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HOJAS  INFORMATIVAS

 

9 de agosto de 2012

La Fundación Leon H. Sullivan y el dictador guineoecuatoriano Teodoro Obiang Nguema

   "El 6 de agosto pasado, la presidenta de la Fundación Leon H. Sullivan, Hope Masters, emitió un comunicado publicado en el sitio de Internet de la fundación, en lo que constituyó un intento por dar respuesta a las críticas que recibió por la decisión de celebrar la “IX Cumbre Sullivan” en Guinea Ecuatorial. Este pronunciamiento sobreviene luego de una serie de cuestionamientos a cargo de numerosas organizaciones de defensa de los derechos humanos, respecto a la paradoja de celebrar una cumbre que versa sobre la promoción de los derechos humanos y el desarrollo, bajo el auspicio del dictador más antiguo y cruel del continente africano, Teodoro Obiang.

   Casi de manera simultánea a la remisión de las cartas de Human Rights Foundation (HRF) y EG Justice a la Fundación Sullivan, medios de prensa como The Independent, U.S. News & World Report y Reuters publicaron una serie de artículos críticos de la cumbre. En respuesta, Hope Masters acusó a las organizaciones de defensa de derechos humanos y a los medios de realizar “afirmaciones escandalosas”, “amarillistas” y de fallar en la comprobación de los hechos. Masters tachó a sus críticos como “pseudo-organizaciones aisladas e insignificantes” y “periodistas totalmente irrelevantes” armados con “arrogancia” y “mentiras descaradas”. También hizo referencia a las declaraciones de HRF sobre los hechos de corrupción y los abusos de derechos humanos que han sido cometidos en Guinea Ecuatorial, describiéndolas como “baratas”, “escandalosas” y “blasfemas”.

   “Las declaraciones de Hope Masters, si bien fuertes en adjetivos, carecen de respuesta alguna hacia los numerosos cuestionamientos legítimos que se le hicieron”, afirmó Thor Halvorssen, presidente de HRF. “Hope Masters y Andrew Young han vendido el nombre de Leon H. Sullivan a Teodoro Obiang, un tirano acusado de crímenes de lesa humanidad. Es una vergüenza”, agregó Halvorssen.

   “Estamos sorprendidos y a la vez muy decepcionados de que Andrew Young, quien por años luchó por los derechos civiles de los negros en Estados Unidos, se mantenga en silencio respecto de servir como agente de relaciones públicas para un hombre que ha asesinado y robado por más de 40 años”, afirmó George Ayittey, miembro del Concejo Internacional de HRF.

   A pesar de la cuantiosa evidencia en contrario, Hope Masters sostiene que “la verdad es que el presidente Obiang ha modernizado su país e implementado reformas políticas sustanciales”. El gobierno de Francia acaba de confiscar una mansión parisina de al menos 150 millones de dólares estadounidenses al vicepresidente de Guinea Ecuatorial, Teodorín Obiang (hijo del presidente Obiang). Sin embargo, Masters reprende a sus críticos por confiar en “los mismos informes de prensa obsoletos [...] sobre corrupción y mala gestión”.

   “Los crímenes de lesa humanidad son imprescriptibles. Los tiranos y dictadores corruptos no son más que eso, sin importar cuánto paguen a firmas de relaciones públicas, especialistas en lobby o a la Fundación Sullivan”, expresó Halvorssen. “Tanto Gaddafi como Saddam Hussein y Mubarak gastaron una fortuna en procura de limpiar su imagen. Sin embargo, su legado es el mismo: tortura, desapariciones y sufrimiento. La única diferencia que tienen con Teodoro Obiang es que este arrasó con un porcentaje aún mayor de sus compatriotas, cuando estaba a cargo de la prisión de Black Beach y de la Guardia Nacional”.

   “Masters no proporciona una sola respuesta fáctica en su declaración”, afirmó Ayittey. “Se limita a señalar que el gobierno de Obiang ha adoptado ‘voluntariamente’ las reglas y obligaciones de la Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas. Lo que Masters no dice es que Guinea Ecuatorial fue retirado de la lista de ITIE en 2010, precisamente por no cumplir con sus reglas y obligaciones. Hope Masters distorsiona inclusive los hechos”, agregó.

   El viernes pasado, ante la escalada de críticas públicas, el orador principal de la IX Cumbre Sullivan, John Hope Bryant, canceló su aparición y, a su vez, muchos huéspedes VIP del evento han venido declinando la invitación.

   El portavoz de la Fundación Sullivan, Ali Ramji —un contratista de la firma de asesoramiento en inversión y asuntos públicos Gamut International— admitió el lunes que el gobierno de Guinea Ecuatorial provee financiamiento a la fundación. Sin embargo, declinó proveer información respecto de los montos y número de años que Obiang viene patrocinando a la institución.

   La investigación de HRF revela que la Cumbre Sullivan no es fruto del esfuerzo independiente de una fundación sin fines de lucro estadounidense en favor de la diáspora africana, sino de un plan cuidadosamente gestado y controlado por ministros del gobierno de Obiang, incluyendo al primer ministro y al ministro de asuntos exteriores. El evento está siendo celebrado en una suerte de “pueblo Potemkin”: una localidad fantasma de un billón de dólares construida por el régimen ecuatoguineano con el objetivo de impresionar a los extranjeros. Contrariando las afirmaciones de Masters sobre un supuesto desarrollo de las comunidades locales, se trata de un lugar al que los propios ecuatoguineanos están prohibidos de ingresar.

   HRF hace notar que el prestigioso reverendo Leon H. Sullivan no fue quien creó la Fundación Leon H. Sullivan, sino que lo hizo su hija. La única fundación con enfoque en África creada por Leon H. Sullivan fue IFESH, con base en Phoenix, Arizona.

   HRF es una organización sin fines de lucro, independiente y apolítica, que promueve la defensa de los derechos humanos a escala mundial. HRF centra su trabajo en los conceptos entrelazados de autodeterminación y libertad. Estos ideales encuentran su más alta expresión en la creencia de que todos los seres humanos tienen derecho a la libertad de expresión y de asociación con personas de ideas afines. Las personas que viven en una sociedad libre deben recibir el mismo trato y debido proceso de conformidad con la ley y deben tener, asimismo, la oportunidad de participar en los asuntos públicos de su país. De la misma forma, los ideales de HRF están determinados por la convicción de que todos los seres humanos tienen el derecho a estar libres de detenciones o exilios arbitrarios, de esclavitud y tortura, y de la interferencia y coerción en asuntos de conciencia. El trabajo de HRF se funda en el principio de la no violencia. El Consejo Internacional de HRF está presidido por el activista por la democracia ruso Garry Kasparov y se encuentra conformado por individuos que fueron prisioneros de conciencia, tales como George Ayittey, Vladimir Bukovsky, Palden Gyatso, Václav Havel [fallecido], Mutabar Tadjibaeva, Ramón J. Velásquez, Elie Wiesel, y Harry Wu".

   Fuente: http://informecifras.com/?p=290868

 

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