reunió con el presidente y con altos
cargos de ese país. Los directivos permitieron al gestor
responsable de las cuentas de Guinea Ecuatorial mantener una
relación estrecha con altos cargos y negocios de ese país,
incluido el asesoramiento a su gobierno en asuntos
financieros; este gestor llegó a ser el único signatario de
una cuenta de Guinea Ecuatorial con importantes depósitos. El
banco ejerció una supervisión tan laxa sobre las actividades
del gestor que, entre otras conductas delictivas, pudo hacer
transferencias bancarias de mas de 1 millón de dólares desde
la cuenta con los fondos procedentes del petróleo de Guinea
Ecuatorial a otro banco para su ingreso en una cuenta abierta
a nombre de Jadini Holdings, una empresa fantasma controlada
por la esposa del gestor.
A pesar de los requerimientos del Subcomité,
inicialmente el Riggs no identificó todas las cuentas de
Guinea Ecuatorial en el banco. Más adelante, supo que ninguna
de esas cuentas había sido calificada de alto riesgo hasta
octubre de 2003 y tampoco se las había sometido a un control
adicional a pesar de las evidentes señales de alarma tales
como la implicación en ella de políticos extranjeros, que se
trataba de un país con una cultura de corrupción y que a
través suyo se realizaban frecuentes transacciones de grandes
sumas de dinero. El banco tampoco controló, ni informó sobre
actividades sospechosas en esas cuentas. Las cerró hace pocas
semanas.
Programa
AML disfuncional. Las pruebas
demuestran que las cuentas de Pinochet y Guinea Ecuatorial no
fueron tratadas de forma inusual, sino que se les aplicó una
versión del programa contra el blanqueo de dinero, que
arrastra grandes deficiencias desde hace varios años. Estas
deficiencias incluyen la incapacidad de identificar todas las
cuentas relacionadas con un cliente determinado, la ausencia
de un sistema de valoración de riesgos capaz de identificar
cuentas de alto riesgo, insuficiente información sobre los
clientes, falta de una política establecida para el manejo de
las cuentas relacionadas con políticos extranjeros,
incapacidad de mejorar el seguimiento de las cuentas de alto
riesgo, fallos en el control de las transferencias bancarias,
falta de mecanismos para detectar e informar sobre actividades
sospechosas, auditorias internas incompletas y hechas a
destiempo e
inadecuada formación sobre el programa contra el blanqueo de
dinero. Estos fallos fueron identificados muchas veces durante
los controles llevados a cabo por los inspectores y en las
auditorias internas. El banco Riggs se comprometió a
corregirlos reiteradamente, pero no lo hizo nunca.
Fallo
de los reguladores Ante este
historial de fallos importantes y mantenidos en el tiempo,
resulta difícil entender porqué los inspectores federales no
actuaron antes para exigir su corrección. Recientemente la
OCC ha admitido que “hubo fallos en la supervisión” del
Riggs y que “(nosotros) dimos demasiado tiempo al banco”.
Las pruebas demuestran que desde 1997, los inspectores de la
OCC identificaron en varias ocasiones graves deficiencias del
programa contra el blanqueo de dinero del Riggs, pero
funcionarios del más alto nivel de la OCC permitieron que
estas deficiencias continuasen año tras año sin tomar
ninguna acción para acabar con ellas.
En el caso del Riggs, las pruebas indican que el
Inspector Responsable de la OCC parece haberse convertido más
en defensor del banco que en un regulador objetivo. . Por
ejemplo, en 2001, aconsejó a sus superiores de la OCC que no
tomasen medidas contra el Riggs porque, según él, el banco
había prometido corregir los fallos identificados en su
programa AML. En 2002, dio instrucciones a sus inspectores
subordinados para que no incluyesen ni
un memorando, ni una nota de trabajo sobre la inspección
a las cuentas de Pinochet en la información electrónica de
la OCC. Aproximadamente al mes de dar esta orden, este mismo
inspector fue contratado por el Riggs, lo que dio lugar a la
aparición de un conflicto de intereses. Mientras trabajó en
el Banco, participó en numerosas reuniones, con personal de
la OCC, destinadas a tratar los problemas del AML del Riggs.
La legislación federal prohíbe a los antiguos empleados
comparecer ante sus agencias en relación con determinados
temas, y la OCC en concreto, les prohíbe la mera asistencia a
reuniones con la agencia en la que trabajaron, por un periodo
de dos años tras su salida de la misma, salvo visto bueno
emitido por la oficina de ética de la OCC. A pesar de estas
restricciones post-empleo, el ex -inspector no había obtenido
el permiso de la oficina de ética de la OCC antes de mantener
reuniones con personal de la OCC. Esas actuaciones, en
concreto, haber aconsejado la ocultación de material
relacionado con la investigación de las cuentas de Pinochet
en vez de tomar medidas correctoras, haber aceptado un puesto
en un banco que había supervisado él mismo, y haber
incumplido con las restricciones post-empleo sobre contactos
con la OCC, sugieren que este inspector había mantenido
relaciones demasiado estrechas con el Riggs durante el tiempo
que fue el responsable de su supervisión.
Además, los hechos demuestran que los supervisores
actuaron con demasiada lentitud ante los reiterados fallos del
banco y eran muy reacios a hacer uso de los medios de que
disponían para obligar el cumplimiento del AML. En el 2001,
por ejemplo, cuando se les presentaron tres informes que ponían
de manifiesto los fallos del Riggs, los supervisores de la OCC
aceptaron la
recomendación de responsable-Jefe de inspección de no tomar
acción alguna para obligar al banco a cumplir con lo
estipulado por la ley. En 2002, y tras saber que el Riggs había
ocultado a la agencia durante dos años la existencia de las
cuentas de Pinochet, y que había facilitado transacciones
sospechosas, tampoco tomaron medida alguna. La OCC ni siquiera
emitió un informe final sobre el asunto Pinochet. En 2003 y
tras descubrir informaciones extremadamente inquietantes sobre
cuentas vinculadas a la Arabia Saudí, la OCC tomó su
primera medida contra el banco, con una orden formal de
“cease and desist” (mandato de suspensión de actividades
ilegales) que obligaba al banco a reestructurar su programa
AML. Esta orden era más completa y con mayor peso jurídico
que las directrices incluidas en los informes de inspección
llevadas a cabo con anterioridad, pero no contemplaba medidas
punitivas en ese momento, como podía ser una multa. Sólo fue
en 2004, seis años después de que la OCC empezase a citar al
Riggs por las deficiencias de su AML, cuando los inspectores
federales le impusieron la primera multa al banco.
Las principales medidas de la OCC contra el banco
Riggs se tomaron después de que informaciones críticas de la
prensa hicieran que empezara a cuestionarse la fiabilidad del
programa contra el blanqueo de dinero del Riggs.. La
investigación exhaustiva por parte de la OCC de las cuentas
de Arabia Saudita sólo se llevo a cabo tras la publicación
en la prensa, en noviembre de 2002, de artículos en los que
se insinuaba la existencia de conexiones entre algunas cuentas
del Riggs y los ataques terroristas del 11-S. La OCC identificó
las mismas deficiencias que en años anteriores, pero a
diferencia de lo hecho en otras oportunidades, la OCC no se fió
de las promesas del banco y emitió una orden pública de
“cease and desist,” obligando a la toma de medidas
correctoras.
El control de la OCC de las cuentas de Guinea
Ecuatorial en 2003 y 2004 se llevó a cabo, también, tras la
publicación en la prensa, en enero de 2003, de un articulo crítico
insinuando que las cuentas del Riggs no estaban siendo
bien utilizadas por altos cargos de Guinea Ecuatorial y tras
la investigación de dichas cuentas por el Subcomité durante
todo el año 2003. La OCC ha manifestado que el control de las
cuentas de Guinea Ecuatorial les abrió los ojos ante otras
operaciones delictivas que tenían lugar en el banco y
evidenció el incumplimiento total por su parte de los
compromisos de puesta en marcha de las prometidas reformas del
programa contra el blanqueo de dinero. Esto dio lugar a la
decisión de imponerles una multa.
Las investigaciones del Subcomité han revelado que las
irregularidades de supervisión en el
banco Riggs no son un caso aislado, sino el síntoma de un
seguimiento desigual, y a veces ineficaz, del programa AML por
parte de los inspectores federales. La Oficina Federal de
Contabilidad ha aportado un número de casos, además del
Riggs, en los que los inspectores federales de finanzas
permitieron a lo largo de años incumplimientos del programa
AML, sin corrección alguna. Estos casos demuestran que todos
los reguladores financieros federales, no sólo la OCC,
necesitan reforzar su capacidad ejecutiva para que puedan
exigir una rápida corrección de los fallos identificados en
dicho programa, haciendo mayor uso de las herramientas que
garantizan su cumplimiento cuando las entidades financieras se
saltan las obligaciones establecidas en él e imponiendo con
agilidad las sanciones correspondientes. Los reguladores deberían
considerar también la conveniencia de desarrollar una política
que implique medidas de obligado cumplimiento a plazos fijos
contra cualquiera de las grandes entidades financieras, en
casos de violaciones reiteradas del AML.
Los reguladores federales deben tomar acciones más
amplias y reforzar la supervisión del programa AML. En primer
lugar, deben completar aquellos reglamentos que llevan tiempo
pendientes y, revisar los manuales de inspección del AML, a
fin de poder aplicar las diligencias previstas en el Patriot
Act, destinadas a combatir el blanqueo de dinero y las prácticas
de corrupción en el extranjero. Los reguladores federales de
la banca tienen también que elevar la importancia de su
trabajo mediante la inclusión de valoraciones de este
programa, de forma permanente, en
los informes anuales que se entregan a los miembros de los
consejos de administración de los bancos, y facilitar dichas
valoraciones al público, tanto para aumentar los niveles de
cumplimiento por parte de los bancos como para alertar a otras
instituciones financieras sobre los bancos con inadecuados
niveles de control del AML. El Congreso debe así mismo
considerar la necesidad de introducir una nueva legislación,
en la línea del 41 U.S.C. § 423 (d), dirigido a los
funcionarios federales, imponiendo un periodo de un año antes
de un inspector-jefe pueda aceptar un empleo en una entidad
financiera a la que haya supervisado.
Una importante cuestión secundaria planteada por el
caso Riggs, tiene que ver con la
capacidad de las entidades financieras de los Estados
Unidos, asociadas con bancos extranjeros, para obtener
información crucial sobre las cuentas abiertas y gestionadas
desde sus filiales en el extranjero. Por ejemplo, cuando
surgieron preguntas sobre las transferencias bancarias de 35
millones de dólares desde las cuentas petroleras de Guinea
Ecuatorial, el Riggs envió cartas, en cumplimiento de la
sección 314 del Patriot Act, al menos a dos bancos: Banco
Santander y el hsbc
USA solicitándoles la entrega voluntaria de información
sobre los titulares y beneficiarios de ciertas cuentas
receptoras de las transferencias. Estas cuentas incluían una,
abierta a nombre de Apexside Trading Ltd,. y otra a nombre de
Kalunga Co. S.A. El Subcomité tiene razones para creer que al
menos una de las dos pudiera ser total o parcialmente
propiedad del presidente de Guinea Ecuatorial.
Ambos bancos se negaron a suministrar la información
solicitada porque las cuentas habían sido abiertas en sus
filiales en Luxemburgo o en España. Ambos bancos se escudaron
en que las leyes de secreto bancario en ambos países, prohibían
a sus filiales facilitar información sobre los clientes, no sólo
a terceros, sino también al personal del mismo banco si se
encuentra fuera del país de la cuenta..
Esta prohibición significa, en esencia, que si los bancos que
operan en los Estados Unidos observan el envío de
transferencias de grandes sumas de dinero a cuentas de sus
bancos asociados en
el extranjero, no pueden obtener información crucial sobre
los titulares y beneficiarios de dichas cuentas.
En el caso del banco Riggs, el hsbc USA y el Banco Santander informaron al Subcomité que sus
propias filiales no podían facilitarles los nombres de los
propietarios de las empresas receptoras de las transferencias
bancarias multimillonarias, ni informarles de si esas empresas
pertenecían a políticos, ni siquiera si las cuentas seguían
abiertas o habían sido canceladas.
Esta prohibición de facilitar información a través
de líneas internacionales, incluso dentro de la misma entidad
financiera, supone un obstáculo importante para la eficaz
puesta en marcha del programa contra el blanqueo de dinero por
parte de los bancos que operan en Estados Unidos y es un gran
impedimento para los esfuerzos internacionales destinados a
frenar esta actividad, el tráfico de drogas y el terrorismo.
Para superar este obstáculo, Estados Unidos debería trabajar
con la Unión Europea y otras organizaciones internacionales
para permitir a las entidades financieras con filiales en
Estados Unidos y en el extranjero que intercambien información
sobre sus clientes a fin de impedir el blanqueo de dinero y la
financiación del terrorismo.
Pagos de las
empresas petroleras.. Durante su investigación de las
grandes transacciones bancarias relacionadas con las cuentas
de Guinea Ecuatorial en el banco Riggs y otras entidades
financieras, los miembros del Subcomité descubrieron un
numero importante de pagos hechos por las empresas petroleras
que operan en Guinea Ecuatorial a altos cargos del gobierno de Guinea Ecuatorial, a sus familiares, o a entidades
controladas por éstos altos cargos o sus familiares. Por
ejemplo, se hicieron pagos, que en ocasiones superaban el millón
de dólares, en concepto de arrendamiento o compra de terrenos
en Guinea Ecuatorial, gastos de la embajada de Guinea
Ecuatorial., por los servicios de seguridad contratados en el
interior del país o por pagos destinados a estudiantes
guineanos que cursan sus estudios en el extranjero.
En
algunos casos, los datos indican que las empresas petroleras
se asociaban con empresas propiedad parcial o total del
presidente de Guinea Ecuatorial, o de otros altos cargos o sus
familiares. Por ejemplo, en 1998, ExxonMobil creó una empresa
mixta de distribución de productos petroleros en Guinea
Ecuatorial. El 85% de la empresa es de ExxonMobil y el 15%
pertenece a Abayak S.A. , una empresa controlada por el
presidente del país.
Estas formas de pago y estas sociedades mixtas, que
han salido a la luz a raíz de las minuciosas investigaciones
realizadas por el Subcomité sobre las transacciones bancarias
relacionadas con Guinea Ecuatorial, son en muchos casos
desconocidas por el público y plantean interrogantes sobre
problemas de corrupción y especulación. Para reducir las
oportunidades de corrupción, las compañías petroleras que
operan en Guinea Ecuatorial deberían poner en práctica
actividades que facilitaran el acceso a la información sobre
sus actividades, del tipo de las planteadas en las iniciativas
internacionales de transparencia para las industrias de
extracción promovidas por Tony Blair, primer ministro del
Reino Unido, y la iniciativa anti-corrupción y transparencia
liderada por el G-8. Estas iniciativas obligarían
a las petroleras a publicar todos los pagos que hicieran a
altos cargos de Guinea Ecuatorial, a sus familiares o a las
empresas controladas por ellos. Para reducir aun más las
oportunidades de corrupción, las empresas petroleras
estadounidenses no deberían participar en el futuro en
negocios de los que algún miembro del gobierno de Guinea
Ecuatorial o sus familiares sean beneficiarios o en los que
tengan intereses directos. El Congreso de los ee.uu
debería también enmendar la ley de practicas de corrupción
en el extranjero para poder exigir a las compañías
estadounidenses que revelen los pagos importantes hechos a, y
los negocios hechos con altos cargos del gobierno de un país,
sus familiares o las empresas que controlan.
iii. CONCLUSIONES
La
investigación de la Minoría del Subcomité presenta los
siguientes hechos comprobados .
(1).
Asesoría a Pinochet. El Banco
Riggs ayudó a Augusto Pinochet, ex presidente de Chile, a
incumplir los procedimientos legales relacionados con sus
cuentas en la entidad y se resistió a que la OCC las
revisara, a pesar de las alarmas sobre el origen de la fortuna
del Sr Pinochet, las acciones legales en curso destinadas a
congelar sus activos, y las acusaciones públicas sobre
acciones ilegales de su cliente.
(2).
Haciendo la vista gorda. El banco
Riggs administro más de 60 cuentas y certificados de depósitos
a nombre de Guinea Ecuatorial, altos cargos de su gobierno y
familiares de los mismos, prestando poca o ninguna atención a
las obligaciones del banco respecto al control del blanqueo de
dinero. Hizo la vista gorda ante las pruebas indicativas de
que el banco estaba manejando fondos procedentes de actos de
corrupción en el extranjero y permitió que se llevasen a
cabo numerosas transacciones sospechosas sin avisar a las
autoridades.
(3).
Programa AML disfuncional.. Durante muchos años, el Riggs ignoró
repetidamente las directrices de los reguladores del
Banco Federal para mejorar su programa contra el
blanqueo de dinero, y en lugar de ello, empleó un sistema
disfuncional que no le protegió de esta actividad delictiva o
de la corrupción en el extranjero.
(4)
Fracaso del Sistema de Control en el Riggs.
Durante muchos años, los inspectores de la OCC identificaron
con certeza y de forma reiterada importantes deficiencias en
el control de blanqueo de dinero en el Riggs, pero los
supervisores de la OCC no tomaron acción importante alguna
que exigiese la implantación de mejoras. Los inspectores de
la OCC fueron condescendientes con el programa contra el
blanqueo de dinero del banco, se mostraron demasiado
dispuestos a aceptar las promesas de que se resolverían sus
reiteradas deficiencias, y no tomaron medidas para garantizar
que el banco cumpliera con sus obligaciones al respecto. Los
inspectores de la Reserva Federal actuaron con lentitud y
pasividad.
(5)
Conflicto de intereses. Al aceptar
un empleo en el Riggs en 2002, después de que la OCC no
tomase medidas contra el banco en 2001 y 2002 pese a las
deficiencias de su programa de control de blanqueo de dinero,
el hasta entonces inspector de OCC, responsable de la
supervisión de las cuentas del Riggs, dio lugar, al menos, a
la aparición de un conflicto de intereses. A pesar de que las
leyes Federales prohíben a los antiguos empleados
gubernamentales comparecer, para tratar sobre determinados
asuntos, ante las agencias en las que trabajaban, y a pesar de las reglas de la OCC que fijan en dos años este período de
prohibición, sino existe una previa autorización de la
oficina de ética de la OCC, ese antiguo controlador tomó
parte en múltiples reuniones con personal de la OCC
relacionadas con el cumplimiento, por parte del Riggs, del
programa contra el blanqueo de dinero, sin haber obtenido esa
autorización previa.
(6)
Aplicación desigual del Programa contra el blanqueo de dinero. Los esfuerzos de las agencias federales para
aplicar el programa contra el blanqueo de dinero son
desiguales y, a veces, ineficaces, como se ha demostrado en
este caso, en el que los inspectores federales consistieron la
persistencia durante años de problemas de cumplimiento del
AML en algunas entidades financieras; durante tres años no
han podido desarrollar los reglamentos finales que permitirían
implementar las oportunas diligencias para el cumplimiento del
Patriot Act, y han sido incapaces de revisar las directrices
que los reguladores de los bancos están probando para el
cumplimiento del AML de acuerdo con el Patriot Act en la lucha
contra el blanqueo de dinero y la corrupción en el
extranjero.
(7)
Pagos ocultos. Las compañías
petroleras que operan en Guinea Ecuatorial pueden haber
contribuido a prácticas de corrupción en este país al haber
efectuado grandes pagos a, o habiendo creado empresas mixtas
con, altos cargos de su gobierno, sus familiares o empresas
controladas por ellos, con una mínima transparencia..
IV.- LEY ACTUAL
A.
Principales leyes contra el blanqueo de dinero
El blanqueo de dinero ha sido definido como “el
movimiento de dinero ilícito en efectivo o su equivalente a,
fuera de, o a través de los Estados Unidos (o)…. las
instituciones financieras de los Estados Unidos.”
Las leyes contra el blanqueo de dinero son aplicables a la
financiación del terrorismo, incluidos cualesquier tipo de
fondos obtenidos legalmente pero con la intención de planear,
cometer, u ocultar un acto terrorista.
La historia ha demostrado que la financiación es un
aspecto fundamental para el
terrorismo, la corrupción
y otros actos ilegales. Los blanqueadores del dinero quieren
tener la posibilidad de hacer transferencias a través de las
líneas internacionales, mover el dinero rápidamente,
minimizar los controles sobre sus finanzas y sus actividades.
Las leyes estadounidenses contra el blanqueo pretenden evitar
que los terroristas y otros delincuentes puedan utilizar las
instituciones financieras de EEUU para cometer sus actos
ilegales.
Hay tres leyes fundamentales contra el blanqueo de
dinero que definen las obligaciones básicas de las entidades
financieras de los Estados Unidos: la Ley de Secreto Bancario
(BSA) de 1970, la Ley de Control del blanqueo de dinero de
1986, y la USA Patriot Act (Ley Patriota) de 2002, que
enmienda las dos anteriores
La BSA, enmendada por la Patriot Act, obliga a las
entidades financieras que operan en los Estados Unidos a tomar
una serie de medidas contra el blanqueo de dinero para
garantizar que no van a convertirse en vías para la
financiación de terroristas, de canalización de fondos
ilegales, o en facilitadores del blanqueo de dinero. Las
disposiciones más importantes indican que las entidades
financieras:(1) deben establecer programas contra el blanqueo
de dinero con políticas y procedimientos claros, un oficial de BSA, un programa de formación para cargos y empleados
y una función de auditoria interna,(2)
deben verificar las identidades de las personas que deseen
abrir, o mantener, cuentas bancarias ; y (3) deben cumplir con
los requisitos obligados a la hora de abrir y gestionar
cuentas bancarias a nombre de instituciones financieras
extranjeras o para extranjeros acaudalados, incluidos altos
cargos políticos.
Además, la BSA autoriza al Departamento del Tesoro de los
Estados Unidos para que exija a las entidades financieras, y
otros negocios, que informen sobre transacciones de sumas
importantes, así
como de otras actividades sospechosas, a fin de impedir el
blanqueo de dinero.
La Ley de Control del blanqueo de dinero (Money
Laundering Control Act), promulgada en parte como respuesta a
la vista celebrada por este Subcomité en 1985, fue la primera
en el mundo en criminalizar esta actividad. Prohíbe a
cualquiera persona llevar a cabo una transacción financiera
con fondos derivados de una “actividad considerada ilícita.”
La ley incluye una larga lista de actividades que se incluyen
en esta consideración, entre ellas, el terrorismo, el tráfico
de drogas, y el fraude. Muchas de las actividades incluidas
son delictivas de acuerdo con las leyes de los Estados Unidos;
no obstante, en 2002, la Patriot Act amplió esta lista para añadir,
entre otros, delitos de corrupción en el extranjero tales
como el soborno o la apropiación indebida de fondos. El
motivo de esta inclusión fue hacer
ilegal que cualquier banco en Estados Unidos aceptase, a
sabiendas, fondos procedentes de practicas corruptas en el
exterior. Se incluyeron en la relación de actividades ilícitas
los delitos de corrupción en el extranjero a partir, en
primer lugar, de las actuaciones del Subcomité en 1999 sobre
la Banca Privada que permitieron establecer que altos cargos
políticos extranjeros estaban utilizando cuentas bancarias en
EEUU para ocultar y beneficiarse de fondos adquiridos
indebidamente y expoliados a sus países de origen.
