DOCUMENTOS ASODEGUE FEBRERO 2005

 
   

 

 

 

Senado de los Estados Unidos

SUBCOMITÉ PERMANENTE DE INVESTIGACIONES

Comité de Asuntos Gubernamentales

 

Norm Coleman, Presidente

Carl Levin, Miembro Destacado de la Minoría 

 

 

Blanqueo de Dinero y Corrupción en el Extranjero:

Aplicación y Eficacia de la Patriot Act

 

 

Estudio del Caso del Banco Riggs

 

 

Informe

Preparado por los Miembros de la Minoría (Demócrata)

del Subcomité Permanente de Investigaciones 

 

 

 

Publicado Conjuntamente con

la Sesión del Subcomité Permanente de Investigaciones

del día 15 de julio de 2004

 


INDICE

 

I.                    INTRODUCCIÓN..........................................................................................................4

 

II.                  RESUMEN....................................................................................................................5

 

III.                CONCLUSIONES.......................................................................................................13

(1)   Asesoría a Pinochet............................................................................................13

(2)   Haciendo la Vista Gorda.....................................................................................13

(3)   Programa AML Disfuncional..............................................................................13

(4)   Fracaso del Sistema de Control en el Riggs....................................................13

(5)   Conflicto de Intereses.........................................................................................14

(6)   Aplicación Desigual del AML.............................................................................14

(7)   Pagos Ocultos.....................................................................................................14

 

IV.                LEY ACTUAL.............................................................................................................14

A.      Principales Leyes contra el Blanqueo de Dinero.............................................14

B.     Regulación y Control del Blanqueo de Dinero.................................................16

 

V.                  EL BANCO RIGGS.....................................................................................................18

A.      La Riggs National Corporation y el Riggs Bank...............................................18

B.     Augusto Pinochet................................................................................................25

Conclusiones (1).................................................................................................25

C.     Guinea Ecuatorial................................................................................................45

Conclusiones (2).................................................................................................45

 

VI.                DEFICIENCIAS DEL AML DEL RIGGS Y CONTROL INSUFICIENTE DE  REGULADORES........................................................................................................77

A.      Indiferencia del Riggs ante sus Obligaciones contra el Blanqueo de Dinero...................................................................................................................77

Conclusiones (3).................................................................................................77

B.     Insuficiente Control de los Reguladores de las Deficiencias del AML..........83

Conclusiones (4).................................................................................................83

Conclusiones (5).................................................................................................83

(1)   Resumen de las Inspecciones Realizadas al Riggs...................................86

(2)   Análisis de los temas....................................................................................98

C.     Supervisión del AML en general......................................................................106

Conclusiones (6)..............................................................................................106

 

VII.              CORRUPCIÓN EN EL EXTRANJERO Y TRANSPARENCIA EN EL NEGOCIO DEL PETRÓLEO..............................................................................................................111

Conclusiones (7).....................................................................................................111

A.      Empresas Petroleras en Guinea Ecuatorial....................................................113

B.     Pagos de las Empresas Petroleras..................................................................113

(1)   Pagos por Alquileres y Compra de Terrenos...........................................114

(2)   Pagos por Servicios....................................................................................116

(3)   Pagos para Mantener a las Misiones y Embajadas de Guinea Ecuatorial.....................................................................................................117

(4)   Pagos para los Estudiantes Guineanos....................................................118

C.     Empresas Mixtas...............................................................................................120

D.     Iniciativas para Mejorar la Transparencia.......................................................122

E.     Ley contra las Prácticas de Corrupción en el Extranjero..............................125

 

VIII.            Recomendaciones..................................................................................................126

(1)   Reforzar la Aplicación.......................................................................................126

(2)   Tomar Acciones Reguladoras..........................................................................127

(3)   Publicar Valoraciones Anuales del AML.........................................................127

(4)   Reforzar las Restricciones Post-Empleo........................................................127

(5)   Intercambio de Información Autorizada entre los Bancos............................127

(6)     Mayor Transparencia........................................................................................127

 


Blanqueo de Dinero y Corrupción en el Extranjero:

Aplicación y Efectividad de la Patriot Act

 

Estudio del caso del Banco Riggs

 

14 de Julio de 2004



 

I. INTRODUCCIÓN:

 

Entre 1999 y 2001, el Subcomité permanente de investigación del Comité de Asuntos Gubernamentales del Senado de Estados Unidos, a petición del senador Carl Levin, el miembro de mayor rango de la minoría demócrata, llevó a cabo una investigación detallada de las actividades relacionadas con el blanqueo de dinero en el sector de servicios financieros de los Estados Unidos. La investigación incluía un análisis detallado de las actividades de blanqueo de dinero en la banca privada, bancos corresponsales y la industria de valores.  

Se prepararon dos informes por parte de la minoría demócrata y tuvieron lugar dos sesiones de investigación del subcomité en noviembre de 1999 y en marzo de 2001[1]. Este trabajo de investigación sirvió de base para muchas de las disposiciones del titulo iii del Patriot Act de los Estados Unidos promulgado en Octubre de 2001 contra el blanqueo de dinero.  

Entre otras disposiciones fundamentales, el Patriot Act obliga a las instituciones financieras de los Estados Unidos a estar muy vigilantes cuando abran y gestionen cuentas de políticos extranjeros de un cierto relieve y considera que los actos de corrupción cometidos por estos políticos constituirían una base suficiente para que sean denunciadas por las fiscalías estadounidenses por blanqueo de dinero. 

         En 2003 y a petición de nuevo  del senador Levin, el Subcomité inició una investigación para valorar la aplicación y la efectividad de las principales disposiciones contra el blanqueo de dinero del Patriot Act, utilizando al banco Riggs como un caso de estudio. Los miembros de la Minoría se han basado para este informe en la investigación conjunta llevada a cabo por los miembros demócratas y republicanos del Subcomité. 

         En el curso de esta investigación, el Subcomité citó a distintas personas y solicitó documentos. Los miembros del Subcomité revisaron mas de 100 cajas, carpetas, y CDs electrónicos que contenían cientos de miles de paginas de documentos, incluidos extractos bancarios, documentos de apertura de cuentas, transferencias, correspondencia, correos electrónicos, contratos, actas de reuniones, documentos relacionados con cuentas bancarias especificas y transacciones, documentos de exámenes del banco, informes de auditorias, instrumentos legislativos, legales y súplicas. Los miembros del Subcomité también llevaron a cabo varias entrevistas con representantes de instituciones financieras, de la Oficina del Controlador de la Moneda (OCC), la Reserva Federal, compañías petroleras, expertos y otras personas con suficiente información.

 

ii. resumen 

         Las pruebas revisadas por los miembros del Subcomité demuestran que, al menos desde 1997, el banco Riggs hizo caso omiso a sus obligaciones para evitar el blanqueo de dinero (AML), mantuvo un programa AML disfuncional, a pesar de las frecuentes advertencias de los reguladores de la Oficina del Controlador de la Moneda (OCC), y permitió o, en algunos casos, facilitó de forma activa actividades financieras sospechosas. 

         Las pruebas demuestran también que los inspectores federales fueron poco rigurosos a la hora de exigir al banco Riggs que cumpliese los requisitos legales y reguladores contra el blanqueo de dinero. Toleraron el deficiente programa contra el blanqueo de dinero del Riggs, fueron muy lentos al reaccionar ante sus repetidas insuficiencias, y tardaron en usar los instrumentos jurídicos disponibles para obligarle al cumplimento de lo establecido. 

         Dos grupos de cuentas del Riggs, uno de ellos relacionado con Augusto Pinochet y el otro con Guinea Ecuatorial, ilustran el bajo nivel de cumplimiento del programa contra el blanqueo de dinero por parte del banco[2]. Demuestran igualmente, el fallo de los reguladores federales de la banca a la hora de hacer el seguimiento real de una entidad con un historial importante de deficiencias en la aplicación de su programa contra el blanqueo de dinero, y en el que estaban abiertas numerosas cuentas de alto riesgo.  

Estos errores son especialmente preocupantes si se quiere luchar de forma permanente contra el terrorismo y la corrupción, ya que ponen dificultades a los Estados Unidos para impedir que terroristas, dirigentes corruptos y otros delincuentes puedan hacer mal uso de nuestro sistema financiero. Los inspectores federales deben esforzarse más para cumplir con su obligación legal de proteger a los Estados Unidos contra el blanqueo de dinero, la financiación del terrorismo y la corrupción en el extranjero. 

         Asesoría a Pinochet. Las pruebas obtenidas por los miembros del Subcomité ponen de manifiesto que, entre 1994 y 2002, el Riggs abrió al menos seis cuentas y expidió varios certificados de depósitos (CDs) a Augusto Pinochet, ex-presidente de Chile, cuando estaba bajo arresto domiciliario en el Reino Unido y sus bienes eran objeto de procedimientos judiciales. Los ingresos totales de las cuentas de Pinochet en el Riggs llegaron, en algún momento, a estar entre 4 y 8 millones de dólares. La investigación del Subcomité ha descubierto que la dirección del Riggs favoreció que el señor Pinochet fuera cliente de la entidad, y que los gestores de cuentas del Riggs tomaron medidas para ayudarle a eludir procedimientos cuya finalidad era descubrir y controlar sus cuentas bancarias. La investigación del Subcomité reveló que el Riggs abrió múltiples cuentas bancarias y aceptó millones de dólares en depósitos de manos del Sr. Pinochet, sin ninguna investigación seria que permitiera averiguar el origen de su fortuna; el banco le ayudó a crear empresas fantasmas en paraísos fiscales y abrió cuentas a nombre de dichas empresas con el objeto de encubrir su control sobre las mismas; cambió los nombres de los titulares de sus cuentas personales para ocultar la titularidad real; transfirió 1,6 millones de dólares de Londres a Estados Unidos mientras el Sr. Pinochet permanecía bajo arresto domiciliario y siendo objeto de una orden judicial que paralizaba sus cuentas bancarias; llevó a cabo transacciones a través de las propias cuentas del Riggs para ocultar la implicación del Sr. Pinochet en algunas transacciones en efectivo; le entregó más de 1,9 millones de dólares en Chile, en cheques bancarios para permitirle percibir sustanciosos pagos en efectivo de bancos chilenos. 

         Las investigaciones del Subcomité han revelado también que el Riggs ocultó durante dos años a los inspectores de la OCC la existencia de las cuentas de Pinochet, inicialmente no dio respuesta a sus demandas de información, y solo clausuró las cuentas en 2002 después de una inspección de esta agencia. A pesar de los antecedentes del Riggs, y de las repetidas deficiencias en su programa contra el blanqueo de dinero, de la preocupación de la OCC por las cuentas de Pinochet, y del hecho de que el Riggs hubiera ocultado su existencia a la agencia, la OCC no tomó medida alguna contra el Riggs para garantizar que cumpliera la ley. Es más, en julio de 2002, el inspector-jefe de la OCC en el Riggs dio instrucciones a los inspectores que habían investigado el caso Pinochet, para que no incluyesen sus informes, ni sus notas de trabajo en los ficheros electrónicos de la OCC dedicados al Riggs Bank. . El Subcomité ha sabido que este tipo de instrucciones son muy poco habituales y que van en contra de los procedimientos y prácticas de la OCC. Aproximadamente un mes después,  el inspector de la OCC responsable de la investigación aceptó un puesto de trabajo en el Banco Riggs. 

 

         Las cuentas de Guinea Ecuatorial. El Subcomité de investigación llegó también a la conclusión de que entre 1995 y 2004, el banco Riggs gestionó más de 60 cuentas y certificados de depósitos a nombre del gobierno de Guinea Ecuatorial, de miembros de ese gobierno o de sus familiares. En 2003, las cuentas de Guinea Ecuatorial eran ya las más importantes del banco Riggs, con saldos que oscilaban entre 400 y 700 millones de dólares. La investigación del Subcomité llegó a la conclusión de que el banco Riggs gestionó las cuentas de Guinea Ecuatorial prestando ninguna o muy poca atención a sus obligaciones legales contra el blanqueo de dinero, hizo la vista gorda ante datos que sugerían que estaba administrando fondos procedentes de actos de corrupción en el extranjero y permitió que se llevasen a cabo numerosas transacciones sospechosas sin notificarlo a las autoridades judiciales. 

La investigación del Subcomité descubrió también que el Riggs había abierto múltiples cuentas personales a nombre del presidente de Guinea Ecuatorial, su esposa y otros familiares; ayudó a crear empresas fantasmas para el presidente de Guinea Ecuatorial y sus hijos; y durante un periodo de tres años, desde 2000 a 2002, dio también facilidades para que en las cuentas controladas por el presidente de Guinea Ecuatorial y su esposa se ingresaran cerca de 13 millones de dólares en efectivo. En dos ocasiones, el Riggs aceptó, sin el preceptivo control, ingresos de al menos 3 millones de dólares en efectivo para una cuenta abierta a nombre de una empresa fantasma del presidente de Guinea Ecuatorial denominada Otong, S.A.  

Además, el banco Riggs abrió también una cuenta a favor del gobierno de Guinea Ecuatorial para ingresar fondos procedentes de empresas petroleras que operan en Guinea Ecuatorial, bajo condiciones que permitían sacar dinero de ella con dos firmas, una del presidente de Guinea Ecuatorial y la otra de su hijo, el ministro de Minas, o su sobrino, el secretario de Estado para la Tesorería y los Presupuesto. El Riggs permitió más tarde transferencias de más de 35 millones de dólares de las cuentas del gobierno de Guinea Ecuatorial a dos empresas desconocidas para el banco y con cuentas en países con leyes de secreto bancario. El Subcomité tiene razones para creer que por lo menos una de las empresas receptoras esta controlada total o parcialmente por el presidente de Guinea Ecuatorial. Cuando en 2004 el banco le solicitó mas información al presidente de Guinea Ecuatorial sobre estas empresas, se negó a proporcionarla, y se limitó a decir que esas transferencias habían sido autorizadas. 

La cúpula directiva del banco Riggs estaba perfectamente al corriente de las cuentas de Guinea Ecuatorial y en varias ocasiones se reunió con el presidente y con altos cargos de ese país. Los directivos permitieron al gestor responsable de las cuentas de Guinea Ecuatorial mantener una relación estrecha con altos cargos y negocios de ese país, incluido el asesoramiento a su gobierno en asuntos financieros; este gestor llegó a ser el único signatario de una cuenta de Guinea Ecuatorial con importantes depósitos. El banco ejerció una supervisión tan laxa sobre las actividades del gestor que, entre otras conductas delictivas, pudo hacer transferencias bancarias de mas de 1 millón de dólares desde la cuenta con los fondos procedentes del petróleo de Guinea Ecuatorial a otro banco para su ingreso en una cuenta abierta a nombre de Jadini Holdings, una empresa fantasma controlada por la esposa del gestor.  

         A pesar de los requerimientos del Subcomité, inicialmente el Riggs no identificó todas las cuentas de Guinea Ecuatorial en el banco. Más adelante, supo que ninguna de esas cuentas había sido calificada de alto riesgo hasta octubre de 2003 y tampoco se las había sometido a un control adicional a pesar de las evidentes señales de alarma tales como la implicación en ella de políticos extranjeros, que se trataba de un país con una cultura de corrupción y que a través suyo se realizaban frecuentes transacciones de grandes sumas de dinero. El banco tampoco controló, ni informó sobre actividades sospechosas en esas cuentas. Las cerró hace pocas semanas. 

Programa AML disfuncional. Las pruebas demuestran que las cuentas de Pinochet y Guinea Ecuatorial no fueron tratadas de forma inusual, sino que se les aplicó una versión del programa contra el blanqueo de dinero, que arrastra grandes deficiencias desde hace varios años. Estas deficiencias incluyen la incapacidad de identificar todas las cuentas relacionadas con un cliente determinado, la ausencia de un sistema de valoración de riesgos capaz de identificar cuentas de alto riesgo, insuficiente información sobre los clientes, falta de una política establecida para el manejo de las cuentas relacionadas con políticos extranjeros, incapacidad de mejorar el seguimiento de las cuentas de alto riesgo, fallos en el control de las transferencias bancarias, falta de mecanismos para detectar e informar sobre actividades sospechosas, auditorias internas incompletas y hechas a destiempo e inadecuada formación sobre el programa contra el blanqueo de dinero. Estos fallos fueron identificados muchas veces durante los controles llevados a cabo por los inspectores y en las auditorias internas. El banco Riggs se comprometió a corregirlos reiteradamente, pero no lo hizo nunca. 

Fallo de los reguladores Ante este historial de fallos importantes y mantenidos en el tiempo, resulta difícil entender porqué los inspectores federales no actuaron antes para exigir su corrección. Recientemente la OCC ha admitido que “hubo fallos en la supervisión” del Riggs y que “(nosotros) dimos demasiado tiempo al banco”. Las pruebas demuestran que desde 1997, los inspectores de la OCC identificaron en varias ocasiones graves deficiencias del programa contra el blanqueo de dinero del Riggs, pero funcionarios del más alto nivel de la OCC permitieron que estas deficiencias continuasen año tras año sin tomar ninguna acción para acabar con ellas. 

         En el caso del Riggs, las pruebas indican que el Inspector Responsable de la OCC parece haberse convertido más en defensor del banco que en un regulador objetivo. . Por ejemplo, en 2001, aconsejó a sus superiores de la OCC que no tomasen medidas contra el Riggs porque, según él, el banco había prometido corregir los fallos identificados en su programa AML. En 2002, dio instrucciones a sus inspectores subordinados para que no incluyesen ni un memorando, ni una nota de trabajo sobre la inspección a las cuentas de Pinochet en la información electrónica de la OCC. Aproximadamente al mes de dar esta orden, este mismo inspector fue contratado por el Riggs, lo que dio lugar a la aparición de un conflicto de intereses. Mientras trabajó en el Banco, participó en numerosas reuniones, con personal de la OCC, destinadas a tratar los problemas del AML del Riggs. La legislación federal prohíbe a los antiguos empleados comparecer ante sus agencias en relación con determinados temas, y la OCC en concreto, les prohíbe la mera asistencia a reuniones con la agencia en la que trabajaron, por un periodo de dos años tras su salida de la misma, salvo visto bueno emitido por la oficina de ética de la OCC. A pesar de estas restricciones post-empleo, el ex -inspector no había obtenido el permiso de la oficina de ética de la OCC antes de mantener reuniones con personal de la OCC. Esas actuaciones, en concreto, haber aconsejado la ocultación de material relacionado con la investigación de las cuentas de Pinochet en vez de tomar medidas correctoras, haber aceptado un puesto en un banco que había supervisado él mismo, y haber incumplido con las restricciones post-empleo sobre contactos con la OCC, sugieren que este inspector había mantenido relaciones demasiado estrechas con el Riggs durante el tiempo que fue el responsable de su supervisión.  

          Además, los hechos demuestran que los supervisores actuaron con demasiada lentitud ante los reiterados fallos del banco y eran muy reacios a hacer uso de los medios de que disponían para obligar el cumplimiento del AML. En el 2001, por ejemplo, cuando se les presentaron tres informes que ponían de manifiesto los fallos del Riggs, los supervisores de la OCC aceptaron la recomendación de responsable-Jefe de inspección de no tomar acción alguna para obligar al banco a cumplir con lo estipulado por la ley. En 2002, y tras saber que el Riggs había ocultado a la agencia durante dos años la existencia de las cuentas de Pinochet, y que había facilitado transacciones sospechosas, tampoco tomaron medida alguna. La OCC ni siquiera emitió un informe final sobre el asunto Pinochet. En 2003 y tras descubrir informaciones extremadamente inquietantes sobre cuentas vinculadas a la Arabia Saudí, la OCC tomó su primera medida contra el banco, con una orden formal de “cease and desist” (mandato de suspensión de actividades ilegales) que obligaba al banco a reestructurar su programa AML. Esta orden era más completa y con mayor peso jurídico que las directrices incluidas en los informes de inspección llevadas a cabo con anterioridad, pero no contemplaba medidas punitivas en ese momento, como podía ser una multa. Sólo fue en 2004, seis años después de que la OCC empezase a citar al Riggs por las deficiencias de su AML, cuando los inspectores federales le impusieron la primera multa al banco. 

Las principales medidas de la OCC contra el banco Riggs se tomaron después de que informaciones críticas de la prensa hicieran que empezara a cuestionarse la fiabilidad del programa contra el blanqueo de dinero del Riggs.. La investigación exhaustiva por parte de la OCC de las cuentas de Arabia Saudita sólo se llevo a cabo tras la publicación en la prensa, en noviembre de 2002, de artículos en los que se insinuaba la existencia de conexiones entre algunas cuentas del Riggs y los ataques terroristas del 11-S. La OCC identificó las mismas deficiencias que en años anteriores, pero a diferencia de lo hecho en otras oportunidades, la OCC no se fió de las promesas del banco y emitió una orden pública de “cease and desist,” obligando a la toma de medidas correctoras.  

El control de la OCC de las cuentas de Guinea Ecuatorial en 2003 y 2004 se llevó a cabo, también, tras la publicación en la prensa, en enero de 2003, de un articulo crítico insinuando que las cuentas del Riggs no estaban siendo bien utilizadas por altos cargos de Guinea Ecuatorial y tras la investigación de dichas cuentas por el Subcomité durante todo el año 2003. La OCC ha manifestado que el control de las cuentas de Guinea Ecuatorial les abrió los ojos ante otras operaciones delictivas que tenían lugar en el banco y evidenció el incumplimiento total por su parte de los compromisos de puesta en marcha de las prometidas reformas del programa contra el blanqueo de dinero. Esto dio lugar a la decisión de imponerles una multa. 

         Las investigaciones del Subcomité han revelado que las irregularidades de supervisión en el banco Riggs no son un caso aislado, sino el síntoma de un seguimiento desigual, y a veces ineficaz, del programa AML por parte de los inspectores federales. La Oficina Federal de Contabilidad ha aportado un número de casos, además del Riggs, en los que los inspectores federales de finanzas permitieron a lo largo de años incumplimientos del programa AML, sin corrección alguna. Estos casos demuestran que todos los reguladores financieros federales, no sólo la OCC, necesitan reforzar su capacidad ejecutiva para que puedan exigir una rápida corrección de los fallos identificados en dicho programa, haciendo mayor uso de las herramientas que garantizan su cumplimiento cuando las entidades financieras se saltan las obligaciones establecidas en él e imponiendo con agilidad las sanciones correspondientes. Los reguladores deberían considerar también la conveniencia de desarrollar una política que implique medidas de obligado cumplimiento a plazos fijos contra cualquiera de las grandes entidades financieras, en casos de violaciones reiteradas del AML.  

         Los reguladores federales deben tomar acciones más amplias y reforzar la supervisión del programa AML. En primer lugar, deben completar aquellos reglamentos que llevan tiempo pendientes y, revisar los manuales de inspección del AML, a fin de poder aplicar las diligencias previstas en el Patriot Act, destinadas a combatir el blanqueo de dinero y las prácticas de corrupción en el extranjero. Los reguladores federales de la banca tienen también que elevar la importancia de su trabajo mediante la inclusión de valoraciones de este programa, de forma permanente, en los informes anuales que se entregan a los miembros de los consejos de administración de los bancos, y facilitar dichas valoraciones al público, tanto para aumentar los niveles de cumplimiento por parte de los bancos como para alertar a otras instituciones financieras sobre los bancos con inadecuados niveles de control del AML. El Congreso debe así mismo considerar la necesidad de introducir una nueva legislación, en la línea del 41 U.S.C. § 423 (d), dirigido a los funcionarios federales, imponiendo un periodo de un año antes de un inspector-jefe pueda aceptar un empleo en una entidad financiera a la que haya supervisado. 

         Una importante cuestión secundaria planteada por el caso Riggs, tiene que ver con la capacidad de las entidades financieras de los Estados Unidos, asociadas con bancos extranjeros, para obtener información crucial sobre las cuentas abiertas y gestionadas desde sus filiales en el extranjero. Por ejemplo, cuando surgieron preguntas sobre las transferencias bancarias de 35 millones de dólares desde las cuentas petroleras de Guinea Ecuatorial, el Riggs envió cartas, en cumplimiento de la sección 314 del Patriot Act, al menos a dos bancos: Banco Santander y el hsbc USA solicitándoles la entrega voluntaria de información sobre los titulares y beneficiarios de ciertas cuentas receptoras de las transferencias. Estas cuentas incluían una, abierta a nombre de Apexside Trading Ltd,. y otra a nombre de Kalunga Co. S.A. El Subcomité tiene razones para creer que al menos una de las dos pudiera ser total o parcialmente propiedad del presidente de Guinea Ecuatorial. 