La finalidad de estas leyes, así como otras
relacionadas con ellas, es organizar la participación de las
instituciones financieras de los EEUU en la lucha contra el
blanqueo de dinero. Todas ellas exigen a las entidades
financieras que se nieguen a participar en operaciones
relacionadas con fondos de origen delictivo, que hagan
seguimiento a las transacciones y que informen de las
actividades sospechosas, y que pongan en marcha programas
activos contra el blanqueo de dinero.
B. Regulación y control del blanqueo de dinero
El Secretario del Tesoro es el principal regulador
federal encargado de hacer cumplir las leyes contra el
blanqueo de dinero. El año pasado, el
Secretario creó una nueva oficina interna, la Oficina
Ejecutiva para la financiación ilegal y los delitos
financieros (EOTF/FC), dirigida por un Subsecretario
Adjunto. Esta oficina supervisa las operaciones de la Red
de Regulación de los Delitos Financieros (FinCEN), oficina
del Tesoro cuyas funciones incluyen, entre otras, elaborar
reglamentos y directrices de la BSA, analizar informes sobre
transacciones monetarias y de actividades sospechosas
presentados por entidades financieras, relacionarse con
autoridades locales, estatales, federales e internacionales,
así como con otras unidades de inteligencia financiera del
mundo entero. La EOTF/FC supervisa también la Oficina de
Control de Activos Financieros (OFAC) que, entre otras
funciones, tiene la responsabilidad de identificar países,
terroristas y narcotraficantes sancionables de acuerdo con las
leyes de los Estados Unidos, y de administrar el régimen
estatutario para la congelación de
sus activos económicos e impedirles utilizar el sistema
financiero de los Estados Unidos.
En el Departamento del Tesoro está también la Oficina
del Controlador de la Moneda (OCC), que tiene entre sus
funciones la supervisión de las operaciones de las entidades
con estatuto de banco nacional. Como otros controladores
financieros, incluida la Federal Reserve Board (Reserva
Federal), la Federal Deposits Insurance Corporation, Oficina
de Supervisión de Cooperativas de ahorro (Federal Thrift), la
National Credit Unión Administration, la OCC inspecciona las
instituciones financieras bajo su jurisdicción de forma
continuada para asegurarse de su seguridad y solidez y del
cumplimiento de los reglamentos y ordenanzas, incluidas las
normas contra el blanqueo de dinero. La OCC analiza de forma
permanente las operaciones de las grandes y medianas entidades
bancarias, tomando en consideración temas fijos y también
aquellos otros que puedan suscitar preocupación. La OCC
presenta un informe, aproximadamente cada año, al Consejo de
Administración del banco y se reúne con él para explicar
sus conclusiones y preocupaciones. El análisis de la OCC
incluye una clasificación general sobre seguridad y solidez
del banco utilizando el sistema CAMELS de evaluación- El sistema CAMELS de
evaluación incluye una escala de 1 a 5, en la que 1 significa
banco seguro y protegido, sin causa alguna de preocupación
para los controladores, 3 significa entidad que preocupa a los
supervisores en uno o varios aspectos; y 5 significa banco
inseguro y poco sólido, que produce graves preocupaciones a
los supervisores. La OCC puede también catalogar a cualquier
banco como “institución con problemas” conforme al 12 C F
R §5.51 Apartado (d).
En 1998, los reguladores federales de la banca
publicaron manuales de inspección revisados para que
sirvieran de guía a los inspectores que controlaban los
sistemas contra el blanqueo de dinero en instituciones
financieras. Sus contenidos eran en muchos casos resultado de
consultas entre inspectores bancarios. En septiembre de 2000,
la OCC revisó “La Bank Secrecy Act/Anti-Money Laundering
Handbook” para dotarlos de una guía adicional actualizada
con políticas y procedimientos eficaces contra el blanqueo de
dinero, y sobre otras áreas potencialmente problemáticas.
Aunque la Patriot Act introdujo numerosos cambios en la ley en
2002, el manual del AML utilizado por la OCC no se ha
actualizado por completo para incluir los requerimientos de
las nuevas diligencias.
En el caso de que la OCC estableciera que un banco está
llevando a cabo prácticas inseguras o no suficientemente
claras, que ha violado cualquiera ley o reglamento, o que ha
ignorado cualquier requerimiento que le hubiera sido hecho, la
agencia puede tomar una serie de medidas formales e informales
que garanticen su cumplimiento. Las acciones informales pueden
incluir el requerimiento de un plan de seguridad y solidez, de
un memorando de acuerdos, de una resolución del consejo de
administración , una carta de obligaciones en la que se
compromete a tomar medidas correctoras adecuadas dentro de un
plazo determinado, o el envío de una carta de supervisión al
banco, enumerando aspectos “específicos que necesitan
atención.” Estas acciones informales, normalmente no se
hacen públicas y no son argumentables ante un tribunal. Las
acciones formales incluyen la emisión de una orden de “
cease and desist” en la que se le hace un requerimiento al
banco para que abandone las prácticas inseguras o los
incumplimientos de las leyes o para que tome iniciativas
positivas que corrijan los problemas detectados,
sanciones económicas;
la suspensión o el cese de una o más personas de su
plantilla,
o la denuncia ante los tribunales para su encausamiento
criminal.
Además, en caso de que la OCC establezca que un banco no ha
mantenido un programa contra el blanqueo de dinero o “que no
ha corregido” cualquier problema del AML, la ley obliga a la
OCC a emitir una orden de “cease and desist” de sus
actividades contrarias a las leyes federales contra el
blanqueo de dinero.
v. EL BANCO RIGGS
El banco Riggs no cumplió
con sus obligaciones legales de crear y mantener un programa
eficaz contra el blanqueo de dinero. Dos ejemplos relacionados
con cuentas del Riggs son los relativos a las cuentas de
Augusto Pinochet y de Guinea Ecuatorial que ponen de
manifiesto el alcance de las deficiencias de los programas de
control en este banco.
A. La Riggs National Corporation y el Riggs Bank.
El banco Riggs N A es una institución financiera
conocida desde hace mucho tiempo que está registrada en
Delaware y opera en toda la zona metropolitana de Washington
DC.
Todas las acciones del banco Riggs son propiedad de la Riggs
National Corporation, una sociedad anónima registrada en
Delaware con sede en
Washington DC. En 2003, la Riggs National Corporation declaró
unos activos de aproximadamente 6,3 mil millones de dólares,
el 95% de los cuales los tiene el Banco Riggs, la principal
empresa del grupo.
El Riggs opera principalmente en los Estados
Unidos, aunque tiene muchas oficinas en el extranjero. Sus
operaciones bancarias en el exterior incluyen el Riggs Bank
Europe, Ltd. en Londres y en Berlín; el Riggs Bank and Trust
Company (Bahamas) Ltd, más tarde reorganizado como sucursal
del Riggs Bank en las Bahamas; el Riggs Bank and Trust Company
en la Isla de Jersey; y la Riggs and Co. International Ltd (RCIL) en Londres. Este año ha anunciado su intención de cerrar las
filiales de Londres y Alemania . Ha mantenido una filial, Edge
Act, en Miami llamada Riggs International Banking Corporation
(RIBC), pero ha anunciado igualmente su intención de
cerrarla. Tiene varias filiales dedicadas a actividades de
inversión, incluida la Riggs Investment Advisors, Inc.; Riggs
Capital, Capital II; Riggs Capital Partners, LLC y la Riggs
Capital, Capital Partners II, LLC. Riggs utiliza la marca
“Riggs and Co.” para referirse a sus empresas de gestión
de capitales.
Principales
áreas de negocio.
Tiene importantes sectores de negocio incluyendo la banca y préstamos
en toda la zona metropolitana de Washington; servicios
bancarios a empresas, a agencias gubernamentales, y a
entidades sin ánimo de lucro y servicios de gestión de
activos a personas con alto nivel de ingresos, a través de
los departamentos de Banca Privada e Internacional.
“Banca Privada” es un término utilizado para
referirse a un tipo de servicios financieros prestados
exclusivamente a personas muy acaudaladas. El banco asigna un
empleado a cada cliente que hace las veces de enlace personal
entre ellos y le facilita el uso de todos los servicios
financieros. Por ejemplo, el empleado del banco, que a menudo
se le llama gestor de relación, banquero privado, o
administrador de cuentas, ayuda a los clientes a abrir cuentas
en varios países, a completar giros telegráficos, a cambiar
moneda, a comprar certificado de depósitos, a abrir cuentas
de inversión, a conseguir asesoramiento financiero y
planificación de activos, y a obtener varias líneas de créditos.
En algunos casos, el gestor privado ha creado empresas
fantasma en paraísos fiscales y ha abierto cuentas bancarias
a nombre de dichas empresas al objeto de ocultar la verdadera
titularidad de las cuentas o de los activos. El Riggs ofreció
todos estos servicios a sus clientes locales e internacionales
de Banca privada.
El Riggs ha sido también líder en el sector
especializado y conocido como Embassy Banking (banca para
embajadas). En esta actividad, el banco tiene abiertas y
gestiona cuentas para más del 95% de las misiones extranjeras
y embajadas situadas en toda el área metropolitana de
Washington. Hasta fechas recientes, el principio que gobernaba
las actividades del Riggs era abrir cuentas a cualquier
embajada o individuo con credenciales diplomáticas del
Departamento de Estado de los Estados Unidos.
El estudio del Subcomité indica que muchas embajadas
extranjeras tenían abiertas múltiples cuentas en el Riggs,
no solo para facilitar las gestiones cotidianas de las
cancillerías, sino también en algunos casos, para cubrir las
necesidades de su personal diplomático, sus familiares, y a
veces, otras agencias, funcionarios estatales, y para otras
personas de sus países respectivos. El Subcomité descubrió
que muchas de las cuentas de embajadas que se analizaron se
habían abierto para uso personal de políticos extranjeros o
de sus familiares, y se gestionaban como cuentas bancarias
privadas.
La “banca para las embajadas” ha representado
un gran negocio para el banco Riggs. En años recientes, estas
cuentas han producido alrededor del 20% de los ingresos
totales del banco en depósitos.
Cerca del 44% de los depósitos de las embajadas han procedido
de países africanos y del Caribe, el 24% de Oriente Medio y
el 17% de América Latina, Portugal y España.
Según un análisis de la OCC, alrededor del 7% de
las embajadas clientes del banco correspondían a países
considerados como no-cooperantes con los esfuerzos
internacionales contra el blanqueo de dinero.
Los dos clientes “de Embajada” más importantes han sido
Guinea Ecuatorial y Arabia Saudita. Solamente otros pocos
bancos más como el Wachovia National Bank y el Congressional
Bank se dedican también a la banca “de Embajada”.
La dirección del Riggs. El Riggs tiene una Junta Directiva de 11 miembros
que se reúne habitualmente cada tres meses. Tres de sus
miembros más antiguos son Joseph L. Allbriton, su esposa Bárbara
B. Allbriton y el hijo de ambos, Robert L. Allbriton quienes
conjuntamente son los mayores accionistas de la Riggs National
Corporación. Joseph Allbriton dimitió de la Junta Directiva
del banco Riggs en 2001, y de la Junta Directiva de la Riggs
National Corporation en 2004, mientras que Robert Allbriton
ejerce la Presidencia de ambos. La Sra. Allbriton ejerció
como directora de Riggs National Corporation desde 1991 hasta
1996, y ejerció como miembro de la junta del banco Riggs
hasta su dimisión en 2004.
La Junta Directiva del Banco Riggs tiene seis comités
que asesoran en la supervisión de las operaciones del banco.
Cada uno de estos comités del banco se corresponde con otro
paralelo en la Riggs National Corporation, y las dos juntas
directivas y sus respectivos subcomités a menudo se reúnen
juntos. El Comité Ejecutivo de Riesgo y Presupuestos del
Banco ayuda a garantizar un eficiente funcionamiento general
del banco. El Comité de Auditorias supervisa los informes del
banco y el trabajo realizado por sus auditorias internas y
externas. El Comité de Compensación ayuda a la Junta en
temas relacionados con compensaciones y beneficios. El Comité
para los Nombramientos/Dirección Corporativa recomienda los
nombramientos a la junta y supervisa asuntos relativos a
dirección corporativa. El Comité Internacional propicia un
forum para la planificación de las estrategias del banco en
el mercado internacional, incluido el desarrollo de su
actividad bancaria privada internacional y de sus cuentas de
embajadas.
En 2004, en respuesta a ciertos problemas detectados por los
inspectores federales, las juntas del banco Riggs y de la
Riggs National Corporation crearon cada uno de ellas comités
de cumplimiento del Bank Secrecy Act para vigilar y coordinar
sus obligaciones contra el blanqueo de dinero.
Los miembros de la Junta directiva de la Riggs National
Corporation en 2004 son: Robert L. Allbritton, J. Carter Beese,
Charles A. Camalier, Timothy C. Coughlin, Lawrence I. Hebert,
Steven B. Pfeiffer, Robert L. Sloan, Jack Valenti, William L.
Walton, and Eddie N. Williams.
La composición de la de la Junta Directiva del Riggs
Bank Board se solapa con la del Riggs National Corporation,
aunque también cuente la Directiva del Banco con otros
miembros. .
Los
directores del banco Riggs en 2004 son: Sra. Allbritton,
Robert Allbritton, Nathan Baxter, Jacqueline C. Duchange,
Thomas F. Fitzgerald, Heather Foley, Mr. Hebert, Frederick J.
Ryan, Jr., Robert Roane, John A. Sargent, and Stephen J.
Trachtenberg.
Uno de los más importantes y destacados miembros
de la Junta de la Riggs National Corporation a lo largo de los
años ha sido Joseph Allbritton, que ejerció de director del
banco durante más de 20 años, desde 1981 hasta 2004. Durante
muchos años el Sr.Allbritton era el presidente de las Juntas
Directivas tanto del Riggs Bank como de la Riggs National
Corporation. También ejerció como gerente (CEO) de ambos
desde 1983 hasta 2001. En febrero de 2001, Robert Allbritton
sucedió a su padre como presidente de la Junta Directiva del
Riggs Bank. También se convirtió en presidente de la Junta
Directiva y gerente (CEO) de la Riggs National Corporation.
Otros de los miembros de la Junta de la Riggs
National Corporation mantienen estrechos lazos con el Riggs.
Por ejemplo, el Sr. Hebert, uno de los directores del Riggs
Bank desde 1981, y desde 1988 de la empresa holding del banco,
se convirtió en presidente de la Junta y gerente del Riggs
Bank en 2001, cuando Joseph Allbritton dejó dicho puesto. Es
también alto funcionario y director de varios otros negocios
de los Allbritton, incluida la Perpetual Corp., la propietaria
de Allbritton Communications Co. El Sr. Coughlin, también
director desde 1988, fue presidente de la Riggs National
Corporation desde 1992 hasta junio de 2004, fecha en la que se
jubiló. Antes de 1992, trabajó en el Riggs Bank y regresó
brevemente al banco en diciembre de 2003, para asumir la
responsabilidad de las relaciones con Guinea Ecuatorial y
después, en marzo 2004, se encargó de los departamentos de
las embajadas y de la actividad bancaria privada
internacional. El Sr. Pffeifer ha ejercido como director desde
1989, presidente del Comité Ejecutivo, Presidente del Comité
Internacional, y miembro del Comité de Auditoria. Es también
socio principal en Fulbright & Jaworski, un gabinete jurídico
que presta servicios legales al banco. El Sr. Beese, es
director desde 2001, y es también presidente de dos empresas
de inversión de capital propiedad del Riggs Bank ; en 2002,
recibió casi 2,6 millones de dólares en concepto de
honorarios de gestión por parte del banco para administrar
ciertas empresas de inversiones de capital. El Sr. Camalier,
director desde 2001, es socio gerente de Wilkes Artis, otra
empresa de asesoría jurídica que presta servicios
profesionales al Riggs Bank.
A día de hoy, el más alto cargo del Riggs Bank es
el Sr. Hebert, presidente y gerente (CEO). El funcionario Jefe
de Operaciones es Robert Roane. El abogado general del banco
es Joseph Cahill. El Jefe Financiero es Steven Tamburo. El
Jefe de Riesgos es R. Ashley Lee. El jefe del Grupo de Banca
Internacional era Raymond Lund, que fue cesado en marzo de
2004. El responsable de Operación y Seguridad era Paul Glenn,
y fue sustituido en 2003 por David Caruso.
Lucha
contra el blanqueo de dinero. A
pesar de tener muchos clientes extranjeros, incluso clientes
de países con alto riesgo de blanqueo de dinero y corrupción,
el Riggs ha sido citado repetidas veces por mantener controles
débiles contra estas prácticas delictivas.
Los elementos de un programa eficaz contra el
blanqueo de dinero están bien establecidos y los inspectores
federales han estado revisando los esfuerzos de los bancos en
este sentido durante aproximadamente una década. Por ejemplo,
en 1997 la reserva federal publicó un protocolo-guía
detallado para introducir mecanismos de protección contra el
blanqueo de dinero en las operaciones de la banca privada.[23]
Entre otras cuestiones, este protocolo insta a “los gestores
a supervisar activamente las actividades bancarias privadas así
como a crear una cultura apropiada” que garantice “un
ambiente corporativo sólido de control y gestión de
riesgos.” Recomienda que los bancos dispongan de protocolos
escritos contra el blanqueo de dinero, incluidas políticas y
procedimientos de “conozca-a-su-cliente (KYC)”.
Indica a los bancos que revisen muy cuidadosamente las
solicitudes antes de aceptar a nuevos clientes y que completen
la información sobre “antecedentes básicos” de cada uno
de ellos, incluyendo el nombre del cliente, señas, forma de
identificarle, negocio, fuente de riqueza, así como el tipo y
volumen de transacciones que se espera manejará en su cuenta.
Para la Banca Privada que mantiene y gestiona cuentas de
clientes y de empresas en paraísos fiscales, el protocolo
recomienda que los bancos mantengan cuidadosos registros de
los dueños de esas corporaciones.
Una vez abiertas, el protocolo subraya la importancia
de establecer sistemas de información que permitan recopilar
los datos sobre todas las cuentas y los servicios financieros
relacionados con un cliente determinado y que esa información
pueda utilizarse para controlar las actividades de la cuenta y
detectar transacciones sospechosas. El protocolo insiste mucho
en la necesidad de vigilar las transacciones, incluidas las
transferencias bancarias y de informar a las autoridades
judiciales sobre actividades sospechosas. La normativa insiste
también sobre la importancia de la supervisión interna de
los gestores de cuentas y dictamina que “ las instituciones
no deben depender de un gestor de una determinada cuenta o su
supervisor inmediato para, por ejemplo, perdonar alguna
documentación necesaria para abrir una cuenta, aprobar el
perfil de un cliente, autorizar una relación con otro,
conocer plenamente al cliente y controlar sus cuentas para
detectar transacciones anormales”. La normativa recomienda
que personal independiente actúe también como inspector,
gestor de riesgos o altos directivos para llevar a cabo
controles contra el blanqueo de dinero. Insiste también en la
importancia de llevar a cabo auditorias internas para
comprobar la eficacia de los procedimientos y las normativas
del banco contra el blanqueo de dinero.
El protocolo de la Reserva Federal es una de las
fuentes que ofrecen amplia información sobre cómo llevar a
cabo un programa contra el blanqueo de dinero. En 2000, por
ejemplo, la OCC editó un manual de Controlador sobre la Ley
del Secreto Bancario/Contra el blanqueo de Dinero (“Comptroller’s
Handbook on Bank Secrecy / Act Anti-Money Laundering”) con
el fin de facilitar orientaciones detalladas a las entidades
financieras sobre políticas y procedimientos eficaces para
tal fin. Dado que los reglamentos de la OCC han exigido desde
1987 a todos los bancos que operan a nivel nacional que pongan
en marcha un programa contra el blanqueo de dinero, la mayor
parte de los bancos tienen ya años de experiencia en la
preparación y ejecución de controles eficaces.
A pesar de esta normativa, en vigor desde hace
bastante tiempo, el programa del Riggs contra el blanqueo de
dinero era prácticamente inoperante (“disfuncional”). Las
deficiencias identificadas incluyen la incapacidad del banco
para recopilar información sobre todas las cuentas relativas
a un determinado cliente, errores en la identificación de
cuentas de alto riesgo, seguimiento insuficiente de las
transacciones, inadecuado sistema de información a las
autoridades judiciales sobre actividades sospechosas, débil
liderazgo dentro del banco sobre la importancia de la lucha
contra el blanqueo de dinero.
Estas deficiencias fueron identificadas por el regulador
principal responsable del Riggs, la OCC, así como por los
auditores del propio banco en fecha tan temprana como 1997, y
repetidas varias veces más en otros controles e informes de
auditoria a lo largo de los siguientes 5 años.
En 2002 y 2003 el banco Riggs fue objeto de varios
artículos de prensa sobre transacciones dudosas y cuentas
relacionadas con miembros de los gobiernos de Arabia Saudita y
Guinea Ecuatorial Como respuesta a esos artículos, la OCC
inició intensos controles de las cuentas de ambos clientes.
En julio de 2003 la OCC dictó una orden de “cease and
desist” obligando al Riggs a revisar sus programas contra el
blanqueo de dinero. El Riggs aceptó la orden y aceptó llevar
a cabo nuevas reformas para reforzar sus operaciones bsa.
En mayo de 2004, la OCC y la FinCEN impusieron al banco una
multa de 25 millones de dólares por violar voluntariamente su
obligación legal de crear un programa adecuado contra el
blanqueo de dinero y presentar informes de transacciones
monetarias y actividades sospechosas, y por no cumplir con la
“orden de aceptación”. Esta multa es la más alta
impuesta a una entidad basándose en la ley de secretos
bancarios (BSA). Además, en mayo de 2004 la Reserva Federal
también publicó una orden “cease and desist” obligando a
la Riggs National Corporation a mejorar su control del banco,
los controles internos y la valoración de riesgo del mismo.
A principios de 2003, el Subcomité dio comienzo a
su investigación sobre la actividad bancaria privada y sobre
las “cuentas de Embajada” del banco Riggs. La siguiente
información sobre la gestión de las cuentas de Augusto
Pinochet y Guinea Ecuatorial demuestra la falta de respecto
del banco a las exigencias contra el blanqueo de dinero, así
como su apoyo activo a actividades sospechosas. A continuación
sigue información adicional sobre los controles deficientes
contra el blanqueo de dinero del banco y el fallo de los
reguladores federales para corregir esas deficiencias.