Ambos bancos se negaron a suministrar la información solicitada porque las cuentas habían sido abiertas en sus filiales en Luxemburgo o en España. Ambos bancos se escudaron en que las leyes de secreto bancario en ambos países, prohibían a sus filiales facilitar información sobre los clientes, no sólo a terceros, sino también al personal del mismo banco si se encuentra fuera del país de la cuenta.. Esta prohibición significa, en esencia, que si los bancos que operan en los Estados Unidos observan el envío de transferencias de grandes sumas de dinero a cuentas de sus bancos asociados en el extranjero, no pueden obtener información crucial sobre los titulares y beneficiarios de dichas cuentas. 

En el caso del banco Riggs, el hsbc USA y el Banco Santander informaron al Subcomité que sus propias filiales no podían facilitarles los nombres de los propietarios de las empresas receptoras de las transferencias bancarias multimillonarias, ni informarles de si esas empresas pertenecían a políticos, ni siquiera si las cuentas seguían abiertas o habían sido canceladas. 

Esta prohibición de facilitar información a través de líneas internacionales, incluso dentro de la misma entidad financiera, supone un obstáculo importante para la eficaz puesta en marcha del programa contra el blanqueo de dinero por parte de los bancos que operan en Estados Unidos y es un gran impedimento para los esfuerzos internacionales destinados a frenar esta actividad, el tráfico de drogas y el terrorismo. Para superar este obstáculo, Estados Unidos debería trabajar con la Unión Europea y otras organizaciones internacionales para permitir a las entidades financieras con filiales en Estados Unidos y en el extranjero que intercambien información sobre sus clientes a fin de impedir el blanqueo de dinero y la financiación del terrorismo. 

         Pagos de las empresas petroleras.. Durante su investigación de las grandes transacciones bancarias relacionadas con las cuentas de Guinea Ecuatorial en el banco Riggs y otras entidades financieras, los miembros del Subcomité descubrieron un numero importante de pagos hechos por las empresas petroleras que operan en Guinea Ecuatorial a altos cargos del gobierno de Guinea Ecuatorial, a sus familiares, o a entidades controladas por éstos altos cargos o sus familiares. Por ejemplo, se hicieron pagos, que en ocasiones superaban el millón de dólares, en concepto de arrendamiento o compra de terrenos en Guinea Ecuatorial, gastos de la embajada de Guinea Ecuatorial., por los servicios de seguridad contratados en el interior del país o por pagos destinados a estudiantes guineanos que cursan sus estudios en el extranjero.

En algunos casos, los datos indican que las empresas petroleras se asociaban con empresas propiedad parcial o total del presidente de Guinea Ecuatorial, o de otros altos cargos o sus familiares. Por ejemplo, en 1998, ExxonMobil creó una empresa mixta de distribución de productos petroleros en Guinea Ecuatorial. El 85% de la empresa es de ExxonMobil y el 15% pertenece a Abayak S.A. , una empresa controlada por el presidente del país. 

Estas formas de pago y estas sociedades mixtas, que han salido a la luz a raíz de las minuciosas investigaciones realizadas por el Subcomité sobre las transacciones bancarias relacionadas con Guinea Ecuatorial, son en muchos casos desconocidas por el público y plantean interrogantes sobre problemas de corrupción y especulación. Para reducir las oportunidades de corrupción, las compañías petroleras que operan en Guinea Ecuatorial deberían poner en práctica actividades que facilitaran el acceso a la información sobre sus actividades, del tipo de las planteadas en las iniciativas internacionales de transparencia para las industrias de extracción promovidas por Tony Blair, primer ministro del Reino Unido, y la iniciativa anti-corrupción y transparencia liderada por el G-8. Estas iniciativas obligarían a las petroleras a publicar todos los pagos que hicieran a altos cargos de Guinea Ecuatorial, a sus familiares o a las empresas controladas por ellos. Para reducir aun más las oportunidades de corrupción, las empresas petroleras estadounidenses no deberían participar en el futuro en negocios de los que algún miembro del gobierno de Guinea Ecuatorial o sus familiares sean beneficiarios o en los que tengan intereses directos. El Congreso de los ee.uu debería también enmendar la ley de practicas de corrupción en el extranjero para poder exigir a las compañías estadounidenses que revelen los pagos importantes hechos a, y los negocios hechos con altos cargos del gobierno de un país, sus familiares o las empresas que controlan.

 

iii. CONCLUSIONES 

La investigación de la Minoría del Subcomité presenta los siguientes hechos comprobados . 

(1). Asesoría a Pinochet. El Banco Riggs ayudó a Augusto Pinochet, ex presidente de Chile, a incumplir los procedimientos legales relacionados con sus cuentas en la entidad y se resistió a que la OCC las revisara, a pesar de las alarmas sobre el origen de la fortuna del Sr Pinochet, las acciones legales en curso destinadas a congelar sus activos, y las acusaciones públicas sobre acciones ilegales de su cliente.

(2). Haciendo la vista gorda. El banco Riggs administro más de 60 cuentas y certificados de depósitos a nombre de Guinea Ecuatorial, altos cargos de su gobierno y familiares de los mismos, prestando poca o ninguna atención a las obligaciones del banco respecto al control del blanqueo de dinero. Hizo la vista gorda ante las pruebas indicativas de que el banco estaba manejando fondos procedentes de actos de corrupción en el extranjero y permitió que se llevasen a cabo numerosas transacciones sospechosas sin avisar a las autoridades. 

(3). Programa AML disfuncional.. Durante muchos años, el Riggs ignoró repetidamente las directrices de los reguladores del  Banco Federal para mejorar su programa contra el blanqueo de dinero, y en lugar de ello, empleó un sistema disfuncional que no le protegió de esta actividad delictiva o de la corrupción en el extranjero. 

(4) Fracaso del Sistema de Control en el Riggs. Durante muchos años, los inspectores de la OCC identificaron con certeza y de forma reiterada importantes deficiencias en el control de blanqueo de dinero en el Riggs, pero los supervisores de la OCC no tomaron acción importante alguna que exigiese la implantación de mejoras. Los inspectores de la OCC fueron condescendientes con el programa contra el blanqueo de dinero del banco, se mostraron demasiado dispuestos a aceptar las promesas de que se resolverían sus reiteradas deficiencias, y no tomaron medidas para garantizar que el banco cumpliera con sus obligaciones al respecto. Los inspectores de la Reserva Federal actuaron con lentitud y pasividad. 

(5) Conflicto de intereses. Al aceptar un empleo en el Riggs en 2002, después de que la OCC no tomase medidas contra el banco en 2001 y 2002 pese a las deficiencias de su programa de control de blanqueo de dinero, el hasta entonces inspector de OCC, responsable de la supervisión de las cuentas del Riggs, dio lugar, al menos, a la aparición de un conflicto de intereses. A pesar de que las leyes Federales prohíben a los antiguos empleados gubernamentales comparecer, para tratar sobre determinados asuntos, ante las agencias en las que trabajaban, y a pesar de las reglas de la OCC que fijan en dos años este período de prohibición, sino existe una previa autorización de la oficina de ética de la OCC, ese antiguo controlador tomó parte en múltiples reuniones con personal de la OCC relacionadas con el cumplimiento, por parte del Riggs, del programa contra el blanqueo de dinero, sin haber obtenido esa autorización previa. 

(6) Aplicación desigual del Programa contra el blanqueo de dinero. Los esfuerzos de las agencias federales para aplicar el programa contra el blanqueo de dinero son desiguales y, a veces, ineficaces, como se ha demostrado en este caso, en el que los inspectores federales consistieron la persistencia durante años de problemas de cumplimiento del AML en algunas entidades financieras; durante tres años no han podido desarrollar los reglamentos finales que permitirían implementar las oportunas diligencias para el cumplimiento del Patriot Act, y han sido incapaces de revisar las directrices que los reguladores de los bancos están probando para el cumplimiento del AML de acuerdo con el Patriot Act en la lucha contra el blanqueo de dinero y la corrupción en el extranjero. 

(7) Pagos ocultos. Las compañías petroleras que operan en Guinea Ecuatorial pueden haber contribuido a prácticas de corrupción en este país al haber efectuado grandes pagos a, o habiendo creado empresas mixtas con, altos cargos de su gobierno, sus familiares o empresas controladas por ellos, con una mínima transparencia..

 

IV.- LEY ACTUAL

 

A. Principales leyes contra el blanqueo de dinero 

El blanqueo de dinero ha sido definido como “el movimiento de dinero ilícito en efectivo o su equivalente a, fuera de, o a través de los Estados Unidos (o)…. las instituciones financieras de los Estados Unidos.”[1] Las leyes contra el blanqueo de dinero son aplicables a la financiación del terrorismo, incluidos cualesquier tipo de fondos obtenidos legalmente pero con la intención de planear, cometer, u ocultar un acto terrorista.[2] La historia ha demostrado que la financiación es un aspecto fundamental para el terrorismo, la corrupción y otros actos ilegales. Los blanqueadores del dinero quieren tener la posibilidad de hacer transferencias a través de las líneas internacionales, mover el dinero rápidamente, minimizar los controles sobre sus finanzas y sus actividades. Las leyes estadounidenses contra el blanqueo pretenden evitar que los terroristas y otros delincuentes puedan utilizar las instituciones financieras de EEUU para cometer sus actos ilegales. 

         Hay tres leyes fundamentales contra el blanqueo de dinero que definen las obligaciones básicas de las entidades financieras de los Estados Unidos: la Ley de Secreto Bancario (BSA) de 1970, la Ley de Control del blanqueo de dinero de 1986, y la USA Patriot Act (Ley Patriota) de 2002, que enmienda las dos anteriores[3]  

La BSA, enmendada por la Patriot Act, obliga a las entidades financieras que operan en los Estados Unidos a tomar una serie de medidas contra el blanqueo de dinero para garantizar que no van a convertirse en vías para la financiación de terroristas, de canalización de fondos ilegales, o en facilitadores del blanqueo de dinero. Las disposiciones más importantes indican que las entidades financieras:(1) deben establecer programas contra el blanqueo de dinero con políticas y procedimientos claros, un oficial de BSA, un programa de formación para cargos y empleados y una función de auditoria interna,[4](2) deben verificar las identidades de las personas que deseen abrir, o mantener, cuentas bancarias ;[5] y (3) deben cumplir con los requisitos obligados a la hora de abrir y gestionar cuentas bancarias a nombre de instituciones financieras extranjeras o para extranjeros acaudalados, incluidos altos cargos políticos.[6] Además, la BSA autoriza al Departamento del Tesoro de los Estados Unidos para que exija a las entidades financieras, y otros negocios, que informen sobre transacciones de sumas importantes, así como de otras actividades sospechosas, a fin de impedir el blanqueo de dinero.[7] 

La Ley de Control del blanqueo de dinero (Money Laundering Control Act), promulgada en parte como respuesta a la vista celebrada por este Subcomité en 1985, fue la primera en el mundo en criminalizar esta actividad. Prohíbe a cualquiera persona llevar a cabo una transacción financiera con fondos derivados de una “actividad considerada ilícita.”[8] La ley incluye una larga lista de actividades que se incluyen en esta consideración, entre ellas, el terrorismo, el tráfico de drogas, y el fraude. Muchas de las actividades incluidas son delictivas de acuerdo con las leyes de los Estados Unidos; no obstante, en 2002, la Patriot Act amplió esta lista para añadir, entre otros, delitos de corrupción en el extranjero tales como el soborno o la apropiación indebida de fondos. El motivo de esta inclusión fue hacer ilegal que cualquier banco en Estados Unidos aceptase, a sabiendas, fondos procedentes de practicas corruptas en el exterior. Se incluyeron en la relación de actividades ilícitas los delitos de corrupción en el extranjero a partir, en primer lugar, de las actuaciones del Subcomité en 1999 sobre la Banca Privada que permitieron establecer que altos cargos políticos extranjeros estaban utilizando cuentas bancarias en EEUU para ocultar y beneficiarse de fondos adquiridos indebidamente y expoliados a sus países de origen. 

La finalidad de estas leyes, así como otras relacionadas con ellas, es organizar la participación de las instituciones financieras de los EEUU en la lucha contra el blanqueo de dinero. Todas ellas exigen a las entidades financieras que se nieguen a participar en operaciones relacionadas con fondos de origen delictivo, que hagan seguimiento a las transacciones y que informen de las actividades sospechosas, y que pongan en marcha programas activos contra el blanqueo de dinero.

 

         B. Regulación y control del blanqueo de dinero        

         El Secretario del Tesoro es el principal regulador federal encargado de hacer cumplir las leyes contra el blanqueo de dinero.[9] El año pasado, el Secretario creó una nueva oficina interna, la Oficina Ejecutiva para la financiación ilegal y los delitos financieros (EOTF/FC), dirigida por un Subsecretario Adjunto. Esta oficina supervisa las operaciones de la Red de Regulación de los Delitos Financieros (FinCEN), oficina del Tesoro cuyas funciones incluyen, entre otras, elaborar reglamentos y directrices de la BSA, analizar informes sobre transacciones monetarias y de actividades sospechosas presentados por entidades financieras, relacionarse con autoridades locales, estatales, federales e internacionales, así como con otras unidades de inteligencia financiera del mundo entero. La EOTF/FC supervisa también la Oficina de Control de Activos Financieros (OFAC) que, entre otras funciones, tiene la responsabilidad de identificar países, terroristas y narcotraficantes sancionables de acuerdo con las leyes de los Estados Unidos, y de administrar el régimen estatutario para la congelación de sus activos económicos e impedirles utilizar el sistema financiero de los Estados Unidos. 

         En el Departamento del Tesoro está también la Oficina del Controlador de la Moneda (OCC), que tiene entre sus funciones la supervisión de las operaciones de las entidades con estatuto de banco nacional. Como otros controladores financieros, incluida la Federal Reserve Board (Reserva Federal), la Federal Deposits Insurance Corporation, Oficina de Supervisión de Cooperativas de ahorro (Federal Thrift), la National Credit Unión Administration, la OCC inspecciona las instituciones financieras bajo su jurisdicción de forma continuada para asegurarse de su seguridad y solidez y del cumplimiento de los reglamentos y ordenanzas, incluidas las normas contra el blanqueo de dinero. La OCC analiza de forma permanente las operaciones de las grandes y medianas entidades bancarias, tomando en consideración temas fijos y también aquellos otros que puedan suscitar preocupación. La OCC presenta un informe, aproximadamente cada año, al Consejo de Administración del banco y se reúne con él para explicar sus conclusiones y preocupaciones. El análisis de la OCC incluye una clasificación general sobre seguridad y solidez del banco utilizando el sistema CAMELS de evaluación-[10] El sistema CAMELS de evaluación incluye una escala de 1 a 5, en la que 1 significa banco seguro y protegido, sin causa alguna de preocupación para los controladores, 3 significa entidad que preocupa a los supervisores en uno o varios aspectos; y 5 significa banco inseguro y poco sólido, que produce graves preocupaciones a los supervisores. La OCC puede también catalogar a cualquier banco como “institución con problemas” conforme al 12 C F R §5.51 Apartado (d). 

         En 1998, los reguladores federales de la banca publicaron manuales de inspección revisados para que sirvieran de guía a los inspectores que controlaban los sistemas contra el blanqueo de dinero en instituciones financieras. Sus contenidos eran en muchos casos resultado de consultas entre inspectores bancarios. En septiembre de 2000, la OCC revisó “La Bank Secrecy Act/Anti-Money Laundering Handbook” para dotarlos de una guía adicional actualizada con políticas y procedimientos eficaces contra el blanqueo de dinero, y sobre otras áreas potencialmente problemáticas. Aunque la Patriot Act introdujo numerosos cambios en la ley en 2002, el manual del AML utilizado por la OCC no se ha actualizado por completo para incluir los requerimientos de las nuevas diligencias. 

         En el caso de que la OCC estableciera que un banco está llevando a cabo prácticas inseguras o no suficientemente claras, que ha violado cualquiera ley o reglamento, o que ha ignorado cualquier requerimiento que le hubiera sido hecho, la agencia puede tomar una serie de medidas formales e informales que garanticen su cumplimiento. Las acciones informales pueden incluir el requerimiento de un plan de seguridad y solidez, de un memorando de acuerdos, de una resolución del consejo de administración , una carta de obligaciones en la que se compromete a tomar medidas correctoras adecuadas dentro de un plazo determinado, o el envío de una carta de supervisión al banco, enumerando aspectos “específicos que necesitan atención.” Estas acciones informales, normalmente no se hacen públicas y no son argumentables ante un tribunal. Las acciones formales incluyen la emisión de una orden de “ cease and desist” en la que se le hace un requerimiento al banco para que abandone las prácticas inseguras o los incumplimientos de las leyes o para que tome iniciativas positivas que corrijan los problemas detectados,[11] sanciones económicas;[12] la suspensión o el cese de una o más personas de su plantilla,[13] o la denuncia ante los tribunales para su encausamiento criminal.[14] Además, en caso de que la OCC establezca que un banco no ha mantenido un programa contra el blanqueo de dinero o “que no ha corregido” cualquier problema del AML, la ley obliga a la OCC a emitir una orden de “cease and desist” de sus actividades contrarias a las leyes federales contra el blanqueo de dinero.[15] 

 

v. EL BANCO RIGGS 

El banco Riggs no cumplió con sus obligaciones legales de crear y mantener un programa eficaz contra el blanqueo de dinero. Dos ejemplos relacionados con cuentas del Riggs son los relativos a las cuentas de Augusto Pinochet y de Guinea Ecuatorial que ponen de manifiesto el alcance de las deficiencias de los programas de control en este banco.

 

A. La Riggs National Corporation y el Riggs Bank.  

El banco Riggs N A es una institución financiera conocida desde hace mucho tiempo que está registrada en Delaware y opera en toda la zona metropolitana de Washington DC.[16] Todas las acciones del banco Riggs son propiedad de la Riggs National Corporation, una sociedad anónima registrada en Delaware con sede en Washington DC. En 2003, la Riggs National Corporation declaró unos activos de aproximadamente 6,3 mil millones de dólares, el 95% de los cuales los tiene el Banco Riggs, la principal empresa del grupo. 

El Riggs opera principalmente en los Estados Unidos, aunque tiene muchas oficinas en el extranjero. Sus operaciones bancarias en el exterior incluyen el Riggs Bank Europe, Ltd. en Londres y en Berlín; el Riggs Bank and Trust Company (Bahamas) Ltd, más tarde reorganizado como sucursal del Riggs Bank en las Bahamas; el Riggs Bank and Trust Company en la Isla de Jersey; y la Riggs and Co. International Ltd (RCIL) en Londres. Este año ha anunciado su intención de cerrar las filiales de Londres y Alemania . Ha mantenido una filial, Edge Act, en Miami llamada Riggs International Banking Corporation (RIBC), pero ha anunciado igualmente su intención de cerrarla. Tiene varias filiales dedicadas a actividades de inversión, incluida la Riggs Investment Advisors, Inc.; Riggs Capital, Capital II; Riggs Capital Partners, LLC y la Riggs Capital, Capital Partners II, LLC. Riggs utiliza la marca “Riggs and Co.” para referirse a sus empresas de gestión de capitales. 

Principales áreas de negocio. Tiene importantes sectores de negocio incluyendo la banca y préstamos en toda la zona metropolitana de Washington; servicios bancarios a empresas, a agencias gubernamentales, y a entidades sin ánimo de lucro y servicios de gestión de activos a personas con alto nivel de ingresos, a través de los departamentos de Banca Privada e Internacional. 

“Banca Privada” es un término utilizado para referirse a un tipo de servicios financieros prestados exclusivamente a personas muy acaudaladas.[17] El banco asigna un empleado a cada cliente que hace las veces de enlace personal entre ellos y le facilita el uso de todos los servicios financieros. Por ejemplo, el empleado del banco, que a menudo se le llama gestor de relación, banquero privado, o administrador de cuentas, ayuda a los clientes a abrir cuentas en varios países, a completar giros telegráficos, a cambiar moneda, a comprar certificado de depósitos, a abrir cuentas de inversión, a conseguir asesoramiento financiero y planificación de activos, y a obtener varias líneas de créditos. En algunos casos, el gestor privado ha creado empresas fantasma en paraísos fiscales y ha abierto cuentas bancarias a nombre de dichas empresas al objeto de ocultar la verdadera titularidad de las cuentas o de los activos. El Riggs ofreció todos estos servicios a sus clientes locales e internacionales de Banca privada. 

El Riggs ha sido también líder en el sector especializado y conocido como Embassy Banking (banca para embajadas). En esta actividad, el banco tiene abiertas y gestiona cuentas para más del 95% de las misiones extranjeras y embajadas situadas en toda el área metropolitana de Washington. Hasta fechas recientes, el principio que gobernaba las actividades del Riggs era abrir cuentas a cualquier embajada o individuo con credenciales diplomáticas del Departamento de Estado de los Estados Unidos.[18] El estudio del Subcomité indica que muchas embajadas extranjeras tenían abiertas múltiples cuentas en el Riggs, no solo para facilitar las gestiones cotidianas de las cancillerías, sino también en algunos casos, para cubrir las necesidades de su personal diplomático, sus familiares, y a veces, otras agencias, funcionarios estatales, y para otras personas de sus países respectivos. El Subcomité descubrió que muchas de las cuentas de embajadas que se analizaron se habían abierto para uso personal de políticos extranjeros o de sus familiares, y se gestionaban como cuentas bancarias privadas. 

La “banca para las embajadas” ha representado un gran negocio para el banco Riggs. En años recientes, estas cuentas han producido alrededor del 20% de los ingresos totales del banco en depósitos[19]. Cerca del 44% de los depósitos de las embajadas han procedido de países africanos y del Caribe, el 24% de Oriente Medio y el 17% de América Latina, Portugal y España.[20] 

Según un análisis de la OCC, alrededor del 7% de las embajadas clientes del banco correspondían a países considerados como no-cooperantes con los esfuerzos internacionales contra el blanqueo de dinero[21]. Los dos clientes “de Embajada” más importantes han sido Guinea Ecuatorial y Arabia Saudita. Solamente otros pocos bancos más como el Wachovia National Bank y el Congressional Bank se dedican también a la banca “de Embajada”. 

            La dirección del Riggs. El Riggs tiene una Junta Directiva de 11 miembros que se reúne habitualmente cada tres meses. Tres de sus miembros más antiguos son Joseph L. Allbriton, su esposa Bárbara B. Allbriton y el hijo de ambos, Robert L. Allbriton quienes conjuntamente son los mayores accionistas de la Riggs National Corporación. Joseph Allbriton dimitió de la Junta Directiva del banco Riggs en 2001, y de la Junta Directiva de la Riggs National Corporation en 2004, mientras que Robert Allbriton ejerce la Presidencia de ambos. La Sra. Allbriton ejerció como directora de Riggs National Corporation desde 1991 hasta 1996, y ejerció como miembro de la junta del banco Riggs hasta su dimisión en 2004. 

La Junta Directiva del Banco Riggs tiene seis comités que asesoran en la supervisión de las operaciones del banco. Cada uno de estos comités del banco se corresponde con otro paralelo en la Riggs National Corporation, y las dos juntas directivas y sus respectivos subcomités a menudo se reúnen juntos. El Comité Ejecutivo de Riesgo y Presupuestos del Banco ayuda a garantizar un eficiente funcionamiento general del banco. El Comité de Auditorias supervisa los informes del banco y el trabajo realizado por sus auditorias internas y externas. El Comité de Compensación ayuda a la Junta en temas relacionados con compensaciones y beneficios. El Comité para los Nombramientos/Dirección Corporativa recomienda los nombramientos a la junta y supervisa asuntos relativos a dirección corporativa. El Comité Internacional propicia un forum para la planificación de las estrategias del banco en el mercado internacional, incluido el desarrollo de su actividad bancaria privada internacional y de sus cuentas de embajadas.[22] En 2004, en respuesta a ciertos problemas detectados por los inspectores federales, las juntas del banco Riggs y de la Riggs National Corporation crearon cada uno de ellas comités de cumplimiento del Bank Secrecy Act para vigilar y coordinar sus obligaciones contra el blanqueo de dinero. 