B. Augusto Pinochet
Conclusión (1): Asesoría
a Pinochet. El banco Riggs ayudó a Augusto Pinochet,
ex-presidente de Chile, a eludir procedimientos judiciales en
relación con sus cuentas bancarias y se resistió a la
inspección de la OCC de dichas cuentas, a pesar de las
advertencias sobre el origen de la fortuna del Sr. Pinochet,
la existencia de un proceso pendiente destinado a congelar sus
bienes, y de acusaciones públicas sobre faltas graves
cometidas por su cliente.
Augusto Pinochet Ugarte, ex-presidente de Chile, es
una figura política controvertida, cuyo nombre es conocido en
el mundo entero. Tras llegar al poder en 1973, mediante un
golpe de estado, gobernó como presidente de Chile hasta 1990,
y ocupó el puesto de Comandante-Jefe de las Fuerzas Armadas
Chilenas hasta 1998, fecha en la que, al retirarse del ejército,
se convirtió en “Senador Vitalicio.”
Desde los primeros días de su régimen, el Sr. Pinochet ha
sido acusado de haber participado en acciones que suponían
abusos de los derechos humanos, torturas, asesinatos, creación
de escuadrones de la muerte, trafico de drogas, venta de
armas, y corrupción, pero no ha podido ser condenado ante un
tribunal.
Desde 1996, ha sido objeto de varias querellas en España, el Reino Unido, Chile,
y otros países por personas que quieren
hacerle rendir cuentas por crímenes cometidos durante su
presidencia. Hasta la fecha, en cada uno de los casos, el juez
no ha podido procesarle, por no estar Pinochet presente, estar
mentalmente incapacitado , o disponer de inmunidad.
Las investigaciones del Subcomité han establecido
que el Riggs sirvió durante mucho tiempo como la banca
personal del Sr. Pinochet y que le ayudó a ocultar y mover
sus fondos mientras estaba bajo investigación y era objeto de
una orden mundial de congelación de sus bienes. Las
investigaciones del Subcomité han encontrado que, entre otras
acciones, el Riggs abrió múltiples cuentas a favor del Sr.
Pinochet con el conocimiento y apoyo de la dirección del
banco; aceptó en ellas millones de dólares en depósitos,
sin haber realizado antes investigaciones serias sobre su
origen; creó empresas fantasmas en paraísos fiscales y abrió
cuentas en nombre de dichas empresas para ocultar la
titularidad de Pinochet sobre esos fondos; cambió los nombres
de su cuenta personal para camuflar su titularidad;
transfirieron 1,6 millones de Londres a Estados Unidos
mientras el Sr. Pinochet estaba detenido y sujeto a orden
judicial; llevó a cabo transacciones a través de la
concentración de cuentas del Riggs para ocultar la
participación del Sr. Pinochet en algunas transacciones económicas;
le entregó en Chile más de 1,9 millones en cuatro cheques
bancarios con el fin de permitirle el cobro de importantes
sumas de dinero en efectivo en aquél país. Las
investigaciones del Subcomité han revelado también que el
banco Riggs ocultó a los inspectores de la OCC, durante dos años,
la existencia de las cuentas del Sr. Pinochet, se opuso a sus
peticiones de información, no intentó identificar y no
informó sobre actividades sospechosas en esas cuentas y sólo
las cerró después de una minuciosa inspección de la OCC en
2002.
Relaciones
con Pinochet. Las
pruebas descubiertas por el Subcomité ponen de manifiesto que
el Sr. Pinochet fue cliente del Riggs por lo menos durante
ocho años,
con múltiples cuentas bancarias, inversiones, certificados de
depósitos (CDs) bajo su control. Su saldo total en el Riggs
osciló a los largo de los
años de 4 a 8 millones de dólares.
Las pruebas demuestran que dos empleados del Riggs eran
los responsables de las operaciones del día a día en las
cuentas de Pinochet. Carol Thompson, vicepresidente superior
para América Latina en la División de la banca de embajadas,
se reunió con el Sr. Pinochet dos veces al año, y hablaba
directamente con él por lo menos cada cuatro meses.
Fernando Baqueiro, Director Gerente para América Latina en el
Departamento de Banca Privada Internacional, también manejó
las cuentas pero ha indicado que tuvo mucho menos contacto
directo con el Sr. Pinochet.
Ambos dependían del Jefe del Grupo de Banca Internacional.
Las pruebas obtenidas por el Subcomité indican que
altos cargos del Riggs buscaron activamente las cuentas del
Sr. Pinochet. En entrevistas separadas, todos miembros del
personal de Riggs entrevistado por el Subcomité reconocieron
que una delegación de altos cargos del Riggs visitó varios
países de América Latina, incluido Chile, que se reunió con
el Sr. Pinochet, y que le solicitó de forma explícita que
abriera una cuenta en el banco. Discreparon, sin embargo,
sobre quienes integraron exactamente la delegación y quien
solicitó la apertura de la cuenta al Sr. Pinochet.
Creación
de dos empresas fantasmas en paraísos fiscales.
En julio de 1996, casi 18 meses después de que el Riggs
abriera cuenta personal al Sr. Pinochet, se presentaron en
España acusaciones contra él
por crímenes contra la humanidad. En 1996, y otra vez en 1998, Riggs ayudó al Sr.
Pinochet a crear dos empresas fantasmas en las Bahamas,
Ashburton Company Ltd. y Althorp Investment Co., Ltd. Ninguna
de las dos tenía personal ni oficinas, pero figuraban como
propietarias nominales de las cuentas abiertas en el Riggs
Bank así como de CDs de los que se beneficiaba el Sr.
Pinochet y su familia.
Riggs
Bank & Trust Co. (Bahamas)
Ltd., una filial del Riggs en las Bahamas con capacidad de
abrir cuentas bancarias y establecer fideicomisos en aquel país,
creó las empresas.
Ashburton fue la primera en registrarse, en o alrededor de
abril de 1996.
El dueño nominal de la empresa era Ashburton Trust, la que el
Riggs había ayudado a crear en las Bahamas en mayo de 1996.
Los fideicomisarios de Ashburton Trust son el Riggs Bank &
Trust Co. (Bahamas) Ltd.; los otorgantes son los Sres.
Pinochet; y los beneficiarios del fideicomiso son sus cinco
hijos. Empleados de Deloitte & Touche fueron nombrados
altos cargos y directivos de Ashburton, de esta forma el
nombre del Sr. Pinochet nunca aparece en las escrituras. Riggs
registró la segunda empresa fantasma con el nombre de Althorp
Investment Co., Ltd., en febrero de 1998, usando una
estructura similar.
Múltiples
cuentas. Entre 1994
y 2002, Riggs abrió al menos tres cuentas personales a nombre
del Sr. Pinochet, y otras tres a nombre de sus empresas
fantasmas, Ashburton and Althorp, y emitió varios
certificados de deposito (CDs). Algunas de esas cuentas
estaban en el Riggs Bank en los Estados Unidos; otras en Riggs
Bank Europe, Ltd. en Londres, y Riggs presentó diferente
volumen de documentación para cada una de ellas. La mayor
parte de la documentación presentada al Subcomité correspondía
a las cuentas de Pinochet en los Estados Unidos; presentó
escasa documentación sobre las cuentas en Londres. Según uno
de los estudios de la OCC, en 2000, las cuentas de Pinochet
ocupaban el cuarto puesto en importancia en el Departamento de
Banca Privada Internacional.
Tras ser examinadas dichas cuentas en 2002 por la OCC, todas
ellas fueron clausuradas.
Cuentas
personales. Las tres
cuentas personales abiertas en el Riggs a nombre de Augusto
Pinochet Ugarte y de su esposa eran las siguientes:
(1)
Cuenta Nº. 76-750-393.- Cuenta
personal de mercado de valores, se abrió en el Riggs de
Estados Unidos en diciembre de 1994, y fue clausurada el 25 de
marzo, 1999.
Su saldo, durante 5 años, fluctuó entre 50.000 y 1,2
millones dólares.
El administrador de la cuenta de embajada de Pinochet informó
al Subcomité de que el banco había clausurado esta cuenta
después de que un periódico mexicano obtuviera un extracto
mensual y publicase su número.
La cuenta fue clausurada y los fondos transferidos a otra
cuenta abierta al efecto y que se describe a continuación.
(2)
Cuenta Nº 76-835-282.- Se abrió
esta cuenta personal de mercado de valores, en el Riggs de
Estados Unidos, el 24 de marzo de 1999, con los fondos
provenientes de la cuenta clausurada. Durante, los siguientes
tres años, el saldo fluctuó entre 20.000 y 550.000 dólares. Esta cuenta fue clausurada en agosto de 2002.
(3)
Cuenta Nº. 25-005-393, Se abrió
esta cuenta corriente personal en el Riggs de Londres en una
fecha desconocida, y en abril 1997, fue convertida en una
cuenta personal NOW, Cuenta NOW Nº. 74-041-013. La cuenta
personal NOW fue clausurada en mayo de 2000. De 1997 a 2000, el saldo de la cuenta fluctuó
entre 40.000 y 1,1 millones de dólares.
Al clausurarse la cuenta en 2000, los fondos fueron
aparentemente transferidos a otra cuenta recién abierta en el
Riggs de los Estados Unidos a nombre de la empresa fantasma de
Pinochet, Althorp Investment, Ltd.
Cuentas de empresas. El Riggs abrió varias cuentas bancarias y de
inversión a nombre de Ashburton and Althorp y expidió varios
certificados de depósito de 90 días. Basándose en las
pruebas revisadas por el Subcomité, las principales cuentas
abiertas por el Riggs a nombre de las empresas fantasmas del
Sr. Pinochet eran las siguientes:
(1)
Cuenta Nº. 02121401.- Más tarde
se cambió por la cuenta Nº 64-0041-01-8; era una cuenta de
gestión de inversión de empresa para Ashburton.
Se abrió en el Riggs de Estados Unidos en una fecha
desconocida de 1996. Esta era la cuenta más importante de
Pinochet y en julio de 2002, tenía un saldo de al menos 4,5
millones de dólares.
El Riggs gestionó activamente los fondos de esta cuenta, con
numerosas ventas de valores. Fue clausurada en agosto de 2002.
(2)
Cuenta Nº. 76-715-547.- Cuenta de
mercado monetario de empresa para Ashburton, fue abierta en el
Riggs de Estados Unidos en mayo de 1996. Desde 1997 hasta 2002, el
saldo de la cuenta osciló entre 4.000 y 1,1 millones de dólares.
Aunque no se le entregó documentación específica al efecto
al Subcomité, hay pruebas que indican que esta cuenta fue
clausurada en agosto de 2002.
(3)
Cuenta Nº 76-835-493.- Era una
cuenta de empresa para mercado de valores que se abrió en
2000, a nombre de “Ashburton Company, Ltd. #2,” pero luego
cambió en 2001, a “Althorp Investment Co. Ltd.,” la otra
empresa fantasma del Sr. Pinochet. La cuenta se abrió en el Riggs en Estado Unidos
en mayo 2000, con fondos transferidos de la cuenta Now del Sr.
Pinochet en el Riggs de Londres. De 2000 a 2002, el saldo de la cuenta fluctuó
entre 200.000 y 950.000 dólares.
Esta cuenta se clausuró en agosto de 2002.
(4) El Riggs emitió siete
CDs a nombre de Ashburton. Cada CD tenía un valor de 1
millón, los dejaron vencer, y se emplearon los fondos para
adquirir otro CD por el mismo valor. El primer CD fue emitido
en 1997, y el último en 1998, que fue repetidamente renovado. En octubre 2001, se
retiraron cerca de 500.000 dólares de los CDs existentes y se
ingresaron a la cuenta de mercado de valores de Ashburton,
Cuenta Nº 76-715-547. Este CD venció en agosto
2002, y los restantes 493.000 dólares mas intereses se
ingresaron en cuenta de mercado monetario de Ashburton que se
clausuró poco después.
(5) Se abrió un
CD del Riggs a nombre de Althorp en el Riggs de Londres en
abril 1998, por 1 millón de libras esterlinas.
En los documentos figuraba como cuenta la Nº 17- 172-204 o la
Nº 74-377-015. Fue renovado por tres periodos de 90 días. El
26 de marzo de 1999, antes de su fecha de vencimiento, se
“rompió” el CD,
y los fondos, que sumaban 1.619.500 dólares, fueron
transferidos a un nuevo CD abierto a nombre de Althorp en
Riggs en Estados Unidos como se describe más abajo.
(6) Se abrió un
CD en dólares para Althorp, Cuenta Nº 81-442-002, el 26
de marzo de 1999 en el Riggs de Estados Unidos, con fondos del
CD de Londres mencionado más arriba. Este CD se renovó automáticamente
por periodos de 90 días. Inicialmente se financió con 1,6
millones de dólares, pero se retiró la suma de 500.000 dólares
el 15 de mayo de 2001, que fue ingresado en la cuenta de
valores de mercado de Althorp, Nº. 76-835-493. El 5 de abril
2002, se retiraron otros 500.000 dólares y se ingresaron en
la cuenta personal de valores de mercado del Sr. Pinochet, Nº.
76-835-282. En junio, se renovó el CD por otro periodo de 90
días con 619.500 dólares. Aunque no se facilitó
documentación alguna al Subcomité sobre la fecha en que se
rescindió este CD, el Riggs ha indicado que todas las cuentas
relativas a Pinochet fueron clausuradas en julio o agosto de
2002.
Conozca
la documentación de su cliente.
Investigar minuciosamente y con la debida diligencia a los
posibles clientes es una medida de salvaguardia fundamental
contra el blanqueo de dinero. Este requisito de “Conozca a
su Cliente” (KYC) supone, en primer lugar, recabar y
verificar antecedentes de presentes y futuros clientes para
evitar ese tipo de prácticas. Los antecedentes de “KYC”
recabados por Riggs para las cuentas controladas por el Sr.
Pinochet eran, sin embargo, claramente deficientes.
En los años siguientes, Riggs adoptó líneas de
actuación por las que se requería información detallada de
KYC sobre las cuentas de sus clientes. En este sentido, su
programa de cumplimiento con la BSA del 2000 dice:
“El banco Riggs Bank solo hará negocios con
individuos, empresas, fideicomisos y otorgantes/ostentadores
de poder de tales fideicomisos de quienes se conozca su buena
reputación y, a través de correctas y estrictas gestiones,
se sepa que han acumulado su riqueza por medios legítimos y
honorables. El Riggs no aceptará como cliente a individuos,
empresas o relación de fideicomisos de quien haya razones
para creer que hayan sido condenados por cualquier delito de
apropiación indebida de fondos, trafico de narcóticos o
material relacionado con narcóticos, blanqueo de dinero, o
que hayan obtenido dinero a través de medios ilícitos. Riggs
exige la presentación de antecedentes rigurosamente revisados
y contrastados para determinar si acepta o no a un solicitante
como cliente suyo.”
Esta declaración se acompaña de las políticas y
procedimientos de recopilación de datos KYC. Riggs tiene
también un manual detallado de cumplimiento de KYC que dice,
inter alia, “Solo haremos negocios con personas y
organizaciones a los que creamos de sólido carácter y buena
reputación.”
Sin embargo, y en contra de su política de KYC, el
Riggs no llevó a cabo “correctas y estrictas gestiones”
para asegurarse de que el Sr. Pinochet había acumulado su
fortuna “de forma legitima y honorable”, ni siquiera
obtuvo “antecedentes rigurosamente contrastados” sobre él.
Por ejemplo, la cuenta de Pinochet más antigua que conoce el
Subcomité es la cuenta personal abierta en los Estados Unidos
en diciembre de 1994. El Riggs no presentó documentación
alguna de KYC sobre la apertura de esta cuenta, que fue
solicitada por los más altos cargos del banco.
No obstante, el Riggs presentó tres perfiles de
clientes KYC preparados durante 1998, 1999, y 2002. El más
antiguo de estos documentos de KYC es un “Know Your Customer
Client Profile” de 1998 sobre un formulario de “Riggs
& Co.” para la Ashburton Company Ltd. Este formulario tiene una serie detallada de
preguntas solicitando información sobre el nombre del
cliente, señas, estatus OFAC, sus cuentas, fuente de los
fondos, antecedentes, bienes actuales, necesidad de productos,
actividad esperada de la cuenta, referencias, y status como
cliente de “Alto Perfil”. También incluye lista de
requisitos para la documentación de KYC. A pesar de que el
formulario de KYC solicita información útil para la evaluación
del riesgo de blanqueo de dinero por parte del cliente, no se
ha respondido a todas las preguntas y algunas de las
informaciones facilitadas son escasas, incompletas, y, a
veces, engañosas.
El perfil de cliente de 1998 parece haberse
preparado para una cuenta de mercado de valores de Ashburton
abierta dos años antes, en mayo de 1996. El perfil nunca
identifica al Sr. Pinochet como dueño beneficiario de
Ashburton, indica por el contrario que el nombre del dueño
“está guardado en la caja fuerte.” El perfil indica que
“el dueño es cliente desde 1985,” que tiene unos ingresos
de renta anuales de aproximadamente 150.000-200.000 dólares,
con un valor personal neto de estimado entre 50 y 100
millones. También dice: “El cliente es una compañía
privada de inversiones con sede en las Bahamas utilizada como
vehículo para gestionar las necesidades de inversión del dueño
beneficiario, actualmente profesional retirado, quien tuvo
mucho éxito en su carrera e hizo fortuna durante su vida
laboral para jubilarse de forma ordenada.”
El perfil dice lo siguiente respecto al origen de
la fortuna y la fuente de los fondos de la cuenta: “Posición
con altos ingresos procedentes de inversiones. Herencia
familiar. ... posición con altos ingresos en sector público
durante muchos años. Ingresos procedentes de inversiones.”
Al ser preguntado por la “fuente de verificación” de esta
información, la respuesta es: “La posición y la fortuna
son de dominio público.”
En un punto, el perfil dice que el cliente tiene
5,3 millones de dólares en Riggs, y en otro punto habla de
6,3 millones, más otro millón, o dos, de dólares
“esperados.” El gráfico que pide la lista de “cuentas
relacionadas” está marcado “N/A” (no disponible) y no
se indica ninguna cuenta más, a pesar de que el Sr. Pinochet
tenía otras tres cuentas y dos CDs en el Riggs. El formulario
está firmado por tres funcionarios del Riggs, un alto
responsable de Cuentas Privadas, Fernando Baquiero, un
representante de Sean Terry, el entonces jefe de la sección
de Banca Internacional, y un tercer “supervisor” cuya
firma es ilegible.
El perfil de 1999 en ningún momento pone de
manifiesto que el dueño de Ashburton fuese un importante político
extranjero y ex jefe de estado. Nunca hace mención a
controversias antiguas, duraderas y mantenidas en el tiempo,
sobre el origen de sus riquezas, además de las acusaciones de
corrupción, trafico de drogas, y venta de armas. El perfil
tampoco menciona las medidas judiciales pendientes contra del
dueño beneficiario de la cuenta, incluidos los cargos
presentados en España en 1996, donde se le acusaba de crímenes
contra la humanidad.
El Riggs presentó también un perfil de Riggs
& Co. “conozca el perfil de su cliente” de Althorp
Investment Ltd.
Este perfil se cumplimentó en mayo de 1999. Althorp se había
incorporado un año antes, en abril de 1998, y entonces tenía
un CD en el Riggs de Londres, por valor de 1 millón de
libras.
Este perfil de 1999 no identifica nunca al Sr.
Pinochet como dueño de Althorp. Por el contrario, le describe
como “cliente en vigor” que está “jubilado.” Dice:
que “era un alto miembro de su gobierno y mantuvo una larga
relación con el Riggs en dicha puesto. Este fideicomiso se ha
creado para sus nietos.” El perfil describe la fuente de los
fondos de la cuenta como “Inversiones Personales” y
describe la fuente de su fortuna como: “Familiar y
salario” Al ser preguntado por la fuente de verificación de
esta información, la respuesta dice: “visitas
personales.”
El perfil estima los ingresos anuales del dueño en
100.000 dólares, y su valor neto en 5 millones. El gráfico
que pide la lista de “cuentas relacionadas” se quedó, una
vez más, sin rellenar, por mas que el perfil dice en otro
punto: “El beneficiario tiene otras empresas de inversiones
en el Riggs.”. El perfil está firmado por Sean Terry y una
firma ilegible.
Como el perfil de 1998, el perfil de cliente de
1999 no hace referencia alguna al estatus del Sr. Pinochet
como personaje político controvertido. Tampoco hace mención
de las querellas pendientes presentadas contra él, incluida
una orden internacional de 1998 procedente de España y que
solicita la congelación de sus cuentas bancarias. Los
perfiles de 1998 y 1999 son la única información de KYC que
facilitó el Riggs sobre las cuentas de las dos empresas
ubicadas en paraísos fiscales.
En 2001, el Riggs Bank preparó una lista de las
cuentas relacionadas con el Sr. Pinochet a fecha de 2 de mayo,
y otra lista a fecha de 12 de septiembre.
No se sabe si estas listas se habían preparado como
documentos de KYC o por otras razones. Ambas están escritas
en español, y el nombre “Pinochet” aparece escrito a mano
en el encabezamiento de la lista de septiembre.
En ambas se identifican cerca de 8 millones de dólares en
bienes, incluida una cuenta personal en “Washington” con
cerca de 23.000 dólares; tres cuentas de Ashburton (incluido
un CD) con cerca de 6 millones; y dos cuentas de Althorp
(incluido un CD) con un saldo total de cerca de 1,9 millones.
Estos listados demuestran que el banco conocía las distintas
cuentas controladas por el Sr. Pinochet.
Finalmente, Riggs presentó un “perfil de KYC”
preparado por Riggs & Co. en marzo de 2002, para las
cuentas personales de valores de Sr. Pinochet. Este perfil indica que la cuenta se había abierto
tres años antes, en marzo de 1999. Califica al cliente como
“Cliente de Alto Perfil”, e indica que se adjunta un
memorando, aunque no se le entregó ninguna copia al Subcomité.
Más adelante, dice el perfil: “información adicional sobre
el expediente con el Jefe de Grupo.” El formulario dice
también que hay una lista con todas las cuentas relacionadas
con el cliente guardada en la “caja fuerte.”
El perfil dice que la relación con Pinochet llegó
al Departamento de Banca Privada Internacional “a través de
la División de Banca para Embajadas, debido a nuestra
estrecha relación con la Embajada de Chile en EE. UU.”
Describe al Sr. Pinochet como “un general retirado del Ejército,”
y dice que la fuente inicial de su fortuna eran “beneficios
y dividendos de varios negocios familiares.” Indica que la
fuente de sus ingresos actuales son “ingresos de
inversiones, rentas, y pagos de fondos de pensión de puestos
anteriores.” Estima sus ingresos anuales entre 300.000 y
500.000 dólares, y deja en blanco el apartado de su valor
neto estimado. Valora en hasta 250.000 dólares las futuras
transferencias, pero con un saldo medio de solo 20.000, lo que
sugiere la previsión de que la cuenta se utilizará para el
transito rápido de grandes sumas.
Este formulario está firmado por Fernando Baqueiro
del Departamento de Banca Privada Internacional, por Sean
Terry, el entonces Jefe de la Banca Internacional y, por
Richard Dunbar, Jefe de Operaciones del banco.
Como los anteriores perfiles, este perfil de 2002
no hace referencia alguna a, o reconocimiento de, las polémicas
y querellas que vinculan al Sr. Pinochet con abusos de
derechos humanos, corrupción, venta de armas, y tráfico de
drogas. No hace referencia alguna a los procesos relacionados
que habían tenido lugar el año anterior, en los que el
gobierno de las Bermudas congeló ciertos bienes propiedad del
Sr. Pinochet en cumplimiento de una orden judicial española
– aunque, como se explica más abajo, los altos cargos del
Riggs recibieron un memorando de una asesoría jurídica
externa, en mayo de 2001, en el que se resumían dichos
procesos.
En 2002, Riggs creó por primera vez, un perfil
personal de cliente KYC para el Sr. Pinochet e intentó
documentar el origen de su fortuna. Durante una entrevista, el
administrador responsable de las cuentas Pinochet en la banca
de embajadas informó al Subcomité que a pesar de haber
revisado mucha documentación financiera en anteriores
reuniones con el Sr. Pinochet, no se había quedado con copias
de dichos documentos hasta 2002, fecha en la que recopiló una
serie de ellos para su perfil de cliente.
Esos materiales incluían sus declaraciones de renta en Chile
de 1998-2001, que reflejaban unos ingresos anuales de cerca de
90.000 dólares, una factura no comprobada que resume ciertos
viajes y comisiones que se le deben al Sr. Pinochet, y dos declaraciones formales del Sr. Pinochet,
fechadas en 1973 y 1989, en las que da fe de sus bienes.
El administrador de las cuentas de Banca para Embajadas informó
al personal del Subcomité que el Sr. Pinochet había logrado
importantes ganancias en la bolsa de Chile, pero no presentó
pruebas de ello en su perfil KYC de 2002.
Cuando la OCC revisó la documentación presentada como parte
del análisis de las cuentas Pinochet de 2002, determinó que
la información era insuficiente para establecer el origen de
la fortuna del Sr. Pinochet e hizo ver que el Sr. Lund del
Riggs estaba de acuerdo con esta valoración.
Eludiendo
la identificación. Además de
abrir múltiples cuentas a favor del Sr. Pinochet en los
Estados Unidos y en Londres, el Riggs emprendió varias
acciones destinadas a ayudarle a eludir una orden judicial que
pretendía congelar sus cuentas bancarias y a pasar
desapercibido ante las autoridades.
En octubre de 1998, un juez español emitió dos órdenes
de arresto internacional contra el Sr. Pinochet por asesinato,
tortura, secuestro, y genocidio. El 17 de octubre de 1998, en cumplimiento de ambas
ordenes de arresto, el Sr. Pinochet fue detenido en un
hospital de Londres donde estaba recuperándose de una operación
de espalda. Vinieron después meses de litigios en tribunales
españoles e ingleses.
Entre otras acciones, un juez español emitía en
octubre 1998 una orden judicial contra todas las cuentas
bancarias pertenecientes, directa o indirectamente, al Sr.
Pinochet, los miembros de su familia, o terceras personas en
cualquier país.
El 5 de noviembre de 1998, la Audiencia Nacional española,
afirmó que tenía jurisdicción sobre el caso del Sr.
Pinochet, y el 10 de diciembre 1998, ratificó la orden contra
sus cuentas bancarias.
En el Reino Unido, el 25 de noviembre 1998, los lores británicos
denegaron la inmunidad diplomática al Sr. Pinochet, a la que
quería acogerse para eludir su procesamiento, más tarde
suspendieron esa decisión el 17 de diciembre 1998.
El 24 de marzo de 1999, los lores autorizaron la vista de la
solicitud de extradición para determinar si el Sr. Pinochet
debiera ser extraditado a España.
Dos días más tarde, el 26 de marzo 1999, Riggs
permitió que el Sr. Pinochet cancelara prematuramente el CD
que había contratado por valor de 1 millón de libras a
nombre de Althorp en el Riggs de Londres, y transfirió los
fondos, que ascendían a 1,6 millones de dólares USA a un CD
nuevo en Estados Unidos. Riggs no presentó ningún
informe de actividades sospechosas que pudieran alertar a las
autoridades británicas o estadounidenses sobre la existencia
de los fondos de Pinochet..
En marzo de 2000, el Secretario británico de
Interior determinó que el Sr. Pinochet no podía ser sometido
a juicio por razones de salud y dio por cerrado el proceso de
su extradición que se había puesto en marcha.
Inmediatamente después, el Sr. Pinochet salió para Chile,
después de haber pasado más de 18 meses bajo arresto
domiciliario. Más tarde, en el mes de marzo, altos cargos del
Riggs, junto con la administradora de las cuentas de
embajadas, Carol Thompson, viajaron a Chile como parte de un
viaje más amplio para visitar a clientes del Riggs en América
Latina y hacer otros negocios .
Durante este viaje, los altos cargos del Riggs se reunieron
con el Sr. Pinochet. Resulta difícil creer que los altos
cargos del Riggs no estuvieran al corriente de su reciente
detención y procesamiento judicial cuando se reunieron con él
poco después de que abandonara Inglaterra y regresara a
Chile.
En abril de 2000, abogados chilenos presentaron una
demanda judicial en Chile pidiendo el levantamiento de la
inmunidad del Sr. Pinochet, debida a su condición de Senador. En mayo 2000, mientras continuaba el litigio en
los tribunales de su país, el Riggs clausuró la última
cuenta Pinochet en Londres y transfirió los fondos remanentes
a la recién abierta cuenta a nombre de Ashburton en el banco
Riggs de los Estados Unidos.
Las pruebas indican que los altos cargos del Riggs, incluida
la asesoría legal, estaban informados sobre, y dieron su
consentimiento para esta transferencia.
Tampoco esta vez, el Riggs presentó informe alguno sobre
actividades sospechosas ante alguna autoridad competente.
Los tribunales siguieron considerando la
posibilidad de tomar acciones legales contra el Sr. Pinochet.
En agosto del 2000, un tribunal chileno de apelación confirmó
la decisión de otro inferior de levantarle la inmunidad de la
que disfrutaba, y el 1 de diciembre de 2000, un juez chileno
presentó cargos contra el Sr. Pinochet por violación de
derechos humanos.
El 10 de diciembre de 2000, un periódico británico
informó que el Sr. Pinochet tenía más de 1 millón de dólares
en una cuenta en el banco Riggs en los Estados Unidos.
A finales de diciembre o principios de enero 2001, Riggs
modificó los nombres oficiales de las cuentas personales
controladas por el Sr. Pinochet en los Estados Unidos, cambiándolos
de “Augusto Pinochet Ugarte & Lucia Hiriart de Pinochet”
a “L. Hiriart &/o A. Ugarte.” Al cambiar de esta forma los nombres oficiales de
la cuenta, el Riggs se aseguró de que cualquiera búsqueda
manual o electrónica del nombre “Pinochet” no identificaría
ninguna cuenta en el banco.
El 29 de enero de 2001, el Sr. Pinochet fue puesto
bajo arresto domiciliario en Chile.
El 15 de mayo de 2001, las autoridades de Bermuda anunciaron
que habían confiscado bienes en respuesta a la petición
judicial española congelando cuentas pertenecientes al Sr.
Pinochet en una filial en Bermuda de Standard Life Assurance. En respuesta, los
abogados de Pinochet hicieron declaraciones a la prensa
diciendo que Pinochet “no tiene cuentas bancarias fuera de
Chile.”
Una semana después, el 21 de mayo 2001, un abogado
de Fulbright & Jaworski presentó un memorando a Steven
Pfeiffer, socio mayoritario del bufete, acerca de los
esfuerzos legales que se estaban llevando a cabo a nivel
internacional para congelar las cuentas bancarias del Sr.
Pinochet. EL Sr. Pfeiffer era socio mayoritario de Fulbright
& Jaworski, y a la par, miembro desde hacía mucho tiempo,
de la Junta Directiva del Riggs National Corporation. El
memorando describía la naturaleza del Auto judicial español,
algunas de las acciones legales pendientes contra el Sr.
Pinochet, así como un sumario pendiente que relacionaba “
miles de personas que fueron asesinadas, torturadas o habían
desaparecido durante el mandato del Sr. Pinochet como
presidente de Chile.” Incluía, además, un anexo de once
artículos de prensa, del periodo 1998 a 2001, sobre el Sr.
Pinochet, varios de los cuales alegaban su implicación en
actos de corrupción, narcotráfico, venta de armas, y otras
conductas erradas. Uno de los artículos citaba a un abogado
de Pinochet negando que tuviera cuentas bancarias en otros países.
El mismo día, el Sr. Pfeiffer pasó el memorando y
los recortes de prensa a dos altos cargos del Riggs, al asesor
jurídico y al jefe del Grupo de Banca Internacional. Incluyó
un informe propio que empezaba diciendo: “Conforme a la
petición de Ray del pasado viernes, durante el fin de semana
hemos revisado ciertas noticias de fuentes públicas en
Internet sobre artículos que abordan el origen de la fortuna
del general Augusto Pinochet y/o los intentos de congelar y/o
confiscar sus bienes”
El informe dice que aunque la búsqueda de información sobre
el origen de lafortuna de Pinochet no ha dado muchos
resultados, han encontrado artículos que reflejan “demandas
de importantes dirigentes políticos chilenos para que se
investigue el origen de la fortuna de la familia Pinochet”,
así como los esfuerzos de un juez español “para localizar
bienes de Pinochet en los Estados Unidos, Suiza y en
Luxemburgo.”
El Sr. Pfeiffer dijo al personal del Subcomité que
no conocía las cuentas de Pinochet antes de recibir el
encargo del banco para ese informe.
Dijo que no le preocupó el que dichas cuentas estuvieran en
el banco, porque asumió que habría tomado todas las medidas
necesarias antes de aceptar al Sr. Pinochet como cliente. El
informe que presentó al banco demuestra que la dirección del
banco Riggs estaba totalmente al corriente del auto en contra
de Pinochet así como de las acciones de confiscación
emprendidas en otros países, los interrogantes acerca de las
fuentes de la fortuna del Sr. Pinochet, así como las
alegaciones sobre su implicación en una variedad de crímenes.
Sugiere también que el banco estaba investigando sus propias
obligaciones legales. El Sr. Pfeiffer informó al personal del
Subcomité que el banco Riggs le pidió que preparase un
segundo informe sobre las cuentas de Pinochet un año más
tarde, en junio de 2002. Informó que el banco
estaba considerando cerrar las cuentas y quería saber si podía
enviar los fondos al Sr. Pinochet directamente o, si debido a
su procesamiento, debía enviar los fondos a un juzgado o a
otra autoridad. El Sr. Pfeiffer se negó a presentar una copia
del segundo informe porque, según él, está protegido por el
secreto profesional como abogado.. Finalmente, el Riggs decidió
cerrar las cuentas y enviar los fondos directamente al Sr.
Pinochet en 2002. Una vez más, el Riggs no emprendió acción
alguna en el sentido de revelar las cuentas de Pinochet a
cualquier juzgado o autoridad.
Emisión
de cheques de caja.
Además de ayudar al Sr. Pinochet a eludir las acciones
legales destinadas a detectar sus cuentas bancarias, el Riggs
tomó decisiones cuestionables durante un periodo de más de
dos años, de 2000 a 2002, permitiéndole hacer uso de sus
fondos en bancos de los Estados Unidos mientras se encontraba
en Chile.
El 18 de agosto 2000, utilizando fondos de sus
cuentas bancarias en los Estados Unidos, el Riggs emitió ocho
cheques bancarios con números seguidos, pagaderos a Augusto
Pinochet, cada uno por un importe de 50.000 dólares, y por un
total de 400.000.
Según la OCC, el Riggs pagó entonces al banquero privado que
a veces intervino en las relaciones con Pinochet para viajar a
Chile con el fin de entregarlos en mano., El Sr. Pinochet cobró dichos cheques, por
importes de 50.000 dólares cada uno, en varios bancos, a lo
largo de varios meses.
Al enviar esos cheques al Sr. Pinochet,, el Riggs le permitió
cobrar importantes sumas de dinero mientras se encontraba en
Chile.
El 15 de mayo de 2001, el Riggs repitió la operación.
Utilizó los fondos de Pinochet para emitir diez cheques
enumerados secuencialmente, cada uno por un importe de 50.000,
por un total de 500.000.
Estos cheques eran pagaderos a Maria Hiriart y/o Augusto P.
Ugarte y fueron enviados por mensajería urgente a Chile. Otra vez el Sr. Pinochet, cobró los cheques en
varios bancos a lo largo de varios meses.
A diferencia de los cheques que le fueron emitidos en el 2000,
estos cheques no venían de las cuentas de Pinochet sino de
las “cuentas de concentración” del propio banco Riggs. Esto significó que el Sr.
Pinochet pudo cobrar los cheques sin miedo a que, al hacerlo,
se pudiera seguir la pista hasta una de sus cuentas en el
Riggs.
El 11 de octubre 2001, Riggs repitió la acción
por tercera vez, emitiendo diez cheques con numeración
secuencial por importe de 50,000 dólares cada uno, contra la
cuenta de concentración del Riggs, por un importe total de
500,000 dólares.
Los hizo pagaderos a Maria Hiriart y/o Augusto P. Ugarte. Una
vez más, el método de envío fue por mensajería urgente de
entrega al día siguiente en Chile. Pinochet los cobro, otra
vez, a lo largo de varios meses.
El 8 de abril del 2002, el Riggs llevó a cabo el
mismo servicio por última vez, enviando diez cheques de banco
numerados de manera secuencial y por importes de 50.000 dólares
cada uno al Sr. Pinochet en Chile. Estos cheques se hicieron pagaderos a L. Hiriart
y/o A.P. Ugarte, y su monto total ascendía a 500.000 dólares.
Los fondos venían directamente de las cuentas de Pinochet y
no de las “cuentas de concentración” del Riggs. El Sr.
Pinochet los cobró a lo largo de varios meses.
En total, el Riggs transfirió 1,9 millónes al Sr.
Pinochet en Chile a través de cuatro partidas de cheques
bancarios. Al ser preguntado porqué, en cada ocasión, se le
habían proporcionado varios cheques bancarios de idéntico
monto en lugar de un solo cheque por el total, el principal
empleado del Riggs dijo al Subcomité que el Sr. Pinochet había
pedido este modalidad con el fin de poder distribuir los
cheques a sus descendientes antes de su muerte.
La investigación de los cheques cobrados demuestra, sin
embargo, que el Sr. Pinochet los firmó y cobró
personalmente, durante un periodo de varios meses, forma que
parece más acorde con el uso de los fondos para sus propios
gastos.
Al ser preguntado porqué el Riggs no optó
simplemente por girar el dinero a una cuenta de Pinochet en
Chile, cosa que hubiera sido más rápida, menos cara, y más
segura que el transporte físico de los cheques a Chile, el
personal del Riggs fue incapaz de dar una respuesta
convincente.
Al ser preguntado porqué el Riggs había cargado algunos
cheques a sus propias cuentas concentradas en lugar de
cargarlos directamente a las cuentas del Sr. Pinochet, el
personal de Riggs indicó que habían informado a los
inspectores de la OCC de que el banco manejaba a menudo
cheques bancarios de este tipo para proteger la
“confidencialidad del cliente.”
Cuando aumentaron las presiones de los inspectores de la OCC
contra esta práctica, el Riggs les informó que “esta práctica
cesará de inmediato.”
Encubrimiento
y resistencia a las supervisones de la OCC.
El Riggs no ofreció en ningún momento, de forma voluntaria,
información sobre las cuentas de Pinochet a los inspectores
de la OCC o a las autoridades judiciales.
De hecho, el Riggs parece haber estado tomando
acciones claras para ocultar a los inspectores su relación
con Pinochet. En julio de 2000, por ejemplo, durante un
control anti blanqueo de dinero rutinario la OCC solicitó al
Riggs una lista de las cuentas controladas por personalidades
políticas extranjeras. El Riggs omitió las cuentas de
Pinochet de dicha lista.
En 2001, un inspector de la OCC revisó la cuenta de Althorp
como parte de un muestreo rutinario de los datos de KYC de 17
cuentas en el Departamento de Banca Privada Internacional. Según
la nota manuscrita del inspector, al preguntar el inspector de
la OCC sobre el dueño de Althorp, el personal de Riggs le
respondió que era “una figura públicamente conocida” en
Chile; que los miembros de su familia “eran diplomáticos”,
que la cuenta llegó de la “Banca para Embajadas”, que
otros miembros de la familia eran “propietarios de
tierras” con “viñas,” y que el presidente de la junta
del Riggs “conocía” al dueño-beneficiario.
El Riggs nunca hizo saber que se trataba del Sr. Pinochet, el
ex jefe de Estado.
La OCC descubrió finalmente las cuentas de
Pinochet en la primavera de 2002, durante un control llevado a
cabo en múltiples bancos con el fin de comprobar la eficacia
de las políticas y procedimientos existentes en la detección
y denuncia de la financiación a terroristas. El Riggs era uno
de los más de dos docenas de bancos elegidos para ser
sometidos a la prueba. Fue en el curso de este examen cuando
los inspectores de la OCC se toparon con referencias
codificadas en el registro de cheques bancarios del Riggs.
Pidieron explicaciones y así supieron de las cuentas de
Pinochet.
Cuando se reunieron los inspectores de la OCC con
el personal del Riggs para recabar más información sobre
estas cuentas, inicialmente el personal del Riggs se negó a
cooperar. Según un resumen de la OCC sobre la reunión, un
representante del departamento de asesoría jurídica del
Riggs preguntó porqué la OCC “necesitaba copias de
documentos de las cuentas de Pinochet,” expresó preocupación
sobre su “confidencialidad”, e indicó que no creía que
la OCC necesitara copias de ‘toda la información.”
La administradora de Cuentas de Embajadas del Riggs pidió a
la OCC que le “garantizara que la información facilitada no
iba a llegar a ninguna otra entidad.” Cuando iba a entregar
un documento a la OCC, el representante legal del Riggs le
impidió hacerlo. Casi una semana más tarde, la OCC volvió a
reunirse con el Riggs e informó al banco que estaba llevando
a cabo una investigación centrada en las cuentas de Pinochet.
En dicha reunión, el Riggs prometió su total cooperación
con la OCC y entregar toda la información solicitada.
Entonces el personal de la OCC hizo muchas
preguntas sobre las cuentas de Pinochet. Un inspector escribió:
“Me he quedado perplejo por la relación del Riggs con un
personaje de este calibre. El aparente secretismo es
igualmente asombroso. ... Aun en el supuesto de que solo
fueran ciertas una mínima parte de las acusaciones de
atrocidades, violación de derechos humanos, tráfico de
drogas y de armas, así como las historias de asesinatos, el
riesgo para el banco sería alto... en caso de que se llegara
a conocer su relación con el Riggs. Quizá sea esta la razón
del secretismo. ... El control absoluto que ejercía sobre la
economía chilena añade más interrogantes sobre el origen de
su fortuna. Sumando el potencial de fondos procedentes del
posible terror sobre las personas desaparecidas y su papel en
la disolución de la estructura económica de Chile durante su
largo mandato, ciertamente se abre la puerta a posibles
fuentes de auto enriquecimiento. ... Si el público en general
puede tener acceso a esta información sobre Pinochet, pues el
Riggs también. ... Si el umbral de presentación de un SAR
(Informe sobre Actividad Sospechosa) es solo ‘actividad
sospechosa’ y ésta supera la prueba. ... Me preocupa pensar
que solo los hechos nominales que conozco, plantearían muchas
preguntas que la dirección (del banco) también debería
hacerse. Las dudas a la hora de presentar un informe de
actividad sospechosa son significativas y no se pueden
desestimar a la ligera.”
La OCC ordenó al Riggs que presentase un informe
de actividad sospechosa (SAR) sobre las cuentas de Pinochet
para alertar a las autoridades al respecto. El Riggs lo cumplió
en julio de 2002. No obstante la OCC consideró el informe tan
deficiente que tuvo que presentar su propio SAR inmediatamente
después.
Complicidad
de la Junta Directiva y altos cargos del Riggs.
La información revisada por el Subcomité indica que los
miembros más importantes de la Junta Directiva del Riggs y
sus altos cargos sabían de la existencia de las cuentas de
Pinochet.
La intervención de los altos cargos del banco fue
decisiva para conseguir las primeras cuentas de Pinochet a
finales de 1994. La administradora de la cuenta dijo que
algunas veces había hablado directamente con el Sr.
Allbritton sobre las cuentas de Pinochet. En 2000, los
principales miembros de la Junta Directiva y algunos altos
cargos del banco viajaron a Chile al objeto de reunirse con
clientes, incluido el Sr. Pinochet que había recuperado la
libertad tras su arresto domiciliario en el Reino Unido
semanas o días antes de la reunión. En 2001, un miembro de
la Junta del Riggs informó a los altos cargos del banco sobre
el auto judicial pendiente contra el Sr. Pinochet, así como
de las acusaciones sobre su implicación en actos delictivos.
En 2002, cuando la OCC empezó a centrar sus
investigaciones en las cuentas de Pinochet, algunos altos
cargos del Riggs que eran a la vez miembros de la Junta,
asistieron a reuniones con personal de la OCC. Un empleado del
Riggs dijo a un inspector de la OCC que, “el Sr. Pinochet
tiene una relación con el presidente de Riggs.” Durante la inspección, el jefe del grupo de Banca
Internacional escribió al entonces responsable del programa
contra el blanqueo de dinero de Riggs: “La División de
Asuntos Jurídicos del Riggs Bank y la División de
Cumplimiento de las Directivas han estado al corriente de
todas las actividades relativas a estas cuentas. En ningún
momento ha actuado el Grupo Internacional por su propia cuenta
sin el consentimiento expreso de los Departamentos de Asuntos
Jurídicos y Cumplimiento de Directivas.”
A mediados de 2002, un miembro de la Junta del
Riggs entregó un memorando jurídico, previamente solicitado,
sobre si el banco podía clausurar las cuentas de Pinochet sin
incurrir en responsabilidad legal alguna ante el cliente.
El 15 de octubre de 2002, la OCC presentó sus
conclusiones sobre las cuentas de Pinochet a la Junta
Directiva. Según miembros del personal de la OCC presentes en
la reunión, la reacción de la Junta fue quejarse de cómo la
OCC había tratado el caso.
Según la OCC, la Sra. Allbritton, miembro de la Junta, se
quejó de que la OCC hubiese obligado al banco a cerrar las
cuentas de Pinochet.
Entre julio y agosto de 2002, el banco Riggs cerró las
cuentas de Pinochet.
C.
Guinea Ecuatorial.
Conclusiones
(2): Haciendo la vista gorda.
El banco Riggs administró mas de 60 cuentas y certificados de
deposito (CDs) a nombre del gobierno de Guinea Ecuatorial, de
altos cargos del mismo y familiares suyos, prestando escasa
atención a sus responsabilidades respecto al blanqueo de
dinero. Hizo caso omiso de los indicios indicativos de que
estaba administrando fondos obtenidos mediante practicas de
corrupción en el extranjero, y permitió que se llevasen a
cabo transacciones sospechosas sin informar a las autoridades
competentes.