         Los miembros de la Junta directiva de la Riggs National Corporation en 2004 son: Robert L. Allbritton, J. Carter Beese, Charles A. Camalier, Timothy C. Coughlin, Lawrence I. Hebert, Steven B. Pfeiffer, Robert L. Sloan, Jack Valenti, William L. Walton, and Eddie N. Williams. 

         La composición de la de la Junta Directiva del Riggs Bank Board se solapa con la del Riggs National Corporation, aunque también cuente la Directiva del Banco con otros miembros. . Los directores del banco Riggs en 2004 son: Sra. Allbritton, Robert Allbritton, Nathan Baxter, Jacqueline C. Duchange, Thomas F. Fitzgerald, Heather Foley, Mr. Hebert, Frederick J. Ryan, Jr., Robert Roane, John A. Sargent, and Stephen J. Trachtenberg. 

         Uno de los más importantes y destacados miembros de la Junta de la Riggs National Corporation a lo largo de los años ha sido Joseph Allbritton, que ejerció de director del banco durante más de 20 años, desde 1981 hasta 2004. Durante muchos años el Sr.Allbritton era el presidente de las Juntas Directivas tanto del Riggs Bank como de la Riggs National Corporation. También ejerció como gerente (CEO) de ambos desde 1983 hasta 2001. En febrero de 2001, Robert Allbritton sucedió a su padre como presidente de la Junta Directiva del Riggs Bank. También se convirtió en presidente de la Junta Directiva y gerente (CEO) de la Riggs National Corporation. 

Otros de los miembros de la Junta de la Riggs National Corporation mantienen estrechos lazos con el Riggs. Por ejemplo, el Sr. Hebert, uno de los directores del Riggs Bank desde 1981, y desde 1988 de la empresa holding del banco, se convirtió en presidente de la Junta y gerente del Riggs Bank en 2001, cuando Joseph Allbritton dejó dicho puesto. Es también alto funcionario y director de varios otros negocios de los Allbritton, incluida la Perpetual Corp., la propietaria de Allbritton Communications Co. El Sr. Coughlin, también director desde 1988, fue presidente de la Riggs National Corporation desde 1992 hasta junio de 2004, fecha en la que se jubiló. Antes de 1992, trabajó en el Riggs Bank y regresó brevemente al banco en diciembre de 2003, para asumir la responsabilidad de las relaciones con Guinea Ecuatorial y después, en marzo 2004, se encargó de los departamentos de las embajadas y de la actividad bancaria privada internacional. El Sr. Pffeifer ha ejercido como director desde 1989, presidente del Comité Ejecutivo, Presidente del Comité Internacional, y miembro del Comité de Auditoria. Es también socio principal en Fulbright & Jaworski, un gabinete jurídico que presta servicios legales al banco. El Sr. Beese, es director desde 2001, y es también presidente de dos empresas de inversión de capital propiedad del Riggs Bank ; en 2002, recibió casi 2,6 millones de dólares en concepto de honorarios de gestión por parte del banco para administrar ciertas empresas de inversiones de capital. El Sr. Camalier, director desde 2001, es socio gerente de Wilkes Artis, otra empresa de asesoría jurídica que presta servicios profesionales al Riggs Bank. 

A día de hoy, el más alto cargo del Riggs Bank es el Sr. Hebert, presidente y gerente (CEO). El funcionario Jefe de Operaciones es Robert Roane. El abogado general del banco es Joseph Cahill. El Jefe Financiero es Steven Tamburo. El Jefe de Riesgos es R. Ashley Lee. El jefe del Grupo de Banca Internacional era Raymond Lund, que fue cesado en marzo de 2004. El responsable de Operación y Seguridad era Paul Glenn, y fue sustituido en 2003 por David Caruso. 

Lucha contra el blanqueo de dinero. A pesar de tener muchos clientes extranjeros, incluso clientes de países con alto riesgo de blanqueo de dinero y corrupción, el Riggs ha sido citado repetidas veces por mantener controles débiles contra estas prácticas delictivas. 

Los elementos de un programa eficaz contra el blanqueo de dinero están bien establecidos y los inspectores federales han estado revisando los esfuerzos de los bancos en este sentido durante aproximadamente una década. Por ejemplo, en 1997 la reserva federal publicó un protocolo-guía detallado para introducir mecanismos de protección contra el blanqueo de dinero en las operaciones de la banca privada.[23] Entre otras cuestiones, este protocolo insta a “los gestores a supervisar activamente las actividades bancarias privadas así como a crear una cultura apropiada” que garantice “un ambiente corporativo sólido de control y gestión de riesgos.” Recomienda que los bancos dispongan de protocolos escritos contra el blanqueo de dinero, incluidas políticas y procedimientos de “conozca-a-su-cliente (KYC)”.[24] Indica a los bancos que revisen muy cuidadosamente las solicitudes antes de aceptar a nuevos clientes y que completen la información sobre “antecedentes básicos” de cada uno de ellos, incluyendo el nombre del cliente, señas, forma de identificarle, negocio, fuente de riqueza, así como el tipo y volumen de transacciones que se espera manejará en su cuenta. [25] Para la Banca Privada que mantiene y gestiona cuentas de clientes y de empresas en paraísos fiscales, el protocolo recomienda que los bancos mantengan cuidadosos registros de los dueños de esas corporaciones. 

         Una vez abiertas, el protocolo subraya la importancia de establecer sistemas de información que permitan recopilar los datos sobre todas las cuentas y los servicios financieros relacionados con un cliente determinado y que esa información pueda utilizarse para controlar las actividades de la cuenta y detectar transacciones sospechosas. El protocolo insiste mucho en la necesidad de vigilar las transacciones, incluidas las transferencias bancarias y de informar a las autoridades judiciales sobre actividades sospechosas. La normativa insiste también sobre la importancia de la supervisión interna de los gestores de cuentas y dictamina que “ las instituciones no deben depender de un gestor de una determinada cuenta o su supervisor inmediato para, por ejemplo, perdonar alguna documentación necesaria para abrir una cuenta, aprobar el perfil de un cliente, autorizar una relación con otro, conocer plenamente al cliente y controlar sus cuentas para detectar transacciones anormales”. La normativa recomienda que personal independiente actúe también como inspector, gestor de riesgos o altos directivos para llevar a cabo controles contra el blanqueo de dinero. Insiste también en la importancia de llevar a cabo auditorias internas para comprobar la eficacia de los procedimientos y las normativas del banco contra el blanqueo de dinero. 

El protocolo de la Reserva Federal es una de las fuentes que ofrecen amplia información sobre cómo llevar a cabo un programa contra el blanqueo de dinero. En 2000, por ejemplo, la OCC editó un manual de Controlador sobre la Ley del Secreto Bancario/Contra el blanqueo de Dinero (“Comptroller’s Handbook on Bank Secrecy / Act Anti-Money Laundering”) con el fin de facilitar orientaciones detalladas a las entidades financieras sobre políticas y procedimientos eficaces para tal fin. Dado que los reglamentos de la OCC han exigido desde 1987 a todos los bancos que operan a nivel nacional que pongan en marcha un programa contra el blanqueo de dinero, la mayor parte de los bancos tienen ya años de experiencia en la preparación y ejecución de controles eficaces.[26] 

A pesar de esta normativa, en vigor desde hace bastante tiempo, el programa del Riggs contra el blanqueo de dinero era prácticamente inoperante (“disfuncional”). Las deficiencias identificadas incluyen la incapacidad del banco para recopilar información sobre todas las cuentas relativas a un determinado cliente, errores en la identificación de cuentas de alto riesgo, seguimiento insuficiente de las transacciones, inadecuado sistema de información a las autoridades judiciales sobre actividades sospechosas, débil liderazgo dentro del banco sobre la importancia de la lucha contra el blanqueo de dinero.[27] Estas deficiencias fueron identificadas por el regulador principal responsable del Riggs, la OCC, así como por los auditores del propio banco en fecha tan temprana como 1997, y repetidas varias veces más en otros controles e informes de auditoria a lo largo de los siguientes 5 años. 

En 2002 y 2003 el banco Riggs fue objeto de varios artículos de prensa sobre transacciones dudosas y cuentas relacionadas con miembros de los gobiernos de Arabia Saudita y Guinea Ecuatorial Como respuesta a esos artículos, la OCC inició intensos controles de las cuentas de ambos clientes. En julio de 2003 la OCC dictó una orden de “cease and desist” obligando al Riggs a revisar sus programas contra el blanqueo de dinero. El Riggs aceptó la orden y aceptó llevar a cabo nuevas reformas para reforzar sus operaciones bsa. En mayo de 2004, la OCC y la FinCEN impusieron al banco una multa de 25 millones de dólares por violar voluntariamente su obligación legal de crear un programa adecuado contra el blanqueo de dinero y presentar informes de transacciones monetarias y actividades sospechosas, y por no cumplir con la “orden de aceptación”. Esta multa es la más alta impuesta a una entidad basándose en la ley de secretos bancarios (BSA). Además, en mayo de 2004 la Reserva Federal también publicó una orden “cease and desist” obligando a la Riggs National Corporation a mejorar su control del banco, los controles internos y la valoración de riesgo del mismo. 

A principios de 2003, el Subcomité dio comienzo a su investigación sobre la actividad bancaria privada y sobre las “cuentas de Embajada” del banco Riggs. La siguiente información sobre la gestión de las cuentas de Augusto Pinochet y Guinea Ecuatorial demuestra la falta de respecto del banco a las exigencias contra el blanqueo de dinero, así como su apoyo activo a actividades sospechosas. A continuación sigue información adicional sobre los controles deficientes contra el blanqueo de dinero del banco y el fallo de los reguladores federales para corregir esas deficiencias.[28] 

 

B. Augusto Pinochet 

 Conclusión (1): Asesoría a Pinochet. El banco Riggs ayudó a Augusto Pinochet, ex-presidente de Chile, a eludir procedimientos judiciales en relación con sus cuentas bancarias y se resistió a la inspección de la OCC de dichas cuentas, a pesar de las advertencias sobre el origen de la fortuna del Sr. Pinochet, la existencia de un proceso pendiente destinado a congelar sus bienes, y de acusaciones públicas sobre faltas graves cometidas por su cliente. 

Augusto Pinochet Ugarte, ex-presidente de Chile, es una figura política controvertida, cuyo nombre es conocido en el mundo entero. Tras llegar al poder en 1973, mediante un golpe de estado, gobernó como presidente de Chile hasta 1990, y ocupó el puesto de Comandante-Jefe de las Fuerzas Armadas Chilenas hasta 1998, fecha en la que, al retirarse del ejército, se convirtió en “Senador Vitalicio.”[29] Desde los primeros días de su régimen, el Sr. Pinochet ha sido acusado de haber participado en acciones que suponían abusos de los derechos humanos, torturas, asesinatos, creación de escuadrones de la muerte, trafico de drogas, venta de armas, y corrupción, pero no ha podido ser condenado ante un tribunal.[30] Desde 1996, ha sido objeto de varias querellas en España,[31] el Reino Unido,[32] Chile,[33] y otros países[34] por personas que quieren hacerle rendir cuentas por crímenes cometidos durante su presidencia. Hasta la fecha, en cada uno de los casos, el juez no ha podido procesarle, por no estar Pinochet presente, estar mentalmente incapacitado , o disponer de inmunidad.[35]  

Las investigaciones del Subcomité han establecido que el Riggs sirvió durante mucho tiempo como la banca personal del Sr. Pinochet y que le ayudó a ocultar y mover sus fondos mientras estaba bajo investigación y era objeto de una orden mundial de congelación de sus bienes. Las investigaciones del Subcomité han encontrado que, entre otras acciones, el Riggs abrió múltiples cuentas a favor del Sr. Pinochet con el conocimiento y apoyo de la dirección del banco; aceptó en ellas millones de dólares en depósitos, sin haber realizado antes investigaciones serias sobre su origen; creó empresas fantasmas en paraísos fiscales y abrió cuentas en nombre de dichas empresas para ocultar la titularidad de Pinochet sobre esos fondos; cambió los nombres de su cuenta personal para camuflar su titularidad; transfirieron 1,6 millones de Londres a Estados Unidos mientras el Sr. Pinochet estaba detenido y sujeto a orden judicial; llevó a cabo transacciones a través de la concentración de cuentas del Riggs para ocultar la participación del Sr. Pinochet en algunas transacciones económicas; le entregó en Chile más de 1,9 millones en cuatro cheques bancarios con el fin de permitirle el cobro de importantes sumas de dinero en efectivo en aquél país. Las investigaciones del Subcomité han revelado también que el banco Riggs ocultó a los inspectores de la OCC, durante dos años, la existencia de las cuentas del Sr. Pinochet, se opuso a sus peticiones de información, no intentó identificar y no informó sobre actividades sospechosas en esas cuentas y sólo las cerró después de una minuciosa inspección de la OCC en 2002. 

Relaciones con Pinochet. Las pruebas descubiertas por el Subcomité ponen de manifiesto que el Sr. Pinochet fue cliente del Riggs por lo menos durante ocho años,[36] con múltiples cuentas bancarias, inversiones, certificados de depósitos (CDs) bajo su control. Su saldo total en el Riggs osciló a los largo de los  años de 4 a 8 millones de dólares. 

          Las pruebas demuestran que dos empleados del Riggs eran los responsables de las operaciones del día a día en las cuentas de Pinochet. Carol Thompson, vicepresidente superior para América Latina en la División de la banca de embajadas, se reunió con el Sr. Pinochet dos veces al año, y hablaba directamente con él por lo menos cada cuatro meses.[37] Fernando Baqueiro, Director Gerente para América Latina en el Departamento de Banca Privada Internacional, también manejó las cuentas pero ha indicado que tuvo mucho menos contacto directo con el Sr. Pinochet.[38] Ambos dependían del Jefe del Grupo de Banca Internacional. 

Las pruebas obtenidas por el Subcomité indican que altos cargos del Riggs buscaron activamente las cuentas del Sr. Pinochet. En entrevistas separadas, todos miembros del personal de Riggs entrevistado por el Subcomité reconocieron que una delegación de altos cargos del Riggs visitó varios países de América Latina, incluido Chile, que se reunió con el Sr. Pinochet, y que le solicitó de forma explícita que abriera una cuenta en el banco. Discreparon, sin embargo, sobre quienes integraron exactamente la delegación y quien solicitó la apertura de la cuenta al Sr. Pinochet.[39] 

Creación de dos empresas fantasmas en paraísos fiscales. En julio de 1996, casi 18 meses después de que el Riggs abriera cuenta personal al Sr. Pinochet, se presentaron en España acusaciones contra él  por crímenes contra la humanidad.[40] En 1996, y otra vez en 1998, Riggs ayudó al Sr. Pinochet a crear dos empresas fantasmas en las Bahamas, Ashburton Company Ltd. y Althorp Investment Co., Ltd. Ninguna de las dos tenía personal ni oficinas, pero figuraban como propietarias nominales de las cuentas abiertas en el Riggs Bank así como de CDs de los que se beneficiaba el Sr. Pinochet y su familia. 

Riggs Bank & Trust Co. (Bahamas) Ltd., una filial del Riggs en las Bahamas con capacidad de abrir cuentas bancarias y establecer fideicomisos en aquel país, creó las empresas.[41] Ashburton fue la primera en registrarse, en o alrededor de abril de 1996.[42] El dueño nominal de la empresa era Ashburton Trust, la que el Riggs había ayudado a crear en las Bahamas en mayo de 1996.[43] Los fideicomisarios de Ashburton Trust son el Riggs Bank & Trust Co. (Bahamas) Ltd.; los otorgantes son los Sres. Pinochet; y los beneficiarios del fideicomiso son sus cinco hijos. Empleados de Deloitte & Touche fueron nombrados altos cargos y directivos de Ashburton, de esta forma el nombre del Sr. Pinochet nunca aparece en las escrituras. Riggs registró la segunda empresa fantasma con el nombre de Althorp Investment Co., Ltd., en febrero de 1998, usando una estructura similar.[44]  

Múltiples cuentas. Entre 1994 y 2002, Riggs abrió al menos tres cuentas personales a nombre del Sr. Pinochet, y otras tres a nombre de sus empresas fantasmas, Ashburton and Althorp, y emitió varios certificados de deposito (CDs). Algunas de esas cuentas estaban en el Riggs Bank en los Estados Unidos; otras en Riggs Bank Europe, Ltd. en Londres, y Riggs presentó diferente volumen de documentación para cada una de ellas. La mayor parte de la documentación presentada al Subcomité correspondía a las cuentas de Pinochet en los Estados Unidos; presentó escasa documentación sobre las cuentas en Londres. Según uno de los estudios de la OCC, en 2000, las cuentas de Pinochet ocupaban el cuarto puesto en importancia en el Departamento de Banca Privada Internacional.[45] Tras ser examinadas dichas cuentas en 2002 por la OCC, todas ellas fueron clausuradas.  

Cuentas personales. Las tres cuentas personales abiertas en el Riggs a nombre de Augusto Pinochet Ugarte y de su esposa eran las siguientes:  

(1) Cuenta Nº. 76-750-393.- Cuenta personal de mercado de valores, se abrió en el Riggs de Estados Unidos en diciembre de 1994, y fue clausurada el 25 de marzo, 1999.[46] Su saldo, durante 5 años, fluctuó entre 50.000 y 1,2 millones dólares. [47] El administrador de la cuenta de embajada de Pinochet informó al Subcomité de que el banco había clausurado esta cuenta después de que un periódico mexicano obtuviera un extracto mensual y publicase su número.[48] La cuenta fue clausurada y los fondos transferidos a otra cuenta abierta al efecto y que se describe a continuación.  

(2) Cuenta Nº 76-835-282.- Se abrió esta cuenta personal de mercado de valores, en el Riggs de Estados Unidos, el 24 de marzo de 1999, con los fondos provenientes de la cuenta clausurada. Durante, los siguientes tres años, el saldo fluctuó entre 20.000 y 550.000 dólares.[49] Esta cuenta fue clausurada en agosto de 2002. 

(3) Cuenta Nº. 25-005-393, Se abrió esta cuenta corriente personal en el Riggs de Londres en una fecha desconocida, y en abril 1997, fue convertida en una cuenta personal NOW, Cuenta NOW Nº. 74-041-013. La cuenta personal NOW fue clausurada en mayo de 2000.[50] De 1997 a 2000, el saldo de la cuenta fluctuó entre 40.000 y 1,1 millones de dólares.[51] Al clausurarse la cuenta en 2000, los fondos fueron aparentemente transferidos a otra cuenta recién abierta en el Riggs de los Estados Unidos a nombre de la empresa fantasma de Pinochet, Althorp Investment, Ltd. 

          Cuentas de empresas. El Riggs abrió varias cuentas bancarias y de inversión a nombre de Ashburton and Althorp y expidió varios certificados de depósito de 90 días. Basándose en las pruebas revisadas por el Subcomité, las principales cuentas abiertas por el Riggs a nombre de las empresas fantasmas del Sr. Pinochet eran las siguientes: 

(1) Cuenta Nº. 02121401.- Más tarde se cambió por la cuenta Nº 64-0041-01-8; era una cuenta de gestión de inversión de empresa para Ashburton.[52] Se abrió en el Riggs de Estados Unidos en una fecha desconocida de 1996. Esta era la cuenta más importante de Pinochet y en julio de 2002, tenía un saldo de al menos 4,5 millones de dólares[53]. El Riggs gestionó activamente los fondos de esta cuenta, con numerosas ventas de valores. Fue clausurada en agosto de 2002. 

(2) Cuenta Nº. 76-715-547.- Cuenta de mercado monetario de empresa para Ashburton, fue abierta en el Riggs de Estados Unidos en mayo de 1996.[54] Desde 1997 hasta 2002, el saldo de la cuenta osciló entre 4.000 y 1,1 millones de dólares.[55] Aunque no se le entregó documentación específica al efecto al Subcomité, hay pruebas que indican que esta cuenta fue clausurada en agosto de 2002. 

(3) Cuenta Nº 76-835-493.- Era una cuenta de empresa para mercado de valores que se abrió en 2000, a nombre de “Ashburton Company, Ltd. #2,” pero luego cambió en 2001, a “Althorp Investment Co. Ltd.,” la otra empresa fantasma del Sr. Pinochet. [56] La cuenta se abrió en el Riggs en Estado Unidos en mayo 2000, con fondos transferidos de la cuenta Now del Sr. Pinochet en el Riggs de Londres.[57] De 2000 a 2002, el saldo de la cuenta fluctuó entre 200.000 y 950.000 dólares.[58] Esta cuenta se clausuró en agosto de 2002. 

(4) El Riggs emitió siete CDs a nombre de Ashburton. Cada CD tenía un valor de 1 millón, los dejaron vencer, y se emplearon los fondos para adquirir otro CD por el mismo valor. El primer CD fue emitido en 1997, y el último en 1998, que fue repetidamente renovado.[59] En octubre 2001, se retiraron cerca de 500.000 dólares de los CDs existentes y se ingresaron a la cuenta de mercado de valores de Ashburton, Cuenta Nº 76-715-547.[60] Este CD venció en agosto 2002, y los restantes 493.000 dólares mas intereses se ingresaron en cuenta de mercado monetario de Ashburton que se clausuró poco después.[61] 

(5) Se abrió un CD del Riggs a nombre de Althorp en el Riggs de Londres en abril 1998, por 1 millón de libras esterlinas.[62] En los documentos figuraba como cuenta la Nº 17- 172-204 o la Nº 74-377-015. Fue renovado por tres periodos de 90 días. El 26 de marzo de 1999, antes de su fecha de vencimiento, se “rompió” el CD,[63] y los fondos, que sumaban 1.619.500 dólares, fueron transferidos a un nuevo CD abierto a nombre de Althorp en Riggs en Estados Unidos como se describe más abajo.[64] 

(6) Se abrió un CD en dólares para Althorp, Cuenta Nº 81-442-002, el 26 de marzo de 1999 en el Riggs de Estados Unidos, con fondos del CD de Londres mencionado más arriba. Este CD se renovó automáticamente por periodos de 90 días. Inicialmente se financió con 1,6 millones de dólares, pero se retiró la suma de 500.000 dólares el 15 de mayo de 2001, que fue ingresado en la cuenta de valores de mercado de Althorp, Nº. 76-835-493. El 5 de abril 2002, se retiraron otros 500.000 dólares y se ingresaron en la cuenta personal de valores de mercado del Sr. Pinochet, Nº. 76-835-282. En junio, se renovó el CD por otro periodo de 90 días con 619.500 dólares.[65] Aunque no se facilitó documentación alguna al Subcomité sobre la fecha en que se rescindió este CD, el Riggs ha indicado que todas las cuentas relativas a Pinochet fueron clausuradas en julio o agosto de 2002.[66] 

Conozca la documentación de su cliente. Investigar minuciosamente y con la debida diligencia a los posibles clientes es una medida de salvaguardia fundamental contra el blanqueo de dinero. Este requisito de “Conozca a su Cliente” (KYC) supone, en primer lugar, recabar y verificar antecedentes de presentes y futuros clientes para evitar ese tipo de prácticas. Los antecedentes de “KYC” recabados por Riggs para las cuentas controladas por el Sr. Pinochet eran, sin embargo, claramente deficientes.  