En 1995, el banco Riggs abrió las primeras cuentas
a nombre de la embajada de Guinea Ecuatorial, un pequeño país
de la costa oeste de África. A lo largo de los siguientes
ocho años, el banco abrió cerca de 50 cuentas más y una
docena de certificados de deposito no solo para su gobierno,
sino también para numerosos altos cargos y sus familiares. En
2003, Guinea Ecuatorial pasó a ser el principal cliente del
banco con saldos y préstamos pendientes que ascendían a un
total aproximado de 700 millones de dólares.
Las investigaciones del Subcomité han puesto de
manifiesto que el banco Riggs administró las cuentas de
Guinea Ecuatorial prestando poca o ninguna atención a sus
responsabilidades contra el blanqueo de dinero, que hizo la
vista gorda ante las pruebas que demostraban que el banco
estaba administrando fondos obtenidos mediante prácticas de
corrupción en el extranjero y que permitió transacciones
sospechosas sin notificarlo a las autoridades legales
competentes. Las investigaciones del Subcomité demostraron
que el Riggs había abierto varias cuentas personales a nombre
del presidente de Guinea Ecuatorial, su esposa y otros
familiares; que ayudó a crear empresas fantasmas para el
presidente de Guinea Ecuatorial y sus hijos; que aceptó
ingresos en efectivo por un valor de 13 millones de dólares
en cuentas controladas por el presidente de Guinea Ecuatorial
y su esposa sin apenas hacer preguntas; que autorizó
transferencias bancarias por valor de más de 35 millones de dólares
desde la cuenta de Guinea Ecuatorial en la que estaban los
ingresos procedentes del petróleo a dos empresas desconocidas
con cuentas en países que tienen leyes en las que se permite
el secreto bancario; y que llevó un control tan laxo sobre el
administrador de las cuentas de Guinea Ecuatorial que, entre
otros abusos de confianza, pudo transferir más de 1 millón
de dólares, procedentes de ingresos del petróleo , a una
cuenta controlada por él en otro banco. El banco Riggs sólo
cerró estas cuentas cuando se suscitaron muchas preguntas a
las que fue incapaz de dar respuesta.
Guinea
Ecuatorial. Guinea
Ecuatorial es un país situado en la costa occidental de África
y integrado por una parte continental y 5 islas habitadas, una
superficie algo menor que Maryland, con una población de
cerca de los 510.000
habitantes. Malabo, en la isla de Bioko, es la capital y la
ciudad más importante. El español y el francés son las
lenguas oficiales, pero también se hablan varias lenguas bantúes.
Guinea Ecuatorial fue colonizada por los
portugueses a finales del siglo XVII, y cedida a España en
1778; obtuvo su independencia en los años 60 del pasado
siglo.
Después de un referéndum y una Conferencia Constitucional,
Francisco Macias Nguema fue elegido presidente de Guinea
Ecuatorial en 1968.
Macias derogó posteriormente la Constitución, instauró una
dictadura de partido único y se declaró presidente
vitalicio. Durante su mandato causó la muerte o el exilio de
alrededor de una tercera parte de la población del país.
En 1979, Macias fue derrocado y ejecutado por su sobrino, el
coronel Teodoro Obiang Nguema Mbasogo.
El Sr. Obiang se proclamó presidente en sustitución
de su tío. Veinticinco años después, sigue ostentando ese
cargo. Aunque se aprobó una nueva constitución en 1982, y el
mandato de partido único se abolió oficialmente en 1991, no
se han llevado a cabo elecciones libres y transparentes. Las elecciones mas
recientes, celebradas en diciembre de 2002, en las que el
presidente Obiang se proclamó vencedor con el 97% de los
votos, estuvieron, según el Departamento de Estado de Estados
Unidos, “marcadas por la intimidación y por un fraude
masivo.”
Del presidente Obiang se dice que controla el gobierno de
Guinea Ecuatorial. Según palabras del Departamento de Estado
de los Estados Unidos, es él quien “nombra y cesa a los
altos cargos y a los jueces, ratifica los acuerdos, es el jefe
de las fuerzas armadas y … nombra a los gobernadores”.
Un repaso de quienes han ocupado durante años altos cargos en
el gobierno de Guinea Ecuatorial demuestra que muchos son
miembros de la extensa familia del presidente.
El Departamento de Estado ha sido también muy crítico
con los abusos contra los derechos humanos en el país, el uso
de la tortura y la existencia de una cultura de corrupción.
El FMI ha publicado también informes criticando la falta de
transparencia y responsabilidad en materia fiscal.
Las acusaciones de corrupción son también muy comunes en
todos los artículos de prensa que se refieren a Guinea
Ecuatorial. Por ejemplo, una revista estadounidense ha escrito
recientemente : “en 1998, según el FMI, el gobierno de
Guinea Ecuatorial recibió 130 millones de dólares como
ingresos procedentes del petróleo y Obiang sencillamente se
quedó con 96 de esos millones. A pesar de que 3 de cada 4
guineanos sufren malnutrición, entre 1997 y 2002, Obiang
dedicó solamente un 1% del presupuesto a la sanidad; el
porcentaje más bajo de entre los 9 países investigados por
el FMI. Según un informe del Departamento de Estado de 2002,
hay “pocos indicios de que la riqueza petrolera del país se
esté dedicando al bienestar social.”
Con independencia de sus pésimos antecedentes en
el ámbito de los derechos humanos, de las libertades civiles
y de la democracia, Guinea Ecuatorial ha experimentado un rápido
crecimiento económico en los últimos 5 años debido a la
explotación de sus recursos petroleros. Desde 1997 las
empresas petroleras americanas, entre ellas Amerada Hess,
Chevron Texaco, Exxon Mobil y Maratón, han hecho grandes
inversiones en los yacimientos de la costa de Guinea
Ecuatorial y también en plantas de metanol y gas licuado.
Guinea Ecuatorial se ha convertido en una fuente importante de
petróleo para los Estados Unidos.
Las relaciones diplomáticas entre Guinea
Ecuatorial y los Estados Unidos han ido variando a lo largo de
los años. En 1995, Estados Unidos cerró su embajada en
Guinea Ecuatorial. Ocho años después, en 2003, los Estados
Unidos han decidido reabrir esa embajada, al parecer, por la
insistencia de las empresas petroleras americanas que operan
en Guinea Ecuatorial. El presidente Obiang declara simpatizar
con los Estados Unidos y viaja con mucha frecuencia a este país
. Su esposa y sus hijos son propietarios de bienes inmuebles
en Maryland, California, Nueva York y otras localidades.
Relaciones
con Guinea Ecuatorial. Las
evidencias demuestran que Guinea Ecuatorial ha mantenido
relaciones durante 8 años con el banco Riggs y cuenta con más
de 60 cuentas y CDs en dicha entidad.
Guinea Ecuatorial abrió sus primeras cuentas en el
banco Riggs en 1995. Está demostrado que a lo largo de los
ocho años siguientes, un solo gestor de cuentas de la división
de banca para las embajadas, el Sr. Kareri, ha sido el
principal responsable de las cuentas de Guinea Ecuatorial. El
Sr. Kareri también era el gestor de otras cuentas de
embajadas africanas y caribeñas. Estaba bajo la supervisión
del responsable del Grupo de Banca Internacional, el Sr.
Raymond Lund.
Cuentas
Múltiples. El banco
Riggs abrió varias cuentas para el gobierno de Guinea
Ecuatorial, altos cargos del mismo y sus familiares. Tras
investigaciones específicas de la OCC hechas en dichas
cuentas, durante 2003 y 2004, el Subcomité cree que todas
ellas han sido recientemente clausuradas. Las cuentas entraban
grosso modo en las siguientes categorías:
(1)
Cuenta del petróleo de Guinea Ecuatorial.
La primera y más importante cuenta abierta para Guinea
Ecuatorial, es la Nº 17-164-642. Se abrió en 1996 como
cuenta corriente normal de empresa a nombre de “República
de Guinea Ecuatorial - Tesorería General”. Prácticamente
todos los ingresos procedían de pagos efectuados por las
compañías petroleras que operan en Guinea Ecuatorial,
principalmente ExxonMobil Corporation y Marathon Oil Company.
La mayoría de estos fondos se transferían desde esta cuenta
al Banco Central de África y se utilizaban para pagar
facturas de Guinea Ecuatorial. Otros fondos se transfirieron
para hacer frente a los pagos de diversos proyectos de Guinea
Ecuatorial. Habitualmente en el saldo de esta cuenta había
decenas de millones de dólares. Sus signatarios eran el
presidente Obiang de Guinea Ecuatorial, su hijo Gabriel M.
Obiang Lima, Ministro de Minas de Guinea Ecuatorial y el
sobrino del presidente, Melchor Esono Edjo, Secretario de
Estado para la Tesorería y Presupuestos. Para sacar dinero de
esta cuenta eran necesarias dos firmas, una de ellas debía
ser la del presidente.
(2)
Cuentas de Inversiones de Guinea Ecuatorial.
La segunda cuenta en importancia de Guinea Ecuatorial era la Nº
76-952-200, y fue abierta como una cuenta normal de mercado de
valores, vinculada a dos cuentas de inversión en el Riggs,
las Nº 68-002-6010 y 68-002-6028.
Abiertas en diciembre de 2001, ya en 2003 estas cuentas tenían
en conjunto más de 300 millones de dólares y en algunos
momentos el saldo total ascendía a más de 500 millones.
Necesitaban las mismas tres firmas que la cuenta petrolera,
aunque una de ellas fuera suficiente para sacar dinero de
dicha cuenta.
Las dos cuentas de inversiones relacionadas precisaban solo de
una firma, la del
presidente de Guinea Ecuatorial
(3)
Otras Cuentas del Gobierno de Guinea Ecuatorial.
También se abrieron muchas otras cuentas y CDs en el Riggs a
nombre de la República de Guinea Ecuatorial. Entre ellas un
CD de 40 millones de dólares , cuenta Nº 81-710-0433,
abierta en mayo de 2002;
un CD de 1 millón de dólares, cuenta Nº 81-763-3375 abierta
en noviembre de 2002;
y un CD de 5 millones de dólares , cuenta Nº 81-217-905
abierta en junio de 1996 y cerrada en marzo de 1998.
En septiembre de 2003 se abrió una cuenta corriente, Nº
25-711-327, a nombre del gobierno de GUINEA ECUATORIAL; los
fondos procedentes del crédito otorgado a esta cuenta se
utilizarían para comprar un avión para uso del presidente
del país. A finales del 2003 su saldo excedía los 9 millones
de dólares.
En 1996 se abrió la cuenta Nº 17-201-044 relacionada con el
Registro Marítimo de Guinea Ecuatorial, que quedó inactiva
en 2001. Otra cuenta corriente la Nº 17-231-999 que,
aparentemente se utilizaba para pagar deudas de Guinea
Ecuatorial, se cerró en 1999.
(4)
“Cuentas de Embajada” de Guinea Ecuatorial.
Se abrieron ocho cuentas a nombre de la “embajada de Guinea
Ecuatorial” en el Riggs. La primera de esas cuentas se abrió
en 1996 y la última en el 2002. Muchas de estas cuentas
parecen haber servido para pagar las facturas de la embajada,
incluidos los gastos corrientes de agua y electricidad,,
gastos de teléfono, salarios y por lo menos la compra de un
terreno por 600.000 dólares para la “construcción de la
embajada”. Al parecer una de estas cuentas se pensó para
hacer inversiones monetarias en euros, aunque se utilizó
raras veces. Debido a la escasa documentación disponible, el
Subcomité no pudo determinar la finalidad de muchas otras
cuentas, en algunas de las cuales se pueden haber ingresado
los préstamos que el Riggs otorgó a la embajada. No se le
entrego al Subcomité la documentación relativa a los
signatarios de dichas cuentas, pero se cree que era Teodoro
Biyogo Nsue, Embajador de Guinea Ecuatorial en los Estados
Unidos.
(5)
La Cuenta de los Estudiantes de Guinea Ecuatorial.
Se abrieron dos cuentas a nombre del gobierno de Guinea
Ecuatorial que se utilizaron para pagar los gastos de
estudiantes guineanos en Estados Unidos. La primera cuenta, la
Nº 17-328-504, se abrió a nombre de la “República de
Guinea Ecuatorial - cuenta de estudiantes MME”. Era una
cuenta corriente corporativa mayorista abierta en marzo de
2001. Los signatarios de la cuenta eran Cristóbal Mañana
Ela, Ministro de Minas y Energía y el hijo del presidente de
Guinea Ecuatorial, Gabriel Nguema Lima, Secretario de Estado
de Minas y energía.
Esta cuenta tenía saldos que oscilaban, y que a veces excedían,
los 300.000 dólares. La segunda cuenta, Nº 25-380-310, se
abrió a nombre de la “República de Guinea Ecuatorial –
Fondo especial para becas”. Era una cuenta de negocios del
mercado de valores abierta en mayo de 2002 y el único
signatario era el gestor de las cuentas de Guinea Ecuatorial
en el Riggs, Simon Kareri.
Esta cuenta estaba conectada a una cuenta de inversiones del
banco Riggs con el mismo nombre; su Nº de cuenta era
68-002-6036. Ambas cuentas, la especial y la cuenta de
inversiones tuvieron en algunos momentos saldos que igualaban
o superaban el millón de dólares.
(6)
Cuentas Otongs. A pesar de
que el Presidente Obiang de Guinea Ecuatorial no tenía
ninguna cuenta personal en el Riggs, era el beneficiario
titular de una cuenta y de dos CDs abiertas a nombre de una
empresa fantasma de las Bahamas, denominada Otongs S.A.;
empresa que estaba bajo su control y que se constituyo para él
con la ayuda del banco. La cuenta Nº 76-863-013 era una
cuenta de fondos para el mercado de valores que fue abierta en
1999 y tenia saldos de pequeña cuantía. Se abrió el primer
CD en junio del 2003, como cuenta Nº 81-450-109; el segundo
CD se abrió en junio del 2002, como cuenta Nº 81-723-162. En
diciembre de 2002, el primer CD tenía un valor que excedía
los 11,7 millones de dólares, mientras que el segundo CD tenía
un valor que superaba los 4,4 millones de dólares.
(7)
Las cuentas de Constancia Mangué Nsue.
Había abiertas cinco cuentas y tres CDs a nombre de la esposa
del presidente, Constancia Mangué Nsue. La primera se abrió
en 1997 y la más reciente en 2002. La cuenta Nº 24-383-122
era una cuenta corriente personal en la que se efectuaron
varios ingresos importantes en efectivo, así como algunos
pagos hechos por ExxonMobil por un total de 385.000 dólares.
Desde 1998 hasta 2003, el saldo de la cuenta fluctuaba mucho
entre cerca de 3.000 dólares y 2,7 millones de dólares.
Durante un periodo de tiempo, se sacaron de esta cuenta
alrededor de 2,8 millón de dólares que se transfirieron a un
CD a nombre de la Sra. Nsue; la cuenta era el Nº 81-253-754.
La cuenta Nº 24-895-363 era una cuenta corriente conjunta con
su hermano, Teodoro Biyogo Nsue, el embajador de Guinea
Ecuatorial en los Estados Unidos. Desde el año 2000 al 2003,
el saldo de esta cuenta osciló mucho, entre cero y 670.000 dólares
e incluía grandes pagos en efectivo y transferencias
bancarias.
La cuenta Nº 25-475-010 era una cuenta en efectivo de mercado
de valores abierta en 2002 en la que se ingresaba el alquiler
de cerca de 5.000 dólares mensuales por un inmueble propiedad
de la Sra. Nsue en Maryland. Dos cuentas de mercado de valores
y dos CDs se abrieron a nombre de la Sra. Nsue para sus dos
hijos gemelos adolescentes, Justo y Pastor Obiang; cada una de
dichas cuentas de mercado de valores, Nºs 76-890-441 y
76-890-433, tenia un saldo que oscilaba entre 600 y 270.000 dólares
y desde cada una de ellas se enviaban periódicamente grandes
cantidades de dinero para su ingreso en los CDs.
A final de 2002 cada uno de los CDs de los niños, cuentas Nºs
81-585-919 y 81-585-927, tenían un valor de 625,000 dólares.
(8)
Cuentas de Teodoro Nguema Obiang.
Aunque el hijo mayor del presidente Obiang, Teodoro Nguema
Obiang, ministro de silvicultura, no tenia ninguna cuenta
personal en el Riggs, era el titular beneficiario de tres
cuentas abiertas a nombre de las empresas bajo su control. Dos
de dichas cuentas se abrieron a nombre de su compañía de
espectáculos de California denominada TNO Entertainment LLC.
La primera cuenta, Nº 76-889-555 se abrió en 2000 y se cerró
en 2001 pero los fondos se transfirieron a la cuenta Nº
76-923-450 que se abrió en 2001 y seguía abierta a
principios de 2004.
De 2001 a 2003, la segunda cuenta tenía saldos que oscilaban
entre 17.000 y 11,6 millones. La tercera cuenta, la Nº
25-380-038, se abrió a nombre de Awake Ltd, una empresa
fantasma de las Bahamas que el banco Riggs le ayudo a crear.
Esta cuenta de mercado de valores se abrió en 2002 pero no
tuvo ninguna actividad.
(9)
Cuentas de Teodoro Biyogo Nsue y Elena Mensa.
Cuatro cuentas y dos CDs se abrieron a nombre de Teodoro
Biyogo Nsue, embajador de Guinea Ecuatorial en Estados Unidos,
o su esposa, Elena Mensa; todas tenían saldos modestos. Una
cuenta de ahorros, Nº 25-595-370, se abrió a nombre del
embajador para su hija, Cándida Nsue; la cuenta tenia poco
saldo y no tenia gran actividad. Su esposa también abrió una
cuenta a nombre de su hija, con el Nº 25-460-310. La Sra.
Mensa abrió para sí misma, una cuenta corriente, la Nº
25-356-070 y una cuenta del mercado de valores en efectivo la
Nº 65-197-150 que se cerró en 2002. La Sra. Mensa también
tenia dos CDs, cuyas cuentas eran las Nº 81-676-503 y
81-763-965, que se abrieron en 2001 y 2002.
(10)
Cuentas de Melchor Esono Edjo. Una
cuenta y dos CDs se abrieron a nombre de Melchor Esono Edjo,
Secretario de Estado de la Tesorería y Presupuestos de Guinea
Ecuatorial. La cuenta Nº 76-827-522 era una cuenta de mercado
de valores Los dos CDs, cuentas Nº 81-502-490 y 81-764-159,
se abrieron en 1999 y 2003 y juntos tenían un valor total de
más de 183.000 dólares.
(11)
Cuentas de Armengol Ondo Nguema. Una
cuenta y un CD se abrieron a nombre de Armengol Ondo Nguema,
hermano del presidente y Director de Seguridad Nacional de
Guinea Ecuatorial. La cuenta Nº 76-889-504 era una cuenta del
mercado de valores y se abrió en 2000. Del año 2000 al 2003,
el saldo de la cuenta oscilo entre 3.000 y 775.000 dólares .
El CD, cuenta Nº 81-657-484, se abrió en junio del 2001 con
700.000 dólares transferidos de la cuenta del mercado de
valores. A final de 2002, mantenía un valor de alrededor de
700.000 dólares.
Se abrieron otras dos cuentas a nombre de su hija, Maria Ondo
Mangue (también conocida como Maria Luisa Mangue Ondo) que
estaba estudiando en Estados Unidos. La cuenta Nº 25-460-986
era una cuenta de ahorro que se abrió en 2002 y se cerró en
julio del 2003; la cuenta Nº 25-125-029 era una cuenta
corriente abierta en 2001; tenia saldos de pequeña cuantía.
(12) Cuentas de Pastor Micha Ondo Bile. Dos cuentas y cuatro CDs se
abrieron a nombre de Pastor Micha Ondo Bile, Ministro de
Asuntos Exteriores de Guinea Ecuatorial y ex -embajador de
Guinea Ecuatorial en los Estados Unidos. La cuenta Nº
24-203-160, una cuenta corriente, y la cuenta Nº 76-787-356,
una cuenta de mercado de valores, se abrieron ambas en 1995.
De los cuatro CDs, cuentas Nº 81-519-794, 81-770-495,
81-815-876 y 81-405-228, uno se abrió en 1998, y las otras
tres en 2003. El Subcomité no obtuvo información sobre el
valor total de estos cuatro CDs. La hija del ministro, Sylvia
Nchama Ondo, que también es sobrina del presidente Obiang,
abrió una cuenta adicional, la Nº 25-731-088. Era una cuenta
corriente con poco saldo y la abrió cuando estudiaba en los
Estados Unidos.
(13)
Cuentas de Boriko, Nseng y Edjo.
Tres cuentas separadas de mercado de valores con pequeños
saldos se abrieron a nombre de otros tres altos cargos del
gobierno de Guinea Ecuatorial. La cuenta Nº 75-841-201,
abierta en 1998 y sin ninguna actividad en 2003 se abrió a
nombre de Miguel Abia Biteo Boriko, ex -ministro de Economía.
La cuenta Nº 76-913-623 se abrió en 2000 a nombre de Juan
Olo Mba Nseng, ex -ministro de Minas y en la actualidad
Director de Energía en Guinea Ecuatorial . La cuenta Nº
76-841-236 se abrió en 1998 a nombre de Baltasar Engonga Edjo,
Ministro de Economía y Finanzas.
(14)
Cuentas de Makina. Tres
cuentas con escasos saldos se abrieron a nombre de Sisinio
Embana Makina, ex –primer secretario de la embajada de
Guinea Ecuatorial. Dos cuentas eran “de conveniencia de
mercado monetario” (cuantas de mercado de valores accesibles
con comodidad) y la tercera era de ahorro; se abrió en 2002 y
fue cerrada en 2003.
(15)
Cuentas de Negocios. Tres
cuentas se abrieron a nombre de tres empresas de Guinea
Ecuatorial. Ecuato-Guineana de Aviación, compañía aérea
nacional de Guinea Ecuatorial, abrió una cuenta de mercado de
valores en el Riggs en 2001, cuenta Nº 76-939-372. GEPetrol,
la empresa nacional de petróleo de Guinea Ecuatorial fundada
en 2002, abrió una cuenta corriente de empresa y una cuenta
corporativa de mercado de valores, cuentas Nº 17-340-829 y
76-812-478, en 2002; ninguna de las cuentas fue utilizada.
Información
kyc y empresas
fantasmas en paraísos fiscales. Cuando se
solicitó información sobre la decisión de abrir y gestionar
las cuentas de Guinea Ecuatorial, los altos directivos y los
miembros del Consejo de Administración del Riggs dijeron que
la política del banco, en relación con las cuentas de las
embajadas, era atender a cualquier país y a cualquiera
persona con credenciales diplomáticos del Departamento de
Estado de los Estados Unidos, sin tener en cuenta sus “políticas”.