En los años siguientes, Riggs adoptó líneas de actuación por las que se requería información detallada de KYC sobre las cuentas de sus clientes. En este sentido, su programa de cumplimiento con la BSA del 2000 dice: 

“El banco Riggs Bank solo hará negocios con individuos, empresas, fideicomisos y otorgantes/ostentadores de poder de tales fideicomisos de quienes se conozca su buena reputación y, a través de correctas y estrictas gestiones, se sepa que han acumulado su riqueza por medios legítimos y honorables. El Riggs no aceptará como cliente a individuos, empresas o relación de fideicomisos de quien haya razones para creer que hayan sido condenados por cualquier delito de apropiación indebida de fondos, trafico de narcóticos o material relacionado con narcóticos, blanqueo de dinero, o que hayan obtenido dinero a través de medios ilícitos. Riggs exige la presentación de antecedentes rigurosamente revisados y contrastados para determinar si acepta o no a un solicitante como cliente suyo.”[67]  

Esta declaración se acompaña de las políticas y procedimientos de recopilación de datos KYC. Riggs tiene también un manual detallado de cumplimiento de KYC que dice, inter alia, “Solo haremos negocios con personas y organizaciones a los que creamos de sólido carácter y buena reputación.”[68]  

Sin embargo, y en contra de su política de KYC, el Riggs no llevó a cabo “correctas y estrictas gestiones” para asegurarse de que el Sr. Pinochet había acumulado su fortuna “de forma legitima y honorable”, ni siquiera obtuvo “antecedentes rigurosamente contrastados” sobre él. Por ejemplo, la cuenta de Pinochet más antigua que conoce el Subcomité es la cuenta personal abierta en los Estados Unidos en diciembre de 1994. El Riggs no presentó documentación alguna de KYC sobre la apertura de esta cuenta, que fue solicitada por los más altos cargos del banco. 

No obstante, el Riggs presentó tres perfiles de clientes KYC preparados durante 1998, 1999, y 2002. El más antiguo de estos documentos de KYC es un “Know Your Customer Client Profile” de 1998 sobre un formulario de “Riggs & Co.” para la Ashburton Company Ltd.[69] Este formulario tiene una serie detallada de preguntas solicitando información sobre el nombre del cliente, señas, estatus OFAC, sus cuentas, fuente de los fondos, antecedentes, bienes actuales, necesidad de productos, actividad esperada de la cuenta, referencias, y status como cliente de “Alto Perfil”. También incluye lista de requisitos para la documentación de KYC. A pesar de que el formulario de KYC solicita información útil para la evaluación del riesgo de blanqueo de dinero por parte del cliente, no se ha respondido a todas las preguntas y algunas de las informaciones facilitadas son escasas, incompletas, y, a veces, engañosas.  

El perfil de cliente de 1998 parece haberse preparado para una cuenta de mercado de valores de Ashburton abierta dos años antes, en mayo de 1996. El perfil nunca identifica al Sr. Pinochet como dueño beneficiario de Ashburton, indica por el contrario que el nombre del dueño “está guardado en la caja fuerte.” El perfil indica que “el dueño es cliente desde 1985,” que tiene unos ingresos de renta anuales de aproximadamente 150.000-200.000 dólares, con un valor personal neto de estimado entre 50 y 100 millones. También dice: “El cliente es una compañía privada de inversiones con sede en las Bahamas utilizada como vehículo para gestionar las necesidades de inversión del dueño beneficiario, actualmente profesional retirado, quien tuvo mucho éxito en su carrera e hizo fortuna durante su vida laboral para jubilarse de forma ordenada.”  

El perfil dice lo siguiente respecto al origen de la fortuna y la fuente de los fondos de la cuenta: “Posición con altos ingresos procedentes de inversiones. Herencia familiar. ... posición con altos ingresos en sector público durante muchos años. Ingresos procedentes de inversiones.” Al ser preguntado por la “fuente de verificación” de esta información, la respuesta es: “La posición y la fortuna son de dominio público.” 

En un punto, el perfil dice que el cliente tiene 5,3 millones de dólares en Riggs, y en otro punto habla de 6,3 millones, más otro millón, o dos, de dólares “esperados.” El gráfico que pide la lista de “cuentas relacionadas” está marcado “N/A” (no disponible) y no se indica ninguna cuenta más, a pesar de que el Sr. Pinochet tenía otras tres cuentas y dos CDs en el Riggs. El formulario está firmado por tres funcionarios del Riggs, un alto responsable de Cuentas Privadas, Fernando Baquiero, un representante de Sean Terry, el entonces jefe de la sección de Banca Internacional, y un tercer “supervisor” cuya firma es ilegible. 

El perfil de 1999 en ningún momento pone de manifiesto que el dueño de Ashburton fuese un importante político extranjero y ex jefe de estado. Nunca hace mención a controversias antiguas, duraderas y mantenidas en el tiempo, sobre el origen de sus riquezas, además de las acusaciones de corrupción, trafico de drogas, y venta de armas. El perfil tampoco menciona las medidas judiciales pendientes contra del dueño beneficiario de la cuenta, incluidos los cargos presentados en España en 1996, donde se le acusaba de crímenes contra la humanidad. 

El Riggs presentó también un perfil de Riggs & Co. “conozca el perfil de su cliente” de Althorp Investment Ltd.[70] Este perfil se cumplimentó en mayo de 1999. Althorp se había incorporado un año antes, en abril de 1998, y entonces tenía un CD en el Riggs de Londres, por valor de 1 millón de libras. 

Este perfil de 1999 no identifica nunca al Sr. Pinochet como dueño de Althorp. Por el contrario, le describe como “cliente en vigor” que está “jubilado.” Dice: que “era un alto miembro de su gobierno y mantuvo una larga relación con el Riggs en dicha puesto. Este fideicomiso se ha creado para sus nietos.” El perfil describe la fuente de los fondos de la cuenta como “Inversiones Personales” y describe la fuente de su fortuna como: “Familiar y salario” Al ser preguntado por la fuente de verificación de esta información, la respuesta dice: “visitas personales.”  

El perfil estima los ingresos anuales del dueño en 100.000 dólares, y su valor neto en 5 millones. El gráfico que pide la lista de “cuentas relacionadas” se quedó, una vez más, sin rellenar, por mas que el perfil dice en otro punto: “El beneficiario tiene otras empresas de inversiones en el Riggs.”. El perfil está firmado por Sean Terry y una firma ilegible.  

Como el perfil de 1998, el perfil de cliente de 1999 no hace referencia alguna al estatus del Sr. Pinochet como personaje político controvertido. Tampoco hace mención de las querellas pendientes presentadas contra él, incluida una orden internacional de 1998 procedente de España y que solicita la congelación de sus cuentas bancarias. Los perfiles de 1998 y 1999 son la única información de KYC que facilitó el Riggs sobre las cuentas de las dos empresas ubicadas en paraísos fiscales.  

En 2001, el Riggs Bank preparó una lista de las cuentas relacionadas con el Sr. Pinochet a fecha de 2 de mayo, y otra lista a fecha de 12 de septiembre.[71] No se sabe si estas listas se habían preparado como documentos de KYC o por otras razones. Ambas están escritas en español, y el nombre “Pinochet” aparece escrito a mano en el encabezamiento de la lista de septiembre.[72] En ambas se identifican cerca de 8 millones de dólares en bienes, incluida una cuenta personal en “Washington” con cerca de 23.000 dólares; tres cuentas de Ashburton (incluido un CD) con cerca de 6 millones; y dos cuentas de Althorp (incluido un CD) con un saldo total de cerca de 1,9 millones. Estos listados demuestran que el banco conocía las distintas cuentas controladas por el Sr. Pinochet.  

Finalmente, Riggs presentó un “perfil de KYC” preparado por Riggs & Co. en marzo de 2002, para las cuentas personales de valores de Sr. Pinochet.[73] Este perfil indica que la cuenta se había abierto tres años antes, en marzo de 1999. Califica al cliente como “Cliente de Alto Perfil”, e indica que se adjunta un memorando, aunque no se le entregó ninguna copia al Subcomité. Más adelante, dice el perfil: “información adicional sobre el expediente con el Jefe de Grupo.” El formulario dice también que hay una lista con todas las cuentas relacionadas con el cliente guardada en la “caja fuerte.” 

El perfil dice que la relación con Pinochet llegó al Departamento de Banca Privada Internacional “a través de la División de Banca para Embajadas, debido a nuestra estrecha relación con la Embajada de Chile en EE. UU.” Describe al Sr. Pinochet como “un general retirado del Ejército,” y dice que la fuente inicial de su fortuna eran “beneficios y dividendos de varios negocios familiares.” Indica que la fuente de sus ingresos actuales son “ingresos de inversiones, rentas, y pagos de fondos de pensión de puestos anteriores.” Estima sus ingresos anuales entre 300.000 y 500.000 dólares, y deja en blanco el apartado de su valor neto estimado. Valora en hasta 250.000 dólares las futuras transferencias, pero con un saldo medio de solo 20.000, lo que sugiere la previsión de que la cuenta se utilizará para el transito rápido de grandes sumas. 

Este formulario está firmado por Fernando Baqueiro del Departamento de Banca Privada Internacional, por Sean Terry, el entonces Jefe de la Banca Internacional y, por Richard Dunbar, Jefe de Operaciones del banco. 

Como los anteriores perfiles, este perfil de 2002 no hace referencia alguna a, o reconocimiento de, las polémicas y querellas que vinculan al Sr. Pinochet con abusos de derechos humanos, corrupción, venta de armas, y tráfico de drogas. No hace referencia alguna a los procesos relacionados que habían tenido lugar el año anterior, en los que el gobierno de las Bermudas congeló ciertos bienes propiedad del Sr. Pinochet en cumplimiento de una orden judicial española – aunque, como se explica más abajo, los altos cargos del Riggs recibieron un memorando de una asesoría jurídica externa, en mayo de 2001, en el que se resumían dichos procesos. 

En 2002, Riggs creó por primera vez, un perfil personal de cliente KYC para el Sr. Pinochet e intentó documentar el origen de su fortuna. Durante una entrevista, el administrador responsable de las cuentas Pinochet en la banca de embajadas informó al Subcomité que a pesar de haber revisado mucha documentación financiera en anteriores reuniones con el Sr. Pinochet, no se había quedado con copias de dichos documentos hasta 2002, fecha en la que recopiló una serie de ellos para su perfil de cliente.[74] Esos materiales incluían sus declaraciones de renta en Chile de 1998-2001, que reflejaban unos ingresos anuales de cerca de 90.000 dólares,[75] una factura no comprobada que resume ciertos viajes y comisiones que se le deben al Sr. Pinochet,[76] y dos declaraciones formales del Sr. Pinochet, fechadas en 1973 y 1989, en las que da fe de sus bienes.[77] El administrador de las cuentas de Banca para Embajadas informó al personal del Subcomité que el Sr. Pinochet había logrado importantes ganancias en la bolsa de Chile, pero no presentó pruebas de ello en su perfil KYC de 2002.[78] Cuando la OCC revisó la documentación presentada como parte del análisis de las cuentas Pinochet de 2002, determinó que la información era insuficiente para establecer el origen de la fortuna del Sr. Pinochet e hizo ver que el Sr. Lund del Riggs estaba de acuerdo con esta valoración.[79]  

Eludiendo la identificación. Además de abrir múltiples cuentas a favor del Sr. Pinochet en los Estados Unidos y en Londres, el Riggs emprendió varias acciones destinadas a ayudarle a eludir una orden judicial que pretendía congelar sus cuentas bancarias y a pasar desapercibido ante las autoridades. 

En octubre de 1998, un juez español emitió dos órdenes de arresto internacional contra el Sr. Pinochet por asesinato, tortura, secuestro, y genocidio.[80] El 17 de octubre de 1998, en cumplimiento de ambas ordenes de arresto, el Sr. Pinochet fue detenido en un hospital de Londres donde estaba recuperándose de una operación de espalda. Vinieron después meses de litigios en tribunales españoles e ingleses.  

Entre otras acciones, un juez español emitía en octubre 1998 una orden judicial contra todas las cuentas bancarias pertenecientes, directa o indirectamente, al Sr. Pinochet, los miembros de su familia, o terceras personas en cualquier país.[81] El 5 de noviembre de 1998, la Audiencia Nacional española, afirmó que tenía jurisdicción sobre el caso del Sr. Pinochet, y el 10 de diciembre 1998, ratificó la orden contra sus cuentas bancarias.[82] En el Reino Unido, el 25 de noviembre 1998, los lores británicos denegaron la inmunidad diplomática al Sr. Pinochet, a la que quería acogerse para eludir su procesamiento, más tarde suspendieron esa decisión el 17 de diciembre 1998.[83] El 24 de marzo de 1999, los lores autorizaron la vista de la solicitud de extradición para determinar si el Sr. Pinochet debiera ser extraditado a España.[84] 

Dos días más tarde, el 26 de marzo 1999, Riggs permitió que el Sr. Pinochet cancelara prematuramente el CD que había contratado por valor de 1 millón de libras a nombre de Althorp en el Riggs de Londres, y transfirió los fondos, que ascendían a 1,6 millones de dólares USA a un CD nuevo en Estados Unidos.[85] Riggs no presentó ningún informe de actividades sospechosas que pudieran alertar a las autoridades británicas o estadounidenses sobre la existencia de los fondos de Pinochet..[86] 

En marzo de 2000, el Secretario británico de Interior determinó que el Sr. Pinochet no podía ser sometido a juicio por razones de salud y dio por cerrado el proceso de su extradición que se había puesto en marcha.[87] Inmediatamente después, el Sr. Pinochet salió para Chile, después de haber pasado más de 18 meses bajo arresto domiciliario. Más tarde, en el mes de marzo, altos cargos del Riggs, junto con la administradora de las cuentas de embajadas, Carol Thompson, viajaron a Chile como parte de un viaje más amplio para visitar a clientes del Riggs en América Latina y hacer otros negocios .[88] Durante este viaje, los altos cargos del Riggs se reunieron con el Sr. Pinochet. Resulta difícil creer que los altos cargos del Riggs no estuvieran al corriente de su reciente detención y procesamiento judicial cuando se reunieron con él poco después de que abandonara Inglaterra y regresara a Chile.  

En abril de 2000, abogados chilenos presentaron una demanda judicial en Chile pidiendo el levantamiento de la inmunidad del Sr. Pinochet, debida a su condición de Senador.[89] En mayo 2000, mientras continuaba el litigio en los tribunales de su país, el Riggs clausuró la última cuenta Pinochet en Londres y transfirió los fondos remanentes a la recién abierta cuenta a nombre de Ashburton en el banco Riggs de los Estados Unidos.[90] Las pruebas indican que los altos cargos del Riggs, incluida la asesoría legal, estaban informados sobre, y dieron su consentimiento para esta transferencia.[91] Tampoco esta vez, el Riggs presentó informe alguno sobre actividades sospechosas ante alguna autoridad competente.  

Los tribunales siguieron considerando la posibilidad de tomar acciones legales contra el Sr. Pinochet. En agosto del 2000, un tribunal chileno de apelación confirmó la decisión de otro inferior de levantarle la inmunidad de la que disfrutaba, y el 1 de diciembre de 2000, un juez chileno presentó cargos contra el Sr. Pinochet por violación de derechos humanos.[92]  

El 10 de diciembre de 2000, un periódico británico informó que el Sr. Pinochet tenía más de 1 millón de dólares en una cuenta en el banco Riggs en los Estados Unidos.[93] A finales de diciembre o principios de enero 2001, Riggs modificó los nombres oficiales de las cuentas personales controladas por el Sr. Pinochet en los Estados Unidos, cambiándolos de “Augusto Pinochet Ugarte & Lucia Hiriart de Pinochet” a “L. Hiriart &/o A. Ugarte.”[94] Al cambiar de esta forma los nombres oficiales de la cuenta, el Riggs se aseguró de que cualquiera búsqueda manual o electrónica del nombre “Pinochet” no identificaría ninguna cuenta en el banco. 

El 29 de enero de 2001, el Sr. Pinochet fue puesto bajo arresto domiciliario en Chile.[95] El 15 de mayo de 2001, las autoridades de Bermuda anunciaron que habían confiscado bienes en respuesta a la petición judicial española congelando cuentas pertenecientes al Sr. Pinochet en una filial en Bermuda de Standard Life Assurance.[96] En respuesta, los abogados de Pinochet hicieron declaraciones a la prensa diciendo que Pinochet “no tiene cuentas bancarias fuera de Chile.”[97]  

Una semana después, el 21 de mayo 2001, un abogado de Fulbright & Jaworski presentó un memorando a Steven Pfeiffer, socio mayoritario del bufete, acerca de los esfuerzos legales que se estaban llevando a cabo a nivel internacional para congelar las cuentas bancarias del Sr. Pinochet.[98] EL Sr. Pfeiffer era socio mayoritario de Fulbright & Jaworski, y a la par, miembro desde hacía mucho tiempo, de la Junta Directiva del Riggs National Corporation. El memorando describía la naturaleza del Auto judicial español, algunas de las acciones legales pendientes contra el Sr. Pinochet, así como un sumario pendiente que relacionaba “ miles de personas que fueron asesinadas, torturadas o habían desaparecido durante el mandato del Sr. Pinochet como presidente de Chile.” Incluía, además, un anexo de once artículos de prensa, del periodo 1998 a 2001, sobre el Sr. Pinochet, varios de los cuales alegaban su implicación en actos de corrupción, narcotráfico, venta de armas, y otras conductas erradas. Uno de los artículos citaba a un abogado de Pinochet negando que tuviera cuentas bancarias en otros países.[99] 

El mismo día, el Sr. Pfeiffer pasó el memorando y los recortes de prensa a dos altos cargos del Riggs, al asesor jurídico y al jefe del Grupo de Banca Internacional. Incluyó un informe propio que empezaba diciendo: “Conforme a la petición de Ray del pasado viernes, durante el fin de semana hemos revisado ciertas noticias de fuentes públicas en Internet sobre artículos que abordan el origen de la fortuna del general Augusto Pinochet y/o los intentos de congelar y/o confiscar sus bienes”[100] El informe dice que aunque la búsqueda de información sobre el origen de lafortuna de Pinochet no ha dado muchos resultados, han encontrado artículos que reflejan “demandas de importantes dirigentes políticos chilenos para que se investigue el origen de la fortuna de la familia Pinochet”, así como los esfuerzos de un juez español “para localizar bienes de Pinochet en los Estados Unidos, Suiza y en Luxemburgo.” 

El Sr. Pfeiffer dijo al personal del Subcomité que no conocía las cuentas de Pinochet antes de recibir el encargo del banco para ese informe.[1] Dijo que no le preocupó el que dichas cuentas estuvieran en el banco, porque asumió que habría tomado todas las medidas necesarias antes de aceptar al Sr. Pinochet como cliente. El informe que presentó al banco demuestra que la dirección del banco Riggs estaba totalmente al corriente del auto en contra de Pinochet así como de las acciones de confiscación emprendidas en otros países, los interrogantes acerca de las fuentes de la fortuna del Sr. Pinochet, así como las alegaciones sobre su implicación en una variedad de crímenes. Sugiere también que el banco estaba investigando sus propias obligaciones legales. El Sr. Pfeiffer informó al personal del Subcomité que el banco Riggs le pidió que preparase un segundo informe sobre las cuentas de Pinochet un año más tarde, en junio de 2002.[2] Informó que el banco estaba considerando cerrar las cuentas y quería saber si podía enviar los fondos al Sr. Pinochet directamente o, si debido a su procesamiento, debía enviar los fondos a un juzgado o a otra autoridad. El Sr. Pfeiffer se negó a presentar una copia del segundo informe porque, según él, está protegido por el secreto profesional como abogado.. Finalmente, el Riggs decidió cerrar las cuentas y enviar los fondos directamente al Sr. Pinochet en 2002. Una vez más, el Riggs no emprendió acción alguna en el sentido de revelar las cuentas de Pinochet a cualquier juzgado o autoridad. 

Emisión de cheques de caja. Además de ayudar al Sr. Pinochet a eludir las acciones legales destinadas a detectar sus cuentas bancarias, el Riggs tomó decisiones cuestionables durante un periodo de más de dos años, de 2000 a 2002, permitiéndole hacer uso de sus fondos en bancos de los Estados Unidos mientras se encontraba en Chile.  

El 18 de agosto 2000, utilizando fondos de sus cuentas bancarias en los Estados Unidos, el Riggs emitió ocho cheques bancarios con números seguidos, pagaderos a Augusto Pinochet, cada uno por un importe de 50.000 dólares, y por un total de 400.000.[3] Según la OCC, el Riggs pagó entonces al banquero privado que a veces intervino en las relaciones con Pinochet para viajar a Chile con el fin de entregarlos en mano., [4] El Sr. Pinochet cobró dichos cheques, por importes de 50.000 dólares cada uno, en varios bancos, a lo largo de varios meses. [5] Al enviar esos cheques al Sr. Pinochet,, el Riggs le permitió cobrar importantes sumas de dinero mientras se encontraba en Chile.  

El 15 de mayo de 2001, el Riggs repitió la operación. Utilizó los fondos de Pinochet para emitir diez cheques enumerados secuencialmente, cada uno por un importe de 50.000, por un total de 500.000.[6] Estos cheques eran pagaderos a Maria Hiriart y/o Augusto P. Ugarte y fueron enviados por mensajería urgente a Chile.[7] Otra vez el Sr. Pinochet, cobró los cheques en varios bancos a lo largo de varios meses.[8] A diferencia de los cheques que le fueron emitidos en el 2000, estos cheques no venían de las cuentas de Pinochet sino de las “cuentas de concentración” del propio banco Riggs.[9] Esto significó que el Sr. Pinochet pudo cobrar los cheques sin miedo a que, al hacerlo, se pudiera seguir la pista hasta una de sus cuentas en el Riggs. 

El 11 de octubre 2001, Riggs repitió la acción por tercera vez, emitiendo diez cheques con numeración secuencial por importe de 50,000 dólares cada uno, contra la cuenta de concentración del Riggs, por un importe total de 500,000 dólares.[10] Los hizo pagaderos a Maria Hiriart y/o Augusto P. Ugarte. Una vez más, el método de envío fue por mensajería urgente de entrega al día siguiente en Chile. Pinochet los cobro, otra vez, a lo largo de varios meses.[11]  

El 8 de abril del 2002, el Riggs llevó a cabo el mismo servicio por última vez, enviando diez cheques de banco numerados de manera secuencial y por importes de 50.000 dólares cada uno al Sr. Pinochet en Chile.[12] Estos cheques se hicieron pagaderos a L. Hiriart y/o A.P. Ugarte, y su monto total ascendía a 500.000 dólares. Los fondos venían directamente de las cuentas de Pinochet y no de las “cuentas de concentración” del Riggs. El Sr. Pinochet los cobró a lo largo de varios meses. 

En total, el Riggs transfirió 1,9 millónes al Sr. Pinochet en Chile a través de cuatro partidas de cheques bancarios. Al ser preguntado porqué, en cada ocasión, se le habían proporcionado varios cheques bancarios de idéntico monto en lugar de un solo cheque por el total, el principal empleado del Riggs dijo al Subcomité que el Sr. Pinochet había pedido este modalidad con el fin de poder distribuir los cheques a sus descendientes antes de su muerte.[13] La investigación de los cheques cobrados demuestra, sin embargo, que el Sr. Pinochet los firmó y cobró personalmente, durante un periodo de varios meses, forma que parece más acorde con el uso de los fondos para sus propios gastos.  

Al ser preguntado porqué el Riggs no optó simplemente por girar el dinero a una cuenta de Pinochet en Chile, cosa que hubiera sido más rápida, menos cara, y más segura que el transporte físico de los cheques a Chile, el personal del Riggs fue incapaz de dar una respuesta convincente.[14] Al ser preguntado porqué el Riggs había cargado algunos cheques a sus propias cuentas concentradas en lugar de cargarlos directamente a las cuentas del Sr. Pinochet, el personal de Riggs indicó que habían informado a los inspectores de la OCC de que el banco manejaba a menudo cheques bancarios de este tipo para proteger la “confidencialidad del cliente.”[15] Cuando aumentaron las presiones de los inspectores de la OCC contra esta práctica, el Riggs les informó que “esta práctica cesará de inmediato.”[16]  

Encubrimiento y resistencia a las supervisones de la OCC. El Riggs no ofreció en ningún momento, de forma voluntaria, información sobre las cuentas de Pinochet a los inspectores de la OCC o a las autoridades judiciales.  