Sin embargo, el Riggs debía llevar a cabo, y no lo hizo, un
análisis de riesgos sobre la posible implicación de cada
cliente en el blanqueo de dinero o practicas de corrupción en
el extranjero a fin de poner al banco a salvo de estos
riesgos.
El Riggs estaba claramente al corriente de las
inquietudes que suscitaba la posible corrupción en Guinea
Ecuatorial. Por ejemplo, un informe preparado en 2002, para
una solicitud de préstamo para Guinea Ecuatorial, incluía
estas observaciones sobre el país:
“El Banco Mundial y el FMI reciben presiones para
entablar relaciones con Guinea Ecuatorial… a pesar de que
recientemente el gobierno ha anunciado un programa para
mejorar la transparencia de su gestión, cabe dudar que este
cambio satisfaga las exigencias del FMI. A pesar de la creación
de GEPetrol, la empresa petrolera nacional a finales de 2001,
la administración del sector petrolero podría ser mucho más
opaca y los estándares de gobernación seguir siendo muy
pobres… La liquidez del gobierno mejoró considerablemente
durante 1999-2000, reflejando el crecimiento de los beneficios
del petróleo; la fiscalidad, sin embargo, ha seguido debilitándose,
evidenciando la falta de control sobre las operaciones
financieras del gobierno… El presidente de Guinea Ecuatorial
ha logrado en parte reducir las inquietudes del Departamento
de Estado de Estados Unidos respecto a los abusos contra los
derechos humanos y la corrupción… Los argumentos respecto a
las violaciones de los derechos humanos que se produjeron tras
el anuncio, en marzo, del intento de golpe de estado, han
estado bien documentados y condujeron a la condena por parte
de la opinión pública internacional. Sin embargo, cualquier
tipo de duda por parte del gobierno de los EE.UU. o de los países
europeos hacia Guinea Ecuatorial será transitorio debido a la
creciente importancia del sector petrolífero… Los derechos
humanos han sido un problema endémico en Guinea Ecuatorial.
No obstante, la Comisión de Derechos Humanos de Naciones
Unidas votó a favor de que Guinea Ecuatorial continúe bajo
observación; se cree que la creciente capacidad del gobierno
de comprar influencias diplomáticas ha contribuido a que
muchos países africanos insistan en que se suavicen las
criticas.”
Esta descripción pragmática de la corrupción y
las violaciones de los derechos humanos en Guinea Ecuatorial
demuestra que el Riggs tenía pleno conocimiento de los
riesgos de corrupción que tales cuentas conllevaban. A pesar
de ello, cometió el error de no catalogarlas como de alto
riesgo hasta octubre del 2003, y de no investigar
suficientemente sus actividades, ni tan siquiera en las
operaciones en las que se efectuaban transacciones a partir de
importantes ingresos en efectivo o transferencias bancarias
internacionales.
De las 60 cuentas y CDs abiertos para los clientes
de Guinea Ecuatorial en el Riggs, las pruebas indican que al
menos la mitad funcionaban como cuentas privadas personales
para altos cargos de Guinea Ecuatorial o sus familiares. En el
caso del presidente de Guinea Ecuatorial, el Subcomité
descubrió que, como parte de sus servicios, el Riggs le ayudó,
a él y a sus hijos a crear por lo menos dos empresas
fantasmas en otros países y a abrir cuentas bancarias a
nombres de dichas empresas.
En septiembre de 1999, el Riggs ayudó al
presidente de Guinea Ecuatorial a crear la empresa Otongs
S.A., una empresa petrolera con base en las Bahamas.
En septiembre de 1999, el Riggs abrió su primera cuenta para
Otong, la cuenta Nº 76-863-013. La documentación de apertura
de la cuenta CDs en el Riggs indica que el titular
beneficiario de Otongs es “Teodoro Mbasogo” y su dirección
confidencial es el “Palacio Presidencial, Malabo, Guinea
Ecuatorial.”
El perfil del cliente indica:” el presidente de Guinea
Ecuatorial ostenta ese cargo desde hace 20 años. Tiene muchos
bienes agrícolas y es socio mayoritario en el proyecto de
telecomunicaciones en el país con France Telecom (modernización
del sistema de teléfonos)”. Cita que la principal fuente de
ingresos del cliente es la “producción y negocios de
cacao”, verificado en “visitas al país”. En otros
comentarios adicionales se dice: “le conocemos (al
presidente de Guinea Ecuatorial) desde hace cinco años y ha
sido muy constante en su relación con nosotros. El presidente
quiere tener una relación personalizada que le permita
satisfacer sus necesidades y las de su familia mientras se
encuentran en los Estados Unidos. Estas necesidades incluyen
cuestiones relativas a la salud y la administración de su
residencia en este país”. El perfil de cliente no lleva las
firmas obligatorias del personal del banco autorizando la
apertura de las cuentas.
La documentación adicional para la apertura de
cuentas de Otong se completó cuando abrieron dos cuentas de
CDs en junio del 2000, cuentas Nº 81-450-109 y 81-723-162.
La documentación para la apertura de la cuenta en el año
2000 indica que el titular beneficiario de Otong es “t.
ngui”, pero después repite los términos utilizados
en el perfil del cliente con el que describió al presidente
Obiang en 1999.
Tal como ocurre en la documentación de 1999,
la documentación del 2000 no incluye las firmas necesarias
del personal del banco autorizando la apertura de las cuentas.
En 2002 se completó un perfil actualizado del
cliente para las cuentas Otong. Este perfil señalaba a Otong
como una cuenta de “alto riesgo”, indicaba que el dueño
era un alto miembro del gobierno y lo identificó como
Presidente de Guinea Ecuatorial . Un anexo indicaba las tres
cuentas de Otongs, mientras que el otro hacía un breve repaso
de los múltiples negocios de Guinea Ecuatorial de los que era
dueño el presidente.
El perfil estaba firmado por un empleado del Riggs que
trabajaba bajo la supervisión del gestor de las cuentas de
Guinea Ecuatorial.
Tal y como se informa más adelante en este
informe, desde el año 2000 al 2002, el presidente de Guinea
Ecuatorial efectuó ingresos en efectivo a las cuentas Otong
de más de 11,5 millones de dólares. A pesar de que el Riggs
presentó en cada caso los correspondientes CTRs (Informe de
Transacción Monetaria), la OCC determinó mas tarde que los
CTR habían descrito varias veces a Otong de manera
incorrecta, indicando que se trataba de una empresa de
exportación de madera y no la empresa del Presidente de
Guinea Ecuatorial.
En enero del 2001, el Riggs ayudó a crear la
empresa Awake Ltd., otra empresa extrajurisdiccional
registrada en las Bahamas.
Los titulares beneficiarios de esta empresa eran Teodoro
Nguema Obiang y Pastor Obiang, ambos hijos del presidente. El
banco Riggs abrió una cuenta para Awake Ltd. en junio del
2002.
La documentación de apertura de la cuenta señala a Teodoro
Obiang como el presidente de la empresa. La documentación de
la cuenta indica que ha permanecido inactiva desde su apertura
y no se sabe hasta que punto la empresa Awake Ltd. ha tenido
actividad.
El Riggs sabía que el presidente y sus hijos tenían
también el control de otras empresas de Guinea Ecuatorial.
Entre ellas están las siguientes:
Abayak. Abayak S.A., fue y quizás siga siendo la única
empresa constructora de Guinea Ecuatorial; es importadora de
materiales de construcción, y participa en negocios
inmobiliarios en nombre del presidente de Guinea Ecuatorial y
de su esposa, tal y como se describe más adelante en este
informe. Según un informe del Riggs y otros documentos,
Abayak está controlada por el presidente de Guinea Ecuatorial
a quien se identifica además, en la documentación KYC, como
presidente de la empresa. Abayak participa en otras muchas
actividades relacionadas con empresas o personas extranjeras.
Por ejemplo, participa con un 15% en una filial de ExxonMobil
denominada Mobil Oil Equatorial Guinea, una empresa guineana
de distribución de petróleo.
También tiene intereses en la compañía Nusiteless descrita
más adelante.
Grupo
Sofana y Somagui Forestal. Según
un informe del Riggs, el Grupo Sofana es una entidad forestal
con derechos exclusivos en la explotación y exportación de
la madera en Guinea Ecuatorial El “único propietario” de
esta empresa es el hijo del presidente Obiang.
Después del petróleo, las exportaciones de la madera son la
fuente de divisas más importante de Guinea Ecuatorial. Según
el Riggs, SOMAGUI forestal es otra compañía de madera
controlada por el hijo del presidente. Esta compañía esta
asociada con SOFANA.
SONAVI. Sociedad Nacional de Vigilancia (SONAVI) es una
empresa que presta servicios de seguridad en Guinea Ecuatorial
y esta controlada por el hermano del presidente que fue, por
un tiempo, Director de Seguridad Nacional de Guinea
Ecuatorial. Según se explica más adelante, algunas empresas
petroleras americanas han sido informadas de que SONAVI tiene
el monopolio sobre los servicios de seguridad en el país.
nusiteles.
Nusiteles Guinea Ecuatorial fue creada en 2000 como una
empresa de telecomunicaciones para establecer servicios telefónicos
e informáticos en el país. Es propiedad conjunta de muchas
personas, entre ellas el presidente de Guinea Ecuatorial a
través de Abayak , el Ministro de Asuntos Exteriores de
Guinea Ecuatorial, el Director de Seguridad Nacional de Guinea
Ecuatorial, el Ministro de Justicia y Culto de Guinea
Ecuatorial e International Decision Strategies, una empresa de
Virginia controlada por Bruce McColm.
geocam.
Guinea Ecuatorial Oil & Gas Marketing Ltd.(geocam)
es una empresa nacional de Guinea Ecuatorial creada en 1996,
quizás parcialmente privada y controlada por altos cargos del
gobierno. En respuesta a las preguntas del Subcomité,
Marathon informó que en enero del 2003, un representante de Geocam
les informó que un 25% de geocam
era propiedad del gobierno de Guinea Ecuatorial y el 75% era
propiedad de Abayak , empresa controlada por el presidente.
Geocam es
propietaria del 20% de una planta de gas licuado en la Isla de
Bioko y del 10% de una planta de metanol que también se
encuentra en la Isla de Bioko.
En noviembre del 2001, el gestor de las cuentas de
Guinea Ecuatorial en el Riggs escribió un memorando para el
archivo en el que, entre otras cosas se decía:
“Durante mi última estancia en Guinea
Ecuatorial, pude visitar varias de las empresas controladas
por el presidente y su familia. Debido al gran crecimiento del
país, estas empresas han crecido también mucho. Han pasado
de ser las empresas inactivas que conocía, a convertirse en
empresas de gran actividad que están generando grandes
beneficios”.
El memorando seguía indicando que Abayak “se ha
convertido en una importante empresa generadora de ingresos
para el presidente”. Indicaba también que “la empresa que
le proporciona más beneficios es la nueva planta de gas en
Malabo cuyo 25% controla”.
El memorando subraya además que el presidente es propietario
de “los dos únicos supermercados que hay en el país ” y
de los más grandes hoteles. Este memorando demuestra que el
Riggs tenía un sofisticado conocimiento de los intereses
personales del presidente en la actividad económica del país.
Ingresos
en efectivo. Un
elemento crucial de un programa eficaz contra el blanqueo de
dinero es la adecuada gestión de las grandes transacciones en
efectivo, lo que incluye el control de esas transacciones,
evitar que se realicen transacciones en efectivo que susciten
sospechas, e informar a las autoridades sobre estas
actividades sospechosas. No obstante, el Riggs autorizó una
serie de importantes solicitudes de transacciones en efectivo
desde las cuentas de Guinea Ecuatorial, sin apenas
hacer preguntas.
El ejemplo más grave está relacionado con la
empresa fantasma del presidente Obiang, Otong S.A., que fue
creada en 1999 y abrió una cuenta del mercado de valores en
el Riggs en septiembre de 1999. Se empezaron a ingresar
grandes cantidades en efectivo siete meses después.
En seis ocasiones, durante un espacio de dos años,
de 2000 al 2002, el Riggs aceptó ingresos en efectivo por
importes de 1 millón o más de dólares para la cuenta CDs.
Estos ingresos en efectivo, que suman un total de 11,5
millones de dólares, se efectuaron como sigue:
20
de abril de 2000
1,0 millón ingreso en efectivo
8 de marzo de 2001
1,0 millón “ “
20 de marzo de 2001
1,5 millones “ “
5 de septiembre de 2001
2,0 millones “ “
17 de septiembre de 2001
3,0 millones “ “
12 de abril de 2002
3,0 millones “ “
Total 11,5 millones
Al ser preguntados cómo se hicieron y se
procesaron esos importantes ingresos, un funcionario del Riggs
respondió que, por lo menos en dos ocasiones, en las que él
estuvo presente, el dinero en efectivo se llevó al banco en
unas maletas transportadas por el Sr. Kareri quien dijo que se
lo habían entregado altos cargos de Guinea Ecuatorial, tales
como el presidente o el embajador. El funcionario dijo que
gran parte del dinero en efectivo estaba en paquetes
plastificados que no habían sido abiertos, y no tenían que
ser contados; y que los otros billetes fueron contados en
maquinas de alta velocidad. Teniendo en cuenta que 1 millón
de dólares en billetes de cien dólares pesa aproximadamente
20 libras, el dinero en efectivo que se trajo al banco debió
pesarse cada vez. En las dos últimas oportunidades en las que
se trajeron 3 millones de dólares, el banco debió recibir
alrededor de 60 libras de peso en dinero efectivo. El
funcionario del banco añadió que los grandes ingresos en
efectivo que presenció se trataron como operaciones normales
que no precisaban de un control adicional.
El Riggs nunca se negó a llevar a cabo alguna de
las transacciones solicitadas y nunca las consideró o las
investigó como si fueran actividades sospechosas. Cuando la
OCC preguntó más tarde al banco sobre el origen de estos
ingresos en efectivo, el gestor de las cuentas de Guinea
Ecuatorial dijo a la OCC que el presidente de Guinea
Ecuatorial había cancelado algunas cuentas bancarias en
Europa y “guardó el dinero en efectivo para evitar los
posibles requerimientos de agentes comerciales en busca de
oportunidades de reinversión.” Un memorando interno del
Riggs preparado por el gestor de las cuentas de Guinea
Ecuatorial en septiembre del 2001, ofrece una explicación
alternativa para el ingreso en efectivo del día 17 de
septiembre, indicando que el presidente de Guinea Ecuatorial
había vendido “dos propiedades en España por la cantidad
de 5 millones de dólares y envió los fondos derivados de la
venta al banco Riggs”.
Un memorando similar con fecha 12 de abril del 2002 indica que
“nosotros recibimos los fondos derivados de la venta de los
bienes en Francia por una cantidad de 3 millones de dólares”.
Para cada ingreso en efectivo, el Riggs cumplimentó
el preceptivo informe de transacciones monetarias (CTR) para
transacciones en efectivo superiores a 10.000 dólares y
presentó el informe al gobierno federal. Sin embargo, en esos
informes se describía incorrectamente a Otong como una
empresa exportadora de madera y no como una empresa controlada
por el presidente de Guinea Ecuatorial. La inclusión de esta
información errónea en los CTRs de Otong se cita como una de
las razones por las que se le impuso más adelante al Riggs la
multa de 25 millones de dólares.
La documentación de la cuenta demuestra que el
dinero ingresado en efectivo en la cuenta Otong se añadió a
otros depósitos y fue utilizado para financiar dos CDs
creados a nombre de Otong en 2000 y 2002. En diciembre de
2002, estos CDs se valoraron en 11,7 millones de dólares y
4,4 millones de dólares.
También se efectuaron ingresos importantes en
efectivo en las cuentas abiertas a nombre de la esposa del
presidente, Constancia Nsue. Al menos en siete ocasiones
durante un periodo de dos años, desde el 2000 al 2001, Riggs
aceptó pagos en efectivo que oscilaban entre 20,000 dólares
a 150,000 dólares, para la cuenta corriente personal de la
Sra. Nsue, cuenta Nº 24-383-122. Esos ingresos en
efectivo, que sumaban aproximadamente 500.000 dólares, se
efectuaron de la siguiente manera:
24 enero de 2000
$150.000,00 ingreso en efectivo
1 febrero de 2000
$ 20.000,00 “
“
5
sept. de 2000
$ 25.000,00
“
“
13 sept. De 2000
$ 50.000,00
“
“
8 marzo de 2001
$ 50.875,00
“
“
8 marzo de 2001
$100.000,00
“
“
17 sept. de 2001
$100.000,00
“
“
$495.875,00
En otras diez ocasiones, del 2000 al 2002, el Riggs
aceptó pagos en efectivo que oscilaron entre 20.000 y 300.000
dólares para una cuenta conjunta, la nº 24-895-363, que la
Sra. Nsue tenia abierta con su hermano Teodoro Biyogo Nsue,
embajador de Guinea Ecuatorial en los Estados Unidos. Cuatro
de esos pagos en efectivo (los del 24 de enero 2000, 1 de
febrero 2000, 5 de septiembre 2000 y del 27 de septiembre
2001) se efectuaron los mismos días que se hicieron los pagos
en efectivo a la cuenta corriente personal de la Sra. Nsue.
Los ingresos en efectivo a la cuenta conjunta por un valor
superior a 900.000 dólares, se efectuaron como sigue:
24 Enero, 2000
50.000,00 Ingreso en Efectivo
1 Febrero,2000
70.000,00 “
“
4 Febrero,2000
20.000,00 “
“
5 sept, 2000
300.000,00 “
“
16 Marzo, 2001
200.000,00 “
“
20 Marzo, 2001
80.000,00
“
“
17 Sept, 2001
20.000,00
“
“
8 Febrero,2002
100.000,00 “
“
5 Sept, 2002
20.000,00
“
“
23 dic,2002
74.209,00 “
“
________________
934.209,00
En total, el Riggs permitió a la Sra. Nsue
ingresar más de 1,4 millones de dólares en efectivo en sus
cuentas sin apenas hacerle preguntas. Cuando estos ingresos se
añaden a los 11,5 millones de dólares ingresados en la
cuenta de los certificados de depósitos, se concluye que el
Riggs permitió al presidente de Guinea Ecuatorial y a su
esposa hacer ingresos en efectivo por un valor aproximado de
13 millones de dólares durante un periodo de tres años.
Para cada uno de los ingresos en efectivo, el Riggs presentó
un informe de transacciones monetarias. Sin embargo, en el
momento de llevar a cabo las transacciones, el banco no
completo ningún informe de actividades sospechosas a pesar de
las cuantías de las transferencias, a pesar de que la esposa
del presidente estaba ingresando cientos de miles de dólares
en efectivo en su cuenta personal y en la cuenta conjunta con
su hermano y a pesar de que el presidente de Guinea Ecuatorial
estaba ingresando millones de dólares en efectivo en la
cuenta de su empresa fantasma.
Transferencias
bancarias millonarias.
Otro elemento importante de un programa eficaz contra el
blanqueo de dinero son las revisiones permanentes de las
transferencias bancarias para identificar operaciones
sospechosas, especialmente en el caso de las cuentas de alto
riesgo. Sin embargo, el Riggs no llevó a cabo ninguna de
estas revisiones. Hasta fecha reciente, el banco no llevó a
cabo ningún control, especial o de rutina, de las
transacciones bancarias relacionadas con cualquiera de las
cuentas de Guinea Ecuatorial, a pesar de las frecuentes e
importantes transferencias de fondos que se hacían a través
de fronteras internacionales.
En agosto del 2003, el Riggs contrató a un
experimentado investigador para llevar a cabo una revisión a
fondo de las cuentas de Guinea Ecuatorial y, entre otras
cosas, poder responder a las solicitudes de información que
se le hacían. A lo largo de los meses siguientes, este
investigador identificó muchas transferencias sospechosas,
relacionadas con la cuenta del petróleo de Guinea Ecuatorial.
Estas transacciones incluían, por ejemplo, transferencias
bancarias de aproximadamente 35 millones de dólares desde la
cuenta del petróleo a otras dos empresas desconocidas por el
banco y que tenían cuentas bancarias en países con leyes de
secreto bancario; tres transferencias bancarias por un total
de 1 millón de dólares que fueron enviados a Jadini Holdings,
una empresa fantasma propiedad de la esposa del gestor de la
cuenta de Guinea Ecuatorial en el banco Riggs; y tres
transferencias de aproximadamente 500.000 dólares que fueron
enviadas a las cuentas personales de un alto cargo del
gobierno de Guinea Ecuatorial.
Transferencias
a Kalunga . A lo
largo de tres años y medio, desde junio del 2000 a diciembre
del 2003, se hicieron dieciséis transferencias bancarias
desde la cuenta del petróleo a Kalunga Company S.A., una
empresa de Guinea Ecuatorial, por un total de más de 26,5
millones de dólares. Estas transferencias bancarias por giro
fueron:
7 junio, 2000
1.332.044,00 transferencia bancaria
10 agosto, 2000
1.110.000,00
“
“
5 sept, 2000
292.200,00
“
“
“
16 oct, 2000
1.362.500,00
“
“
30 enero, 2001
2.698.800,00
“
“
10 abril, 2001
1.349.400,00
“
“
9 mayo, 2001
1.349.400,00
“
“
7 mayo, 2002
798.000,00
“
“
“
26 junio, 2002
167.000,00 “
“
“
31 octubre, 2002
336.934,57 “
“
“
7 abril, 2003
7.425.000,00
“
“
24 julio,2003
770.567,00 “
“
3 sept,2003
335.137,00
“
“
21 nov,2003
4.800.000,00
“
“
11 dec, 2003
1.637.000,00
“
“
11 dec,2003
720.000,00
“
“
26.483.982,57
Todas estas transferencias bancarias –giros se
enviaron desde el Riggs a la cuenta de Kalunga Company en el
banco Santander de Madrid, España.
Transferencias
bancarias a Apexside. En un
periodo de dos años, de julio de 2000 a noviembre de 2001, se
enviaron diez transferencias bancarias desde la cuenta del
petróleo de Guinea Ecuatorial a la cuenta de Apexside Trading
Ltd., por un total de 8,1 millones de dólares.
Aproximadamente
2 millones de dólares de esas transferencias se llevaron a
cabo durante un periodo de 5 semanas en el verano del 2001.
Fueron las siguientes:
10 julio, 2000 697.400,00
transferencia bancaria
28 agosto, 2000
1.096.800,00 “
“
16 octubre, 2000
1.561.587,30
“
“
10 enero, 2001 538.953,00
“
“
10 abril, 2001 2.127.385,00
“
“
30 mayo, 2001 45.580,00
“
“
18 julio,2001 246.707,05
“
“
25 julio,2001
167.304,76
“
“
2 agosto 2001
1.233.835,00
“
“
22 agosto 2001 389.939,83
“
“
8.105.491,94 dólares USA
Nueve de esas transferencias bancarias se enviaron
desde el Riggs a una cuenta de Apexside en el Credit
Commercial de Francia en Luxemburgo; otra transferencia se
hizo a una cuenta de Apexside en el hsbc
en Luxemburgo.