De hecho, el Riggs parece haber estado tomando acciones claras para ocultar a los inspectores su relación con Pinochet. En julio de 2000, por ejemplo, durante un control anti blanqueo de dinero rutinario la OCC solicitó al Riggs una lista de las cuentas controladas por personalidades políticas extranjeras. El Riggs omitió las cuentas de Pinochet de dicha lista.[17] En 2001, un inspector de la OCC revisó la cuenta de Althorp como parte de un muestreo rutinario de los datos de KYC de 17 cuentas en el Departamento de Banca Privada Internacional. Según la nota manuscrita del inspector, al preguntar el inspector de la OCC sobre el dueño de Althorp, el personal de Riggs le respondió que era “una figura públicamente conocida” en Chile; que los miembros de su familia “eran diplomáticos”, que la cuenta llegó de la “Banca para Embajadas”, que otros miembros de la familia eran “propietarios de tierras” con “viñas,” y que el presidente de la junta del Riggs “conocía” al dueño-beneficiario.[18] El Riggs nunca hizo saber que se trataba del Sr. Pinochet, el ex jefe de Estado. 

La OCC descubrió finalmente las cuentas de Pinochet en la primavera de 2002, durante un control llevado a cabo en múltiples bancos con el fin de comprobar la eficacia de las políticas y procedimientos existentes en la detección y denuncia de la financiación a terroristas. El Riggs era uno de los más de dos docenas de bancos elegidos para ser sometidos a la prueba. Fue en el curso de este examen cuando los inspectores de la OCC se toparon con referencias codificadas en el registro de cheques bancarios del Riggs. Pidieron explicaciones y así supieron de las cuentas de Pinochet.[19] 

Cuando se reunieron los inspectores de la OCC con el personal del Riggs para recabar más información sobre estas cuentas, inicialmente el personal del Riggs se negó a cooperar. Según un resumen de la OCC sobre la reunión, un representante del departamento de asesoría jurídica del Riggs preguntó porqué la OCC “necesitaba copias de documentos de las cuentas de Pinochet,” expresó preocupación sobre su “confidencialidad”, e indicó que no creía que la OCC necesitara copias de ‘toda la información.”[20] La administradora de Cuentas de Embajadas del Riggs pidió a la OCC que le “garantizara que la información facilitada no iba a llegar a ninguna otra entidad.” Cuando iba a entregar un documento a la OCC, el representante legal del Riggs le impidió hacerlo. Casi una semana más tarde, la OCC volvió a reunirse con el Riggs e informó al banco que estaba llevando a cabo una investigación centrada en las cuentas de Pinochet.[21] En dicha reunión, el Riggs prometió su total cooperación con la OCC y entregar toda la información solicitada. 

Entonces el personal de la OCC hizo muchas preguntas sobre las cuentas de Pinochet. Un inspector escribió: “Me he quedado perplejo por la relación del Riggs con un personaje de este calibre. El aparente secretismo es igualmente asombroso. ... Aun en el supuesto de que solo fueran ciertas una mínima parte de las acusaciones de atrocidades, violación de derechos humanos, tráfico de drogas y de armas, así como las historias de asesinatos, el riesgo para el banco sería alto... en caso de que se llegara a conocer su relación con el Riggs. Quizá sea esta la razón del secretismo. ... El control absoluto que ejercía sobre la economía chilena añade más interrogantes sobre el origen de su fortuna. Sumando el potencial de fondos procedentes del posible terror sobre las personas desaparecidas y su papel en la disolución de la estructura económica de Chile durante su largo mandato, ciertamente se abre la puerta a posibles fuentes de auto enriquecimiento. ... Si el público en general puede tener acceso a esta información sobre Pinochet, pues el Riggs también. ... Si el umbral de presentación de un SAR (Informe sobre Actividad Sospechosa) es solo ‘actividad sospechosa’ y ésta supera la prueba. ... Me preocupa pensar que solo los hechos nominales que conozco, plantearían muchas preguntas que la dirección (del banco) también debería hacerse. Las dudas a la hora de presentar un informe de actividad sospechosa son significativas y no se pueden desestimar a la ligera.”[22]  

La OCC ordenó al Riggs que presentase un informe de actividad sospechosa (SAR) sobre las cuentas de Pinochet para alertar a las autoridades al respecto. El Riggs lo cumplió en julio de 2002. No obstante la OCC consideró el informe tan deficiente que tuvo que presentar su propio SAR inmediatamente después. 

Complicidad de la Junta Directiva y altos cargos del Riggs. La información revisada por el Subcomité indica que los miembros más importantes de la Junta Directiva del Riggs y sus altos cargos sabían de la existencia de las cuentas de Pinochet. 

La intervención de los altos cargos del banco fue decisiva para conseguir las primeras cuentas de Pinochet a finales de 1994. La administradora de la cuenta dijo que algunas veces había hablado directamente con el Sr. Allbritton sobre las cuentas de Pinochet. En 2000, los principales miembros de la Junta Directiva y algunos altos cargos del banco viajaron a Chile al objeto de reunirse con clientes, incluido el Sr. Pinochet que había recuperado la libertad tras su arresto domiciliario en el Reino Unido semanas o días antes de la reunión. En 2001, un miembro de la Junta del Riggs informó a los altos cargos del banco sobre el auto judicial pendiente contra el Sr. Pinochet, así como de las acusaciones sobre su implicación en actos delictivos.[23] 

En 2002, cuando la OCC empezó a centrar sus investigaciones en las cuentas de Pinochet, algunos altos cargos del Riggs que eran a la vez miembros de la Junta, asistieron a reuniones con personal de la OCC. Un empleado del Riggs dijo a un inspector de la OCC que, “el Sr. Pinochet tiene una relación con el presidente de Riggs.”[24] Durante la inspección, el jefe del grupo de Banca Internacional escribió al entonces responsable del programa contra el blanqueo de dinero de Riggs: “La División de Asuntos Jurídicos del Riggs Bank y la División de Cumplimiento de las Directivas han estado al corriente de todas las actividades relativas a estas cuentas. En ningún momento ha actuado el Grupo Internacional por su propia cuenta sin el consentimiento expreso de los Departamentos de Asuntos Jurídicos y Cumplimiento de Directivas.”[25] 

A mediados de 2002, un miembro de la Junta del Riggs entregó un memorando jurídico, previamente solicitado, sobre si el banco podía clausurar las cuentas de Pinochet sin incurrir en responsabilidad legal alguna ante el cliente.  

El 15 de octubre de 2002, la OCC presentó sus conclusiones sobre las cuentas de Pinochet a la Junta Directiva. Según miembros del personal de la OCC presentes en la reunión, la reacción de la Junta fue quejarse de cómo la OCC había tratado el caso.[26] Según la OCC, la Sra. Allbritton, miembro de la Junta, se quejó de que la OCC hubiese obligado al banco a cerrar las cuentas de Pinochet.[27] Entre julio y agosto de 2002, el banco Riggs cerró las cuentas de Pinochet. 

 

C. Guinea Ecuatorial. 

Conclusiones (2): Haciendo la vista gorda. El banco Riggs administró mas de 60 cuentas y certificados de deposito (CDs) a nombre del gobierno de Guinea Ecuatorial, de altos cargos del mismo y familiares suyos, prestando escasa atención a sus responsabilidades respecto al blanqueo de dinero. Hizo caso omiso de los indicios indicativos de que estaba administrando fondos obtenidos mediante practicas de corrupción en el extranjero, y permitió que se llevasen a cabo transacciones sospechosas sin informar a las autoridades competentes. 

En 1995, el banco Riggs abrió las primeras cuentas a nombre de la embajada de Guinea Ecuatorial, un pequeño país de la costa oeste de África. A lo largo de los siguientes ocho años, el banco abrió cerca de 50 cuentas más y una docena de certificados de deposito no solo para su gobierno, sino también para numerosos altos cargos y sus familiares. En 2003, Guinea Ecuatorial pasó a ser el principal cliente del banco con saldos y préstamos pendientes que ascendían a un total aproximado de 700 millones de dólares.[28] 

Las investigaciones del Subcomité han puesto de manifiesto que el banco Riggs administró las cuentas de Guinea Ecuatorial prestando poca o ninguna atención a sus responsabilidades contra el blanqueo de dinero, que hizo la vista gorda ante las pruebas que demostraban que el banco estaba administrando fondos obtenidos mediante prácticas de corrupción en el extranjero y que permitió transacciones sospechosas sin notificarlo a las autoridades legales competentes. Las investigaciones del Subcomité demostraron que el Riggs había abierto varias cuentas personales a nombre del presidente de Guinea Ecuatorial, su esposa y otros familiares; que ayudó a crear empresas fantasmas para el presidente de Guinea Ecuatorial y sus hijos; que aceptó ingresos en efectivo por un valor de 13 millones de dólares en cuentas controladas por el presidente de Guinea Ecuatorial y su esposa sin apenas hacer preguntas; que autorizó transferencias bancarias por valor de más de 35 millones de dólares desde la cuenta de Guinea Ecuatorial en la que estaban los ingresos procedentes del petróleo a dos empresas desconocidas con cuentas en países que tienen leyes en las que se permite el secreto bancario; y que llevó un control tan laxo sobre el administrador de las cuentas de Guinea Ecuatorial que, entre otros abusos de confianza, pudo transferir más de 1 millón de dólares, procedentes de ingresos del petróleo , a una cuenta controlada por él en otro banco. El banco Riggs sólo cerró estas cuentas cuando se suscitaron muchas preguntas a las que fue incapaz de dar respuesta. 

Guinea Ecuatorial. Guinea Ecuatorial es un país situado en la costa occidental de África y integrado por una parte continental y 5 islas habitadas, una superficie algo menor que Maryland, con una población de cerca de los 510.000[29] habitantes. Malabo, en la isla de Bioko, es la capital y la ciudad más importante. El español y el francés son las lenguas oficiales, pero también se hablan varias lenguas bantúes. 

Guinea Ecuatorial fue colonizada por los portugueses a finales del siglo XVII, y cedida a España en 1778; obtuvo su independencia en los años 60 del pasado siglo.[30] Después de un referéndum y una Conferencia Constitucional, Francisco Macias Nguema fue elegido presidente de Guinea Ecuatorial en 1968[31]. Macias derogó posteriormente la Constitución, instauró una dictadura de partido único y se declaró presidente vitalicio. Durante su mandato causó la muerte o el exilio de alrededor de una tercera parte de la población del país.[32] En 1979, Macias fue derrocado y ejecutado por su sobrino, el coronel Teodoro Obiang Nguema Mbasogo. 

El Sr. Obiang se proclamó presidente en sustitución de su tío. Veinticinco años después, sigue ostentando ese cargo. Aunque se aprobó una nueva constitución en 1982, y el mandato de partido único se abolió oficialmente en 1991, no se han llevado a cabo elecciones libres y transparentes. [33] Las elecciones mas recientes, celebradas en diciembre de 2002, en las que el presidente Obiang se proclamó vencedor con el 97% de los votos, estuvieron, según el Departamento de Estado de Estados Unidos, “marcadas por la intimidación y por un fraude masivo.”[34] Del presidente Obiang se dice que controla el gobierno de Guinea Ecuatorial. Según palabras del Departamento de Estado de los Estados Unidos, es él quien “nombra y cesa a los altos cargos y a los jueces, ratifica los acuerdos, es el jefe de las fuerzas armadas y … nombra a los gobernadores”.[35] Un repaso de quienes han ocupado durante años altos cargos en el gobierno de Guinea Ecuatorial demuestra que muchos son miembros de la extensa familia del presidente. 

El Departamento de Estado ha sido también muy crítico con los abusos contra los derechos humanos en el país, el uso de la tortura y la existencia de una cultura de corrupción.[36] El FMI ha publicado también informes criticando la falta de transparencia y responsabilidad en materia fiscal.[37] Las acusaciones de corrupción son también muy comunes en todos los artículos de prensa que se refieren a Guinea Ecuatorial. Por ejemplo, una revista estadounidense ha escrito recientemente : “en 1998, según el FMI, el gobierno de Guinea Ecuatorial recibió 130 millones de dólares como ingresos procedentes del petróleo y Obiang sencillamente se quedó con 96 de esos millones. A pesar de que 3 de cada 4 guineanos sufren malnutrición, entre 1997 y 2002, Obiang dedicó solamente un 1% del presupuesto a la sanidad; el porcentaje más bajo de entre los 9 países investigados por el FMI. Según un informe del Departamento de Estado de 2002, hay “pocos indicios de que la riqueza petrolera del país se esté dedicando al bienestar social.”[38] 

Con independencia de sus pésimos antecedentes en el ámbito de los derechos humanos, de las libertades civiles y de la democracia, Guinea Ecuatorial ha experimentado un rápido crecimiento económico en los últimos 5 años debido a la explotación de sus recursos petroleros. Desde 1997 las empresas petroleras americanas, entre ellas Amerada Hess, Chevron Texaco, Exxon Mobil y Maratón, han hecho grandes inversiones en los yacimientos de la costa de Guinea Ecuatorial y también en plantas de metanol y gas licuado. Guinea Ecuatorial se ha convertido en una fuente importante de petróleo para los Estados Unidos.[39] 

Las relaciones diplomáticas entre Guinea Ecuatorial y los Estados Unidos han ido variando a lo largo de los años. En 1995, Estados Unidos cerró su embajada en Guinea Ecuatorial. Ocho años después, en 2003, los Estados Unidos han decidido reabrir esa embajada, al parecer, por la insistencia de las empresas petroleras americanas que operan en Guinea Ecuatorial. El presidente Obiang declara simpatizar con los Estados Unidos y viaja con mucha frecuencia a este país . Su esposa y sus hijos son propietarios de bienes inmuebles en Maryland, California, Nueva York y otras localidades.  

Relaciones con Guinea Ecuatorial. Las evidencias demuestran que Guinea Ecuatorial ha mantenido relaciones durante 8 años con el banco Riggs y cuenta con más de 60 cuentas y CDs en dicha entidad.

         Guinea Ecuatorial abrió sus primeras cuentas en el banco Riggs en 1995. Está demostrado que a lo largo de los ocho años siguientes, un solo gestor de cuentas de la división de banca para las embajadas, el Sr. Kareri, ha sido el principal responsable de las cuentas de Guinea Ecuatorial. El Sr. Kareri también era el gestor de otras cuentas de embajadas africanas y caribeñas. Estaba bajo la supervisión del responsable del Grupo de Banca Internacional, el Sr. Raymond Lund. 

Cuentas Múltiples. El banco Riggs abrió varias cuentas para el gobierno de Guinea Ecuatorial, altos cargos del mismo y sus familiares. Tras investigaciones específicas de la OCC hechas en dichas cuentas, durante 2003 y 2004, el Subcomité cree que todas ellas han sido recientemente clausuradas. Las cuentas entraban grosso modo en las siguientes categorías: 

(1) Cuenta del petróleo de Guinea Ecuatorial. La primera y más importante cuenta abierta para Guinea Ecuatorial, es la Nº 17-164-642. Se abrió en 1996 como cuenta corriente normal de empresa a nombre de “República de Guinea Ecuatorial - Tesorería General”. Prácticamente todos los ingresos procedían de pagos efectuados por las compañías petroleras que operan en Guinea Ecuatorial, principalmente ExxonMobil Corporation y Marathon Oil Company. La mayoría de estos fondos se transferían desde esta cuenta al Banco Central de África y se utilizaban para pagar facturas de Guinea Ecuatorial. Otros fondos se transfirieron para hacer frente a los pagos de diversos proyectos de Guinea Ecuatorial. Habitualmente en el saldo de esta cuenta había decenas de millones de dólares. Sus signatarios eran el presidente Obiang de Guinea Ecuatorial, su hijo Gabriel M. Obiang Lima, Ministro de Minas de Guinea Ecuatorial y el sobrino del presidente, Melchor Esono Edjo, Secretario de Estado para la Tesorería y Presupuestos. Para sacar dinero de esta cuenta eran necesarias dos firmas, una de ellas debía ser la del presidente.[40] 

(2) Cuentas de Inversiones de Guinea Ecuatorial. La segunda cuenta en importancia de Guinea Ecuatorial era la Nº 76-952-200, y fue abierta como una cuenta normal de mercado de valores, vinculada a dos cuentas de inversión en el Riggs, las Nº 68-002-6010 y 68-002-6028.[41] Abiertas en diciembre de 2001, ya en 2003 estas cuentas tenían en conjunto más de 300 millones de dólares y en algunos momentos el saldo total ascendía a más de 500 millones. Necesitaban las mismas tres firmas que la cuenta petrolera, aunque una de ellas fuera suficiente para sacar dinero de dicha cuenta.[42] Las dos cuentas de inversiones relacionadas precisaban solo de una firma,  la del presidente de Guinea Ecuatorial[43] 

(3) Otras Cuentas del Gobierno de Guinea Ecuatorial. También se abrieron muchas otras cuentas y CDs en el Riggs a nombre de la República de Guinea Ecuatorial. Entre ellas un CD de 40 millones de dólares , cuenta Nº 81-710-0433, abierta en mayo de 2002;[44] un CD de 1 millón de dólares, cuenta Nº 81-763-3375 abierta en noviembre de 2002;[45] y un CD de 5 millones de dólares , cuenta Nº 81-217-905 abierta en junio de 1996 y cerrada en marzo de 1998.[46] En septiembre de 2003 se abrió una cuenta corriente, Nº 25-711-327, a nombre del gobierno de GUINEA ECUATORIAL; los fondos procedentes del crédito otorgado a esta cuenta se utilizarían para comprar un avión para uso del presidente del país. A finales del 2003 su saldo excedía los 9 millones de dólares.[47] En 1996 se abrió la cuenta Nº 17-201-044 relacionada con el Registro Marítimo de Guinea Ecuatorial, que quedó inactiva en 2001. Otra cuenta corriente la Nº 17-231-999 que, aparentemente se utilizaba para pagar deudas de Guinea Ecuatorial, se cerró en 1999. 

(4) “Cuentas de Embajada” de Guinea Ecuatorial. Se abrieron ocho cuentas a nombre de la “embajada de Guinea Ecuatorial” en el Riggs. La primera de esas cuentas se abrió en 1996 y la última en el 2002. Muchas de estas cuentas parecen haber servido para pagar las facturas de la embajada, incluidos los gastos corrientes de agua y electricidad,, gastos de teléfono, salarios y por lo menos la compra de un terreno por 600.000 dólares para la “construcción de la embajada”. Al parecer una de estas cuentas se pensó para hacer inversiones monetarias en euros, aunque se utilizó raras veces. Debido a la escasa documentación disponible, el Subcomité no pudo determinar la finalidad de muchas otras cuentas, en algunas de las cuales se pueden haber ingresado los préstamos que el Riggs otorgó a la embajada. No se le entrego al Subcomité la documentación relativa a los signatarios de dichas cuentas, pero se cree que era Teodoro Biyogo Nsue, Embajador de Guinea Ecuatorial en los Estados Unidos.[48] 

(5) La Cuenta de los Estudiantes de Guinea Ecuatorial. Se abrieron dos cuentas a nombre del gobierno de Guinea Ecuatorial que se utilizaron para pagar los gastos de estudiantes guineanos en Estados Unidos. La primera cuenta, la Nº 17-328-504, se abrió a nombre de la “República de Guinea Ecuatorial - cuenta de estudiantes MME”. Era una cuenta corriente corporativa mayorista abierta en marzo de 2001. Los signatarios de la cuenta eran Cristóbal Mañana Ela, Ministro de Minas y Energía y el hijo del presidente de Guinea Ecuatorial, Gabriel Nguema Lima, Secretario de Estado de Minas y energía.[49] Esta cuenta tenía saldos que oscilaban, y que a veces excedían, los 300.000 dólares. La segunda cuenta, Nº 25-380-310, se abrió a nombre de la “República de Guinea Ecuatorial – Fondo especial para becas”. Era una cuenta de negocios del mercado de valores abierta en mayo de 2002 y el único signatario era el gestor de las cuentas de Guinea Ecuatorial en el Riggs, Simon Kareri.[50] Esta cuenta estaba conectada a una cuenta de inversiones del banco Riggs con el mismo nombre; su Nº de cuenta era 68-002-6036. Ambas cuentas, la especial y la cuenta de inversiones tuvieron en algunos momentos saldos que igualaban o superaban el millón de dólares.[51] 

(6) Cuentas Otongs. A pesar de que el Presidente Obiang de Guinea Ecuatorial no tenía ninguna cuenta personal en el Riggs, era el beneficiario titular de una cuenta y de dos CDs abiertas a nombre de una empresa fantasma de las Bahamas, denominada Otongs S.A.; empresa que estaba bajo su control y que se constituyo para él con la ayuda del banco. La cuenta Nº 76-863-013 era una cuenta de fondos para el mercado de valores que fue abierta en 1999 y tenia saldos de pequeña cuantía. Se abrió el primer CD en junio del 2003, como cuenta Nº 81-450-109; el segundo CD se abrió en junio del 2002, como cuenta Nº 81-723-162. En diciembre de 2002, el primer CD tenía un valor que excedía los 11,7 millones de dólares, mientras que el segundo CD tenía un valor que superaba los 4,4 millones de dólares.[52] 

(7) Las cuentas de Constancia Mangué Nsue. Había abiertas cinco cuentas y tres CDs a nombre de la esposa del presidente, Constancia Mangué Nsue. La primera se abrió en 1997 y la más reciente en 2002. La cuenta Nº 24-383-122 era una cuenta corriente personal en la que se efectuaron varios ingresos importantes en efectivo, así como algunos pagos hechos por ExxonMobil por un total de 385.000 dólares. Desde 1998 hasta 2003, el saldo de la cuenta fluctuaba mucho entre cerca de 3.000 dólares y 2,7 millones de dólares.[53] Durante un periodo de tiempo, se sacaron de esta cuenta alrededor de 2,8 millón de dólares que se transfirieron a un CD a nombre de la Sra. Nsue; la cuenta era el Nº 81-253-754.[54] La cuenta Nº 24-895-363 era una cuenta corriente conjunta con su hermano, Teodoro Biyogo Nsue, el embajador de Guinea Ecuatorial en los Estados Unidos. Desde el año 2000 al 2003, el saldo de esta cuenta osciló mucho, entre cero y 670.000 dólares e incluía grandes pagos en efectivo y transferencias bancarias.[55] La cuenta Nº 25-475-010 era una cuenta en efectivo de mercado de valores abierta en 2002 en la que se ingresaba el alquiler de cerca de 5.000 dólares mensuales por un inmueble propiedad de la Sra. Nsue en Maryland. Dos cuentas de mercado de valores y dos CDs se abrieron a nombre de la Sra. Nsue para sus dos hijos gemelos adolescentes, Justo y Pastor Obiang; cada una de dichas cuentas de mercado de valores, Nºs 76-890-441 y 76-890-433, tenia un saldo que oscilaba entre 600 y 270.000 dólares y desde cada una de ellas se enviaban periódicamente grandes cantidades de dinero para su ingreso en los CDs.[56] A final de 2002 cada uno de los CDs de los niños, cuentas Nºs 81-585-919 y 81-585-927, tenían un valor de 625,000 dólares.[57] 

(8) Cuentas de Teodoro Nguema Obiang. Aunque el hijo mayor del presidente Obiang, Teodoro Nguema Obiang, ministro de silvicultura, no tenia ninguna cuenta personal en el Riggs, era el titular beneficiario de tres cuentas abiertas a nombre de las empresas bajo su control. Dos de dichas cuentas se abrieron a nombre de su compañía de espectáculos de California denominada TNO Entertainment LLC. La primera cuenta, Nº 76-889-555 se abrió en 2000 y se cerró en 2001 pero los fondos se transfirieron a la cuenta Nº 76-923-450 que se abrió en 2001 y seguía abierta a principios de 2004.[58] De 2001 a 2003, la segunda cuenta tenía saldos que oscilaban entre 17.000 y 11,6 millones.[59] La tercera cuenta, la Nº 25-380-038, se abrió a nombre de Awake Ltd, una empresa fantasma de las Bahamas que el banco Riggs le ayudo a crear. Esta cuenta de mercado de valores se abrió en 2002 pero no tuvo ninguna actividad.[60] 

(9) Cuentas de Teodoro Biyogo Nsue y Elena Mensa. Cuatro cuentas y dos CDs se abrieron a nombre de Teodoro Biyogo Nsue, embajador de Guinea Ecuatorial en Estados Unidos, o su esposa, Elena Mensa; todas tenían saldos modestos. Una cuenta de ahorros, Nº 25-595-370, se abrió a nombre del embajador para su hija, Cándida Nsue; la cuenta tenia poco saldo y no tenia gran actividad. Su esposa también abrió una cuenta a nombre de su hija, con el Nº 25-460-310. La Sra. Mensa abrió para sí misma, una cuenta corriente, la Nº 25-356-070 y una cuenta del mercado de valores en efectivo la Nº 65-197-150 que se cerró en 2002. La Sra. Mensa también tenia dos CDs, cuyas cuentas eran las Nº 81-676-503 y 81-763-965, que se abrieron en 2001 y 2002.[61]  

(10) Cuentas de Melchor Esono Edjo. Una cuenta y dos CDs se abrieron a nombre de Melchor Esono Edjo, Secretario de Estado de la Tesorería y Presupuestos de Guinea Ecuatorial. La cuenta Nº 76-827-522 era una cuenta de mercado de valores Los dos CDs, cuentas Nº 81-502-490 y 81-764-159, se abrieron en 1999 y 2003 y juntos tenían un valor total de más de 183.000 dólares. 