Transferencias
a Jadini. En un
periodo de ocho meses, se enviaron tres transferencias
bancarias desde la cuenta del petróleo de Guinea Ecuatorial a
una cuenta bancaria de Jadini Holdings, Ltd. en Virginia:
5 julio 2001
700.000,00 transferencia bancaria
5 julio 2001
329.926,00
“
“
20 marzo 2002 66.751,78
“
“
1.096.677,78
Transferencias
bancarias de Edjo.
Otras tres transferencias bancarias se enviaron desde la
cuenta del petróleo de Guinea Ecuatorial a cuentas personales
controladas por el Secretario de Estado de la Tesorería y
Presupuestos de Guinea Ecuatorial, Melchor Esono Edjo. Estas
transferencias fueron:
13 marzo 1998 122.000,00
transferencia bancaria
27 mayo 1998 122.000,00
“
“
12 junio 2002 255.000,00
“
“
499.000,00
El Riggs no señaló ninguna de estas transacciones
como sospechosas en el momento en que se llevaron a cabo y, al
parecer, hizo pocas preguntas sobre estas y otras
transferencias bancarias hasta que el Subcomité empezó a
investigar las cuentas de Guinea Ecuatorial en marzo del 2003
y hasta que la occ
empezó su investigación sobre Guinea Ecuatorial en octubre
del mismo año. El investigador contratado por el Riggs en
agosto de 2003 identificó pronto un numero de transacciones
sospechosas relacionadas con varias cuentas de Guinea
Ecuatorial, incluido un cheque de 140.000 dólares que el hijo
del presidente había extendido para beneficio del gestor de
las cuentas en el banco Riggs.
Este cheque llevó al investigador a descubrir Jadini Holdings
ltd., la empresa fantasma en un paraíso fiscal controlada por
la esposa del gestor de las cuentas de Guinea Ecuatorial,
así como las tres transferencias bancarias en las que se
enviaron mas de 1 millón de dólares desde la cuenta del petróleo
a Jadini Holdings Ltd.
El investigador también se interesó por las
transferencias giradas a Kalunga y Apexside, entre otras.
El 10 de febrero del 2004, en un intento de recopilar mas
información, el Riggs envió varias cartas a varios bancos
que administraban las cuentas que habían recibido
transferencias sospechosos desde la cuenta de los ingresos del
petróleo. Las cartas solicitaban información sobre las
cuentas, de acuerdo con la sección 314 (b) del Patriot Act
que permite a las entidades financieras compartir información
sobre clientes y transacciones para evitar el blanqueo de
dinero y la financiación del terrorismo. La carta del Riggs
enviada al banco Santander, por ejemplo, solicitaba información
sobre la identidad de los titulares o signatarios autorizados
de las cuentas propiedad de Apexside y otra empresa.
La carta del Riggs al hsbc
Bank usa
solicitaba información sobre la identidad de los titulares o
signatarios autorizados de la cuenta propiedad de Kalunga .
La oficina del Banco Santander en Nueva York
respondió diciendo que la cuenta de Kalunga se había abierto
en el banco de Madrid, España, pero que ese banco no podía
dar información sobre el titular beneficiario de la cuenta
porque las leyes españolas prohíben la difusión de
información bancaria, aun cuando se sospeche blanqueo de
dinero. En conversaciones mantenidas con el Subcomité, el
banco Santander indicó que su banco en Madrid se basaba en
las leyes españolas para pasar a explicar que tenían
prohibido dar información sobre estas cuentas no sólo a
terceras personas, sino también a sus propias filiales
situadas fuera de España.
El banco hscb
usa dio una
respuesta similar, confirmó que la cuenta de Apexside estaba
abierta en una filial del hsbc
en Luxemburgo y que hsbc
usa había
enviado los fondos a una cuenta corresponsal en los Estados
Unidos para su filial de Luxemburgo, pero se negó a divulgar
la identidad de las personas que estaban detrás de Apexside
debido a las leyes de secreto bancario vigentes en Luxemburgo.
hsbc usa
dijo que los fondos para la segunda empresa se habían enviado
a un banco de hsbc
en Chipre pero que ese país también tenía leyes de secreto
bancario. hsbs
USA manifestó que las leyes de Luxemburgo y Chipre prohibían
la divulgación de información sobre los clientes a terceras
personas y a las mismas filiales de hsbc situadas fuera del país.
La posición tomada por el banco Santander y el hsbc
usa significa,
en suma, que los bancos de Estados Unidos que intentan llevar
a cabo gestiones adecuadas sobre grandes transferencias
bancarias para evitar el blanqueo de dinero no pueden obtener
informaciones relevantes acerca de cuentas de sus propias
filiales en el extranjero. Esta prohibición a través de
fronteras internacionales, aun dentro de la misma entidad
financiera, supone un gran obstáculo para los esfuerzos de
los Estados Unidos contra el blanqueo de dinero.
Cuando el Banco Santander y el hsbc se negaron a dar la información solicitada sobre Kalunga
y Apexside, el banco Riggs solicitó la misma información al
presidente de Guinea Ecuatorial y a otros altos cargos del país
en una reunión personal mantenida el día 23 de febrero del
2003 en Washington, dc. Los altos cargos de Guinea Ecuatorial se negaron a dar
cualquier información adicional sobre las empresas o sus
titulares, excepto que las transferencias bancarias a esas
empresas habían sido debidamente autorizadas por los
signatarios de la cuenta.
Líneas
de crédito. El banco
Riggs también concedió a los clientes de Guinea Ecuatorial
una serie de préstamos para cubrir tanto los asuntos del
gobierno y la embajada como las necesidades personales de
algunas autoridades.
Por ejemplo, el banco Riggs abrió varias líneas
de crédito a favor del gobierno de Guinea Ecuatorial. Aceptó
financiar letras de crédito a favor del gobierno de Guinea
Ecuatorial por casi 25 millones de dólares .
Permitió un descubierto a la embajada de Guinea Ecuatorial
por valor de 30.000 dólares; concedió un préstamo de 40
millones de dólares al gobierno de Guinea Ecuatorial que fue
garantizado por un CD y pagado en su totalidad. En 2001, el
Riggs otorgó un préstamo de 13,7 millones de dólares a la
empresa nacional, Ecuato-Guineana de Aviación, para comprar
un avión para vuelos nacionales.
Este préstamo fue garantizado por el gobierno de Guinea
Ecuatorial. En 2003, el Riggs otorgó un préstamo de 29,8
millones de dólares al gobierno de Guinea Ecuatorial para la
compra de un avión para uso del presidente de la República.
Durante un tiempo, el Riggs llevó también una parte de la
gestión de las deudas del gobierno de Guinea Ecuatorial lo
que incluía guardar registros detallados de su deuda publica
y privada; la realización de pagos directos.
El banco Riggs también gestionó solicitudes de préstamo
para algunos altos cargos del gobierno. Por ejemplo, en 1999
con la ayuda del Riggs, el presidente de Guinea Ecuatorial
pago 2,6 millones de dólares por la compra de una residencia
en Potomac, Maryland.
También en 1999, el banco otorgó a la esposa del presidente
un préstamo de casi 750.000 dólares a un interés favorable
para la compra de una segunda residencia en Potomac, Maryland,
por un valor de 1,5 millones de dólares. Se utilizó el tipo
de interés que se oferta para la compra de residencias
principales, a pesar de que el banco sabía que la casa se
compraba para ser alquilada; y de hecho el banco abrió una
cuenta en la que se abonaban los alquileres. Este préstamo se
pagó integramente en un año.
En 2000, el Riggs otorgó un préstamo hipotecario a Pastor
Micha Ondo Bile, ministro de Asuntos Exteriores de Guinea
Ecuatorial y ex –embajador de su país en los Estados Unidos
para comprar una residencia en Virginia.
Al parecer, el banco Riggs aparece también citado como
contacto en la documentación de una residencia que el hermano
del presidente ecuatoguineano, Armengol Ondo Nguema, compró
en el año 2000 por un valor de 349.000 dólares.
En el año 2002, el Riggs concedió al hijo del presidente
Obiang, Teodoro Nguema Obiang, un préstamo de 3,75 millones
de dólares para la compra de un piso-ático de 7,5 millones
de dólares en California.
El Riggs entregó también tarjetas de crédito y
debito a la esposa del presidente y a su hijo, entre otros
clientes de Guinea Ecuatorial. En marzo de 2001, por ejemplo,
a petición del gestor de las cuentas, el Riggs aumentó el límite
diario de la tarjeta de debito de la Sra. Obiang hasta 10.000
dólares. El banco Riggs preparó,
además, una carta de recomendación para que el hijo del
presidente, Teodoro Nguema Obiang, pudiera entrar en el
programa de “cliente preferente internacional” de American
Express.
También prestó importantes servicios de cambio de divisas
para sus clientes de Guinea Ecuatorial.
Cuentas
de los estudiantes. El Riggs
administró dos cuentas utilizadas para financiar la formación
de estudiantes guineanos. Los archivos del Riggs indican que
de 2001 a 2003, más de 100 estudiantes guineanos recibieron
financiación para estudios en el extranjero, con frecuencia
en los Estados Unidos; al parecer muchos de esos estudiantes
eran hijos o parientes de ricos o poderosos altos cargos del
gobierno guineano.
Durante los años 90, varias grandes empresas
petroleras se comprometieron, como parte de sus acuerdos de
producción, a entregar anualmente fondos para estudiantes,
destinados a proporcionarles una formación avanzada o
estudios universitarios. Las empresas ChevronTexaco, CMS,
ExxonMobil, Marathon, Triton, y Vanco suministraron esta
financiación con pagos anuales por un total de 275.000 dólares
cada una. Inicialmente, las empresas petroleras pagaban
directamente las matriculas/mensualidades y los gastos de los
estudiantes. Sin embargo, en 2001, el Riggs abrió la primera
cuenta para los estudiantes de Guinea Ecuatorial y aceptó dar
apoyo administrativo a los que recibían fondos a través de
ella, estudiantes todos en los Estados Unidos.
A partir de entonces, la mayoría de las empresas petroleras
dejaron de pagarles directamente y empezaron a ingresar los
fondos en el Riggs.
El Riggs abrió la primera cuenta para estudiantes
de Guinea Ecuatorial en 2001 a nombre de ¨ “Republica de
Guinea Ecuatorial-Cuenta estudiantes mme”.
Los signatarios de la cuenta eran Cristóbal Mañana Elá,
ministro de Minas y Energía y el hijo del presidente, Gabriel
Nguema Lima, secretario de Estado de Minas y Energía. La
documentación indica que en esta cuenta se ingresaron en
torno a 300.000 dólares al año y se hicieron muchos pagos
para cubrir los gastos de viaje, matricula/mensualidades y
manutención de los estudiantes.
La documentación demuestra que, desde un
principio, el gestor de la cuenta de Guinea Ecuatorial utilizó
mucho tiempo para seguir la pista a las actividades educativas
de los estudiantes y pagar sus facturas. Por ejemplo, en una
carta enviada por él al ministro de Minas agradeciéndole la
apertura de las cuentas, dice: “Hemos empezado el proceso de
contactar a los estudiantes y pronto le enviaremos más
detalles.”
Seis meses después, en septiembre del 2001, otra carta se
refiere al estatus del “programa” y habla de muchas
dificultades; dice que hay “estudiantes que nos daban datos
bancarios erróneos y también algunos que nos enviaban los de
sus amigos”; se estaba “investigando si todos los
estudiantes seguían en la universidad”; tratando con
aquellos que “recibían dinero de la universidad ”; y
resolviendo “cuestiones de visados de inmigración.”
Una carta de febrero del 2002 informaba que sólo cinco
estudiantes guineanos estaban obteniendo las notas necesarias,
“B”(notable), y recomendaba reducir las becas mensuales a
quienes no mantenían el adecuado nivel de rendimiento.
La relación de todos los pagos realizados en los primeros
meses de 2003 alcanzaba una extensión de seis páginas a
pesar de lo reducido de la letra.
Una de las empresas petroleras, Marathon, informó
al Subcomité que en 2003 su personal preguntó al Riggs sobre
la gestión del programa de los estudiantes y cómo se habían
utilizado los fondos. Según Maratón, el Riggs le había
informado de que hacían directamente los pagos mensuales en
las universidades, los pagos de los alquileres directamente a
los dueños de los lugares de residencia, el seguro medico
directamente a las aseguradoras, y las becas mensuales y los
gastos de viaje directamente a los estudiantes. Marathon
informó también que “el Riggs supervisaba las notas de los
estudiantes, que le mandaban directamente las universidades”
y que el “Riggs ayudaba al ministerio de Guinea Ecuatorial a
seleccionar las universidades.”
En mayo del 2002, el Riggs abrió la segunda cuenta
de los estudiantes de Guinea Ecuatorial a nombre de “República
de Guinea Ecuatorial-Fondo especial para becas.” El único
signatario de esta cuenta de mercado monetario era el gestor
del Riggs de la cuenta de Guinea Ecuatorial, Simon Kareri. El banco Riggs ha
indicado que los altos directivos del banco no sabían que un
empleado del Riggs era el único signatario en la cuenta de un
cliente y que este método era contrario a las prácticas del
banco. Sin embargo, en un memorandum de junio del 2002
preparado por el gestor de la cuenta de Guinea Ecuatorial
informando al presidente del Consejo de Administración, al
presidente y a otros altos cargos sobre la “actualidad” de
Guinea Ecuatorial, dice: “ he sido nombrado jefe de una
comisión de educación universitaria y también se promulgó
un decreto por el que se me dice que debo ser el único
signatario del fondo permanente para administrar las becas a
otorgar para las universidades…estamos en el proceso de
admitir a 50 estudiantes este año cuando comience la primera
fase del programa.”
La cuenta del mercado monetario también estaba
ligada a una cuenta de inversión del banco Riggs bajo el
mismo nombre, la cuenta Nº 68-002-6036. El Riggs dio lugar a
la documentación de ambas cuentas, y los extractos bancarios
demuestran que el 25 de junio del 2002, se transfirió 1 millón
de dólares desde la cuenta del mercado monetario a la cuenta
de inversión. El 5 de noviembre del
2002, ese millón de dólares fue devuelto a la cuenta del
mercado monetario, en principio, para el pago de los gastos de
los estudiantes. Se ha informado al Subcomité que con los
fondos de dichas cuentas se pagó a un solo centro, el
Instituto Pacem In Terris de la Roche University en Pittsburgh,
Pennsylvania. Tenía matriculados a más de 50 estudiantes
guineanos.
Otros
servicios. Además de
las cuentas de los estudiantes, el gestor de las cuentas de
Guinea Ecuatorial en el Riggs ayudó al gobierno guineano en
otras actividades sospechosas, relacionadas con asuntos de
compra y asesoramiento financieros.
Por ejemplo, parece ser que el gestor de la cuenta
de Guinea Ecuatorial ofreció algunos servicios de compra
relacionados con un proyecto de construcción de 100 kilómetros
de carretera en Bata, Guinea Ecuatorial. Durante una reunión
mantenida entre directivos del Riggs y altos cargos del
gobierno de Guinea Ecuatorial el día 23 de febrero del 2004,
éstos últimos informaron al banco de que habían autorizado
al Sr. Kareri para que hiciera dos pagos de 329.000 y 66.000 dólares
a tres proveedores de Estados Unidos, Soils Control
International, Pro Form Systems Inc. y Business Investments
Consolidated (bic) International; el pago era por los
servicios prestados y mercancía suministrada al gobierno de
Guinea Ecuatorial.
Sin embargo, los archivos del banco demuestran que se sacaron
fondos por un total de 1.096.677,78 dólares de la cuenta del
petróleo de Guinea Ecuatorial y se pagaron a Jadini Holdings,
Ltd, la empresa fantasma controlada por la esposa del gestor
de la cuenta de Guinea Ecuatorial; este pago estaba al menos
parcialmente conectado con aquel proyecto. Los fondos se
enviaron mediante tres transferencias bancarias realizadas
desde la citada cuenta a la de Jadini Holdings. Las dos
primeras transferencias se hicieron el 5 de julio de 2001 por
importes de 329.926 y 700.000 dólares.
La tercera transferencia se efectuó el 20 de marzo de 2002
por 66.751,78 dólares.
Los altos cargos del gobierno de Guinea Ecuatorial informaron
al banco de que el gobierno nunca autorizó al Sr. Kareri el
pago de los 700.000 dólares y que a los tres proveedores sólo
se les debían 307.000 dólares.
El Riggs informó a la OCC que no pudo localizar la solicitud
del gobierno de Guinea Ecuatorial para esa transferencia y que
el Sr. Kareri pudo haber dado instrucciones a algún ingenuo
colaborador para que completara la transferencia sin tener la
debida autorización.
Dejando de lado el tema de si el gestor de la
cuenta saco fondos en exceso e indebidamente de la cuenta del
petróleo, las pruebas indican que el gobierno de Guinea
Ecuatorial le había autorizado para que hiciera algunos pagos
en su nombre. Además, las pruebas indican que la empresa del
gestor de la cuenta, Jadini Holdings, estaba jugando un papel
importante en estos asuntos de compra, enviando pagos a uno de
los proveedores y preparando facturas a la atención del
presidente de Guinea Ecuatorial. La dirección del banco Riggs
ha informado al Subcomité que ni tenía conocimiento de la
existencia de la empresa del Sr. Kareri, ni había aprobado su
participación en cualquiera de las transacciones del banco
con Guinea Ecuatorial.
Servicios
relacionados con Nusiteles.
Nusiteles, Guinea Ecuatorial, es una empresa de
telecomunicaciones registrada en Guinea Ecuatorial, propiedad
de varios altos cargos del gobierno guineano.
La finalidad declarada de Nusiteles es desarrollar,
ejecutar, instalar y mantener un sistema de telecomunicaciones
de banda ancha para Guinea Ecuatorial.
En diciembre del 2000, el Sr. Kareri y el Ministro de Justicia
y Culto de Guinea Ecuatorial, Dr. Rubén Maye Nsue Mangue,
firmaron un contrato que hacía al banco Riggs principal
asesor financiero de Nusiteles. El contrato citaba también a
Taylor-Dejongh, Inc. como asesor cooperante. Según los términos
del contrato, el Riggs debía “asesorar y prestar servicios
... relacionados con la estructuración, solicitudes y
negociaciones de seguros de riesgo político y garantías de
riesgo comercial … créditos de las agencias de exportación…,
y la financiación de deudas por parte de entidades
bilaterales y multinacionales.
Los pagos al banco Riggs incluían un anticipo mensual de
30.000 dólares no sujeto a devolución y el dos por ciento
del valor nominal de la financiación que se obtuviera.
El abogado principal del Riggs informo al Subcomité
que, según las políticas del Riggs, debería haber
supervisado este contrato, pero no había podido verlo o
aprobarlo en ningún momento.
R. Bruce McColm, vicepresidente de Nusiteles, informó al
Subcomité que los miembros del gobierno de Guinea Ecuatorial
responsables de la financiación inicial del contrato de
Nusiteles nunca entregaron fondos al Riggs, y en consecuencia,
el banco no les había prestado hasta el momento los servicios
acordados.
Papel
de los miembros del Consejo de Administración y Directivos
del Riggs en las cuentas de Guinea Ecuatorial. La
información revisada por el Subcomité indica que los
miembros del Consejo de Administración y altos directivos del
Riggs sabían de la existencia de las cuentas de Guinea
Ecuatorial. A los cinco años de que se abrieran esas cuentas
en 1996, Guinea Ecuatorial pasó a ser el cliente más
importante del banco. El gestor de las cuentas de Guinea
Ecuatorial envió informes periódicos a los directivos del
banco, incluidos el Presidente del Consejo de Administración,
el Presidente y el Jefe del Grupo de Banca Internacional,
informándoles de los acontecimientos relacionados con esas
cuentas.
Altos directivos del Riggs se reunieron también varias veces
con altos cargos del gobierno de Guinea Ecuatorial, entre
ellos el propio presidente. En 2001, varios miembros del
Consejo de Administración y directivos del banco formaron un
comité de altos directivos que se reunía cada cuatrimestre
para seguir con especial atención las relaciones con Guinea
Ecuatorial.
El 17 de mayo del 2001, los altos directivos del
Riggs enviaron una carta al presidente Obiang dándole las
gracias “por la oportunidad que nos brindó para ofrecer un
almuerzo en su nombre aquí en el banco Riggs.”
La carta decía que habían “formado un comité con los mas
altos directivos del banco que se reunirán periódicamente
para hablar sobre nuestras relaciones con Guinea Ecuatorial y
cómo atender mejor sus necesidades. Este comité, que incluye
a los firmantes, ha celebrado ya su primera reunión y le
agradeceríamos nos enviase cualquier proyecto que le gustaría
que examinásemos y sobre el que pudiéramos hacer
sugerencias.” Los firmantes de la carta eran el presidente
del Consejo de Administración, el presidente del banco Riggs,
y el presidente de la Riggs National Corporation, así como el
gestor de la cuenta de Guinea Ecuatorial.
Casi un mes más tarde, el gestor de la cuenta de
Guinea Ecuatorial envió un informe al presidente del Consejo
de Administración, al Presidente y otros seis altos cargos
del Riggs en el que describía un viaje de negocios de una
semana a Guinea Ecuatorial, entre el 20 y el 28 de mayo de
2001.
El informe enumeraba las reuniones mantenidas día a día, con
qué miembro del gobierno se había reunido y de qué se había
hablado. En un momento de ese viaje, el gestor entregó una
carta personal al presidente de Guinea Ecuatorial enviada por
un miembro del Consejo de Administración del banco Riggs,
Frederick J. Ryan, jr., invitándole a visitar la biblioteca
Ronald Reagan en California.
En junio de 2002, otro memorandum enviado por el
gestor de la cuenta de Guinea Ecuatorial al presidente del
Consejo de Administración, al Presidente y a otros cinco
altos miembros del Riggs, informaba sobre la “actualidad de
Guinea Ecuatorial.”
Incluía datos específicos sobre el crecimiento de las
cuentas durante la primera mitad de 2002, indicando que “ el
capital ha crecido en un 52,75% hasta alcanzar los 408,1
millones de dólares”. El informe continuaba diciendo
“hemos abierto cuatro cuentas adicionales del gobierno,
contabilizándose en total ocho, sin contar la embajada. Esta
situación encaja plenamente con nuestra estrategia de mejorar
y estrechar nuestras relaciones”. El memorandum se refiere
también al descubrimientos de yacimientos petroleros , la
construcción de edificios y a una nueva cuenta abierta para
las becas de los estudiantes guineanos. Anunciaba, además,
que el gobierno de Guinea Ecuatorial le había nombrado jefe
de una “comisión guineana de estudios superiores” y “único
signatario” de un fondo para administrar las becas de Guinea
Ecuatorial.
En diciembre del 2002 y, otra vez, en enero del
2003, Los Ángeles Times
publicó artículos sobre como el boom del petróleo en Guinea
Ecuatorial parecía enriquecer al presidente del país y a
otros miembros de su gobierno.
En el segundo artículo se destacaban las cuentas de Guinea
Ecuatorial en el banco Riggs. En algún momento y como
respuesta a dichos artículos, el gestor de la cuenta de
Guinea Ecuatorial en el Riggs envió un informe al presidente
del banco ridiculizando al periodista, señalando argumentos
teóricamente falsos en el primer artículo y respondiendo
como sigue a los alegatos de corrupción: “En cuanto al tema
de que el presidente de Guinea Ecuatorial sea un corrupto,
creo que es un argumento ofensivo porque le conozco muy bien.
Hemos revisado para Ray las transacciones de Guinea Ecuatorial
realizadas desde el comienzo en el banco Riggs y el Riggs
nunca envió dinero a ninguna entidad o destino “dudoso”.
Prefiero servir diligentemente a nuestros clientes en lugar de
preocuparme por el mal humor de un individuo que encuentra
complots por todas partes.”
Seis meses después, en junio de 2003, el banco
Riggs presidió una reunión privada en el banco con el
presidente de Guinea Ecuatorial y varios miembros de su
gobierno. Por parte del Riggs asistieron el presidente del
Consejo de Administración del banco, el presidente del Banco,
el presidente de la Riggs National Corporation y el gestor de
la cuenta de Guinea Ecuatorial. La discusión se centró en
“varios aspectos de la relación existente, así como en el
futuro de los beneficios de petróleo de Guinea Ecuatorial.”
Los directivos entrevistados por el Subcomité dijeron que
nunca se discutieron en ella temas relacionados con la
corrupción.
Resistencia
del Riggs a la inspecciones de las cuentas de Guinea
Ecuatorial. Al principio, el Banco Riggs no identificó ante
el Subcomité muchas de las cuentas de Guinea Ecuatorial, y
entregó escaso material de correo electrónico.
En marzo del 2003, el Subcomité presentó al banco
Riggs el primer requerimiento solicitando información
relacionada con las cuentas de Guinea Ecuatorial. Al
principio, el Riggs identificó para el Subcomité solo unas
30 cuentas, cuando en realidad existían más de 60 cuentas y
certificados de depósito relacionados con Guinea Ecuatorial.
El Riggs informó al Subcomité que los errores de omisión
habían ocurrido porque el banco tenía que recopilar la
información manualmente y algunas cuentas se habían omitido
involuntariamente. Cuando sucedió lo mismo con una inspectora
de la OCC a finales del 2003, escribió en un correo electrónico
interno: “El banco no tenia una lista completa de las
cuentas de Guinea Ecuatorial hasta que yo se la preparé con
dos docenas de cuentas más de las que ellos me habían
informado – a pesar de que la directiva había catalogado ya
a la cuenta de Guinea Ecuatorial como de “alto riesgo” y a
pesar de ser el cliente más importante del banco con más de
600 millones de dólares – incomprensible.”
Al principio, la entrega de documentos estuvo
controlada en gran medida por el gestor de la cuenta de Guinea
Ecuatorial y el resultado fue que el Riggs no entregó varios
documentos que habían sido solicitados con orden judicial por
el Subcomité, incluidos informes enviados a altos directivos
del Riggs sobre las cuentas, papeles relacionados con las
compras hechas por el propio gestor a favor del gobierno de
Guinea Ecuatorial y también actividades relacionadas con las
transferencias bancarias enviadas desde la cuenta del petróleo
a Jadini Holdings, la empresa extrajurisdiccional controlada
por el gestor de la cuenta. Después del despido del gestor,
en enero del 2004 y casi un año después de recibir la
primera notificación del Subcomité, el Riggs entregó un
gran volumen de documentos adicionales que respondían a las
peticiones. Sin embargo, inclusive entonces, no entregó otros
relacionados con las cuentas y tampoco comunicaciones electrónicas
del personal del banco que trabajaban con ellas.
Además de la lenta e incompleta entrega de
documentos, el Riggs no llevó a cabo ninguna revisión
interna detallada de las cuentas de Guinea Ecuatorial hasta
finales del 2003, pese a que había recibido el primer
requerimiento del Subcomité en marzo del 2003 y una
advertencia anterior de la OCC informándoles sobre una futura
revisión que tendría como objetivo dichas cuentas. La revisión
comenzó a hacerse en octubre del 2003. Al parecer, el Riggs
empezó su revisión “total” de las cuentas de Guinea
Ecuatorial en septiembre del 2003 tras contratar más personal
de investigación para verificar la información suministrada
por el gestor de la cuenta.
Esta revisión, que incluía un análisis detallado de las
transacciones efectuadas en las cuentas de Guinea Ecuatorial,
destapo inmediatamente actividades sospechosas, incluido un
cheque de 140.000 dólares firmado por el hijo del presidente
de Guinea Ecuatorial destinado al gestor, varias
transferencias bancarias por giro sacando millones de dólares
de la cuenta del petróleo de Guinea Ecuatorial y 11,5
millones de dólares de ingresos en efectivo a la cuenta Otong.
En diciembre de 2003, la OCC se reunió con la
Junta Directiva del Riggs , en el banco y también en la compañía
propietaria del banco para hablar de su informe anual de
inspección al banco, así como su examen de las cuentas de
Guinea Ecuatorial.
La OCC expresó diversas preocupaciones sobre estas cuentas
“centradas en la procedencia de los fondos y en la garantía
de que ninguno de ellos se había desviado para uso
personal.” En un momento, la OCC dijo que el gestor de la
cuenta de Guinea Ecuatorial podría no ser completamente
objetivo y aconsejaba al personal de “conformidad y
seguridad que controlasen cuidadosamente la cuenta”.
Durante esta reunión, Joseph Allbritton, miembro del Consejo
de Administración, dijo en presencia de la OCC que el banco
no tenia ninguna intención de cerrar las cuentas de Guinea
Ecuatorial. Sin embargo, Robert Allbritton manifestó al
personal del Subcomité que a pesar de lo dicho por su padre
durante la reunión del Consejo de Administración, eso no
reflejaba las opiniones de todos sus integrantes.
Cierre
de las cuentas de Guinea Ecuatorial.
El 23 de febrero del 2004, los directivos del Riggs se
reunieron con el presidente y otros altos cargos del gobierno
de Guinea Ecuatorial para hablar sobre las cuentas de su país
y ciertas transacciones.
Una primera reunión en la que estuvo presente el presidente
de Guinea Ecuatorial se celebró en un céntrico hotel de
Washington, DC. La otra, mas larga, se celebró en el Riggs
con la asistencia de los directivos del banco y otros altos
cargos del gobierno pero en ausencia de su presidente. Entre
otras cuestiones, el Riggs le solicitó más información
sobre determinadas empresas, incluidas Apexside Trading y
Kalunga Co., empresas receptoras de más de 35 millones de dólares
en transferencias bancarias procedentes de la cuenta del petróleo.
El presidente de Guinea Ecuatorial se negó a dar más
información sobre las transferencias enviadas a esas
empresas, sólo dijo que esas transferencias habían sido
autorizadas. En consecuencia, el banco Riggs informó a los
miembros del gobierno que el banco había decidido cerrar las
cuentas. Las cuentas se cerraron finalmente entre marzo y
julio del 2004.
VI. Deficiencias de AML del
Riggs y Control Insuficiente de los Reguladores.
Indiferencia
del Riggs ante sus obligaciones contra el blanqueo de dinero.
Conclusiones.(3):
Programa AML inoperante.
Durante varios años, el banco Riggs ignoró las reiteradas
directivas de los reguladores federales para que mejorase la
aplicación de su programa contra el blanqueo de dinero. En
lugar de ello, empleó un sistema inoperante que no le puso a
salvo del blanqueo de dinero y la corrupción en el
extranjero.
La evidencia demuestra que, al menos desde 1997, el
Riggs mantenía importantes deficiencias en su programa contra
el blanqueo de dinero. La lista de las principales
deficiencias es larga.
Durante
más de cinco años, por ejemplo, el sistema de información
empleado fue incapaz de identificar todas las cuentas abiertas
para un mismo cliente. Al solicitarles la simple tarea de
enumerar la lista de cuentas de un cliente, el personal del
banco tenía que hacerla manualmente. Esta forma de trabajar
impidió un control eficaz, por cuanto que consumía demasiado
tiempo y recursos.
Cuando se les solicitó una lista de las cuentas de Guinea
Ecuatorial, por ejemplo, tardó semanas en presentarla y omitió
las cuentas más importantes. Este problema se identificó en
varias inspecciones de la OCC .
No hubo programas informáticos capaces de detallar las
cuentas de clientes en el Riggs hasta el cuarto cuatrimestre
de 2003.
Otro gran problema era que el Riggs no había
desarrollado un sistema para identificar qué clientes eran de
bajo, medio o alto riesgo de cara a un posible blanqueo de
dinero, para poder asignarles los recursos adecuados. La OCC
resaltó este hecho como un problema en varios de sus
informes.
En julio de 2003, la Reserva Federal concluyó que, en
general, las políticas y procedimientos de gestión de
riesgos del Riggs eran tan insuficientes que pidió a la Junta
Nacional de la Corporación del Riggs que emitiera una
resolución corporativa en la que se comprometía a mejorar
esa situación.
En 2004, la FinCEN justificó en parte la sanción económica
contra Riggs por no haber “desarrollado un sistema eficaz de
identificación y evaluación de riesgos de BSA/AML en toda la
institución. ... La dirección ha sido incapaz de definir y
analizar las concentraciones de riesgos en las cuentas,
clientes y productos del Riggs.”
Otro problema importante era la escasa documentación
de KYC sobre clientes de la banca privada internacional y las
cuentas de embajadas. Este problema de documentación fue
citado repetidas veces en informes de la OCC y en las
auditorias preparadas para el banco. Por ejemplo, en el año
2000, una inspección de la OCC dice, “La información sobre
el Perfil del Cliente... es pobre y inconsistente.” En 2001, una auditoria de KPMG que examinó 13
cuentas de embajadas en el Riggs descubrió que en ninguna de
ellas se había hecho comprobación documentada OFAC, “no
tenían formularios de KYC cumplimentados”, “no tenían
documentadas las gestiones hechas” y “no había listado
del origen de los fondos.” El KPMG dijo que, en
2001, el Riggs ni siquiera exigía formularios de KYC para
cuentas de Embajadas. En 2002, una inspección de la OCC indicó:
“las informaciones de KYC sobre cuentas existentes en los
departamentos de Embajadas y Banca Internacional Privada no se
actualizan en muchos casos, contienen escasa información.” En 2004, cuando un alto
cargo del Riggs asumió el control de esos dos departamentos,
informó al personal del Subcomité que, de los 15.000
expedientes de clientes que existían en dichos departamentos,
calculaba que el 85 por ciento tenía problemas de documentación
de KYC e informó también de ello a la Junta del Riggs.
El informe de la FinCEN de mayo 2004, decía que el programa
en el que se relacionaban los requerimientos obligatorios para
los clientes del Riggs seguía siendo “débil,” “no se
ha desarrollado de manera efectiva o consistente,” en
consecuencia las informaciones sobre esas gestiones “faltan
con frecuencia.”
Ocurrían estas deficiencias a pesar de las contundentes
declaraciones del Riggs en las que se exigía información
detallada de KYC de las cuentas de clientes.
El Riggs también falló al implantar un sistema
eficaz de identificación y seguimiento de cuentas abiertas
por políticos. Aunque sus formularios de KYC tenían desde
1997 una casilla que podía marcarse en esos casos, Riggs no
desarrolló un procedimiento mediante el cual se pudieran
identificar fácilmente y hacerles seguimiento. En julio de
2000, por ejemplo, cuando la OCC le pidió al Riggs una lista
de las cuentas de políticos, Riggs preparó la lista
manualmente y excluyó nombres tan importantes como el del
presidente de Obiang y ex presidente de Chile, Pinochet. En
2003, una auditoria interna de KPMG determinó que no había
una política global del banco sobre cuentas para personas políticamente
significadas, se tenía una relación incompleta de dichas
cuentas, la formación del personal era inadecuada, fallaba
tanto del departamento de Banca Internacional Privada como del
departamento de Embajadas y no se sometía a estas cuentas de
alto riesgo a una investigación adicional.
La OCC ha criticado también repetidas veces al
Riggs por no hacer un seguimiento permanente de cualquiera de
sus cuentas de alto riesgo, incluidas las de los departamentos
de Banca Privada Internacional y Embajadas, cuentas
pertenecientes a personas originarias de países con escasos
controles contra el blanqueo de dinero, y de personas con
negocios de alto riesgo, autores de importantes transacciones
internacionales de dinero.
En 2000, una inspección de la OCC estableció que: “Las
cuentas de alto riesgo no se están identificando,
documentando y vigilando adecuadamente.”
Un ejemplo del Riggs como caso de estudio es su incapacidad
para cuestionar o localizar el origen de ingresos
multimillonarios de dólares en efectivo depositados en la
cuenta Otongs, que ascendieron a 11,5 millones de dólares en
un periodo de dos años, de 2000 a 2002. Aunque Riggs disponía
de programas informáticos que permitían a su responsable de
BSA revisar a diario las grandes transacciones, no está muy
claro que tales revisiones tuvieran lugar o que tuvieran
consecuencia alguna sobre la gestión de las cuentas.
La otra gran deficiencia en el programa AML del
Riggs era su incapacidad para supervisar las transferencias de
los clientes para identificar operaciones sospechosas. Esta
gran laguna en el control AML del Riggs se detectó en muchas
inspecciones de la OCC, y puede que no se haya corregido aún.
Un ejemplo de la importancia de esta deficiencia nos lo da el
envío de mas de 35 millones desde la cuenta del petróleo de
Guinea Ecuatorial a empresas desconocidas con cuentas
bancarias en España, Luxemburgo y Chipre. Estas
transferencias tuvieron lugar durante un periodo de dos años,
2000 – 2002, sin apenas una pregunta por parte del personal
del Riggs. Sin embargo, un investigador de BSA contratado por
el Riggs en 2003 revisó los datos de las transferencias e
inmediatamente las identificó como sospechosas.
Investigaciones posteriores han demostrado que una o más de
las empresas desconocidas y beneficiarias, pueden ser de la
propiedad, parcial o total, del presidente de Guinea
Ecuatorial.
El Riggs tampoco puso en marcha un procedimiento
eficaz para preparar informes de Actividades Sospechosas
(SAR), obligatorios para la aplicación de la ley de secreto
bancario Bank Secrecy Act (BSA). La FinCEN comprobó que el
Riggs había violado la BSA “por no presentar o por
presentar de forma morosa, aproximadamente en treinta y tres
SAR”, que representan “al menos 98 millones de dólares en
transacciones sospechosas.” Afirma que otros sesenta y un
SAR se presentaron después de sesenta días de haber tenido
lugar las operaciones que se consideraban sospechosas; algunas
de los SAR hacían referencia a actividades que habían tenido
lugar dos o tres años antes.
Las cuentas de Pinochet y de Guinea Ecuatorial son claros
ejemplos de situaciones en las que el Riggs dejó de presentar
SAR a pesar de existir claros indicios de actividad
sospechosa. Las pruebas revisadas por el Subcomité están en
consonancia con el informe de la FinCEN en el sentido de que:
“los procedimientos del Riggs en la identificación, análisis,
y denuncia de actividades sospechosas eran inexistentes o no
se aplicaban.”
Otro
problema era que el Riggs tenía un sistema poco eficaz
para alertar a su personal sobre la recepción en el banco de
algún requerimiento judicial solicitando información
respecto a una cuenta determinada y ello, a pesar de que las
citaciones desempeñaron con frecuencia un papel fundamental
en la identificación de cuentas de alto riesgo y en la
valoración de actividades sospechosas. Según la OCC, el
procedimiento normal en el Riggs era enviar las ordenes
judiciales al asesor jurídico general para su procesamiento.
El asesor jurídico manejaba personalmente las informaciones
solicitadas y no solía informar a nadie más sobre ellas en
el banco, ni tan siquiera a los departamentos de Seguridad, de
Operación, o al administrador de la cuenta afectada. En lugar
de ello, seguía la política de mantener la información en
confidencialidad. El resultado era que muy pocos empleados del
banco sabían cuando se recibían órdenes judiciales o
requerimientos de otras autoridades sobre las cuentas.
En el caso del Subcomité del Senado, la orden solicitando la
petición inicial de información relacionada con las cuentas
de Guinea Ecuatorial, se emitió en marzo de 2003, pero
aparentemente la mayor parte de los altos cargos del Riggs no
estuvieron al corriente de ello hasta después de algún
tiempo, y la Junta del Riggs no fue informada sobre la
investigación del Subcomité del Senado, hasta pasado un año.
Otra importante deficiencia era el trabajo poco
riguroso del departamento de Auditoria Interna del banco. La
OCC calificó como inadecuadas las auditorias del Riggs tras
varias inspecciones del BSA.
En 2003, la reserva Federal determinó que la función de
auditoria interna del Riggs era poco satisfactoria debido a
que se llevaba a cabo en momentos inoportunos, con informes
ineficientes, y escasa comunicación con el comité de
auditoria de la Junta del Riggs.
En 2004, la OCC dijo que la auditoria del Riggs “no revisaba
todas las áreas necesarias, no destapaba ni revelaba la
gravedad o alcance de las deficiencias del banco en el
cumplimiento del BSA, y tenía fallos en la detección de
errores y en el muestreo.”
En respuesta a estas y otras críticas, Riggs cesó a su
auditor jefe en 2003, y aceptó crear una nueva función de
auditoria que estaría adscrita directamente al Comité de
Auditoria del banco.
El Riggs ha sido mencionado en varias oportunidades
por la escasa formación de su personal en lo que hace al AML.
Las críticas hablan de formación inadecuada en relación con
la cumplimentación de los formularios de KYC, la elaboración
de informes sobre transacciones económicas en efectivo, las
denuncia de actividades sospechosas, y el manejo de cuentas de
personas políticamente significadas. La FinCEN también se ha
referido a la escasa formación del Riggs, manifestando que
“la formación en el control y la detección de actividades
sospechosas era particularmente baja en el Riggs.”
Además de todas estas deficiencias, el Riggs
disponía de un sistema inadecuado para supervisar a los
gestores de cuentas. Los gestores de cuentas de los
departamentos de Banca Privada y de Banca de Embajadas tienen
que desempeñar funciones contradictorias:
establecer relaciones personales con sus clientes e
intentar captar negocios mientras que también tienen que
vigilar sus cuentas con vistas a detectar actividades
sospechosas y cuestionar determinadas transacciones. La
naturaleza humana hace que estas funciones contradictorias
sean difíciles de llevar a cabo, y las obligaciones contra el
blanqueo de dinero se ven con frecuencia afectadas. Los bancos
han resuelto este problema mediante sistemas que garanticen
que las actividades de sus gestores de cuentas sean
inspeccionadas por terceros, como puedan ser los supervisores
de gestión, personal responsable de los departamentos
operativos, auditores, o
la asesoría jurídica.
En el caso del Riggs, sin embargo, la supervisión
de terceros hizo poco para corregir las prácticas deficientes
de sus gestores de cuentas. El principal supervisor de los
departamentos de Bancas Privada Internacional y Banca de
Embajada, por ejemplo, el jefe del International Banking Group,
parece no haber objetado o corregido ninguna de las acciones
de los gestores de las cuentas de Pinochet o de Guinea
Ecuatorial. El personal de los departamentos operativos
tampoco hizo mucho por mejorar la gestión de las cuentas.
Como se indica en el informe de la FinCEN sobre la sanción
por delitos monetarios al abordar el tema del personal
operativo del Riggs: “El control y seguimiento del día-a-día
de las transacciones de alto riesgo, clientes de alto riesgo,
y países de alto riesgo, eran mínimas”
Los auditores internos del Riggs le dedicaban poca atención
al BSA y el Abogado General del banco informó al Subcomité
que no tenía función alguna en ese sentido, ni había
supervisado a nadie relacionado con ese tema. La supervisión
por parte de la Junta era igualmente tan deficiente que, en
2003, la Reserva Federal le instó a que contratara a un
consultor independiente para que les informara sobre cómo
mejorarla.
La cultura corporativa del Riggs falló a la hora
de transmitir a sus empleados la importancia del programa
contra el blanqueo de dinero. Se dijo al Subcomité que la
dirección del banco valoraba por encima de todo las cuentas
de las embajadas y las que se abrían para los dirigentes de
países extranjeros, y ponía énfasis en la importancia de la
atención al cliente. El viaje de altos cargos de la Junta del
Riggs a Chile en 1994 con el fin de solicitar a Pinochet la
apertura de cuentas, y la comida en honor del presidente de
Guinea Ecuatorial en 2001,
dan idea de la relación personal de la Junta con estas
cuentas. En 2002 y 2003, algunos miembros de la Junta se
opusieron al cierre de las cuentas por cuestiones relacionadas
con el blanqueo de dinero. En marzo de 2003, algunos altos
cargos del banco se quejaron ante la OCC de que se obligara al
banco a adoptar un programa riguroso de AML. Estas no son las
acciones o el sentir de una Junta comprometida con un control
adecuado del blanqueo de dinero.
Aun
más llamativo es el hecho de que durante un periodo de cinco
años, la Junta del Riggs no fuera capaz de garantizar la
aplicación de las instrucciones de los reguladores para
mejorar el programa AML del banco. Ni el banco, ni el holding
del banco, tomaron las medidas necesarias para invertir en
sistemas de información, personal experto y formación en la
BSA, o en procedimientos prácticos para poner a salvo al
banco contra el blanqueo de dinero. En vez de eso, el Riggs
siguió tolerando deficiencias fundamentales en su programa
AML año tras año, mostrando indiferencia ante las
directrices de los reguladores. Las investigaciones del
subcomité coinciden sustancialmente con la valoración de la
FinCEN en el sentido de que el Riggs "violó
deliberadamente" las leyes contra el blanqueo de dinero
de los Estados Unidos.
B. Insuficiente control de los reguladores de las
deficiencias del AML
Conclusión
(4): Fallo de control en el Riggs. Durante años, los controladores de la
OCC identificaron con precisión y de forma reiterada, grandes
deficiencias en el programa contra el blanqueo de dinero del
Riggs, aunque no tomaron medidas perentorias para exigir
mejoras. Los reguladores de la OCC se mostraron tolerantes con
el laxo programa contra el blanqueo de dinero del banco,
demasiado dispuestos a fiarse de las promesas del banco de que
se corregirían las repetidas deficiencias, no utilizaron los
instrumentos de que disponían para la aplicación de sus
requerimientos. Los reguladores de la Reserva Federal fueron
lentos y pasivos.
Conclusión
(5): Conflicto de Intereses. Al aceptar un empleo en el Riggs en 2002,
después de que la OCC no emprendiera acciones contra este
banco para garantizar sus obligaciones de AML en 2001 y 2002,
el anterior inspector-jefe de la OCC responsable del Riggs había
dado lugar a la aparición de un conflicto de intereses. Además
y a pesar de que las leyes federales prohíben que ex
funcionarios comparecer ante las ag |