(11) Cuentas de Armengol Ondo Nguema. Una cuenta y un CD se abrieron a nombre de Armengol Ondo Nguema, hermano del presidente y Director de Seguridad Nacional de Guinea Ecuatorial. La cuenta Nº 76-889-504 era una cuenta del mercado de valores y se abrió en 2000. Del año 2000 al 2003, el saldo de la cuenta oscilo entre 3.000 y 775.000 dólares [62]. El CD, cuenta Nº 81-657-484, se abrió en junio del 2001 con 700.000 dólares transferidos de la cuenta del mercado de valores. A final de 2002, mantenía un valor de alrededor de 700.000 dólares. [63] Se abrieron otras dos cuentas a nombre de su hija, Maria Ondo Mangue (también conocida como Maria Luisa Mangue Ondo) que estaba estudiando en Estados Unidos. La cuenta Nº 25-460-986 era una cuenta de ahorro que se abrió en 2002 y se cerró en julio del 2003; la cuenta Nº 25-125-029 era una cuenta corriente abierta en 2001; tenia saldos de pequeña cuantía. 

 (12) Cuentas de Pastor Micha Ondo Bile. Dos cuentas y cuatro CDs se abrieron a nombre de Pastor Micha Ondo Bile, Ministro de Asuntos Exteriores de Guinea Ecuatorial y ex -embajador de Guinea Ecuatorial en los Estados Unidos. La cuenta Nº 24-203-160, una cuenta corriente, y la cuenta Nº 76-787-356, una cuenta de mercado de valores, se abrieron ambas en 1995. De los cuatro CDs, cuentas Nº 81-519-794, 81-770-495, 81-815-876 y 81-405-228, uno se abrió en 1998, y las otras tres en 2003. El Subcomité no obtuvo información sobre el valor total de estos cuatro CDs. La hija del ministro, Sylvia Nchama Ondo, que también es sobrina del presidente Obiang, abrió una cuenta adicional, la Nº 25-731-088. Era una cuenta corriente con poco saldo y la abrió cuando estudiaba en los Estados Unidos. 

(13) Cuentas de Boriko, Nseng y Edjo. Tres cuentas separadas de mercado de valores con pequeños saldos se abrieron a nombre de otros tres altos cargos del gobierno de Guinea Ecuatorial. La cuenta Nº 75-841-201, abierta en 1998 y sin ninguna actividad en 2003 se abrió a nombre de Miguel Abia Biteo Boriko, ex -ministro de Economía. La cuenta Nº 76-913-623 se abrió en 2000 a nombre de Juan Olo Mba Nseng, ex -ministro de Minas y en la actualidad Director de Energía en Guinea Ecuatorial . La cuenta Nº 76-841-236 se abrió en 1998 a nombre de Baltasar Engonga Edjo, Ministro de Economía y Finanzas. 

(14) Cuentas de Makina. Tres cuentas con escasos saldos se abrieron a nombre de Sisinio Embana Makina, ex –primer secretario de la embajada de Guinea Ecuatorial. Dos cuentas eran “de conveniencia de mercado monetario” (cuantas de mercado de valores accesibles con comodidad) y la tercera era de ahorro; se abrió en 2002 y fue cerrada en 2003. 

(15) Cuentas de Negocios. Tres cuentas se abrieron a nombre de tres empresas de Guinea Ecuatorial. Ecuato-Guineana de Aviación, compañía aérea nacional de Guinea Ecuatorial, abrió una cuenta de mercado de valores en el Riggs en 2001, cuenta Nº 76-939-372. GEPetrol, la empresa nacional de petróleo de Guinea Ecuatorial fundada en 2002, abrió una cuenta corriente de empresa y una cuenta corporativa de mercado de valores, cuentas Nº 17-340-829 y 76-812-478, en 2002; ninguna de las cuentas fue utilizada. 

Información kyc y empresas fantasmas en paraísos fiscales. Cuando se solicitó información sobre la decisión de abrir y gestionar las cuentas de Guinea Ecuatorial, los altos directivos y los miembros del Consejo de Administración del Riggs dijeron que la política del banco, en relación con las cuentas de las embajadas, era atender a cualquier país y a cualquiera persona con credenciales diplomáticos del Departamento de Estado de los Estados Unidos, sin tener en cuenta sus “políticas”. Sin embargo, el Riggs debía llevar a cabo, y no lo hizo, un análisis de riesgos sobre la posible implicación de cada cliente en el blanqueo de dinero o practicas de corrupción en el extranjero a fin de poner al banco a salvo de estos riesgos.  

El Riggs estaba claramente al corriente de las inquietudes que suscitaba la posible corrupción en Guinea Ecuatorial. Por ejemplo, un informe preparado en 2002, para una solicitud de préstamo para Guinea Ecuatorial, incluía estas observaciones sobre el país: 

“El Banco Mundial y el FMI reciben presiones para entablar relaciones con Guinea Ecuatorial… a pesar de que recientemente el gobierno ha anunciado un programa para mejorar la transparencia de su gestión, cabe dudar que este cambio satisfaga las exigencias del FMI. A pesar de la creación de GEPetrol, la empresa petrolera nacional a finales de 2001, la administración del sector petrolero podría ser mucho más opaca y los estándares de gobernación seguir siendo muy pobres… La liquidez del gobierno mejoró considerablemente durante 1999-2000, reflejando el crecimiento de los beneficios del petróleo; la fiscalidad, sin embargo, ha seguido debilitándose, evidenciando la falta de control sobre las operaciones financieras del gobierno… El presidente de Guinea Ecuatorial ha logrado en parte reducir las inquietudes del Departamento de Estado de Estados Unidos respecto a los abusos contra los derechos humanos y la corrupción… Los argumentos respecto a las violaciones de los derechos humanos que se produjeron tras el anuncio, en marzo, del intento de golpe de estado, han estado bien documentados y condujeron a la condena por parte de la opinión pública internacional. Sin embargo, cualquier tipo de duda por parte del gobierno de los EE.UU. o de los países europeos hacia Guinea Ecuatorial será transitorio debido a la creciente importancia del sector petrolífero… Los derechos humanos han sido un problema endémico en Guinea Ecuatorial. No obstante, la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas votó a favor de que Guinea Ecuatorial continúe bajo observación; se cree que la creciente capacidad del gobierno de comprar influencias diplomáticas ha contribuido a que muchos países africanos insistan en que se suavicen las criticas.[64] 

Esta descripción pragmática de la corrupción y las violaciones de los derechos humanos en Guinea Ecuatorial demuestra que el Riggs tenía pleno conocimiento de los riesgos de corrupción que tales cuentas conllevaban. A pesar de ello, cometió el error de no catalogarlas como de alto riesgo hasta octubre del 2003, y de no investigar suficientemente sus actividades, ni tan siquiera en las operaciones en las que se efectuaban transacciones a partir de importantes ingresos en efectivo o transferencias bancarias internacionales. 

De las 60 cuentas y CDs abiertos para los clientes de Guinea Ecuatorial en el Riggs, las pruebas indican que al menos la mitad funcionaban como cuentas privadas personales para altos cargos de Guinea Ecuatorial o sus familiares. En el caso del presidente de Guinea Ecuatorial, el Subcomité descubrió que, como parte de sus servicios, el Riggs le ayudó, a él y a sus hijos a crear por lo menos dos empresas fantasmas en otros países y a abrir cuentas bancarias a nombres de dichas empresas. 

En septiembre de 1999, el Riggs ayudó al presidente de Guinea Ecuatorial a crear la empresa Otongs S.A., una empresa petrolera con base en las Bahamas.[65] En septiembre de 1999, el Riggs abrió su primera cuenta para Otong, la cuenta Nº 76-863-013. La documentación de apertura de la cuenta CDs en el Riggs indica que el titular beneficiario de Otongs es “Teodoro Mbasogo” y su dirección confidencial es el “Palacio Presidencial, Malabo, Guinea Ecuatorial.”[66] El perfil del cliente indica:” el presidente de Guinea Ecuatorial ostenta ese cargo desde hace 20 años. Tiene muchos bienes agrícolas y es socio mayoritario en el proyecto de telecomunicaciones en el país con France Telecom (modernización del sistema de teléfonos)”. Cita que la principal fuente de ingresos del cliente es la “producción y negocios de cacao”, verificado en “visitas al país”. En otros comentarios adicionales se dice: “le conocemos (al presidente de Guinea Ecuatorial) desde hace cinco años y ha sido muy constante en su relación con nosotros. El presidente quiere tener una relación personalizada que le permita satisfacer sus necesidades y las de su familia mientras se encuentran en los Estados Unidos. Estas necesidades incluyen cuestiones relativas a la salud y la administración de su residencia en este país”. El perfil de cliente no lleva las firmas obligatorias del personal del banco autorizando la apertura de las cuentas. 

La documentación adicional para la apertura de cuentas de Otong se completó cuando abrieron dos cuentas de CDs en junio del 2000, cuentas Nº 81-450-109 y 81-723-162. [67] La documentación para la apertura de la cuenta en el año 2000 indica que el titular beneficiario de Otong es “t. ngui”, pero después repite los términos utilizados en el perfil del cliente con el que describió al presidente Obiang en 1999[68]. Tal como ocurre en la documentación de 1999,[69] la documentación del 2000 no incluye las firmas necesarias del personal del banco autorizando la apertura de las cuentas. 

En 2002 se completó un perfil actualizado del cliente para las cuentas Otong. Este perfil señalaba a Otong como una cuenta de “alto riesgo”, indicaba que el dueño era un alto miembro del gobierno y lo identificó como Presidente de Guinea Ecuatorial . Un anexo indicaba las tres cuentas de Otongs, mientras que el otro hacía un breve repaso de los múltiples negocios de Guinea Ecuatorial de los que era dueño el presidente.[70] El perfil estaba firmado por un empleado del Riggs que trabajaba bajo la supervisión del gestor de las cuentas de Guinea Ecuatorial. 

Tal y como se informa más adelante en este informe, desde el año 2000 al 2002, el presidente de Guinea Ecuatorial efectuó ingresos en efectivo a las cuentas Otong de más de 11,5 millones de dólares. A pesar de que el Riggs presentó en cada caso los correspondientes CTRs (Informe de Transacción Monetaria), la OCC determinó mas tarde que los CTR habían descrito varias veces a Otong de manera incorrecta, indicando que se trataba de una empresa de exportación de madera y no la empresa del Presidente de Guinea Ecuatorial.[71]  

En enero del 2001, el Riggs ayudó a crear la empresa Awake Ltd., otra empresa extrajurisdiccional registrada en las Bahamas.[72] Los titulares beneficiarios de esta empresa eran Teodoro Nguema Obiang y Pastor Obiang, ambos hijos del presidente. El banco Riggs abrió una cuenta para Awake Ltd. en junio del 2002.[73] La documentación de apertura de la cuenta señala a Teodoro Obiang como el presidente de la empresa. La documentación de la cuenta indica que ha permanecido inactiva desde su apertura y no se sabe hasta que punto la empresa Awake Ltd. ha tenido actividad.[74] 

El Riggs sabía que el presidente y sus hijos tenían también el control de otras empresas de Guinea Ecuatorial. Entre ellas están las siguientes: 

Abayak. Abayak S.A., fue y quizás siga siendo la única empresa constructora de Guinea Ecuatorial; es importadora de materiales de construcción, y participa en negocios inmobiliarios en nombre del presidente de Guinea Ecuatorial y de su esposa, tal y como se describe más adelante en este informe. Según un informe del Riggs y otros documentos, Abayak está controlada por el presidente de Guinea Ecuatorial[75] a quien se identifica además, en la documentación KYC, como presidente de la empresa. Abayak participa en otras muchas actividades relacionadas con empresas o personas extranjeras. Por ejemplo, participa con un 15% en una filial de ExxonMobil denominada Mobil Oil Equatorial Guinea, una empresa guineana de distribución de petróleo. [76] También tiene intereses en la compañía Nusiteless descrita más adelante. 

Grupo Sofana y Somagui Forestal. Según un informe del Riggs, el Grupo Sofana es una entidad forestal con derechos exclusivos en la explotación y exportación de la madera en Guinea Ecuatorial El “único propietario” de esta empresa es el hijo del presidente Obiang.[77] Después del petróleo, las exportaciones de la madera son la fuente de divisas más importante de Guinea Ecuatorial. Según el Riggs, SOMAGUI forestal es otra compañía de madera controlada por el hijo del presidente. Esta compañía esta asociada con SOFANA.[78] 

SONAVI. Sociedad Nacional de Vigilancia (SONAVI) es una empresa que presta servicios de seguridad en Guinea Ecuatorial y esta controlada por el hermano del presidente que fue, por un tiempo, Director de Seguridad Nacional de Guinea Ecuatorial. Según se explica más adelante, algunas empresas petroleras americanas han sido informadas de que SONAVI tiene el monopolio sobre los servicios de seguridad en el país. 

nusiteles. Nusiteles Guinea Ecuatorial fue creada en 2000 como una empresa de telecomunicaciones para establecer servicios telefónicos e informáticos en el país. Es propiedad conjunta de muchas personas, entre ellas el presidente de Guinea Ecuatorial a través de Abayak , el Ministro de Asuntos Exteriores de Guinea Ecuatorial, el Director de Seguridad Nacional de Guinea Ecuatorial, el Ministro de Justicia y Culto de Guinea Ecuatorial e International Decision Strategies, una empresa de Virginia controlada por Bruce McColm.[79] 

geocam. Guinea Ecuatorial Oil & Gas Marketing Ltd.(geocam) es una empresa nacional de Guinea Ecuatorial creada en 1996, quizás parcialmente privada y controlada por altos cargos del gobierno. En respuesta a las preguntas del Subcomité, Marathon informó que en enero del 2003, un representante de Geocam les informó que un 25% de geocam era propiedad del gobierno de Guinea Ecuatorial y el 75% era propiedad de Abayak , empresa controlada por el presidente.[80] Geocam es propietaria del 20% de una planta de gas licuado en la Isla de Bioko y del 10% de una planta de metanol que también se encuentra en la Isla de Bioko. 

En noviembre del 2001, el gestor de las cuentas de Guinea Ecuatorial en el Riggs escribió un memorando para el archivo en el que, entre otras cosas se decía: 

“Durante mi última estancia en Guinea Ecuatorial, pude visitar varias de las empresas controladas por el presidente y su familia. Debido al gran crecimiento del país, estas empresas han crecido también mucho. Han pasado de ser las empresas inactivas que conocía, a convertirse en empresas de gran actividad que están generando grandes beneficios”.[81] 

El memorando seguía indicando que Abayak “se ha convertido en una importante empresa generadora de ingresos para el presidente”. Indicaba también que “la empresa que le proporciona más beneficios es la nueva planta de gas en Malabo cuyo 25% controla”.[82] El memorando subraya además que el presidente es propietario de “los dos únicos supermercados que hay en el país ” y de los más grandes hoteles. Este memorando demuestra que el Riggs tenía un sofisticado conocimiento de los intereses personales del presidente en la actividad económica del país. 

Ingresos en efectivo. Un elemento crucial de un programa eficaz contra el blanqueo de dinero es la adecuada gestión de las grandes transacciones en efectivo, lo que incluye el control de esas transacciones, evitar que se realicen transacciones en efectivo que susciten sospechas, e informar a las autoridades sobre estas actividades sospechosas. No obstante, el Riggs autorizó una serie de importantes solicitudes de transacciones en efectivo  desde las cuentas de Guinea Ecuatorial, sin apenas hacer preguntas. 

El ejemplo más grave está relacionado con la empresa fantasma del presidente Obiang, Otong S.A., que fue creada en 1999 y abrió una cuenta del mercado de valores en el Riggs en septiembre de 1999. Se empezaron a ingresar grandes cantidades en efectivo siete meses después. 

En seis ocasiones, durante un espacio de dos años, de 2000 al 2002, el Riggs aceptó ingresos en efectivo por importes de 1 millón o más de dólares para la cuenta CDs. Estos ingresos en efectivo, que suman un total de 11,5 millones de dólares, se efectuaron como sigue: 

20 de abril de 2000                  1,0 millón ingreso en efectivo

         8 de marzo de 2001           1,0 millón “ “

         20 de marzo de 2001           1,5 millones “ “

         5 de septiembre de 2001         2,0 millones “ “

17 de septiembre de 2001          3,0 millones “ “

         12 de abril de 2002           3,0 millones “ “

 

                           Total 11,5 millones

 

Al ser preguntados cómo se hicieron y se procesaron esos importantes ingresos, un funcionario del Riggs respondió que, por lo menos en dos ocasiones, en las que él estuvo presente, el dinero en efectivo se llevó al banco en unas maletas transportadas por el Sr. Kareri quien dijo que se lo habían entregado altos cargos de Guinea Ecuatorial, tales como el presidente o el embajador.[83] El funcionario dijo que gran parte del dinero en efectivo estaba en paquetes plastificados que no habían sido abiertos, y no tenían que ser contados; y que los otros billetes fueron contados en maquinas de alta velocidad. Teniendo en cuenta que 1 millón de dólares en billetes de cien dólares pesa aproximadamente 20 libras, el dinero en efectivo que se trajo al banco debió pesarse cada vez. En las dos últimas oportunidades en las que se trajeron 3 millones de dólares, el banco debió recibir alrededor de 60 libras de peso en dinero efectivo. El funcionario del banco añadió que los grandes ingresos en efectivo que presenció se trataron como operaciones normales que no precisaban de un control adicional. 

El Riggs nunca se negó a llevar a cabo alguna de las transacciones solicitadas y nunca las consideró o las investigó como si fueran actividades sospechosas. Cuando la OCC preguntó más tarde al banco sobre el origen de estos ingresos en efectivo, el gestor de las cuentas de Guinea Ecuatorial dijo a la OCC que el presidente de Guinea Ecuatorial había cancelado algunas cuentas bancarias en Europa y “guardó el dinero en efectivo para evitar los posibles requerimientos de agentes comerciales en busca de oportunidades de reinversión.”[84] Un memorando interno del Riggs preparado por el gestor de las cuentas de Guinea Ecuatorial en septiembre del 2001, ofrece una explicación alternativa para el ingreso en efectivo del día 17 de septiembre, indicando que el presidente de Guinea Ecuatorial había vendido “dos propiedades en España por la cantidad de 5 millones de dólares y envió los fondos derivados de la venta al banco Riggs”.[85] Un memorando similar con fecha 12 de abril del 2002 indica que “nosotros recibimos los fondos derivados de la venta de los bienes en Francia por una cantidad de 3 millones de dólares”.[86] 

Para cada ingreso en efectivo, el Riggs cumplimentó el preceptivo informe de transacciones monetarias (CTR) para transacciones en efectivo superiores a 10.000 dólares y presentó el informe al gobierno federal. Sin embargo, en esos informes se describía incorrectamente a Otong como una empresa exportadora de madera y no como una empresa controlada por el presidente de Guinea Ecuatorial. La inclusión de esta información errónea en los CTRs de Otong se cita como una de las razones por las que se le impuso más adelante al Riggs la multa de 25 millones de dólares.[87] 

La documentación de la cuenta demuestra que el dinero ingresado en efectivo en la cuenta Otong se añadió a otros depósitos y fue utilizado para financiar dos CDs creados a nombre de Otong en 2000 y 2002. En diciembre de 2002, estos CDs se valoraron en 11,7 millones de dólares y 4,4 millones de dólares.[88] 

También se efectuaron ingresos importantes en efectivo en las cuentas abiertas a nombre de la esposa del presidente, Constancia Nsue. Al menos en siete ocasiones durante un periodo de dos años, desde el 2000 al 2001, Riggs aceptó pagos en efectivo que oscilaban entre 20,000 dólares a 150,000 dólares, para la cuenta corriente personal de la Sra. Nsue, cuenta Nº 24-383-122. [89] Esos ingresos en efectivo, que sumaban aproximadamente 500.000 dólares, se efectuaron de la siguiente manera: 

                  24 enero de 2000                     $150.000,00 ingreso en efectivo

                  1 febrero de 2000                     $ 20.000,00                 

                  5 sept. de 2000                         $ 25.000,00                 

                  13 sept. De 2000                     $ 50.000,00                 

                  8 marzo de 2001                     $ 50.875,00                 

                  8 marzo de 2001                     $100.000,00                 

                  17 sept. de 2001                     $100.000,00                 

                                                                  $495.875,00

 

En otras diez ocasiones, del 2000 al 2002, el Riggs aceptó pagos en efectivo que oscilaron entre 20.000 y 300.000 dólares para una cuenta conjunta, la nº 24-895-363, que la Sra. Nsue tenia abierta con su hermano Teodoro Biyogo Nsue, embajador de Guinea Ecuatorial en los Estados Unidos. Cuatro de esos pagos en efectivo (los del 24 de enero 2000, 1 de febrero 2000, 5 de septiembre 2000 y del 27 de septiembre 2001) se efectuaron los mismos días que se hicieron los pagos en efectivo a la cuenta corriente personal de la Sra. Nsue. Los ingresos en efectivo a la cuenta conjunta por un valor superior a 900.000 dólares, se efectuaron como sigue:

                  24 Enero, 2000                    50.000,00 Ingreso en Efectivo

                  1 Febrero,2000                          70.000,00                 

                  4 Febrero,2000                          20.000,00                 

                  5 sept, 2000                     300.000,00         

                  16 Marzo, 2001                   200.000,00         

                  20 Marzo, 2001                    80.000,00                 

                  17 Sept, 2001                      20.000,00                 

                  8 Febrero,2002                          100.000,00         

                  5 Sept, 2002                      20.000,00                 

                  23 dic,2002                                  74.209,00           

                                                                  ________________

 934.209,00

 

En total, el Riggs permitió a la Sra. Nsue ingresar más de 1,4 millones de dólares en efectivo en sus cuentas sin apenas hacerle preguntas. Cuando estos ingresos se añaden a los 11,5 millones de dólares ingresados en la cuenta de los certificados de depósitos, se concluye que el Riggs permitió al presidente de Guinea Ecuatorial y a su esposa hacer ingresos en efectivo por un valor aproximado de 13 millones de dólares durante un periodo de tres años. 

             Para cada uno de los ingresos en efectivo, el Riggs presentó un informe de transacciones monetarias. Sin embargo, en el momento de llevar a cabo las transacciones, el banco no completo ningún informe de actividades sospechosas a pesar de las cuantías de las transferencias, a pesar de que la esposa del presidente estaba ingresando cientos de miles de dólares en efectivo en su cuenta personal y en la cuenta conjunta con su hermano y a pesar de que el presidente de Guinea Ecuatorial estaba ingresando millones de dólares en efectivo en la cuenta de su empresa fantasma.

Transferencias bancarias millonarias. Otro elemento importante de un programa eficaz contra el blanqueo de dinero son las revisiones permanentes de las transferencias bancarias para identificar operaciones sospechosas, especialmente en el caso de las cuentas de alto riesgo. Sin embargo, el Riggs no llevó a cabo ninguna de estas revisiones. Hasta fecha reciente, el banco no llevó a cabo ningún control, especial o de rutina, de las transacciones bancarias relacionadas con cualquiera de las cuentas de Guinea Ecuatorial, a pesar de las frecuentes e importantes transferencias de fondos que se hacían a través de fronteras internacionales. 

En agosto del 2003, el Riggs contrató a un experimentado investigador para llevar a cabo una revisión a fondo de las cuentas de Guinea Ecuatorial y, entre otras cosas, poder responder a las solicitudes de información que se le hacían. A lo largo de los meses siguientes, este investigador identificó muchas transferencias sospechosas, relacionadas con la cuenta del petróleo de Guinea Ecuatorial. Estas transacciones incluían, por ejemplo, transferencias bancarias de aproximadamente 35 millones de dólares desde la cuenta del petróleo a otras dos empresas desconocidas por el banco y que tenían cuentas bancarias en países con leyes de secreto bancario; tres transferencias bancarias por un total de 1 millón de dólares que fueron enviados a Jadini Holdings, una empresa fantasma propiedad de la esposa del gestor de la cuenta de Guinea Ecuatorial en el banco Riggs; y tres transferencias de aproximadamente 500.000 dólares que fueron enviadas a las cuentas personales de un alto cargo del gobierno de Guinea Ecuatorial. 

Transferencias a Kalunga . A lo largo de tres años y medio, desde junio del 2000 a diciembre del 2003, se hicieron dieciséis transferencias bancarias desde la cuenta del petróleo a Kalunga Company S.A., una empresa de Guinea Ecuatorial, por un total de más de 26,5 millones de dólares. Estas transferencias bancarias por giro fueron: 

7 junio, 2000                     1.332.044,00 transferencia bancaria

10 agosto, 2000                            1.110.000,00                 

         5 sept, 2000                     292.200,00                          

         16 oct, 2000                        1.362.500,00                 

         30 enero, 2001                   2.698.800,00                 

         10 abril, 2001                      1.349.400,00                 

         9 mayo, 2001                     1.349.400,00                 

         7 mayo, 2002                     798.000,00                          

         26 junio, 2002                     167.000,00                  

         31 octubre, 2002                     336.934,57                  

         7 abril, 2003                      7.425.000,00                 

         24 julio,2003                        770.567,00                   

         3 sept,2003                                 335.137,00                  

         21 nov,2003                        4.800.000,00                 

         11 dec, 2003                      1.637.000,00                 

         11 dec,2003                       720.000,00                  

                                                        26.483.982,57

                           

Todas estas transferencias bancarias –giros se enviaron desde el Riggs a la cuenta de Kalunga Company en el banco Santander de Madrid, España. 

Transferencias bancarias a Apexside. En un periodo de dos años, de julio de 2000 a noviembre de 2001, se enviaron diez transferencias bancarias desde la cuenta del petróleo de Guinea Ecuatorial a la cuenta de Apexside Trading Ltd., por un total de 8,1 millones de dólares. 

 Aproximadamente 2 millones de dólares de esas transferencias se llevaron a cabo durante un periodo de 5 semanas en el verano del 2001. Fueron las siguientes: 

                  10 julio, 2000             697.400,00 transferencia bancaria

                  28 agosto, 2000                  1.096.800,00                         

                  16 octubre, 2000           1.561.587,30                 

                  10 enero, 2001          538.953,00                   

                  10 abril, 2001            2.127.385,00                 

                  30 mayo, 2001           45.580,00                     

                  18 julio,2001              246.707,05                  

         25 julio,2001          167.304,76                  

2 agosto 2001           1.233.835,00                 

                  22 agosto 2001          389.939,83                   

                                                        8.105.491,94 dólares USA

 

Nueve de esas transferencias bancarias se enviaron desde el Riggs a una cuenta de Apexside en el Credit Commercial de Francia en Luxemburgo; otra transferencia se hizo a una cuenta de Apexside en el hsbc en Luxemburgo. 

Transferencias a Jadini. En un periodo de ocho meses, se enviaron tres transferencias bancarias desde la cuenta del petróleo de Guinea Ecuatorial a una cuenta bancaria de Jadini Holdings, Ltd. en Virginia: 

                  5 julio 2001                     700.000,00 transferencia bancaria

                  5 julio 2001                     329.926,00                   

                  20 marzo 2002           66.751,78                     

                                                        1.096.677,78[1]

 

Transferencias bancarias de Edjo. Otras tres transferencias bancarias se enviaron desde la cuenta del petróleo de Guinea Ecuatorial a cuentas personales controladas por el Secretario de Estado de la Tesorería y Presupuestos de Guinea Ecuatorial, Melchor Esono Edjo. Estas transferencias fueron: 

                  13 marzo 1998           122.000,00           transferencia bancaria

                  27 mayo 1998            122.000,00                            

                  12 junio 2002             255.000,00                            

                                                          499.000,00[2] 

El Riggs no señaló ninguna de estas transacciones como sospechosas en el momento en que se llevaron a cabo y, al parecer, hizo pocas preguntas sobre estas y otras transferencias bancarias hasta que el Subcomité empezó a investigar las cuentas de Guinea Ecuatorial en marzo del 2003 y hasta que la occ empezó su investigación sobre Guinea Ecuatorial en octubre del mismo año. El investigador contratado por el Riggs en agosto de 2003 identificó pronto un numero de transacciones sospechosas relacionadas con varias cuentas de Guinea Ecuatorial, incluido un cheque de 140.000 dólares que el hijo del presidente había extendido para beneficio del gestor de las cuentas en el banco Riggs.[3] Este cheque llevó al investigador a descubrir Jadini Holdings ltd., la empresa fantasma en un paraíso fiscal controlada por la esposa del gestor de las cuentas de Guinea Ecuatorial,[4] así como las tres transferencias bancarias en las que se enviaron mas de 1 millón de dólares desde la cuenta del petróleo a Jadini Holdings Ltd. 

El investigador también se interesó por las transferencias giradas a Kalunga y Apexside, entre otras.[5] El 10 de febrero del 2004, en un intento de recopilar mas información, el Riggs envió varias cartas a varios bancos que administraban las cuentas que habían recibido transferencias sospechosos desde la cuenta de los ingresos del petróleo. Las cartas solicitaban información sobre las cuentas, de acuerdo con la sección 314 (b) del Patriot Act que permite a las entidades financieras compartir información sobre clientes y transacciones para evitar el blanqueo de dinero y la financiación del terrorismo. La carta del Riggs enviada al banco Santander, por ejemplo, solicitaba información sobre la identidad de los titulares o signatarios autorizados de las cuentas propiedad de Apexside y otra empresa.[6] La carta del Riggs al hsbc Bank usa solicitaba información sobre la identidad de los titulares o signatarios autorizados de la cuenta propiedad de Kalunga .[7] 

La oficina del Banco Santander en Nueva York respondió diciendo que la cuenta de Kalunga se había abierto en el banco de Madrid, España, pero que ese banco no podía dar información sobre el titular beneficiario de la cuenta porque las leyes españolas prohíben la difusión de información bancaria, aun cuando se sospeche blanqueo de dinero. En conversaciones mantenidas con el Subcomité, el banco Santander indicó que su banco en Madrid se basaba en  las leyes españolas para pasar a explicar que tenían prohibido dar información sobre estas cuentas no sólo a terceras personas, sino también a sus propias filiales situadas fuera de España. 

El banco hscb usa dio una respuesta similar, confirmó que la cuenta de Apexside estaba abierta en una filial del hsbc en Luxemburgo y que hsbc usa había enviado los fondos a una cuenta corresponsal en los Estados Unidos para su filial de Luxemburgo, pero se negó a divulgar la identidad de las personas que estaban detrás de Apexside debido a las leyes de secreto bancario vigentes en Luxemburgo. hsbc usa dijo que los fondos para la segunda empresa se habían enviado a un banco de hsbc en Chipre pero que ese país también tenía leyes de secreto bancario. hsbs USA manifestó que las leyes de Luxemburgo y Chipre prohibían la divulgación de información sobre los clientes a terceras personas y a las mismas filiales de hsbc situadas fuera del país.

La posición tomada por el banco Santander y el hsbc usa significa, en suma, que los bancos de Estados Unidos que intentan llevar a cabo gestiones adecuadas sobre grandes transferencias bancarias para evitar el blanqueo de dinero no pueden obtener informaciones relevantes acerca de cuentas de sus propias filiales en el extranjero. Esta prohibición a través de fronteras internacionales, aun dentro de la misma entidad financiera, supone un gran obstáculo para los esfuerzos de los Estados Unidos contra el blanqueo de dinero.[8] 

Cuando el Banco Santander y el hsbc se negaron a dar la información solicitada sobre Kalunga y Apexside, el banco Riggs solicitó la misma información al presidente de Guinea Ecuatorial y a otros altos cargos del país en una reunión personal mantenida el día 23 de febrero del 2003 en Washington, dc. Los altos cargos de Guinea Ecuatorial se negaron a dar cualquier información adicional sobre las empresas o sus titulares, excepto que las transferencias bancarias a esas empresas habían sido debidamente autorizadas por los signatarios de la cuenta. 

Líneas de crédito. El banco Riggs también concedió a los clientes de Guinea Ecuatorial una serie de préstamos para cubrir tanto los asuntos del gobierno y la embajada como las necesidades personales de algunas autoridades. 

Por ejemplo, el banco Riggs abrió varias líneas de crédito a favor del gobierno de Guinea Ecuatorial. Aceptó financiar letras de crédito a favor del gobierno de Guinea Ecuatorial por casi 25 millones de dólares .[9] Permitió un descubierto a la embajada de Guinea Ecuatorial por valor de 30.000 dólares; concedió un préstamo de 40 millones de dólares al gobierno de Guinea Ecuatorial que fue garantizado por un CD y pagado en su totalidad. En 2001, el Riggs otorgó un préstamo de 13,7 millones de dólares a la empresa nacional, Ecuato-Guineana de Aviación, para comprar un avión para vuelos nacionales.[10] Este préstamo fue garantizado por el gobierno de Guinea Ecuatorial. En 2003, el Riggs otorgó un préstamo de 29,8 millones de dólares al gobierno de Guinea Ecuatorial para la compra de un avión para uso del presidente de la República.[11] Durante un tiempo, el Riggs llevó también una parte de la gestión de las deudas del gobierno de Guinea Ecuatorial lo que incluía guardar registros detallados de su deuda publica y privada; la realización de pagos directos.[12] 

El banco Riggs también gestionó solicitudes de préstamo para algunos altos cargos del gobierno. Por ejemplo, en 1999 con la ayuda del Riggs, el presidente de Guinea Ecuatorial pago 2,6 millones de dólares por la compra de una residencia en Potomac, Maryland. [13] También en 1999, el banco otorgó a la esposa del presidente un préstamo de casi 750.000 dólares a un interés favorable para la compra de una segunda residencia en Potomac, Maryland, por un valor de 1,5 millones de dólares. Se utilizó el tipo de interés que se oferta para la compra de residencias principales, a pesar de que el banco sabía que la casa se compraba para ser alquilada; y de hecho el banco abrió una cuenta en la que se abonaban los alquileres. Este préstamo se pagó integramente en un año. [14] En 2000, el Riggs otorgó un préstamo hipotecario a Pastor Micha Ondo Bile, ministro de Asuntos Exteriores de Guinea Ecuatorial y ex –embajador de su país en los Estados Unidos para comprar una residencia en Virginia.[15] Al parecer, el banco Riggs aparece también citado como contacto en la documentación de una residencia que el hermano del presidente ecuatoguineano, Armengol Ondo Nguema, compró en el año 2000 por un valor de 349.000 dólares.[16] En el año 2002, el Riggs concedió al hijo del presidente Obiang, Teodoro Nguema Obiang, un préstamo de 3,75 millones de dólares para la compra de un piso-ático de 7,5 millones de dólares en California.[17] 

El Riggs entregó también tarjetas de crédito y debito a la esposa del presidente y a su hijo, entre otros clientes de Guinea Ecuatorial. En marzo de 2001, por ejemplo, a petición del gestor de las cuentas, el Riggs aumentó el límite diario de la tarjeta de debito de la Sra. Obiang hasta 10.000 dólares.[18] El banco Riggs preparó, además, una carta de recomendación para que el hijo del presidente, Teodoro Nguema Obiang, pudiera entrar en el programa de “cliente preferente internacional” de American Express.[19] También prestó importantes servicios de cambio de divisas para sus clientes de Guinea Ecuatorial. 

Cuentas de los estudiantes. El Riggs administró dos cuentas utilizadas para financiar la formación de estudiantes guineanos. Los archivos del Riggs indican que de 2001 a 2003, más de 100 estudiantes guineanos recibieron financiación para estudios en el extranjero, con frecuencia en los Estados Unidos; al parecer muchos de esos estudiantes eran hijos o parientes de ricos o poderosos altos cargos del gobierno guineano.[20]  

Durante los años 90, varias grandes empresas petroleras se comprometieron, como parte de sus acuerdos de producción, a entregar anualmente fondos para estudiantes, destinados a proporcionarles una formación avanzada o estudios universitarios. Las empresas ChevronTexaco, CMS, ExxonMobil, Marathon, Triton, y Vanco suministraron esta financiación con pagos anuales por un total de 275.000 dólares cada una. Inicialmente, las empresas petroleras pagaban directamente las matriculas/mensualidades y los gastos de los estudiantes. Sin embargo, en 2001, el Riggs abrió la primera cuenta para los estudiantes de Guinea Ecuatorial y aceptó dar apoyo administrativo a los que recibían fondos a través de ella, estudiantes todos en los Estados Unidos.[21] A partir de entonces, la mayoría de las empresas petroleras dejaron de pagarles directamente y empezaron a ingresar los fondos en el Riggs.[22] 

El Riggs abrió la primera cuenta para estudiantes de Guinea Ecuatorial en 2001 a nombre de ¨ “Republica de Guinea Ecuatorial-Cuenta estudiantes mme”. Los signatarios de la cuenta eran Cristóbal Mañana Elá, ministro de Minas y Energía y el hijo del presidente, Gabriel Nguema Lima, secretario de Estado de Minas y Energía. La documentación indica que en esta cuenta se ingresaron en torno a 300.000 dólares al año y se hicieron muchos pagos para cubrir los gastos de viaje, matricula/mensualidades y manutención de los estudiantes.[23] 

La documentación demuestra que, desde un principio, el gestor de la cuenta de Guinea Ecuatorial utilizó mucho tiempo para seguir la pista a las actividades educativas de los estudiantes y pagar sus facturas. Por ejemplo, en una carta enviada por él al ministro de Minas agradeciéndole la apertura de las cuentas, dice: “Hemos empezado el proceso de contactar a los estudiantes y pronto le enviaremos más detalles.” [24] Seis meses después, en septiembre del 2001, otra carta se refiere al estatus del “programa” y habla de muchas dificultades; dice que hay “estudiantes que nos daban datos bancarios erróneos y también algunos que nos enviaban los de sus amigos”; se estaba “investigando si todos los estudiantes seguían en la universidad”; tratando con aquellos que “recibían dinero de la universidad ”; y resolviendo “cuestiones de visados de inmigración.” [25] Una carta de febrero del 2002 informaba que sólo cinco estudiantes guineanos estaban obteniendo las notas necesarias, “B”(notable), y recomendaba reducir las becas mensuales a quienes no mantenían el adecuado nivel de rendimiento.[26] La relación de todos los pagos realizados en los primeros meses de 2003 alcanzaba una extensión de seis páginas a pesar de lo reducido de la letra.[27] 

Una de las empresas petroleras, Marathon, informó al Subcomité que en 2003 su personal preguntó al Riggs sobre la gestión del programa de los estudiantes y cómo se habían utilizado los fondos. Según Maratón, el Riggs le había informado de que hacían directamente los pagos mensuales en las universidades, los pagos de los alquileres directamente a los dueños de los lugares de residencia, el seguro medico directamente a las aseguradoras, y las becas mensuales y los gastos de viaje directamente a los estudiantes. Marathon informó también que “el Riggs supervisaba las notas de los estudiantes, que le mandaban directamente las universidades” y que el “Riggs ayudaba al ministerio de Guinea Ecuatorial a seleccionar las universidades.”[28] 

En mayo del 2002, el Riggs abrió la segunda cuenta de los estudiantes de Guinea Ecuatorial a nombre de “República de Guinea Ecuatorial-Fondo especial para becas.” El único signatario de esta cuenta de mercado monetario era el gestor del Riggs de la cuenta de Guinea Ecuatorial, Simon Kareri.[29] El banco Riggs ha indicado que los altos directivos del banco no sabían que un empleado del Riggs era el único signatario en la cuenta de un cliente y que este método era contrario a las prácticas del banco. Sin embargo, en un memorandum de junio del 2002 preparado por el gestor de la cuenta de Guinea Ecuatorial informando al presidente del Consejo de Administración, al presidente y a otros altos cargos sobre la “actualidad” de Guinea Ecuatorial, dice: “ he sido nombrado jefe de una comisión de educación universitaria y también se promulgó un decreto por el que se me dice que debo ser el único signatario del fondo permanente para administrar las becas a otorgar para las universidades…estamos en el proceso de admitir a 50 estudiantes este año cuando comience la primera fase del programa.”[30] 

La cuenta del mercado monetario también estaba ligada a una cuenta de inversión del banco Riggs bajo el mismo nombre, la cuenta Nº 68-002-6036. El Riggs dio lugar a la documentación de ambas cuentas, y los extractos bancarios demuestran que el 25 de junio del 2002, se transfirió 1 millón de dólares desde la cuenta del mercado monetario a la cuenta de inversión.[31] El 5 de noviembre del 2002, ese millón de dólares fue devuelto a la cuenta del mercado monetario, en principio, para el pago de los gastos de los estudiantes. Se ha informado al Subcomité que con los fondos de dichas cuentas se pagó a un solo centro, el Instituto Pacem In Terris de la Roche University en Pittsburgh, Pennsylvania. Tenía matriculados a más de 50 estudiantes guineanos. 

Otros servicios. Además de las cuentas de los estudiantes, el gestor de las cuentas de Guinea Ecuatorial en el Riggs ayudó al gobierno guineano en otras actividades sospechosas, relacionadas con asuntos de compra y asesoramiento financieros. 

Por ejemplo, parece ser que el gestor de la cuenta de Guinea Ecuatorial ofreció algunos servicios de compra relacionados con un proyecto de construcción de 100 kilómetros de carretera en Bata, Guinea Ecuatorial. Durante una reunión mantenida entre directivos del Riggs y altos cargos del gobierno de Guinea Ecuatorial el día 23 de febrero del 2004, éstos últimos informaron al banco de que habían autorizado al Sr. Kareri para que hiciera dos pagos de 329.000 y 66.000 dólares a tres proveedores de Estados Unidos, Soils Control International, Pro Form Systems Inc. y Business Investments Consolidated (bic) International; el pago era por los servicios prestados y mercancía suministrada al gobierno de Guinea Ecuatorial. [32] Sin embargo, los archivos del banco demuestran que se sacaron fondos por un total de 1.096.677,78 dólares de la cuenta del petróleo de Guinea Ecuatorial y se pagaron a Jadini Holdings, Ltd, la empresa fantasma controlada por la esposa del gestor de la cuenta de Guinea Ecuatorial; este pago estaba al menos parcialmente conectado con aquel proyecto. Los fondos se enviaron mediante tres transferencias bancarias realizadas desde la citada cuenta a la de Jadini Holdings. Las dos primeras transferencias se hicieron el 5 de julio de 2001 por importes de 329.926 y 700.000 dólares[33]. La tercera transferencia se efectuó el 20 de marzo de 2002 por 66.751,78 dólares[34]. Los altos cargos del gobierno de Guinea Ecuatorial informaron al banco de que el gobierno nunca autorizó al Sr. Kareri el pago de los 700.000 dólares y que a los tres proveedores sólo se les debían 307.000 dólares[35]. El Riggs informó a la OCC que no pudo localizar la solicitud del gobierno de Guinea Ecuatorial para esa transferencia y que el Sr. Kareri pudo haber dado instrucciones a algún ingenuo colaborador para que completara la transferencia sin tener la debida autorización.[36] 

Dejando de lado el tema de si el gestor de la cuenta saco fondos en exceso e indebidamente de la cuenta del petróleo, las pruebas indican que el gobierno de Guinea Ecuatorial le había autorizado para que hiciera algunos pagos en su nombre. Además, las pruebas indican que la empresa del gestor de la cuenta, Jadini Holdings, estaba jugando un papel importante en estos asuntos de compra, enviando pagos a uno de los proveedores y preparando facturas a la atención del presidente de Guinea Ecuatorial. La dirección del banco Riggs ha informado al Subcomité que ni tenía conocimiento de la existencia de la empresa del Sr. Kareri, ni había aprobado su participación en cualquiera de las transacciones del banco con Guinea Ecuatorial. 

Servicios relacionados con Nusiteles. Nusiteles, Guinea Ecuatorial, es una empresa de telecomunicaciones registrada en Guinea Ecuatorial, propiedad de varios altos cargos del gobierno guineano.[37] 

La finalidad declarada de Nusiteles es desarrollar, ejecutar, instalar y mantener un sistema de telecomunicaciones de banda ancha para Guinea Ecuatorial.[38] En diciembre del 2000, el Sr. Kareri y el Ministro de Justicia y Culto de Guinea Ecuatorial, Dr. Rubén Maye Nsue Mangue,[39] firmaron un contrato que hacía al banco Riggs principal asesor financiero de Nusiteles. El contrato citaba también a Taylor-Dejongh, Inc. como asesor cooperante. Según los términos del contrato, el Riggs debía “asesorar y prestar servicios ... relacionados con la estructuración, solicitudes y negociaciones de seguros de riesgo político y garantías de riesgo comercial … créditos de las agencias de exportación…, y la financiación de deudas por parte de entidades bilaterales y multinacionales.[40] Los pagos al banco Riggs incluían un anticipo mensual de 30.000 dólares no sujeto a devolución y el dos por ciento del valor nominal de la financiación que se obtuviera.[41] 

El abogado principal del Riggs informo al Subcomité que, según las políticas del Riggs, debería haber supervisado este contrato, pero no había podido verlo o aprobarlo en ningún momento.[42] R. Bruce McColm, vicepresidente de Nusiteles, informó al Subcomité que los miembros del gobierno de Guinea Ecuatorial responsables de la financiación inicial del contrato de Nusiteles nunca entregaron fondos al Riggs, y en consecuencia, el banco no les había prestado hasta el momento los servicios acordados.[43] 

Papel de los miembros del Consejo de Administración y Directivos del Riggs en las cuentas de Guinea Ecuatorial. La información revisada por el Subcomité indica que los miembros del Consejo de Administración y altos directivos del Riggs sabían de la existencia de las cuentas de Guinea Ecuatorial. A los cinco años de que se abrieran esas cuentas en 1996, Guinea Ecuatorial pasó a ser el cliente más importante del banco. El gestor de las cuentas de Guinea Ecuatorial envió informes periódicos a los directivos del banco, incluidos el Presidente del Consejo de Administración, el Presidente y el Jefe del Grupo de Banca Internacional, informándoles de los acontecimientos relacionados con esas cuentas.[44] Altos directivos del Riggs se reunieron también varias veces con altos cargos del gobierno de Guinea Ecuatorial, entre ellos el propio presidente. En 2001, varios miembros del Consejo de Administración y directivos del banco formaron un comité de altos directivos que se reunía cada cuatrimestre para seguir con especial atención las relaciones con Guinea Ecuatorial. 

El 17 de mayo del 2001, los altos directivos del Riggs enviaron una carta al presidente Obiang dándole las gracias “por la oportunidad que nos brindó para ofrecer un almuerzo en su nombre aquí en el banco Riggs.”[45] La carta decía que habían “formado un comité con los mas altos directivos del banco que se reunirán periódicamente para hablar sobre nuestras relaciones con Guinea Ecuatorial y cómo atender mejor sus necesidades. Este comité, que incluye a los firmantes, ha celebrado ya su primera reunión y le agradeceríamos nos enviase cualquier proyecto que le gustaría que examinásemos y sobre el que pudiéramos hacer sugerencias.” Los firmantes de la carta eran el presidente del Consejo de Administración, el presidente del banco Riggs, y el presidente de la Riggs National Corporation, así como el gestor de la cuenta de Guinea Ecuatorial. 

Casi un mes más tarde, el gestor de la cuenta de Guinea Ecuatorial envió un informe al presidente del Consejo de Administración, al Presidente y otros seis altos cargos del Riggs en el que describía un viaje de negocios de una semana a Guinea Ecuatorial, entre el 20 y el 28 de mayo de 2001.[46] El informe enumeraba las reuniones mantenidas día a día, con qué miembro del gobierno se había reunido y de qué se había hablado. En un momento de ese viaje, el gestor entregó una carta personal al presidente de Guinea Ecuatorial enviada por un miembro del Consejo de Administración del banco Riggs, Frederick J. Ryan, jr., invitándole a visitar la biblioteca Ronald Reagan en California.[47] 

En junio de 2002, otro memorandum enviado por el gestor de la cuenta de Guinea Ecuatorial al presidente del Consejo de Administración, al Presidente y a otros cinco altos miembros del Riggs, informaba sobre la “actualidad de Guinea Ecuatorial.”[48] Incluía datos específicos sobre el crecimiento de las cuentas durante la primera mitad de 2002, indicando que “ el capital ha crecido en un 52,75% hasta alcanzar los 408,1 millones de dólares”. El informe continuaba diciendo “hemos abierto cuatro cuentas adicionales del gobierno, contabilizándose en total ocho, sin contar la embajada. Esta situación encaja plenamente con nuestra estrategia de mejorar y estrechar nuestras relaciones”. El memorandum se refiere también al descubrimientos de yacimientos petroleros , la construcción de edificios y a una nueva cuenta abierta para las becas de los estudiantes guineanos. Anunciaba, además, que el gobierno de Guinea Ecuatorial le había nombrado jefe de una “comisión guineana de estudios superiores” y “único signatario” de un fondo para administrar las becas de Guinea Ecuatorial. 

En diciembre del 2002 y, otra vez, en enero del 2003, Los Ángeles Times publicó artículos sobre como el boom del petróleo en Guinea Ecuatorial parecía enriquecer al presidente del país y a otros miembros de su gobierno.[49] En el segundo artículo se destacaban las cuentas de Guinea Ecuatorial en el banco Riggs. En algún momento y como respuesta a dichos artículos, el gestor de la cuenta de Guinea Ecuatorial en el Riggs envió un informe al presidente del banco ridiculizando al periodista, señalando argumentos teóricamente falsos en el primer artículo y respondiendo como sigue a los alegatos de corrupción: “En cuanto al tema de que el presidente de Guinea Ecuatorial sea un corrupto, creo que es un argumento ofensivo porque le conozco muy bien. Hemos revisado para Ray las transacciones de Guinea Ecuatorial realizadas desde el comienzo en el banco Riggs y el Riggs nunca envió dinero a ninguna entidad o destino “dudoso”. Prefiero servir diligentemente a nuestros clientes en lugar de preocuparme por el mal humor de un individuo que encuentra complots por todas partes.”[50] 

Seis meses después, en junio de 2003, el banco Riggs presidió una reunión privada en el banco con el presidente de Guinea Ecuatorial y varios miembros de su gobierno. Por parte del Riggs asistieron el presidente del Consejo de Administración del banco, el presidente del Banco, el presidente de la Riggs National Corporation y el gestor de la cuenta de Guinea Ecuatorial. La discusión se centró en “varios aspectos de la relación existente, así como en el futuro de los beneficios de petróleo de Guinea Ecuatorial.”[51] Los directivos entrevistados por el Subcomité dijeron que nunca se discutieron en ella temas relacionados con la corrupción.

Resistencia del Riggs a la inspecciones de las cuentas de Guinea Ecuatorial. Al principio, el Banco Riggs no identificó ante el Subcomité muchas de las cuentas de Guinea Ecuatorial, y entregó escaso material de correo electrónico.

En marzo del 2003, el Subcomité presentó al banco Riggs el primer requerimiento solicitando información relacionada con las cuentas de Guinea Ecuatorial. Al principio, el Riggs identificó para el Subcomité solo unas 30 cuentas, cuando en realidad existían más de 60 cuentas y certificados de depósito relacionados con Guinea Ecuatorial. El Riggs informó al Subcomité que los errores de omisión habían ocurrido porque el banco tenía que recopilar la información manualmente y algunas cuentas se habían omitido involuntariamente. Cuando sucedió lo mismo con una inspectora de la OCC a finales del 2003, escribió en un correo electrónico interno: “El banco no tenia una lista completa de las cuentas de Guinea Ecuatorial hasta que yo se la preparé con dos docenas de cuentas más de las que ellos me habían informado – a pesar de que la directiva había catalogado ya a la cuenta de Guinea Ecuatorial como de “alto riesgo” y a pesar de ser el cliente más importante del banco con más de 600 millones de dólares – incomprensible.”[1] 

Al principio, la entrega de documentos estuvo controlada en gran medida por el gestor de la cuenta de Guinea Ecuatorial y el resultado fue que el Riggs no entregó varios documentos que habían sido solicitados con orden judicial por el Subcomité, incluidos informes enviados a altos directivos del Riggs sobre las cuentas, papeles relacionados con las compras hechas por el propio gestor a favor del gobierno de Guinea Ecuatorial y también actividades relacionadas con las transferencias bancarias enviadas desde la cuenta del petróleo a Jadini Holdings, la empresa extrajurisdiccional controlada por el gestor de la cuenta. Después del despido del gestor, en enero del 2004 y casi un año después de recibir la primera notificación del Subcomité, el Riggs entregó un gran volumen de documentos adicionales que respondían a las peticiones. Sin embargo, inclusive entonces, no entregó otros relacionados con las cuentas y tampoco comunicaciones electrónicas del personal del banco que trabajaban con ellas. 

Además de la lenta e incompleta entrega de documentos, el Riggs no llevó a cabo ninguna revisión interna detallada de las cuentas de Guinea Ecuatorial hasta finales del 2003, pese a que había recibido el primer requerimiento del Subcomité en marzo del 2003 y una advertencia anterior de la OCC informándoles sobre una futura revisión que tendría como objetivo dichas cuentas. La revisión comenzó a hacerse en octubre del 2003. Al parecer, el Riggs empezó su revisión “total” de las cuentas de Guinea Ecuatorial en septiembre del 2003 tras contratar más personal de investigación para verificar la información suministrada por el gestor de la cuenta.[2] Esta revisión, que incluía un análisis detallado de las transacciones efectuadas en las cuentas de Guinea Ecuatorial, destapo inmediatamente actividades sospechosas, incluido un cheque de 140.000 dólares firmado por el hijo del presidente de Guinea Ecuatorial destinado al gestor, varias transferencias bancarias por giro sacando millones de dólares de la cuenta del petróleo de Guinea Ecuatorial y 11,5 millones de dólares de ingresos en efectivo a la cuenta Otong. 

En diciembre de 2003, la OCC se reunió con la Junta Directiva del Riggs , en el banco y también en la compañía propietaria del banco para hablar de su informe anual de inspección al banco, así como su examen de las cuentas de Guinea Ecuatorial.[3] La OCC expresó diversas preocupaciones sobre estas cuentas “centradas en la procedencia de los fondos y en la garantía de que ninguno de ellos se había desviado para uso personal.” En un momento, la OCC dijo que el gestor de la cuenta de Guinea Ecuatorial podría no ser completamente objetivo y aconsejaba al personal de “conformidad y seguridad que controlasen cuidadosamente la cuenta”.[4] Durante esta reunión, Joseph Allbritton, miembro del Consejo de Administración, dijo en presencia de la OCC que el banco no tenia ninguna intención de cerrar las cuentas de Guinea Ecuatorial. Sin embargo, Robert Allbritton manifestó al personal del Subcomité que a pesar de lo dicho por su padre durante la reunión del Consejo de Administración, eso no reflejaba las opiniones de todos sus integrantes. [5] 

Cierre de las cuentas de Guinea Ecuatorial. El 23 de febrero del 2004, los directivos del Riggs se reunieron con el presidente y otros altos cargos del gobierno de Guinea Ecuatorial para hablar sobre las cuentas de su país y ciertas transacciones.[6] Una primera reunión en la que estuvo presente el presidente de Guinea Ecuatorial se celebró en un céntrico hotel de Washington, DC. La otra, mas larga, se celebró en el Riggs con la asistencia de los directivos del banco y otros altos cargos del gobierno pero en ausencia de su presidente. Entre otras cuestiones, el Riggs le solicitó más información sobre determinadas empresas, incluidas Apexside Trading y Kalunga Co., empresas receptoras de más de 35 millones de dólares en transferencias bancarias procedentes de la cuenta del petróleo. El presidente de Guinea Ecuatorial se negó a dar más información sobre las transferencias enviadas a esas empresas, sólo dijo que esas transferencias habían sido autorizadas. En consecuencia, el banco Riggs informó a los miembros del gobierno que el banco había decidido cerrar las cuentas. Las cuentas se cerraron finalmente entre marzo y julio del 2004.

 

VI. Deficiencias de AML del Riggs y Control Insuficiente de los Reguladores. 

Indiferencia del Riggs ante sus obligaciones contra el blanqueo de dinero.

Conclusiones.(3): Programa AML inoperante. Durante varios años, el banco Riggs ignoró las reiteradas directivas de los reguladores federales para que mejorase la aplicación de su programa contra el blanqueo de dinero. En lugar de ello, empleó un sistema inoperante que no le puso a salvo del blanqueo de dinero y la corrupción en el extranjero. 

La evidencia demuestra que, al menos desde 1997, el Riggs mantenía importantes deficiencias en su programa contra el blanqueo de dinero. La lista de las principales deficiencias es larga. 

 Durante más de cinco años, por ejemplo, el sistema de información empleado fue incapaz de identificar todas las cuentas abiertas para un mismo cliente. Al solicitarles la simple tarea de enumerar la lista de cuentas de un cliente, el personal del banco tenía que hacerla manualmente. Esta forma de trabajar impidió un control eficaz, por cuanto que consumía demasiado tiempo y recursos.[7] Cuando se les solicitó una lista de las cuentas de Guinea Ecuatorial, por ejemplo, tardó semanas en presentarla y omitió las cuentas más importantes. Este problema se identificó en varias inspecciones de la OCC . [8] No hubo programas informáticos capaces de detallar las cuentas de clientes en el Riggs hasta el cuarto cuatrimestre de 2003.[9]        

Otro gran problema era que el Riggs no había desarrollado un sistema para identificar qué clientes eran de bajo, medio o alto riesgo de cara a un posible blanqueo de dinero, para poder asignarles los recursos adecuados. La OCC resaltó este hecho como un problema en varios de sus informes.[10] En julio de 2003, la Reserva Federal concluyó que, en general, las políticas y procedimientos de gestión de riesgos del Riggs eran tan insuficientes que pidió a la Junta Nacional de la Corporación del Riggs que emitiera una resolución corporativa en la que se comprometía a mejorar esa situación.[11] En 2004, la FinCEN justificó en parte la sanción económica contra Riggs por no haber “desarrollado un sistema eficaz de identificación y evaluación de riesgos de BSA/AML en toda la institución. ... La dirección ha sido incapaz de definir y analizar las concentraciones de riesgos en las cuentas, clientes y productos del Riggs.” [12] 

Otro problema importante era la escasa documentación de KYC sobre clientes de la banca privada internacional y las cuentas de embajadas. Este problema de documentación fue citado repetidas veces en informes de la OCC y en las auditorias preparadas para el banco. Por ejemplo, en el año 2000, una inspección de la OCC dice, “La información sobre el Perfil del Cliente... es pobre y inconsistente.” [13] En 2001, una auditoria de KPMG que examinó 13 cuentas de embajadas en el Riggs descubrió que en ninguna de ellas se había hecho comprobación documentada OFAC, “no tenían formularios de KYC cumplimentados”, “no tenían documentadas las gestiones hechas” y “no había listado del origen de los fondos.” [14] El KPMG dijo que, en 2001, el Riggs ni siquiera exigía formularios de KYC para cuentas de Embajadas. En 2002, una inspección de la OCC indicó: “las informaciones de KYC sobre cuentas existentes en los departamentos de Embajadas y Banca Internacional Privada no se actualizan en muchos casos, contienen escasa información.”[15] En 2004, cuando un alto cargo del Riggs asumió el control de esos dos departamentos, informó al personal del Subcomité que, de los 15.000 expedientes de clientes que existían en dichos departamentos, calculaba que el 85 por ciento tenía problemas de documentación de KYC e informó también de ello a la Junta del Riggs. [16] El informe de la FinCEN de mayo 2004, decía que el programa en el que se relacionaban los requerimientos obligatorios para los clientes del Riggs seguía siendo “débil,” “no se ha desarrollado de manera efectiva o consistente,” en consecuencia las informaciones sobre esas gestiones “faltan con frecuencia.”[17] Ocurrían estas deficiencias a pesar de las contundentes declaraciones del Riggs en las que se exigía información detallada de KYC de las cuentas de clientes. 

El Riggs también falló al implantar un sistema eficaz de identificación y seguimiento de cuentas abiertas por políticos. Aunque sus formularios de KYC tenían desde 1997 una casilla que podía marcarse en esos casos, Riggs no desarrolló un procedimiento mediante el cual se pudieran identificar fácilmente y hacerles seguimiento. En julio de 2000, por ejemplo, cuando la OCC le pidió al Riggs una lista de las cuentas de políticos, Riggs preparó la lista manualmente y excluyó nombres tan importantes como el del presidente de Obiang y ex presidente de Chile, Pinochet. En 2003, una auditoria interna de KPMG determinó que no había una política global del banco sobre cuentas para personas políticamente significadas, se tenía una relación incompleta de dichas cuentas, la formación del personal era inadecuada, fallaba tanto del departamento de Banca Internacional Privada como del departamento de Embajadas y no se sometía a estas cuentas de alto riesgo a una investigación adicional.[18]  

La OCC ha criticado también repetidas veces al Riggs por no hacer un seguimiento permanente de cualquiera de sus cuentas de alto riesgo, incluidas las de los departamentos de Banca Privada Internacional y Embajadas, cuentas pertenecientes a personas originarias de países con escasos controles contra el blanqueo de dinero, y de personas con negocios de alto riesgo, autores de importantes transacciones internacionales de dinero.[19] En 2000, una inspección de la OCC estableció que: “Las cuentas de alto riesgo no se están identificando, documentando y vigilando adecuadamente.”[20] Un ejemplo del Riggs como caso de estudio es su incapacidad para cuestionar o localizar el origen de ingresos multimillonarios de dólares en efectivo depositados en la cuenta Otongs, que ascendieron a 11,5 millones de dólares en un periodo de dos años, de 2000 a 2002. Aunque Riggs disponía de programas informáticos que permitían a su responsable de BSA revisar a diario las grandes transacciones, no está muy claro que tales revisiones tuvieran lugar o que tuvieran consecuencia alguna sobre la gestión de las cuentas. 

La otra gran deficiencia en el programa AML del Riggs era su incapacidad para supervisar las transferencias de los clientes para identificar operaciones sospechosas. Esta gran laguna en el control AML del Riggs se detectó en muchas inspecciones de la OCC, y puede que no se haya corregido aún.[21] Un ejemplo de la importancia de esta deficiencia nos lo da el envío de mas de 35 millones desde la cuenta del petróleo de Guinea Ecuatorial a empresas desconocidas con cuentas bancarias en España, Luxemburgo y Chipre. Estas transferencias tuvieron lugar durante un periodo de dos años, 2000 – 2002, sin apenas una pregunta por parte del personal del Riggs. Sin embargo, un investigador de BSA contratado por el Riggs en 2003 revisó los datos de las transferencias e inmediatamente las identificó como sospechosas. Investigaciones posteriores han demostrado que una o más de las empresas desconocidas y beneficiarias, pueden ser de la propiedad, parcial o total, del presidente de Guinea Ecuatorial.  

El Riggs tampoco puso en marcha un procedimiento eficaz para preparar informes de Actividades Sospechosas (SAR), obligatorios para la aplicación de la ley de secreto bancario Bank Secrecy Act (BSA). La FinCEN comprobó que el Riggs había violado la BSA “por no presentar o por presentar de forma morosa, aproximadamente en treinta y tres SAR”, que representan “al menos 98 millones de dólares en transacciones sospechosas.” Afirma que otros sesenta y un SAR se presentaron después de sesenta días de haber tenido lugar las operaciones que se consideraban sospechosas; algunas de los SAR hacían referencia a actividades que habían tenido lugar dos o tres años antes.[22][1] Las cuentas de Pinochet y de Guinea Ecuatorial son claros ejemplos de situaciones en las que el Riggs dejó de presentar SAR a pesar de existir claros indicios de actividad sospechosa. Las pruebas revisadas por el Subcomité están en consonancia con el informe de la FinCEN en el sentido de que: “los procedimientos del Riggs en la identificación, análisis, y denuncia de actividades sospechosas eran inexistentes o no se aplicaban.”[23][2] 

 Otro  problema era que el Riggs tenía un sistema poco eficaz para alertar a su personal sobre la recepción en el banco de algún requerimiento judicial solicitando información respecto a una cuenta determinada y ello, a pesar de que las citaciones desempeñaron con frecuencia un papel fundamental en la identificación de cuentas de alto riesgo y en la valoración de actividades sospechosas. Según la OCC, el procedimiento normal en el Riggs era enviar las ordenes judiciales al asesor jurídico general para su procesamiento.[24][3] El asesor jurídico manejaba personalmente las informaciones solicitadas y no solía informar a nadie más sobre ellas en el banco, ni tan siquiera a los departamentos de Seguridad, de Operación, o al administrador de la cuenta afectada. En lugar de ello, seguía la política de mantener la información en confidencialidad. El resultado era que muy pocos empleados del banco sabían cuando se recibían órdenes judiciales o requerimientos de otras autoridades sobre las cuentas.[25][4] En el caso del Subcomité del Senado, la orden solicitando la petición inicial de información relacionada con las cuentas de Guinea Ecuatorial, se emitió en marzo de 2003, pero aparentemente la mayor parte de los altos cargos del Riggs no estuvieron al corriente de ello hasta después de algún tiempo, y la Junta del Riggs no fue informada sobre la investigación del Subcomité del Senado, hasta pasado un año.[26][5]  

Otra importante deficiencia era el trabajo poco riguroso del departamento de Auditoria Interna del banco. La OCC calificó como inadecuadas las auditorias del Riggs tras varias inspecciones del BSA.[27][6] En 2003, la reserva Federal determinó que la función de auditoria interna del Riggs era poco satisfactoria debido a que se llevaba a cabo en momentos inoportunos, con informes ineficientes, y escasa comunicación con el comité de auditoria de la Junta del Riggs.[28][7] En 2004, la OCC dijo que la auditoria del Riggs “no revisaba todas las áreas necesarias, no destapaba ni revelaba la gravedad o alcance de las deficiencias del banco en el cumplimiento del BSA, y tenía fallos en la detección de errores y en el muestreo.”[29][8] En respuesta a estas y otras críticas, Riggs cesó a su auditor jefe en 2003, y aceptó crear una nueva función de auditoria que estaría adscrita directamente al Comité de Auditoria del banco. 

El Riggs ha sido mencionado en varias oportunidades por la escasa formación de su personal en lo que hace al AML.[30][9] Las críticas hablan de formación inadecuada en relación con la cumplimentación de los formularios de KYC, la elaboración de informes sobre transacciones económicas en efectivo, las denuncia de actividades sospechosas, y el manejo de cuentas de personas políticamente significadas. La FinCEN también se ha referido a la escasa formación del Riggs, manifestando que “la formación en el control y la detección de actividades sospechosas era particularmente baja en el Riggs.” [31][10] 

Además de todas estas deficiencias, el Riggs disponía de un sistema inadecuado para supervisar a los gestores de cuentas. Los gestores de cuentas de los departamentos de Banca Privada y de Banca de Embajadas tienen que desempeñar funciones contradictorias:  establecer relaciones personales con sus clientes e intentar captar negocios mientras que también tienen que vigilar sus cuentas con vistas a detectar actividades sospechosas y cuestionar determinadas transacciones. La naturaleza humana hace que estas funciones contradictorias sean difíciles de llevar a cabo, y las obligaciones contra el blanqueo de dinero se ven con frecuencia afectadas. Los bancos han resuelto este problema mediante sistemas que garanticen que las actividades de sus gestores de cuentas sean inspeccionadas por terceros, como puedan ser los supervisores de gestión, personal responsable de los departamentos operativos, auditores, o  la asesoría jurídica. 

En el caso del Riggs, sin embargo, la supervisión de terceros hizo poco para corregir las prácticas deficientes de sus gestores de cuentas. El principal supervisor de los departamentos de Bancas Privada Internacional y Banca de Embajada, por ejemplo, el jefe del International Banking Group, parece no haber objetado o corregido ninguna de las acciones de los gestores de las cuentas de Pinochet o de Guinea Ecuatorial. El personal de los departamentos operativos tampoco hizo mucho por mejorar la gestión de las cuentas. Como se indica en el informe de la FinCEN sobre la sanción por delitos monetarios al abordar el tema del personal operativo del Riggs: “El control y seguimiento del día-a-día de las transacciones de alto riesgo, clientes de alto riesgo, y países de alto riesgo, eran mínimas”[32][11] Los auditores internos del Riggs le dedicaban poca atención al BSA y el Abogado General del banco informó al Subcomité que no tenía función alguna en ese sentido, ni había supervisado a nadie relacionado con ese tema. La supervisión por parte de la Junta era igualmente tan deficiente que, en 2003, la Reserva Federal le instó a que contratara a un consultor independiente para que les informara sobre cómo mejorarla.[33][12] 

La cultura corporativa del Riggs falló a la hora de transmitir a sus empleados la importancia del programa contra el blanqueo de dinero. Se dijo al Subcomité que la dirección del banco valoraba por encima de todo las cuentas de las embajadas y las que se abrían para los dirigentes de países extranjeros, y ponía énfasis en la importancia de la atención al cliente. El viaje de altos cargos de la Junta del Riggs a Chile en 1994 con el fin de solicitar a Pinochet la apertura de cuentas, y la comida en honor del presidente de Guinea Ecuatorial en 2001,  dan idea de la relación personal de la Junta con estas cuentas. En 2002 y 2003, algunos miembros de la Junta se opusieron al cierre de las cuentas por cuestiones relacionadas con el blanqueo de dinero. En marzo de 2003, algunos altos cargos del banco se quejaron ante la OCC de que se obligara al banco a adoptar un programa riguroso de AML. Estas no son las acciones o el sentir de una Junta comprometida con un control adecuado del blanqueo de dinero.

Aun más llamativo es el hecho de que durante un periodo de cinco años, la Junta del Riggs no fuera capaz de garantizar la aplicación de las instrucciones de los reguladores para mejorar el programa AML del banco. Ni el banco, ni el holding del banco, tomaron las medidas necesarias para invertir en sistemas de información, personal experto y formación en la BSA, o en procedimientos prácticos para poner a salvo al banco contra el blanqueo de dinero. En vez de eso, el Riggs siguió tolerando deficiencias fundamentales en su programa AML año tras año, mostrando indiferencia ante las directrices de los reguladores. Las investigaciones del subcomité coinciden sustancialmente con la valoración de la FinCEN en el sentido de que el Riggs "violó deliberadamente" las leyes contra el blanqueo de dinero de los Estados Unidos. 

 

B. Insuficiente control de los reguladores de las deficiencias del AML 

Conclusión (4): Fallo de control en el Riggs. Durante años, los controladores de la OCC identificaron con precisión y de forma reiterada, grandes deficiencias en el programa contra el blanqueo de dinero del Riggs, aunque no tomaron medidas perentorias para exigir mejoras. Los reguladores de la OCC se mostraron tolerantes con el laxo programa contra el blanqueo de dinero del banco, demasiado dispuestos a fiarse de las promesas del banco de que se corregirían las repetidas deficiencias, no utilizaron los instrumentos de que disponían para la aplicación de sus requerimientos. Los reguladores de la Reserva Federal fueron lentos y pasivos. 

Conclusión (5): Conflicto de Intereses. Al aceptar un empleo en el Riggs en 2002, después de que la OCC no emprendiera acciones contra este banco para garantizar sus obligaciones de AML en 2001 y 2002, el anterior inspector-jefe de la OCC responsable del Riggs había dado lugar a la aparición de un conflicto de intereses. Además y a pesar de que las leyes federales prohíben que ex funcionarios comparecer ante las ag